Estudio Bíblico, Epifanía 5 (B) – 4 de febrero de 2018

[RCL] Isaías 40: 21-31; Salmo 147: 1-11, 20c; 1 Corintios 9: 16-23; Marcos 1: 29-39

Isaías 40: 21-31

En capítulo 29 de Isaías, el profeta le dio el juicio de Yahvé al rey Ezequías: Judá pronto sería rebasada por Babilonia. Después de este siniestro mensaje, comienza la segunda sección principal de Isaías, conocida como el Libro de la Consolación. Esta sección de Isaías incluye los capítulos del 40 al 66. Nuestra lectura ocurre en los primeros párrafos del Libro de la Consolación. Aquí, la imagen de la majestad de Dios se presenta mediante la poesía. Para aquellos que habían escuchado la profecía de Isaías, esta poesía habría ofrecido una visión contrastante de Yahvé: el libertador que consuela.

  • En este pasaje, Isaías responde al severo juicio de Yahvé (Isaías 39) con imágenes contrastantes. ¿Dónde ves que funcione el contraste entre el pecado y la redención en el mundo de hoy?

Salmo 147: 1-11, 20c

Los salmos del 146 al  150 forman una colección conocida como El aleluya sin fin. El primer versículo del Salmo 147 invita a la comunidad de Israel a alabar a Yahvé Los versículos del 2 al 6 describen las buenas obras de Yahvé. Los versículos del 7 al 11 repiten el ciclo: en el versículo 7, la invitación a alabar, y en los versículos del 8 al 11, las razones por las cuales hay que alabar a Yahvé. Durante miles de años, este salmo nos ha recordado que hay que alabar a Dios, de quien provienen todas las bendiciones.

  • En nuestras ocupadas vidas, hacer una pausa para alabar a Yahvé puede resultar difícil. ¿Cómo se verían afectadas nuestras vidas creando espacio y tiempo para la adoración diaria?

1 Corintios 9: 16-23

Pablo proclamó el evangelio sin expectativa de pago u otra recompensa terrenal. Corinto era una sociedad en la que el éxito era conocido por la riqueza, el poder y el prestigio. Pablo se aparta del reconocimiento secular: el evangelio es el mensaje de gracia de Dios y Pablo hará lo que sea necesario para llevar el mensaje a todo el pueblo de Dios. La abundante gracia de Dios está disponible para los débiles, los esclavos, los ciudadanos, los judíos y todos los demás en Corinto. Esto debe haber sido un mensaje peculiar en una ciudad que valoraba la posición social.

  • Muchos de nosotros vivimos en sociedades como la de Corinto. Como cristianos, nuestro caminar diario en el mundo es una oportunidad para proclamar el evangelio. ¿Cuál es el mensaje del evangelio que estamos comunicando?

Marcos 1: 29-39

Este pasaje continúa revelando el poder sanador de Jesús. Para los galileos, los rumores sobre el sanador corrían rápidamente. La gente venía a verlo. Jesús se retira del pueblo de Cafarnaúm para orar solo. Sus discípulos lo encuentran y lo alientan a regresar. Pero Jesús anuncia que es hora de que viaje por Galilea para proclamar el mensaje: “Porque por esa razón he vinido”. A lo largo de este evangelio, hacer que las buenas nuevas sean accesibles a los gentiles es un mensaje retórico consistente. En el versículo 38, Marcos deja en claro que proclamar el mensaje de Dios era la razón de Jesús por la cual estaba en medio de ellos.

  • Las condiciones de vida en Galilea eran primitivas. De repente, Jesús se mueve entre ellos, y es capaz de sanar lo que no se puede cicatrizar. Rodeado de personas que necesitan su toque divino, Jesús se retira a orar solo. Cuando el mundo nos presiona, el ejemplo de Jesús sugiere que debemos presionar intencionalmente el botón de “pausa” y dedicar un tiempo a orar. ¿Qué beneficios ves al elegir el ejemplo de Jesús? ¿Qué desafíos encuentras?

Paula Jefferson está actualmente completando una Maestría en Divinidad en el Seminario del Sudoeste (Austin, TX): MDiv ’18. Su formación cristiana comenzó en una Iglesia Bautista de su pueblo (Pensilvania), continuó en una Iglesia de Cristo (Texas) y descubrió un nuevo engranaje en la Iglesia Episcopal (Texas) en 1999. Como contable, mantiene la licencia profesional a través de la Junta de Contabilidad Pública del Estado de Texas.

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Estudio Bíblico, Epifanía 4 (B) – 28 de enero de 2018

[RCL] Deuteronomio 18: 15-20; Salmo 111; 1 Corintios 8: 1-13; Marcos 1: 21-28

Deuteronomio 18: 15-20

Dios le asegura a Israel que continuará comunicándose a través de los profetas, incluso después de la muerte de Moisés. Discernir quién habla las palabras de Yahvé y quien no las habla, será crítico para Israel. Aquellos que oigan al profeta de Dios, pero no acepten la profecía, serán considerados responsables por Dios.

  • ¿Cómo nos está hablando Yahvé en 2018? ¿Cómo respondemos?

Salmo 111

Yahvé es conocido por sus obras y hechos. El salmista alaba a Yahvé por su pacto perdurable con Israel. La expresión “para siempre” es un mensaje que se repite en este himno: la relación de Israel con Yahvé existe a perpetuidad. Estas fueron palabras de ánimo y confianza a personas que, a veces, fueron conquistadas y desplazadas. Mientras que su tierra, e incluso el Templo, pudo ser invadida, su relación con Yahvé permanece para siempre.

  • Las influencias socioculturales del siglo XXI están afectando la práctica del cristianismo. ¿Qué podríamos utilizar del Salmo 111 en nuestra interacción con la modernidad?

1 Corintios 8: 1-13

Pablo escribe a los cristianos del primer siglo en Corinto. En este contexto, la práctica del cristianismo estaba surgiendo en medio de la adoración a dioses paganos. Los primeros cristianos lucharon por abandonar las prácticas de adoración que prevalecían en su sociedad. El lenguaje de Pablo recuerda nuestra lectura del Deuteronomio: conoceremos, y Dios conocerá, a aquellos que aman a Dios de manera amorosa. Pablo llama a los cristianos al liderazgo al abordar empáticamente a los que continúan con algunas de las prácticas antiguas. Él advierte que tales conductas podrían confundir a otros para continuar adorando a otros dioses.

  • ¿Debería la “vida cristiana” estar en desacuerdo con su entorno cultural? ¿Qué ejemplos podemos identificar en nuestro propio entorno?

Marcos 1: 21-28

Jesús comienza su ministerio en Cafarnaúm. Mientras enseña en la sinagoga el sábado, expulsa un espíritu inmundo de un endemoniado. A través de la voz del espíritu impuro, Marcos comparte con su audiencia la naturaleza divina de Jesús. Aun así, Jesús no está listo para que otros conozcan su identidad. Sanar en el día de reposo no irrita a esta audiencia; más bien, son receptivos a su enseñanza. Al presentar esta escena en una sinagoga el día de reposo, Marcos conecta a su audiencia con los lugares y rituales familiares del judaísmo y luego manifiesta la acción reveladora de Dios a través de la enseñanza y curación de Jesús.

  • Jesús eligió permitir que sus obras manifestasen su identidad. ¿Cómo puede nuestra parroquia modelar la elección de Jesús? ¿Cómo sabremos si nuestros vecinos nos conocen como cristianos?   

Paula Jefferson está actualmente completando una Maestría en Divinidad en el Seminario del Sudoeste (Austin, TX): MDiv ’18. Su formación cristiana comenzó en una Iglesia Bautista de su pueblo (Pensilvania), continuó en una Iglesia de Cristo (Texas) y descubrió un nuevo engranaje en la Iglesia Episcopal (Texas) en 1999. Como contable, mantiene la licencia profesional a través de la Junta de Contabilidad Pública del Estado de Texas.

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Estudio Bíblico, Epifanía 3 (B) – 21 de enero de 2018

[RCL] Jonás 3: 1-5, 10; Salmo 62: 6-14; 1 Corintios 7: 29-31; Marcos 1: 14-20

Jonás 3: 1-5, 10

En este pasaje, leemos la segunda mitad de la historia de Jonás. Aquí, Jonás sigue la petición de Dios de viajar a Nínive y proclamar el juicio de Dios contra la ciudad. La gente de Nínive escucha a Jonás, se arrepienten de sus malos caminos, ayunan y se visten a sí mismos, e incluso a sus animales, con cilicio y cenizas. Al ver su arrepentimiento, Dios cede, librándolos de la destrucción.

Anteriormente, por supuesto, Jonás había rechazado la orden de ir a Nínive, huyendo a través del Mediterráneo y verse engullido por un gran pez, y tres días después ser vomitado por el pez.

El libro de Jonás es gracioso. Un hombre huye de Dios y es tragado por un pez, y luego es vomitado en la orilla, lo que lo convence que, después de todo, tal vez debería llevar a cabo la misión que Dios le había encomendado. Los animales domésticos están vestidos de cilicio. Y cuando Dios cede, su profeta está enojado porque ha quedado como tonto.

El libro es divertido, pero también es una historia sobre la persistente llamada de Dios y la amplitud de su misericordia.

  • ¿Alguna vez has intentado evadir la llamada de Dios, solo para volver a encontrarte en el lugar donde comenzaste?
  • ¿Qué opinas del humor de la historia? ¿Podemos usar el humor para entender mejor a Dios?

Salmo 62: 6-14

El tema principal del Salmo 62 es una petición a confiar en Dios, más allá de los poderes y de las riquezas de este mundo.

Pero el salmo es más que una petición a la confianza. También es un poema. “Solo por Dios, mi alma en silencio espera”, comienza con un lenguaje poético.

El alma del salmista puede esperar en silencio, sin problemas y sin ansiedad, porque es a Dios a quien se le espera: se le espera con perfecta confianza.

En el lenguaje del salmo, Dios es roca y salvación, roca fuerte y refugio, fortaleza, fuente de poder y el destinatario apropiado del amor, la esperanza y la confianza firmes.

  • ¿Cómo puedes cultivar la actitud del salmista, de esperar a Dios con tu alma en silencio?
  • ¿Qué significa confiar en Dios como roca fuerte y refugio, y poner tu amor, esperanza y confianza en Dios?

1 Corintios 7: 29-31

Pablo escribe extensamente a la iglesia de Corinto sobre el matrimonio y el divorcio y otras relaciones sociales. Muchos de sus consejos pueden parecernos anacrónicos hoy en día, pero subyace e informa a todo lo que escribe dando la sensación de que el tiempo se ha acortado y el mundo está desapareciendo. Para Pablo, esta visión escatológica presta urgencia a la vocación de todos los cristianos a dedicarse al Señor, más allá de cualquier obligación terrenal. “Quienes se ocupan del mundo” deben actuar “como si no tuvieran ninguna relación con él”.

  • Dados los muchos cientos de años que han pasado desde que Pablo escribió a los corintios, ¿podemos recuperar la urgencia de la visión de Pablo de un mundo que incluso ahora está pasando?
  • ¿Qué podría significar para cada uno de nosotros mantener a la ligera las cosas de este mundo y poner nuestra confianza en Dios?

Marcos 1: 14-20

El pasaje del Evangelio de hoy toca temas de llamadas y de un mundo que pasa y que también se pueden encontrar en las otras lecturas del día.

Jesús proclama la venida del reino de Dios y pide a los que le oyen que se arrepientan, se conviertan, y crean en las buenas nuevas.

Jesús llama a Simón y Andrés, Santiago y Juan, de su trabajo como pescadores. Los cuatro hombres lo siguen inmediatamente, abandonando las redes, la familia, los trabajadores contratados y los barcos de pesca que aún flotan en el mar. Esta es una historia de una respuesta a la llamada de Dios que suena muy diferente de la obediencia lenta y reacia de Jonás.

  • ¿Qué deberíamos abandonar para seguir a Jesús? ¿Y podemos esperar hacerlo con la rapidez de Simón, Andrés, Santiago y Juan?
  • ¿Qué llamadas escuchamos en nuestras propias vidas? ¿De qué maneras estamos llamados a seguir a Jesús en nuestro propio tiempo? 

Este estudio bíblico fue escrito por Margaret McGhee en el seminario teológico de Berkeley en Yale en New Haven, Connecticut.

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Estudio Bíblico, Epifanía 2 (B) – 14 de enero de 2018

[RCL] 1 Samuel 3: 1-10 (11-20); Salmo 139: 1-5, 12-17; 1 Corintios 6: 12-20; Juan 1: 43-51

Un tema general de las lecturas de este domingo es cómo recibimos a Dios y lo que hacemos como resultado.

1 Samuel 3: 1-10 (11-20)

Una línea de pensamiento en la teoría del aprendizaje moderno es que se necesita estar expuesto a un mensaje tres o más veces para que lo entendamos o lo comprendamos por completo. Para el profeta Samuel, esas tres veces suceden a la vez, justo antes del amanecer, en el tabernáculo que sostiene el arca de la alianza. La palabra del Señor todavía no se le había revelado, es decir, aún no había obtenido sus poderes proféticos, por lo que oye las llamadas tres veces, pero aún no las comprende. Acude al anciano Eli y, usando un lenguaje que recuerda a Moisés y a la zarza ardiente, declara simplemente: “Aquí estoy”, cada vez. Eli rápidamente se da cuenta de la fuente de la llamada y le da instrucciones específicas al joven Samuel para que Dios sepa que Samuel está escuchando. La respuesta de Dios retoma el tema de escucha y las profecías de una manera que “hará que los oídos de cualquiera que escuche se estremezcan”.

  • ¿Dónde oyes que la voz de Dios te llama hoy? ¿Puedes escuchar, oírla? ¿Cómo podrías encontrar espacio para oír mejor esa llamada, y qué podrías hacer para responder?

Salmo 139: 1-6, 13-18

Las notas en la Nueva Biblia Anotada de Oxford sugieren que este salmo es único ya que es una “petición individual… que registra la experiencia individual de Dios”. Estar solo en el antiguo Cercano Oriente hubiera sido una experiencia igualmente aterradora e inspiradora, sin la seguridad de la luz artificial y la vivienda confortable que hoy damos por sentado. El salmista representa a Dios como una presencia intimidante que está más allá de su capacidad de comprensión y, al mismo tiempo, una deidad cálida y nutritiva que “me tejiste en el útero de mi madre”. La combinación produce un mensaje general de tranquilidad: tranquilidad de que él o ella es parte de toda la creación de Dios y, como en el Génesis, que la creación es “buena”.

  • ¿Dónde encuentras tu experiencia personal de Dios? ¿Es en el temor de una tormenta o una vista majestuosa, o en la inocencia de la risa de un niño? ¿Cómo te proporciona esa experiencia tranquilidad?

1 Corintios 6: 12-20

Pablo abre esta parte de su carta a los Corintios con una nueva declaración de su lema “todo vale”: “Todas las cosas me son lícitas”. Me recuerda un refrán popular de mi adolescencia: “Si se siente bien, hazlo”. Incluso recuerdo una canción con ese estribillo: “Si se siente bien hazlo, hazlo si es lo que sientes”. Y, aunque esa llamada hedonista pueda sonar atractiva para un cerebro adolescente inmaduro, rápidamente me di cuenta que sería una forma de vida insostenible.

Pablo sugiere algo similar, y enmienda el eslogan corintio con: “pero no todas las cosas son beneficiosas”, beneficiosas para el individuo y, más importante aún, para la comunidad de la iglesia en Corinto. Como cuerpos de Cristo, los llama a tratar a sus comunidades físicas y espirituales con cuidado, para no contaminarlos, porque ya no son suyos, sino de Dios. Y eso los llama a ellos, y a nosotros, a un nivel mucho más elevado.

  • ¿Hay momentos de tu vida en los que has estado ‘dominado’ (versículo 6:12) y no has podido estar completamente abierto a Dios? ¿Cómo podrías abrir ese espacio, solo o en la comunidad de tu iglesia?

Juan 1: 43-51

Los eventos se están sucediendo rápidamente en esta parte del Evangelio de Juan. Jesús se dirige hacia Galilea, llevándose a Felipe consigo. Felipe, convencido del carácter mesiánico de Jesús, insta a Natanael a unirse. “No tan rápido”, puede que Natanael pensara, mientras cuestiona el derecho de nacimiento de Jesús. No está seguro de que Jesús sea del lugar correcto, de la tribu correcta, y esto se interpone en su camino. Pero en lugar de cerrarse, se mantiene abierto y, como resultado, se sorprende. Jesús sabe cosas sobre Natanael que cualquier humano común no podría. Y este simple signo es todo lo que Natanael necesita para proclamar a Jesús, Hijo de Dios y Rey de Israel. Al permanecer abierto, Natanael está listo para ver los signos más extraordinarios imaginables.

  • ¿Cómo permitimos que las cosas superficiales, como el lugar de nacimiento, el alma mater o el acento, nos impidan ver a otro realmente? ¿Dónde nos estamos perdiendo la presencia de Cristo hoy en nuestras vidas porque no estamos abiertos, nos dejamos ver y nos asombramos?

Este estudio de la Biblia fue escrito por Gregory Warren del Seminario del Suroeste en Austin, Texas.

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Estudio Bíblico, Epifanía 1 (B) – 7 de enero de 2018

[RCL] Génesis 1: 1-5; Salmo 29; Hechos 19: 1-7; Marcos 1: 4-11

Génesis 1: 1-5

En el comienzo de la creación de Dios, las Escrituras dicen que “las tinieblas cubrieron la faz del abismo, mientras que el soplo de Dios se movía sobre la faz de las aguas”. La palabra soplo traducida aquí es la palabra hebrea ruach, que puede referirse ambiguamente al viento, al aliento o al Espíritu. Flotó es del hebreo rahaf, que significa “flotar  [en el aire]”, como un pájaro que se posa sobre su cría. El aliento de Dios se cierne, y la palabra de Dios habla [crea] luz y materia en el ser. Al principio, el Padre, el Espíritu y la Palabra cooperan para crear el mundo en sabiduría, ¡y fue bueno! La Iglesia más tarde reconocería una epifanía -una revelación- de Dios, la Santísima Trinidad en este pasaje. Cuando Dios habla [crea] la luz y la materia desde la ausencia de forma y el vacío, podemos vislumbrar quién es Dios en sí mismo y cuál es su plan.

  • El primer versículo de Génesis también podría ser traducido: “En el principio, cuando Dios comenzó a crear los cielos y la tierra…” ¿Cómo podría afectar esto tu comprensión de este pasaje?

Salmo 29

Al comienzo del Salmo 29, el pueblo de Dios está llamado a reconocer la gloria y la fortaleza de Dios: el peso de su presencia y el dominio absoluto de su poder. ¡Este Dios es poderoso, bello, creativo y, francamente, peligroso! “La voz del Señor quebranta los cedros; el Señor quebranta los cedros del Líbano”, y “el Señor retuerce los árboles de roble”. “El Señor entronizado sobre el diluvio”, es decir, él es el Rey eterno que reina desde el cielo, entronizado sobre las “aguas superiores” sobre la cúpula del cielo. Este mismo Dios le ha dado a su pueblo su propio Nombre personal (que el salmista usa aquí liberalmente), y ha colocado su dirección personal en su medio geográfico. El Dios que ha hecho todo esto seguramente también le dará fuerza y ​​paz a su pueblo. ¡Estos son privilegios increíbles! La única respuesta adecuada a este favor no solicitado del Dios Creador Todopoderoso es correr a su templo, confesarlo por lo que realmente es en presencia de su pueblo, y “adorar al Señor en la hermosura de su santidad”. Haciendo eso, nosotros como Iglesia nos convertimos en el signo de su presencia hermosa y santificadora para el mundo. 

  • ¿Cómo puede tu reflexión sobre la gloria y fuerza del Señor afectar tu adoración?
  • ¿Qué significa adorar al Señor en la hermosura de su santidad? ¿Cómo es la santidad hermosa?

Hechos 19: 1-7

La vocación de Juan fue preparar al pueblo para Cristo, y al hacerlo, resume y cumple todo el antiguo pacto, cuyo propósito era señalar a Jesús. La predicación y el bautismo de Juan “preparan el camino del Señor” y “dan conocimiento de la salvación al pueblo [de Dios] por el perdón de sus pecados”. Juan no era esa luz de la que él predicaba, sino que estaba testificando a esa luz, el “amanecer de lo alto [que] nos sobrevendrá”. Aun así, el bautismo de Juan preparaba al pueblo llamándolo al arrepentimiento, un cambio completo de vida a la luz del que viene, “cuya correa de sandalias [Juan no] era digno de desatar”, que vendría a juzgar a todo el mundo y liberar a su pueblo de las manos de sus enemigos. Pero es el bautismo en el nombre de Jesús el que hace lo que Juan solo anticipó: las promesas de Dios (Jeremías 31: 30-34, Ezequiel 36: 25-27, Joel 2:28) para hacer un nuevo pacto donde a la gente se le dará un nuevo corazón con el cual amarlo y obedecerlo, y donde derramaría su Espíritu profético sobre toda carne. 

  • Algunos cristianos a veces son acusados ​​de vivir como si “ni siquiera hubieran oído que hay un Espíritu Santo”, o de que hay poca evidencia de la presencia renovadora, creativa y santificadora del Espíritu en sus vidas, a pesar de que fueron bautizados en el nombre de la Trinidad ¿Cómo podríamos acercarnos, como Iglesia y como individuos, a la plenitud de la vida en el Espíritu que se nos ha dado en nuestro bautismo?

Marcos 1: 4-11

Esta escena del bautismo de Jesús en el Jordán por Juan atrae nuestra atención hacia el principio de la Sagrada Escritura, donde Dios, su Espíritu y su Palabra estaban presentes en la profundidad primordial, y comenzó la creación. Cuando Jesús surge de las aguas, se “abren” los cielos para que podamos ver por un momento lo que está más allá del velo. Vemos al Espíritu descender como una paloma sobre él, y la voz del Padre aprobando a Jesús como su hijo amado. Aquí una vez más hay una epifanía, que sugiere misteriosamente la identidad divina de Jesús el hombre.

Incluso cuando Jesús se identificó humilde y plenamente con el pueblo de Israel que había sido bautizado (por así decirlo) en el Mar Rojo, que una vez estuvo cautivo en Egipto y actualmente cautivo del pecado, se revela como el Dios poderoso de Israel. Cuando somos bautizados en el nombre de la Trinidad, nos identificamos plenamente con Jesús, incluso cuando se identificó plenamente con nosotros y nuestra condición humana, y todo lo que la voz del Padre declaró acerca de Jesús se convierte en verdad de nosotros como hijos e hijas adoptivos. Recibimos su Espíritu santo y vivificante y nos convertimos en parte del Cuerpo glorificado de Jesús y somos liberados de nuestro cautiverio anterior al pecado y a la muerte. En esta escena se revela el cumplimiento del propósito de la obra creadora de Dios.

  • ¿Qué es lo que más necesitamos oír que la voz del Señor nos diga para vivir en la plenitud de los propósitos que Dios tiene para nosotros?
  • Lee Génesis 22: 1-2. ¿Cómo podría ayudarnos este pasaje a comprender la lectura del Evangelio de hoy?

Ryan Jordan es actualmente “middler” en el seminario teológico Nashotah House, proveniente de la Diócesis Episcopal del Río Grande. Se graduó previamente en el North Central College en Naperville, Illinois, con una licenciatura en Estudios de Asia Oriental y Japón, y de St. John’s College en Santa Fe, Nuevo México, con una Maestría en Artes Liberales. Está casado con su maravillosa esposa de cuatro años, Mallory, y tiene dos gatos en casa.

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Estudio Bíblico, Navidad 1 (B) – 31 de diciembre de 2017

[RCL] Isaías 61: 10-62: 3; Salmo 147 o 147: 13-21; Gálatas 3: 23-25; 4: 4-7; Juan 1: 1-18

Isaías 61: 10-62: 3

Está claro en la profecía dada a Isaías que Dios tiene la intención de que su pueblo Israel sea un faro para otras naciones. Las imágenes fuertes de “guirnaldas”, “joyas”, “corona” y “diadema” indican una riqueza que Dios otorga a aquellos que le son fieles. Pero estas riquezas adornan a su pueblo con un propósito único: están destinadas a ser una señal para aquellos que aún no conocen al Dios de Israel. Los dones que Dios amablemente le da a su pueblo están destinados a atraer a otros a una relación con él. La salvación que recibimos del Padre no se entiende como una reivindicación de nosotros mismos frente a los que están pereciendo, sino como un medio para llevarles la salvación. Dios tiene la intención de que Israel sea una antorcha que ilumine el camino a los demás.

  • ¿Qué regalos te ha otorgado Dios? ¿Cómo podrías usar esos dones para atraer a otros a Dios? 

Salmo 147 o 147: 13-21

El Salmo 147 es un canto de alabanza y acción de gracias que expresa directamente cómo Dios es fiel en cumplir sus promesas a su pueblo. Aquellos a quienes él es fiel están llamados a adorarlo. Nuestra adoración a Dios es todo lo que podemos ofrecer en agradecimiento por la renovación de la vida y la abundante provisión que recibimos de él.

  • “Palabra” se usa en los versículos 16, 19 y 20. ¿Cuán poderoso es el significado de la “palabra” que varía entre estos tres versículos?
  • ¿De qué manera la venida de la Palabra de Dios en la persona de Jesucristo, que ha sido revelada a todas las naciones, afecta nuestra comprensión de la cualidad de “elegido” del pueblo de Dios?

Gálatas 3: 23-25; 4: 4-7

La epístola de Pablo a la Iglesia de Galacia reconoce tanto el mérito como las limitaciones de “la ley”: antes de la venida de Cristo, la ley era el medio del pacto y la relación entre Israel y Dios. La ley era el medio previo para reclamar a Dios como Padre, pero a través de su hijo, ahora podemos reivindicar en un sentido más verdadero ser hijos e hijas de Dios el Padre. Debido a que la Palabra de Dios ha tomado nuestra carne humana, nuestra humanidad es libre de unirse al Padre de una manera nueva.

  • ¿Nuestra reivindicación de Dios Padre nos libera de nuestra responsabilidad con respecto a su ley?
  • ¿De qué somos herederos? ¿Qué responsabilidades tiene esa herencia sobre nosotros?

Juan 1: 1-18

El relato del Evangelio de Juan varía mucho de los relatos de los evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas). Mucho más preocupado por las nociones teológicas que por las narrativas que siguen las otras tres versiones, su prólogo salta de pies a cabeza en aguas profundas. Gran parte de nuestra comprensión de la relación entre el Padre y el Hijo, tal como se expresa en los credos de la Iglesia, se extrae directamente de este prólogo. Recordando la historia de la creación del Génesis, Juan nos asegura la naturaleza y la autoridad de la Palabra que toma sobre sí nuestra carne humana, para que él pueda vivir entre nosotros y para que vivamos de verdad. La Palabra hecha carne en la persona de Jesucristo nos llama a crecer en la vida que quiere para nosotros y a aceptar a Dios como nuestro Padre. Como en la carta a los gálatas, vemos que el Hijo ha venido a cumplir lo que la ley no podría realizar: la verdadera relación con Dios el Padre.

  • ¿Qué quiere decir Juan cuando escribe: “Vino a lo que era suyo, y su propia gente no lo aceptó?” ¿Cómo podría relacionarse esto con las declaraciones sobre “la ley” tanto en Juan como en Gálatas?
  • ¿De qué manera nuestras vidas en Cristo dan testimonio de su poder? ¿Cuál es una manera concreta de testificar a la luz de Cristo?

El reverendo Andrew Cruz Lillegard es diácono de transición que reside canónicamente en la Diócesis de Eau Claire, Wisconsin. Actualmente en su último año del programa M. Div., vive con su esposa (Theresa) y sus dos hijos (Christopher y Wyatt) en el hermoso campus del seminario teológico Nashotah House en Nashotah, Wisconsin, donde ejerce como sacristán y presidente de Student Commons. Rindiéndose a un llamado de Dios en la mitad de la vida, Andrew y Theresa discernieron un camino que requeriría vender su casa e instalarse en una vida de comunidad intencional en el seminario. Mientras que Andrew es el único nativo de Wisconsin que actualmente asiste a la Casa Nashotah, él y su familia se preparan para dejar su estado después de la graduación (mayo de 2018) y responder más a la llamada de Dios. Cuando no está dedicado a las exigencias de la escuela, Andrew pasa tiempo con su familia, especialmente en la pesca y disfruta de una amplia variedad de géneros cinematográficos.

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Estudio Bíblico, Adviento 4 (B) – 24 de diciembre de 2017

[RCL] 2 Samuel 7: 1-11, 16; Salmo 89: 1-4, 19-26; Romanos 16: 25-27; Lucas 1: 26-38

2 Samuel 7: 1-11, 16

Mientras que David tiene en mente lo que la mayoría de la gente concebiría al escuchar la palabra “templo”, Dios parece estar pensando en algo totalmente diferente. Esto es especialmente claro cada vez que leemos este pasaje a la luz del Nuevo Testamento. David desea construir un edificio para el Señor. Sin embargo, vemos que Dios se resiste a la idea, no porque no le guste la idea en general, sino porque David no es el elegido para esta tarea, y la noción de templo implica más que un edificio físico. Los autores del Nuevo Testamento y los Padres y Madres de la Iglesia leerían luego este pasaje tipológicamente, representando el cuerpo humano como el templo de Dios. María ciertamente participó en esta construcción al llevar a Jesús, la persona en quien habita la plenitud de Dios. Jesús también construye el templo de Dios fuera de la Iglesia. El significado de todo esto no es que Dios no quiera un templo en el cual habitar, sino que los planos de David no se alinean del todo con los de Dios. Veremos que Dios prefiere los cuerpos humanos sobre los edificios inanimados.

  • ¿Cómo debemos tratarnos a nosotros mismos sabiendo que nuestros cuerpos son templos para Dios, y cómo debería impactarnos esta noción sobre cómo nos relacionamos con los demás?

Salmo 89: 1-4, 19-26

Cada vez que escuchamos la palabra “fidelidad”, podríamos apresurarnos a atribuirla a un atributo meramente humano. Pensamos mucho sobre la fidelidad dentro de nuestras relaciones y dentro del matrimonio. Reflexionamos sobre nuestra propia fidelidad a Dios y a la Iglesia. Si bien no hay nada de malo en esas consideraciones, tendemos a olvidar el pensar en la fidelidad de Dios hacia nosotros. Es la fidelidad que Dios tiene con nosotros lo que sirve como precondición para nuestra fidelidad hacia él. Antes de elegir a Dios, Dios ha decidido ser para nosotros. Nuestras expresiones de fe a Dios no son la iniciación de una relación: son la respuesta a un Dios que se ha dedicado a nosotros todo el tiempo. Optó por ser para nosotros incluso antes de que existiéramos. Tú y yo estamos incluidos en la promesa que Dios le hizo a su pueblo en la antigüedad. El dominio de Dios ciertamente se ha extendido y, como con una sola voz, le decimos a Dios: “Tú eres mi Padre, mi Dios y la roca de mi salvación”.

  • Compara cuánto piensas en tu fidelidad y cuánto piensas en la de Dios. ¿En qué crees que deberías pasar más tiempo pensando?

Romanos 16: 25-27

En esta doxología, Pablo quiere que elevemos nuestros corazones al Dios que puede fortalecernos “de acuerdo” con tres cosas diferentes, y estos tres puntos de acuerdo forman una interesante progresión de pensamiento. Parafraseando, Dios nos fortalece de acuerdo con el anuncio del Evangelio, de acuerdo con el misterio revelado de Cristo (que ahora incorpora a los gentiles), y de acuerdo con el mandato santificador de Dios. El movimiento va de la mera recepción del Evangelio, a la reinterpretación de las Escrituras del Antiguo Testamento a la luz del misterio revelado (y contemplando al Cristo cósmico a la luz de esta revelación), luego a la vida de obediencia que forma la respuesta a estas cosas. Si vamos a sumergirnos en la sabiduría del “único Dios sabio”, debemos mantener unidas estas dinámicas. La sabiduría de Dios no nos permitirá simplemente recibir el Evangelio y no hacer nada con él, ni nos permitirá ser negligentes con la inclusión de todo tipo de personas en la Iglesia mientras buscamos vivir vidas de obediencia. La sabiduría de Dios mantiene todas estas dinámicas íntimamente juntas. Deberíamos hacer lo mismo.

  • ¿Cuál de estas dinámicas te ha fortalecido en tu camino de fe? ¿A cuál deberías prestar más atención?

Lucas 1: 26-38

En el Evangelio de Lucas, la historia de Jesús no comienza donde uno podría suponer que debería comenzar. No comienza con Jesús. Más bien, la historia de Jesús comienza con su madre. Si bien podemos estar tentados a leer nuestras propias afinadas suposiciones teológicas en esta historia, sería bueno leer el texto por lo que dice y no por lo que esperamos que diga. En otras palabras, la Encarnación no es el tema central de este pasaje, ni Lucas trata de convencernos de que María es la Theotokos (“Portadora de Dios”), aunque ciertamente se pueden inferir aspectos de estas ideas. Por el contrario, Lucas quiere que pongamos nuestra atención en el hecho de que Dios ha usado al más humilde de los seres humanos para cumplir su voluntad divina. Lucas nos hará meditar sobre la respuesta de María a Dios (su disposición a decir: “Cúmplase…”), y tal vez sea esta actitud preexistente la que le haya otorgado el título de “favorecida”, incluso antes de que el niño fuera concebido en su matriz.

  • ¿Qué importante es el “cúmplase” de María, y cómo mejora nuestra manera de pensar acerca de la Encarnación?
  • ¿Cuán significativo es que Dios no eluda la participación humana para lograr su voluntad divina?

TJ Humphrey es un Middler en la Casa Nashotah y quiere la ordenación a través de la Diócesis de Milwaukee. Antes de llegar a la Casa Nashotah, ejerció como Director de la Juventud y Pastor comisionado de la Iglesia Cristiana Reformada en el área de St. Louis. Es un ávido lector, especialmente en obras que se ocupan de la ontología relacional, la teología litúrgica y la vida eclesial de la Iglesia. Para divertirse, a TJ le encanta pasar tiempo con su familia, viajar, ir de mochilero por las montañas, ver un buen juego de hockey, beber un buen bourbon y geek con un buen libro de teología.

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Estudio Bíblico, Adviento 3 (B) – 17 de diciembre de 2017

[RCL] Isaías 61: 1-4, 8-11; Salmo 126; 1 Tesalonicenses 5: 16-24; Juan 1: 6-8, 19-28

Isaías 61: 1-4, 8-11

Supongamos que te pregunto qué significa ser salvado ¿Podrías explicar la salvación como una realidad fija, un cambio ontológico progresivo, o quizás como algo más dinámico y fluido? En mi juventud, si me hubieran presentado esta pregunta, mi respuesta podría haber sido algo como esto: “La salvación significa que Dios ha perdonado mis pecados y ahora puedo ir al cielo una vez que esta vida haya terminado”. Si bien esto puede ser una buena respuesta, ¿es completa? Más específicamente, ¿consiste la buena nueva de la salvación que Dios nos ofrece a través de Cristo simplemente en limpiar nuestras pizarras para que podamos ir al cielo cuando muramos? Esta visión de la buena nueva de la salvación disminuye su poder más inmediato y aparentemente lo reduce a una entrada que solo se necesita obtener en algún momento, antes de pasar de esta vida a la siguiente. ¿Qué pasaría si tomáramos en serio las palabras del profeta de Isaías en el capítulo 61 y comenzamos a replantear nuestra comprensión de la salvación como algo que se apodera de nuestras vidas en el aquí y ahora, transformándonos dinámica y progresivamente en la imagen de Dios?

  • ¿Cómo ha cambiado tu visión de la salvación a lo largo de tu vida?
  • ¿De qué manera podría cambiar tu forma de ver la salvación transformar tu vida en el aquí y ahora?

Salmo 126

A través de los avances tecnológicos de nuestro contexto moderno, poseemos el potencial sin precedentes de estar conectados a los demás, pero, a menudo, incluso con la gran cantidad de plataformas de medios sociales y dispositivos de Internet portátiles con que contamos, estamos más desconectados que nunca. Esto es especialmente cierto en Estados Unidos, donde la cultura otorga un alto valor a la autosuficiencia y al rudo individualismo. Entonces, no es sorprendente, cuando leemos un pasaje de las Escrituras, como este salmo, que habla de una experiencia corporativa de dolor, redención y alegría, cuando podríamos encontrarnos luchando por relacionarnos en la práctica. El salmista, sin embargo, nos desafía a vernos conectados con otros en medio de nuestro tiempo de lucha y buscar juntos la restauración de Dios en unidad. La tristeza de alguna manera se vuelve más soportable cuando se comparte con los demás. Del mismo modo, la alegría y la celebración de la superación se vuelven mucho más dulces cuando se comparten.

  • En tu vida, ¿puedes pensar en un momento de gran lucha que finalmente superaste?
  • ¿Pasaste por ese momento solo o fue compartido con otros?
  • Si fue compartido con otros, ¿cómo cambió tu experiencia?

1 Tesalonicenses 5: 16-24

“Ama a tu enemigo”. “Si alguien te golpea en la mejilla derecha, gira la otra también”. La Escritura está llena de órdenes exageradas y esta exhortación no es diferente. El predicador insta a la audiencia a “regocijarse siempre”, “rezar sin cesar” y “dar gracias en todas las circunstancias”. Solo una de estas exigencias sería lo suficientemente difícil para cualquiera de nosotros, pero intentar vivir las tres ¡sería aparentemente imposible! Los primeros cristianos, sin embargo, creían que el regreso de Jesús era inminente y, debido a esto, querían enmarcar sus tareas y responsabilidades diarias de una manera que asegurase que siempre estarían listos para su regreso. Quizás, comprensiblemente, nuestras expectativas estén atenuadas después de dos mil años de espera, sin embargo, me pregunto cómo cambiarían nuestras vidas si enmarcamos nuestras vidas y prácticas diarias con la expectativa de que Jesús regresa hoy, como quiera que eso parezca. Mientras tanto, permitámonos, como nos recuerda el predicador, “aferrarnos a lo que es bueno; abstenernos de toda forma de mal”.

  • La práctica de una vida de oración “sin cesar” ¿cómo cambiaría la forma en que experimentamos e interactuamos con los demás?
  • Si supieras que Jesús volvería mañana, ¿cómo podría cambiar tu comportamiento o tu visión del mundo?

Juan 1: 6-8, 19-28

Una de mis cosas favoritas de ir a ver una película es ver los tráilers de las próximas películas que aún no se han lanzado. Hay algo poderoso en recibir una visión parcial de algo que está por venir, pero todavía no. De vez en cuando, un avance realmente despertará mi interés, y a medida que mi anticipación aumenta, me encontraré haciendo una investigación en línea sobre la producción de la película y los trabajos anteriores del escritor o director. La anticipación genera expectativas, preparándonos para recibir mejor la totalidad del producto final cuando finalmente llega. Del mismo modo, Juan el Bautista no era la luz, sino que bajaba a la orilla del río todos los días para bautizar a los que estaban dispuestos y a testificar de la luz que vendría y que cambiaría el mundo. En esta época del año, recordamos su testimonio ya que también nosotros esperamos la llegada de la luz que nos ha traído el regalo de la salvación y ha cambiado nuestras vidas, para siempre.

  • ¿Alguna vez has sabido que algo bueno estaba a punto de suceder, pero no estabas seguro de cuándo finalmente ocurriría?
  • ¿De qué manera la vida en anticipación y la expectativa del bien venidero afectan tu vida diaria? 

Josh Woods es actualmente estudiante de M.Div. en su último año en el Seminario del Suroeste. También es Capellán Candidato para la Reserva de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, se está preparando para el ministerio parroquial y la capellanía de reserva después de su ordenación. Vive en Austin, Texas, con su esposa Laura y sus dos perros, Roxie y Ezra.

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Estudio Bíblico, Adviento 2 (B) – 10 de diciembre de 2017

[RCL] Isaías 40:1-11; Salmo 85:1-2, 8-13; 2 Pedro 3: 8-15a; Marcos 1: 1-8

Isaías 40: 1-11

Muchos eruditos identifican este oráculo como el comienzo del “Segundo Isaías” (Isaías 40-55), en el cual un discípulo del profeta, anterior al Isaías de Jerusalén, retoma algunos de los temas de los oráculos registrados en el “Primer Isaías” (Isaías 1- 39) y los aplica a la experiencia posterior del exilio del siglo VI AC en Babilonia. El tema abrumador de estos capítulos es el consuelo frente a la desesperación; el profeta habla desde una sensación de feliz certeza de que el pueblo de Israel será restaurado a su tierra natal.

Este mensaje del amor pastoral y tierno de Dios ha inspirado a generaciones de poetas; muchos episcopales lo conocen bien por el himno de Catherine Winkworth, Consuelen, consuelen a mi pueblo [Comfort, Comfort Ye My People]” (Isaías 40:1).

  • ¿Dónde ves personas en el exilio en tu vida? ¿En nuestro mundo? ¿Cómo puedes proclamar un mensaje de consuelo y consolación, aun cuando permanezcas en medio de la desesperación?
  • ¿Qué significa “preparen en el desierto un camino para nuestro Dios” (v. 3)? ¿Cómo podemos hacer caminos en nuestras iglesias para que Dios pase?

Salmo 85:1-2, 8-13

El Salmo 85 conecta con los temas del perdón y el consuelo en Isaías 40. Conlleva un equilibrio interesante entre el pasado y el presente, desde “Has restaurado la buena suerte de Jacob” (v. 1) hasta “El Señor ciertamente otorgará prosperidad”. (V. 12). ¿Dios ya restauró al pueblo o Dios lo restaurará en el futuro? La misma tensión del pasado / futuro aparece en la segunda carta de Pedro 3 y en Isaías 40. Este salmo, como muchos otros, le recuerda a la gente que lo canta o lo escucha, el trabajo de salvación de Dios en el pasado, como parte de una oración para que Dios haga lo mismo en el presente.

  • ¿Cómo ha actuado Dios en tu vida en el pasado? ¿Cómo te da esto esperanza para el futuro?

 2 Pedro 3: 8-15a

Incluso en los primeros años de la Iglesia, cuando todavía se escribían algunas partes del Nuevo Testamento, muchas personas a quienes se les había enseñado a esperar el regreso inminente de Jesús estaban preocupadas. Mientras los estudiosos debaten si esta carta fue escrita por el Pedro histórico (en los años 60 DC) o por un cristiano posterior escribiendo en el lugar de Pedro (en el siglo II DC), el problema es el mismo. Han pasado años, ¿dónde está Jesús?

El autor de la segunda carta de Pedro intenta consolar a estos cristianos, diciéndoles que el tiempo de Dios no es como nuestro tiempo. Justo antes de este pasaje, el autor ha alentado a su audiencia a ignorar a los que se burlaban cuando decían: “¿Dónde está la promesa de su venida?” En cambio, el autor los exhorta a que recuerden que Jesús podría regresar en cualquier momento y que deberían vivir en paciente “santidad y piedad” (v. 11).

  • El autor dice que Dios es paciente porque Dios “no quiere que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento” (versículo 9). ¿Cómo encaja esto con lo que sabes sobre el evangelismo y la relación de los cristianos con las personas de otras religiones?
  • Piensa en un momento en el que hayas sufrido. ¿Encontrarías consolador el mensaje de la paciencia de Dios? ¿Por qué o por qué no?

Marcos 1: 1-8

Los primeros versículos del Evangelio de Marcos preparan el escenario para toda la historia de la vida de Jesús. Marcos es el evangelio más antiguo, y los eruditos creen que Mateo y Lucas recurrieron a él. Comienza tarde en la vida de Jesús, al comienzo de su ministerio. El primer versículo anuncia el tema de la “buena noticia de Jesucristo, el Hijo de Dios”. “Cristo” y “el Hijo de Dios” tienen connotaciones políticas en su contexto original que pueden ser oscuras para las congregaciones americanas modernas. “Cristo” es bien conocido como la traducción griega del término hebreo “mesías”, o “ungido”, que se refiere a un rey o sacerdote. “Hijo de Dios” no era un término “teológico” en nuestro sentido moderno, sino uno de los títulos políticos de los emperadores romanos desde Augusto.

  • ¿Por qué son “buenas noticias” que Jesús es el Cristo, el Mesías, el Rey, el Hijo de Dios? ¿Qué significa difundir esas noticias en nuestro mundo de hoy?
  • El evangelio usa dos de los versículos de la lectura de hoy de Isaías para presentar a Juan el Bautista, que es él mismo “una voz que grita en el desierto”. Si escuchases acerca de un Juan Bautista moderno, comiendo insectos y predicando en el desierto, ¿Cómo responderías?

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Estudio Bíblico, Adviento 1 (B) – 3 de diciembre de 2017

[RCL] Isaías 64: 1-9; Salmo 80: 1-7, 17-19; 1 Corintios 1: 3-9; Marcos 13: 24-37

Isaías 64: 1-9

En este primer día del año litúrgico, recordamos quiénes somos como hijos de Dios, en total necesidad de la misericordia de Dios. En Isaías, esta realidad apunta a un tema subyacente del Adviento: nuestra esperanza colectiva de que Dios dirija nuestra separación de él, “ojalá rasgaras el cielo y bajaras” (v. 1) y nos “consideraras” (v. 9). ¡Lo importante aquí está en el primer verso que es un deseo condicional, que no es lo mismo que lo “hará”! No tenemos derecho a decirle a Dios: “Sabemos que descenderás y nos ayudarás”. Porque no estamos en posición de obtener lo que queremos de Dios, ya que “todas nuestras acciones rectas son como un trapo sucio” (v. 6a). Si Dios nos va a ayudar en este Adviento, es porque Dios lo hace de manera completamente voluntaria.

Es curioso que Isaías le diga a Dios: “porque te escondiste, nosotros transgredimos” (v. 5b). ¡Qué humano es Isaías! Es casi como si atribuyera la culpa a Dios por nuestra pecaminosidad: “¡Dios, pecamos porque no estás aquí!” Pero en la persona de Jesús, Dios nos corrige suavemente, diciendo: “Sí, estoy aquí; ahora ve y no peques más”.

  • Isaías se imagina “que las naciones temblarían ante la presencia de [Dios]” cuando venga Dios (v. 2). ¿Qué te parece? ¿Qué pasa con el reinado inminente de Dios si los poderes del mundo tienen miedo?
  • ¿Alguna vez has culpado a Dios de tu propia maldad?

Salmo 80: 1-7, 17-19

Cuando cantamos los salmos en la adoración, a menudo hay una “antífona”, un verso particularmente resonante que vale la pena repetir. Si un coro o cantor canta el salmo, la congregación puede cantar cada unos pocos versículos la antífona. O tal vez todos canten la antífona al principio y al final del salmo. La antífona generalmente es insertada por un editor, para mejorar la participación de la congregación.

Pero en el extracto del salmo de hoy, tenemos una antífona que está incorporada en el salmo mismo, no insertada por un editor moderno: “Restáuranos, oh Dios de los ejércitos; muestra la luz de tu rostro, y seremos salvos” (vv. 3, 7, 19). Repetimos esto porque nuestro deseo de ser salvos y restaurados a la imagen de Dios no es algo de una sola vez, es constante. Nuestra vida consiste en buscar a Dios, perder a Dios y encontrar a Dios, una y otra vez.

El año litúrgico es por definición repetitivo. El Adviento se celebra cada año. Además, volveremos a leer estas mismas lecturas en tres años, una vez que el leccionario circule sobre sí mismo. Al repetir estas temporadas y días santos, se nos recuerda que pensemos en nuestras vidas, lo mejor que podamos, de acuerdo con el tiempo de Dios.

  • ¿Cómo caracterizarías el “tiempo de Dios”? ¿Hay momentos en los que hayas sentido que el sentido del tiempo de Dios se correspondía bien o mal con tu propio sentido del tiempo?
  • ¿Te gusta la repetición (hábito, rutina) o te resulta molesto? Tal vez esto tenga un impacto en el tipo de adoración al que tú o tu parroquia graviten. En términos de la vida de adoración, ¿qué pasa con la repetición que puede ser divertida o desafiante para una comunidad de fe?

1 Corintios 1: 3-9

Pablo felicita a los cristianos de Corinto por estar abiertos al testimonio de Cristo, de modo que “no les falta ningún don espiritual mientras esperan la revelación de nuestro Señor Jesucristo” (v. 7). Pero ahora que estamos en el Nuevo Testamento, ¿no podemos decir que “la revelación” de Jesús ya sucedió? ¿Por qué Pablo está hablando de eso ahora, como si fuera algo que todavía no hubiera sucedido?

Esta es otra curiosidad de la época cristiana, en cierto sentido, es trans-tiempo. Sí, Jesús ha venido, pero también creemos que existió antes de la fundación del mundo como la Palabra suprema. Además, creemos que volverá de nuevo a ser nuestro juez. Pablo y sus compatriotas creían algo como esto: que Jesús regresaría muy pronto, para poner fin al corrupto orden mundial romano.

En el Adviento, esperamos no solo a Jesús que nace en Belén, sino también a ese “día de nuestro Señor Jesucristo” al final de los tiempos (v. 8).

  • ¿Te molesta que Pablo hablara tanto acerca de la venida de Cristo otra vez, pero que Cristo no lo hiciera en el tiempo de Pablo? ¿Cómo podemos nosotros, como cristianos modernos, luchar con nuestra creencia en el regreso de Cristo?
  • Pablo dice: “Dios es fiel; por él fuisteis llamados a la comunión de su Hijo, Jesucristo, Señor nuestro” (v. 9). ¿Cómo fuiste llamado, en particular? ¿Cuál es la historia de tu llegada a la fe cristiana y el compañerismo?

Marcos 13: 24-37

Hablando de Jesús que viene de nuevo…

En esta lectura, Jesús habla crípticamente sobre el fin de los tiempos, en el que Dios “enviará a los ángeles y reunirá a sus elegidos de los cuatro vientos, desde los confines de la tierra hasta los confines del cielo” (v. 27). Esto no solo se describe de una manera visualmente atemorizante, con eclipses y estrellas fugaces, sino que, de hecho, hay algo aún más aterrador al respecto: “Cuidado, mantente alerta, porque no sabes cuándo llegará el momento” (v. 33).

Entonces, Jesús nos dice que “estemos despiertos” (v. 37). Esto es exactamente lo que estamos haciendo durante el Adviento: tratar de mantenernos enfocados en la entrada de Cristo en el mundo. Porque cuando suceda, sucederá de una manera que nunca esperábamos: no en la forma de un rey o un guerrero (¡como se entiende tradicionalmente!), sino con Jesús de Nazaret, el Príncipe de la Paz.

  • Viviendo en un mundo que se enfrenta a tantas amenazas existenciales, realmente no sabemos cuándo vendrá el fin del mundo. ¿Esta realidad moderna te conduce a leer este pasaje de manera diferente?
  • ¿Qué aspecto tiene “el mantenerse [despierto]” en tu comunidad de fe? ¿En tu vida de fe personal?

Zachary (Zak) Fletcher es candidato de tercer año a Master of Divinity en Yale Divinity School, donde está afiliado junto con Berkeley Divinity School y el Instituto de Música Sagrada. Zak es un pasante de seminario en Christ Church, New Haven, y está discerniendo el llamado al ministerio ordenado en la Iglesia Episcopal en Connecticut (ECCT). Zak recibió su licenciatura en 2015 de la Universidad de Harvard, donde estudió clásicos (latín y griego) con una especialización en lingüística histórica. Su vida en la iglesia comenzó con música, tanto en Trinity on the Green, New Haven (2001-2002) como en Saint Thomas Church Fifth Avenue, Nueva York (2002-2007), donde pasó un tiempo como corista. Cuando no está involucrado en tareas del seminario, Zak sigue cantando en coros, incluyendo la Yale Schola Cantorum, un grupo dedicado a la interpretación de música sacra.

Descargue el Estudio Bíblico para Adviento 1 (B).