Estudio Bíblico, Pentecostés 23 – 28 de octubre de 2018

Propio 25


[RCL] Job 42:1-6, 10-17; Salmo 34:1-8, (19-22); Hebreos 7:23-28; Marcos 10:46-52

Job 42:1-6, 10-17

El Libro de Job es una historia clásica, contada con muchos elementos clásicos. Es una historia con un protagonista intachable, pero a quien aún así le llegan los tiempos difíciles, con tres adversarios, y que se resuelve, al fin, de la manera más inesperada que pudiera imaginar el lector. La restauración de las riquezas de Job sucede no solo en cantidades asombrosas, sino a través de una extraordinaria serie de eventos. Job, el héroe, no es que conquiste a Dios para que le restaure su riqueza anterior. Job no es que logre una hazaña de fortaleza en el último segundo, teniendo todo en su contra. No. [no se trata de eso]. Esta historia se destaca porque Job recibe la recompensa de Dios después de humillarse aún más ante Él. Job había sido humillado hasta el punto de derrumbarse, y aun así Job nunca arremete contra el Dios todopoderoso, ni tampoco lo maldice. Más bien, Job confía en el poder de redención de Dios y practica una fe humilde de la manera más inesperada que pudiera imaginar el lector.

Esta forma diferente de contar la historia del héroe clásico no es que sea una muestra típica de lo mejor del espíritu humano, sino más bien del poder que Dios tiene para restaurar. Esta es la historia de Dios, contada a través de la vida de Job. Tan solo nuestra fe en Dios puede producir riquezas que superan la imaginación. La fe en Dios, no en nosotros mismos, es la fuente última de restauración. El último acto de Job antes de su restauración demuestra que nuestra fe y humildad son poderosas: “Después que Job oró por sus amigos, Dios le devolvió su prosperidad anterior”, y eran esos mismos amigos que intentaron convencer a Job de que su vida pecaminosa causó su caída. Job encontró la fe para creer que Dios incluso los restauraría a ellos también, y luego Job se convirtió en el hombre más bendecido de toda la tierra.

  • Al enfrentar tiempos extremadamente difíciles, ¿en qué se concentra usted para mantener fuerte su fe en el poder de Dios?
  • ¿Qué vislumbres de esperanza encontró durante algún momento extremadamente difícil en su vida?

Salmo 34:1-8, (19-22)

El teólogo estadounidense Jonathan Edwards explicó muy bien el hecho de que experimentar a Dios no es como cuando a uno le describen la dulzura de la miel, sino más bien como cuando uno mismo experimenta el sabor de la miel. El Salmo 34 debe haber sido la causa de que a Edwards se le ocurriera este ejemplo. Este salmo está lleno de verbos de acción. Desde lo que debemos hacer: bendecir, glorificar, proclamar, exaltar, buscar, hasta lo que Dios hace: contestar, librar, salvar, abarcar. Luego, en el versículo 8, “Prueben, y vean que el Señor es bueno”.

Gustar, [saborear], puede ser una acción arriesgada, pero realmente no hay acción que la remplace. Podemos mirar y olfatear todo lo que queramos, pero nuestras papilas gustativas serán la única medida real de la dulzura, de la salinidad y de otras maneras de informarnos si un alimento es aceptable o no. Y puesto que lo que nos entra en la boca debe ser vivificante y no peligroso, hay mucho en juego. En este salmo, se nos alienta a dar un arriesgado salto de fe, y permitir que Dios entre como sustento que da vida. ¡El Señor es bueno, rebosante de energía y deleite, como la dulce miel!

  • ¿Diría usted que usted es un evangélico? ¿Qué es lo que hace difícil, o arriesgado, proclamar la bondad de Dios en nuestro lenguaje cotidiano? Así mismo, ¿qué es lo que lo hace fácil?
  • Cuando usted experimenta plenamente la presencia de Dios hoy, como probar la miel, ¿cuáles son las recompensas reales que usted experimenta?

Hebreos 7:23-28

Esta sí que debe haber sido una difícil tarea en los primeros cien años del cristianismo: convencer a los judíos devotos, de los cuales Jesús de Nazaret era uno de ellos, de que el Mesías realmente ya había llegado y se había ido. Muchos devotos adherentes a la ley hebrea vivieron durante los años de Jesús, sin saber que el Mesías caminó por la tierra en algún lugar lejano, o incluso cercano (o incluso justo delante de ellos). Los primeros apóstoles de Jesús tenían que tratar de convencer a mucha gente.

En este pasaje, se argumenta que Jesús sirve como un nuevo sacerdote y, además, eternamente. El poder de la muerte y la resurrección de Jesús para llegar a cambiar tanto una práctica fiel [establecida] debe haber sido muy difícil de escuchar, y ¡ni hablar de adoptarlo! Y es así como durante cientos de años, esa sigue siendo la tarea cristiana: difundir el mensaje de que hubo un hombre, nacido de Dios, completamente divino y al mismo tiempo completamente humano, que siempre será el sacerdote de usted, y mucho, mucho más. La profecía de Isaías 53 se ha cumplido, de manera tan real, como saber que usted y yo ahora estamos hablando. Jesús vino a ser el Mesías, ungido como el más grandioso Sumo Sacerdote, y aún lo es.

  • ¿Para qué recurre usted a su sacerdote? ¿Cuál es el papel principal que desempeña ese sacerdote?
  • ¿De qué maneras Jesús es también un sacerdote para usted?

Marcos 10:46-52

En esta breve mirada al ministerio de sanidad de Jesús, un mendigo ciego comienza por estar sentado al lado del camino, luego termina de pie, siguiendo a Jesús. ¿Es esta la transformación que Jesús nos ofrece también? Tal vez sea así, pero en la mitad de este pasaje está la clave. Tenemos que invocar el santo nombre de Jesús [con] más [intensidad] que a todos los demás que pasan por donde nos sentamos, porque Jesús es el que tiene el poder de curación. El mendigo ciego lo sabía, y dijo: “¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!”. Solo lo haría si tuviera fe en que Jesús podría darle lo que más necesitaba. Por eso, su propia fe resultó ser la curación.

  • ¿Para qué milagro sanador llamaría usted a Jesús si él caminara por donde se sentó usted hoy?
  • ¿Qué fue lo primero que le inspiró a seguir a Jesús? ¿Qué ha seguido inspirándolo a seguir a Jesús?

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Estudio Bíblico, Pentecostés 22 – 21 de octubre de 2018

Propio 24


[RCL] Job 38:1-7, 34-41; Salmo 104:1-9, 25, 37b; Hebreos 5:1-10; Marcos 10:35-45

Job 38: 1-7, 34-41

Hemos estado siguiendo la historia de Job, un hombre que una vez lo tenía todo, y ahora lamenta la pérdida no solo de su riqueza y estatus, sino también de sus hijos. Job ha sido empujado hasta el límite máximo. Está completamente desorientado de cómo se supone que debe mantener su fe en el Dios que ama, cuando ha perdido absolutamente todo lo demás.

Este pasaje ha fascinado a los lectores durante siglos, probablemente porque este es el momento en que Dios finalmente se presenta a favor de Job, y Dios se manifiesta en una forma que es completamente inesperada de un benevolente, amado a Dios. Dios tiene una habilidad especial para hacer lo inesperado.

Lo que es incomprensible para Job es también incomprensible para nosotros. Si Dios es bueno, ¿por qué ocurren cosas malas? La respuesta de Dios a Job muestra la bondad de Dios. Mira a todas estas cosas maravillosas que he creado. He creado un mundo lleno de cosas buenas que interactúan entre sí. A veces, en esas interacciones, las criaturas se hieren. Job se encuentra a sí mismo víctima de esas interacciones dañinas de la creación.

  • ¿Qué pasaría si estuvieras al punto de la desesperación, y lo único que querías era una respuesta de Dios, y esta fue la respuesta que recibiste? ¿Qué pensarías acerca de Dios?
  • ¿Puedes pensar en otras ocasiones en las Escrituras en que Dios da respuestas inesperadas?
  • ¿Puedes pensar en otras víctimas de la creación que sufren debido a la interacción con otros seres?
  • ¿Cuál es una forma en la que, como familia humana, podemos disminuir nuestro impacto negativo en las otras criaturas que Dios ha creado? 

Salmo 104: 1-9, 25, 37b 

En este salmo, tenemos otra hermosa descripción de las cosas buenas que Dios ha hecho. Cuando uno se detiene a considerar toda la diversidad de obras del creador, puede ser abrumador.

A menudo es más fácil ver la gloria de Dios en el océano majestuoso o en la hermosa cordillera de lo que es verla en nosotros mismos. La verdad que vemos en este salmo, así como en Job, es que el mismo Dios que creó el sol, la luna y las estrellas también nos ha unido entre sí con el mismo cuidado y amor.

  • ¿Recuerdas la primera vez que viste el océano, o una hermosa cordillera? ¿Cómo te sentiste acerca de Dios?
  • ¿Por qué puede que sea difícil para nosotros vernos como hermosas creaciones de Dios, hechas formidables, maravillosas?
  • ¿Por qué nos es a veces difícil a nosotros vernos unos a otros de la misma manera?
  • ¿De qué manera esto nos detiene?

Hebreos 5:1-10

“En los días de su vida mortal, Jesús ofreció oraciones y súplicas con gran clamor y lágrimas…” Dios eligió entrar en el mundo como una de sus muy propias creaciones, como ser humano. Y en el estado humano de Dios, Dios sufrió todo el daño y el dolor a que los seres humanos se enfrentan cada día. Dios sufrió la traición definitiva y absoluta desolación. A veces es imposible encontrar una buena noticia cuando nosotros, como Job, estamos perdidos en un mar de dolor y de confusión. La buena noticia no es que Dios suprimiera nuestro dolor, sino que Dios caminara con nosotros en ese dolor, y que Dios conoce nuestro dolor íntimamente, como si fuera el propio de Dios.

  • Toma un momento para pensar en alguna vez en que has sentido dolor. Dile a Dios lo que el dolor significó para ti, y pregúntale a Dios donde estaba.
  • Piensa en lo que las palabras de consuelo que Dios te puede ofrecer la próxima vez que sientas dolor. Compártelo con un grupo si quieres. 

Marcos 10: 35-45

Aquí tenemos otra sorprendente respuesta de Dios. Santiago y Juan le piden a Jesús cómo llegar a ser el más grande, y Jesús les dice que para ser grande deben ser siervos de los demás, y para ser el primero, tienen que ser esclavos de todos.

  • ¿Cómo contradice esto lo que tú podrías pensar sobre cómo llegar a ser grande?
  • ¿Qué nos enseña nuestra sociedad acerca de cómo llegar a ser grande?
  • ¿Qué aspecto tendría para nosotros seguir el mandato de Jesús de ser siervo para los demás en la sociedad actual?
  • ¿Cómo podemos servirnos mejor no solo entre nosotros, sino también a las demás hermosas criaturas que Dios ha creado?

Este estudio bíblico, escrito por Maggie Foster, originalmente se presentó para 18 de octubre de 2018.

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Estudio Bíblico, Pentecostés 21 – 14 de octubre de 2018

Propio 23


[RCL] Job 23:1-9, 16-17; Salmo 22:1-15; Hebreos 4:12-16; Marcos 10:17-31          

Job 23:1-9, 16-17

En esta lectura, encontramos al siempre fiel Job confiando en Dios, pero sin embargo, se vuelve amargo y confundido a medida que las realidades de la vida comienzan a atormentarlo. A medida que su lamentable situación se prolonga con sus amigos y familiares, que se suman a sus problemas en lugar de alentarlo, Job se despierta muy agobiado con nuevas quejas hacia Dios. Parece decir: “¿Dónde está este Dios poderoso en quien confío? Déjese ver para que pueda presentar mi caso sobre la injusticia que me ha tocado a mí”. ¿Nos resulta familiar esta situación? ¿Nuestros amigos y familiares observan y ridiculizan el sufrimiento de los fieles que están entre ellos y hasta nos incitan a darnos por vencidos? “¿Qué clase de Dios le permitiría a usted sufrir de esa manera? ¿Por qué molestarse en creer?”, puede que digan. Pero al final, sabemos que el corazón de Job permanece fiel, su vida finalmente se vuelve incluso mejor que antes, y los que intentaron desalentarlo son humillados. Por lo tanto, aprendamos la lección de Job y permanezcamos firmes en nuestra fe, confiando en que lo peor pronto terminará y que nuestras vidas tal vez sean mejores una vez que la tormenta haya pasado.

  • ¿Ha pasado usted por esta clase de situación? ¿Cómo se siente con respecto a Dios?
  • ¿Cuáles fueron los efectos en su vida después de aguantar la tormenta?
  • ¿Cómo animaría a otros que están sufriendo en esta clase de situaciones?

Salmo 22:1-15

En este salmo, encontramos la angustiante escena de alguien que se siente abandonado por Dios en un momento de gran necesidad mientras está rodeado de enemigos. Incluso su propia gente lo ha abandonado; es un grito de derrota. Se encuentra en conflicto al pensar en su fidelidad, de toda la vida, a Dios e incluso la fidelidad a sus antepasados. Mientras continúa orando con determinación, llamando a Dios para que lo rescate, no hay respuesta. Usualmente este salmo se compara con los últimos momentos de Jesús en la cruz al decir “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”, mencionado en los Evangelios de Mateo y Marcos. Esto debería permitirnos reflexionar sobre el carácter de Jesús y la manera como lo entendemos. Su emoción muestra que, si bien Jesús es verdaderamente divino, también fue verdaderamente humano. Él comprende nuestro dolor y sufrimiento, y tal vez incluso un sentimiento de abandono de parte de Dios. Jesús también conocía muy bien que las Escrituras hebreas –nuestro Antiguo Testamento– valoraban los escritos, y podía relacionarlos con su propia vida y ministerio.

  • ¿Por qué cree que el sentimiento de abandono de Dios es un tema común en todo el Antiguo Testamento? ¿Ha experimentado usted también estos sentimientos?
  • ¿Cómo se siente al saber que Jesús comprende nuestro dolor, nuestro sufrimiento e incluso nuestras dudas a través de sus propias experiencias humanas?
  • ¿Cómo se siente con respecto al Antiguo Testamento, sabiendo que Jesús mismo lo estudió y lo aplicó a su propia vida?

Hebreos 4:12-16

En esta sección de una carta escrita a aquellos en peligro de abandonar la fe cristiana debido a presiones externas, el escritor nos habla del poder de las Sagradas Escrituras, de la Palabra de Dios, para despertar nuestra conciencia a la verdadera fidelidad a Jesús. El escritor nos anima a ser valientes y permanecer fieles a Él. Como episcopales, parece que a veces tratamos de evitar comprometernos significativamente con las Escrituras. Nos pueden intimidar, y a veces tememos ser desafiados por ellas, y preferimos ignorar sus mensajes. Puede ser doloroso imaginar cuán lejos realmente estamos de ser verdaderos seguidores de Jesús. Si queremos crecer en la fe y encontrar nueva confianza para ser sus seguidores en estos días de ataques despiadados contra la Iglesia, tanto de dentro como de fuera, aprendamos a disfrutar activamente de la Palabra de Dios, y, como nos dice el catecismo de la Iglesia, permítanle que nos hable a través de ella, para que podamos ser más fieles al conocer su voluntad para nosotros como comunidad cristiana y en nuestras vidas diarias.

  • ¿Siente usted mismo o conoce a otros que se sienten presionados para que abandonen su fe cristiana?
  • Reflexionando sobre la sección de “Las Sagradas Escrituras” del catecismo que se encuentra en el Libro de Oración Común, ¿cómo se confirma o cuestiona su propia comprensión de la Biblia?
  • ¿Qué podemos hacer para animar a más episcopales a comprometerse con las Sagradas Escrituras?

Marcos 10:17-31

En esta historia, nos enfrentamos a la realidad de nuestra dependencia de la misericordia de Dios para nuestra salvación. No pretende decirnos que los ricos no pueden salvarse. La historia nos habla de un hombre bueno y fiel que es amado por Jesús, aunque hay un problema: él está más apegado a los afanes de este mundo que a seguir a Jesús. En lugar de estar dispuesto a renunciar a sus posesiones, a las cosas que se interponían entre él y la libertad de seguir [a Jesús], le resultó más fácil alejarse. Si somos honestos, muchos de nosotros somos como el hombre rico: no estamos dispuestos a pagar el precio de seguir verdaderamente a Jesús. Si se trata de demasiado sacrificio, lo más seguro es que preferiríamos alejarnos. Si bien siempre debemos esforzarnos por ser los seguidores más fieles de Jesús que podamos, tenemos la seguridad de que tenemos un Dios misericordioso que nos ama, así como Jesús todavía amaba al hombre rico. Esto también no hace recordar, con humildad, que incluso los más ricos entre los ricos no pueden salvarse ni siquiera con todas las posesiones en el mundo, pero nuestro Dios fiel, mediante nuestra fe en Él, tiene el poder de salvarnos.

  • ¿Cómo se sentiría si Jesús le pidiera a usted que vendiera todas sus posesiones y lo siguiera?
  • ¿Qué ha sacrificado en su vida para ser un seguidor de Jesús?
  • ¿Cómo se le ha presentado esta historia en el pasado? ¿Cómo se ha confirmado o cambiado su comprensión después de haberla leído usted mismo?

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Estudio Bíblico, Pentecostés 20 – 7 de octubre de 2018

Propio 22


[RCL] Job 1:1; 2:1-10; Salmo 26; Hebreos 1:1-4; 2:5-12; Marcos 10:2-16

Job 1:1; 2:1-10

Encontramos en el libro de Job una historia increíble en la que un hombre intachable y recto padece sufrimientos sin ninguna razón. Este libro ha sido interpretado por muchos como respuesta a la pregunta sobre la justicia divina: ¿Es Dios justo? Sin embargo, cuando profundizamos en la historia, y, como vemos en la selección de los versículos de hoy, hay una pregunta diferente que se plantea ahora. Satanás, o “el adversario”, le hace a Dios la pregunta sobre la posibilidad del amor no transaccional. ¿Acaso puede existir el amor desinteresado? Job es recto e intachable, pero ¿permanecerá así si sus circunstancias no son tan buenas? Satanás piensa que no, y, por lo tanto, le pide a Dios que ponga a prueba a Job. Dios permite a Satanás que haga sufrir a Job, siempre que Job no muera. Lo que falta en nuestra selección de versículos aquí es la primera prueba de la integridad y rectitud de Job; cuando pierde a sus hijos, su ganado y sus posesiones. A través de todo esto, Job permanece sin pecado. Esto es importante porque ayuda a explicar la reacción de la esposa de Job en la segunda prueba de Job: la de recibir llagas en todo su cuerpo. Recuerde que ella también ha perdido a sus hijos. “¡Maldice a Dios y muérete!”, casi le suplica. ¿Cómo puede Job conservar su integridad después de todo este sufrimiento?

  • ¿Cómo responde usted a la pregunta que hace Job?: “Si aceptamos los bienes que Dios nos envía, ¿por qué no vamos a aceptar también los males?”

Salmo 26

Continuando con el tema de la integridad, el salmista clama lamentándose a Dios, pidiendo la reivindicación por el buen comportamiento, por andar por el buen camino. La estructura del salmo es casi circular, al comenzar y terminar mencionando caminar en integridad, deseando venganza y redención (versículos. 1 al 3, 11 y 12). Hay un cambio activo que va de aquellos que son considerados malvados (versículos. 4 y 5) a pedirle a Dios que no los considere como uno de ellos (versículos 9 y 10). La parte central del salmo utiliza un lenguaje que evoca imágenes de la acción litúrgica, sugiriendo que el salmista pertenece al orden sacerdotal al referirse a lavarse las manos, caminar alrededor del altar, cantar una canción de acción de gracias, contar las obras de Dios (versículos 6 y 7) y reclamar amor para la casa de Dios (v. 8). Al final, el salmista confía en Dios y continúa recorriendo su camino con integridad.

  • Si estuviera escribiendo un lamento a Dios, ¿cómo podría ser el suyo?, ¿similar o diferente al de este salmista?

Hebreos 1:1-4; 2:5-12

La carta a los hebreos pinta un cuadro de Jesucristo en la plenitud de su divinidad y humanidad. En los primeros cuatro versículos, se nos presenta a Jesús como el Hijo, heredero, participando en la creación, como sostenedor, el “resplandor glorioso de Dios y la imagen misma de lo que Dios es” (v. 1:3), el que realizó la purificación de los pecados y superior a los profetas y los ángeles. Cuando pasamos al segundo capítulo, el autor cita el Salmo 8, que habla de la humanidad como inferior a los ángeles y, sin embargo, tiene todas las cosas sujetas a ellos. Al observar que la humanidad aún no ha cumplido con la afirmación de este salmista, el autor señala a Jesús en su humanidad como el modelo para este tipo de cambio de ser inferior a los ángeles a llegar a la gloria y el honor. Sin embargo, esto no se logra a través de ascender dentro del ámbito humano, sino a través de un camino de descenso con sufrimiento y muerte. En esta experiencia de humanidad completa, hasta la muerte, somos hechos hermanos de Cristo.

  • ¿Qué significa “sujetar todas las cosas bajo sus pies” (v. 2:8) a la luz del ejemplo de Jesús?
  • ¿Qué significa para usted ser hermano o hermana de Cristo?

Marcos 10:2-16

Este pasaje de Marcos tiene tres episodios: uno con los fariseos, uno en la casa con los discípulos y el último con los niños. Comienza con los fariseos cuestionando a Jesús sobre la legalidad del divorcio. Jesús los remite a las leyes de Moisés, pidiéndoles que respondan su propia pregunta. Tras su respuesta afirmativa, Jesús los remite al Génesis, a nuestra creación como varón y mujer, y al ideal del matrimonio que hace que dos personas se vuelvan uno. Sin embargo, los discípulos necesitan una aclaración, y cuando están en la casa, le piden a Jesús que se lo explique más. Aquí, Jesús amplía la pregunta original al presentar la posibilidad de que la esposa también se divorcie del esposo. Esto es muy importante, y sobre todo hoy, dado que el divorcio es ahora algo frecuente. Si bien el resultado es el mismo, Jesús llama la atención de los discípulos sobre las expectativas de la sociedad que son muy limitadas, centrándose solamente en los derechos del hombre a divorciarse de la mujer. La creación, [sin embargo]. nos muestra una ética más amplia.

Los discípulos continúan participando en las normas sociales y terrenales, tratando de evitar que los niños, –aquellos sin derechos, los más débiles de la sociedad–, lleguen a Jesús. Pero él les dice que el reino de Dios les pertenece a estos inocentes y débiles hijos de Dios.

  • Jesús se refiere al Génesis, señalando un sistema igualitario entre hombre y mujer. ¿Cómo podría esto cambiar la manera como comprendemos otros aspectos de las historias de creación?
  • ¿Qué entiende usted por recibir el reino de Dios como un niño pequeño?
  • ¿A quién, en nuestra sociedad, mantenemos alejado de los pies de Jesús? ¿Por qué?

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Estudio Bíblico, Pentecostés 19 – 30 de septiembre de 2018

Propio 21


[RCL] Ester 7:1-6, 9-10; 9:20-22; Salmo 124; Santiago 5:13-20; Marcos 9:38-50

Ester 7:1-6, 9-10; 9:20-22 

El libro de Ester no menciona directamente el nombre de Dios, y muchos durante siglos se han preguntado por qué esto es así, o dónde está Dios en este libro. Es importante hacer esta observación ya que cualquier persona escéptica podría seguramente salir con que Dios también está ausente en la era moderna. Nosotros debemos, [por tanto] ser los intérpretes que revelan a Dios en la historia de Ester, así como en el mundo de hoy.

Cuando le preguntan a Ester qué le va pedir a su rey, ya podemos ver [en ese momento] que la voluntad de Dios se impondrá. Es raro que a cualquiera se le ofrezca la mitad de un reino por parte del rey mismo, y más aún cuando esa persona no pide riquezas, sino solo una vida pacifica para su familia religiosa. Por eso, quien adora solo su propio poder, muere con el mismo instrumento que planeaba utilizar para dominar a los demás. En este pasaje, como en todo el libro de Ester, se demuestra que el instinto humano de dominar resulta muy mal al final. Pero triunfa la noción poco común de proteger a los débiles. Esta intuición que sobresale –que es a la vez dadora de vida, desinteresada y sacrificada– es la marca de Dios en nuestras vidas, como lo fue para Ester y Mardoqueo, ya sea que lo nombremos o no. Sus frutos también perduran, mucho más tiempo que cualquier ganancia personal. Es por eso que la fiesta [judía] de Purim con la que comenzó esta historia continúa [celebrándose] hoy a través de generosas donaciones y la celebración de la vida.

  • Arriesgarse uno mismo contra las fuerzas del gobierno en nombre de los demás parece una tontería. ¿Por qué Dios nos urge a colocar las necesidades de los pobres por encima de las nuestras? En otras palabras, ¿cuáles son las recompensas que superan los riesgos inmediatos?

Salmo 124

Este salmo termina repitiendo la respuesta a la gran pregunta del Salmo 121: “¿De dónde vendrá mi ayuda?” De nuevo, se nos recuerda que nuestra ayuda proviene del SEÑOR, que creó todo lo que existe (la tierra) así como también todo que solo podemos aceptar por fe (los cielos). Este salmo usa imágenes vívidas para reconocer la dolorosa sensación de impotencia. Ante los agresores enojados y las aguas envolventes, la experiencia de impotencia es casi abrumadora. Sin embargo, nos han dado la promesa de escapar de nuestra trampa como un pájaro que huye, tal vez una paloma que aparece después de que salimos de esas aguas, y eso nos guía a la seguridad. Y, además, el recordatorio: nuestro salvador es el que creó las aguas en primer lugar y puede hacer que ahogarse parezca como una nueva vida.

  • ¿Cuáles son algunas de las respuestas más comunes, pero erróneas, a la gran pregunta “De dónde vendrá mi ayuda?”
  • ¿Cuáles son las personas de siempre a las que equivocadamente recurrimos como nuestra ayuda, pero que al final encontramos vacías?

Santiago 5:13-20

Santiago nos anima a todos los creyentes a tomar la fe en nuestras manos, y aquí en los versículos finales, en las manos del otro. Un feligrés dijo una vez que uno de los viajes misioneros más difíciles de emprender es el “viaje misionero a un metro de distancia”. O sea, cuando vemos a alguien preocupado, ahí en las bancas de la iglesia, a poca distancia de nosotros. Aquel feligrés dijo que este trabajo misionero resulta ser su favorito, o sea, acercarse a amigos y extraños por igual, cara a cara, para ofrecer consuelo y amistad. ¿Es esto lo que queremos decir con la frase el “sacerdocio de los laicos”?

Santiago también nos pide que llamemos a los ancianos para la unción y la sanación, lo cual estoy seguro es para fortalecernos para estas misiones a un metro de distancia. Recibimos peticiones muy fáciles de ponerse en práctica, como éstas: “confiésense unos a otros sus pecados y oren unos por otros” y “hagan volver al pecador de su mal camino”. Estas oportunidades para ser misioneros son abundantes y se encuentran entre las menos fáciles. Eso puede ser una señal de que también son las más urgentes y productivas a medida que anunciamos el reino de Dios. Son nuestras propias manos, pies, rostros y voces los que tienen el poder de dar a conocer a Jesús a los necesitados.

  • Tal vez Elías se mencione aquí para que nos demos cuenta de los resultados concretos de la oración. ¿Conoce historias del impacto concreto de la oración y/o del “sacerdocio de los laicos”?

Marcos 9:38-50

Se sabe que mi abuelo dijo alguna vez: “Mi propósito en la vida es llegar al cielo y llevar a tanta gente conmigo como pueda”. Aquí, Jesús nos da un fragmento de ese mapa de caminos. Primero, el [muy] conocido [versículo], “El que no está contra nosotros, está a nuestro favor”, advirtiéndonos que evitemos buscar razones para hacer enemigos. Luego, todo un drama muy completo sobre las partes más peligrosas del viaje. Puede que haya tentaciones en el camino, pero mantengamos el rumbo y sacrifiquemos cualquier cosa para persistir en el viaje. Llegar al cielo sin un ojo, una mano o un pie es mejor que andar sin rumbo por la eternidad. De hecho, desviarse tan lejos del camino como para causar pecaminosidad en un niño es peor que una muerte dolorosa.

Después de todo eso, el tercer fragmento es el más difícil de interpretar. Tomando la sal para representar la purificación, o como un conservante, tal vez un contrato obligatorio, Jesús dice que eventualmente todos seremos purificados y preservados. Pronto estaremos sujetos a un contrato eterno. Por lo tanto, es mejor comenzar aquí y ahora, purificándonos a nosotros mismos para prepararnos para este viaje. “Vivan en paz unos con otros”: esta debe ser la manera de entrenarse adecuadamente para un viaje conveniente, sin desvíos. Quizás Jesús insinúe que la mejor manera de llegar al cielo es comenzar a vivir ahora como si ya estuviéramos allí.

  • Las frases utilizadas aquí se refieren a entrar en la vida y en el reino de Dios, no en el cielo. ¿Cómo cambiarían nuestras opciones y conductas si creyéramos que el cielo realmente podría comenzar en esta vida?

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Estudio Bíblico, Pentcostés 18 – 23 de septiembre de 2018

Propio 20


(RCL) Proverbios 31: 10-31; Salmo 1; Santiago 3: 13-4: 3, 7-8a; Marcos 9: 30-37 

Proverbios 31: 10-31

¿Qué te parece esta descripción de “una esposa capaz”? Para algunos, puede parecer un modelo de generosidad abnegada y una celebración poética de las valiosas funciones que las mujeres ejercían en la sociedad antigua (y siguen desempeñando hoy en muchas culturas). Para otros, puede oler a desigualdad patriarcal y parecer de poca importancia dado nuestro cambio en la comprensión de los roles del matrimonio y de género. Cuando un solo pasaje puede provocar tal tipo de respuestas diferentes, vale la pena detenerse a considerar la manera en que nuestras propias experiencias e historias personales influyen en la comprensión del texto.

Como caso de estudio, vuelve a leer el versículo 21. Para la mayoría de los episcopales, la primera mitad del versículo podría provocar risas: “Ella no tiene miedo por los empleados cuando nieva…” Bueno, podríamos pensar. ¡Me alegro de que no haya temor irracional de que caiga algo blanco del cielo! Para otros, que puede que hayan experimentado frío peligroso con ropa o refugio inadecuados, la destreza de la mujer para proporcionar ropa de felpa (y caliente) a su familia casi no parece un asunto de risa.

  • ¿Qué versículos de este pasaje te parece más relevantes para tu vida hoy?
  • ¿Qué versículos parecen menos relevantes?
  • ¿Cómo podría alguien leer esos mismos versos y tener una reacción opuesta?

Salmo 1

Desde los primeros versículos, el salmo conecta la felicidad con la fidelidad a la ley. Aquellos cuyo “deleite está en la ley del Señor” y que “meditan en su ley día y noche” serán como árboles fructíferos, nos dice el salmista, mientras que los malos son “como paja que se lleva el viento”. La justicia y la sabiduría son la base de la felicidad, según el Salmo 1.

Pero, ¿por qué suceden cosas malas a gente buena? O para hacer la pregunta más exacerbada: ¿por qué suceden cosas buenas a gente mala? Sería un error descartar al salmista como ingenuamente argumentando que la fidelidad a Dios garantiza una vida fácil. (Los salmos no son el lugar al que la gente vendiendo un tóxico evangelio de prosperidad quisiera que acudieras, porque están llenos de lamentos de fieles que sufren en medio de la humillación y la derrota). Entonces la pregunta es la siguiente:

  • ¿De hecho qué clase de felicidad proporciona la fidelidad a la ley del Señor?
  • ¿Cómo esa visión de la felicidad contrasta con la comprensión de la felicidad de nuestra cultura contemporánea?

Santiago 3: 13-4: 3, 7-8a

Este es un hermoso pasaje que, al igual que el Salmo 1, habla del valor de someterse a Dios. El autor identifica sabidurías conflictivas que podrían regir las actuaciones de aquellos a los que se dirige. Hay la sabiduría “terrenal, animal, demoníaca” que conduce a la persona a la “envidia y a la ambición egoísta” y a la sociedad a “toda clase de desorden e injusticia”. Frente a esta, existe “la sabiduría de arriba” que es “ante todo pura, además, es pacífica, amable, dispuesta a ceder, llena de misericordia y de buenos frutos…” el problema surge, nos dice, cuando actuamos basándonos en la sabiduría terrenal y no por fidelidad a Dios.

La Carta de Santiago fue controvertida durante mucho tiempo de la historia cristiana, en gran parte debido a su énfasis en que hacer buenas obras parecía chocar con partes de los escritos de Pablo que hacían hincapié en la salvación solamente por la fe y no por obras. (Otras partes del corpus paulino, por ejemplo, Romanos 2: 13, dan la sensación de que podrían haber salido directamente de la Carta de Santiago). Este pasaje puede ayudarnos a comprender que la fe en Dios y la caridad hacia el prójimo son inseparables. Es nuestra fiel adhesión a la “sabiduría de lo alto” la que nos impulsa a actuar con cuidado, con justicia, y de manera que demos “buenos frutos”.

  • ¿Puedes pensar en un conflicto en tu propia vida o en la vida de tu congregación?
  • ¿Cómo el entendimiento de ese conflicto cambia cuando te imaginas tratando de resolverlo, según la sabiduría celestial que describe este pasaje?

Marcos 9: 30-37

Después de describir la continua falta de comprensión de los discípulos de la predicción de la pasión hecha por Jesús, este pasaje nos muestra también su falta de comprensión de los valores de Jesús. Al igual que el salmista y la carta de Santiago defiende el priorizar la sabiduría celestial, Jesús trata a los demás de acuerdo con una ética y sabiduría celestial, no de acuerdo a las normas jerárquicas de la sociedad. La preocupación de los discípulos de “quién era el más grande” refleja sus prioridades terrenales, y Jesús muestra cómo una ética celestial invierte las expectativas terrenales. “El que quiera ser el primero, sea el último de todos y el servidor de todos”, dice Jesús. Ilustra su punto mediante la adopción de un niño (en una época en que los niños tenían poco estatus social) y dice a sus discípulos que el servicio a esos niños no se distingue del servicio a él. Un niño sin estado social puede ser un sustituto de Dios.

  • En nuestras iglesias, ¿el ministerio de los niños demuestra que hemos adoptado la enseñanza de Jesús?
  • Jesús utilizó el niño como un sustituto de todos los que no tienen estatus y poder. ¿Quiénes en nuestras comunidades (y, más allá, en el mundo) son impotentes o ignorados, y qué significaría para nosotros tratarlos como si fueran sustitutos de Dios? 

Robert Pennoyer es seminarista de tercer año en el Seminario Teológico de Yale, donde también es miembro del Instituto de Música Sacra. Es candidato para la ordenación sacerdotal en la Diócesis de Nueva York. Vive en New Haven con su esposa y su hija de un año de edad.

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Estudio Bíblico, Pentcostés 17 – 16 de septiembre de 2018

Propio 19


[RCL]: Proverbios 1:20-33; Salmo 19; Santiago 3:1-12; Marcos 8:27-38

Proverbios 1:20-33

En este pasaje de Proverbios, la Sabiduría misma tiene algunas advertencias fuertes para el lector. Ella grita desde una concurrida esquina de la calle, señalando las fallas de los “necios” y “burlones”. “Como no me han oído o hecho caso”, parece decir: “¡ya me tocará reír cuando les llegue la desgracia!”. Además, cuando cunda el pánico, cuando se sientan afligidos y angustiados, me llamarán, pero no responderé. ¡Ay! Esto no parece exactamente la clase de lectura para sentirse bien que esperamos del Buen Libro. De hecho, al leer este pasaje, no encontramos el consuelo que frecuentemente buscamos en Dios, al menos no a primera vista. Es importante recordar que este pasaje no pretende ser una acusación formal; sino, más bien, una declaración de la verdad de Dios. La Sabiduría no se oculta de aquellos que la desean fervientemente. Por el contrario, aquellos que la rechazan ya se han condenado a sí mismos.

  • ¿Qué clase de instituciones en nuestro mundo se han condenado a sí mismas porque rechazan las llamadas de la Sabiduría y no actúan moralmente? ¿Qué lecciones aprendemos de ellas?
  • ¿Cómo nos enseña Dios a reaccionar y a actuar en contra de los poderes y principados de este mundo?

Salmo 19

En los versículos del uno al seis de este conocido salmo, el autor contempla la manera en que el orden creado muestra la gloria de Dios. Aunque el universo carece de voz o lenguaje, aún así da testimonio de su magnífico Creador. Sin embargo, a mitad del salmo, el tema cambia. Los versículos del siete al once hablan de la ley perfecta del Señor, los decretos justos y el testimonio fiel. La pregunta es: ¿qué tienen que ver los dos temas entre sí? Tal vez tanto el mundo creado, como la ley de Dios son parte de un orden natural divino, que nos revela verdades acerca de Dios. Así como el sol que nace y se pone sostiene la vida en la tierra y da voz al esplendor del Creador, también lo hacen las leyes, los estatutos y los mandamientos de Dios los cuales dan sentido a la vida de su pueblo, reviviendo sus corazones e infundiendo sabiduría en ellos.

  • ¿Cómo se da cuenta y aprecia a Dios en la creación?
  • ¿Cómo se manifiesta la voluntad de Dios en el mundo que lo rodea a usted? ¿Cómo se le revela a usted a través de las Escrituras, la tradición y la experiencia personal?

Santiago 3:1-12

“Lo mismo pasa con la lengua; es una parte muy pequeña del cuerpo, pero es capaz de grandes cosas”.

Lo que decimos es importante. Dios nos ha estado diciendo esto desde el principio. El libro del Génesis nos dice que Dios dijo que el mundo se hiciera realidad. Entonces, Dios creó al hombre, [varón y mujer los creó], haciéndolos a imagen de Dios y dándoles poder [de dominar y] de nombrar a los animales, “toda clase de fieras y de aves, de serpientes y de animales del mar”. Casi todo el mundo ha tenido el privilegio de nombrar algo, tal vez una mascota querida o un animal de peluche. Es muy frecuente que los padres estén muy indecisos al escoger el nombre perfecto de su nuevo bebé, ¡incluso llegando al extremo de asegurarse de que sus iniciales no se deletreen como algo inapropiado! Ponerle el nombre algo o alguien, es una tremenda responsabilidad, porque nombrar algo es comenzar a formar su identidad. Con esa clase de poder, por decirlo así, viene la tentación de creer que tenemos el control total. Sin embargo, el hecho de que tengamos el poder de nombrar, no significa que debemos confundirnos con Dios. Más bien, sería bueno recordar que todo nuestro lenguaje nos lo dio un Dios que nos hizo a su imagen.

  • ¿A quién o a qué ha tenido el privilegio de ponerle el nombre? ¿Cómo fue esa experiencia para usted?
  • ¿De qué manera el uso del lenguaje lo acerca a Dios? ¿De qué manera lo aparta a usted de Dios?

Marcos 8:27-38

Pedro simplemente no lo entiende, pero no podemos culparlo. A veces, nosotros tampoco entendemos. Pedro reprende a Jesús por enseñar a sus discípulos que sufrirá y morirá. Aquellos de nosotros, a este lado de la Resurrección, podemos entender en qué asunto se está metiendo Jesús, pero Pedro no. En la mente de Pedro ¡un Mesías no puede morir! ¡Caramba!, es que las palabras Mesías y muerte ni siquiera pueden ir juntas en la misma oración. Déjelo en manos de Jesús el recordarle a Pedro que tiene algo más que aprender. “¡Apártate de mí, Satanás!” Al reflexionar sobre esta famosa frase, no se deje atrapar por la palabra “Satanás”. Simplemente significa acusador. Enfóquese en cambio en la parte “Apártate de mí o hazte a un lado”. Jesús le ordena a Pedro que se aparte porque es a partir de ahí que Pedro puede continuar siguiendo a Jesús.  “Hazte a un lado”, dice Jesús, y con esto le recuerda a Pedro que Dios es el que manda, pero es también un recordatorio importante para todos nosotros. No tenemos que tener todas las respuestas; por eso seguimos a quien las tiene.

  • ¿Alguna vez necesita que le recuerden que es suficiente simplemente seguir [a esa persona]?
  • ¿Cómo podría usted practicar ser un mejor seguidor de Jesús en esta semana que viene? 

El Rdo. Warren Swenson es estudiante en el programa de Maestría en Teología Sagrada en el Seminario Teológico de la Universidad del Sur, en Sewanee, Tennessee. También se desempeña como el cura del Ministerio Episcopal del Sureste de Tennessee (STEM). Warren recibió el título de Maestro de Teología de Sewanee en mayo de 2018 y actualmente es un diácono de transición preparándose para la ordenación sacerdotal (que se espera para el otoño de 2018) en su diócesis local de West Missouri. También se desempeña como miembro de la junta de fideicomisarios de Sewanee y ha trabajado también como mentor de jóvenes encarcelados. Antes del seminario, Warren trabajó en la Universidad de Baker en la Oficina del Presidente y en planificación estratégica. Warren vive en Sewanee con su esposo Walker. Juntos disfrutan de conversaciones prolongadas en el porche trasero y les encanta viajar.

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Estudio Bíblico, Pentecostés 16 – 9 de septiembre de 2018

Propio 18


[RCL]: Proverbios 22:1-2, 8-9, 22-23; Salmo 125; Santiago 2:1-10 (11-13), 14-17; Marcos 7:24-37

Proverbios 22:1-2, 8-9, 22-23

Todas las lecturas de este domingo parecen concentrarse en la misericordia y en la justicia, y así nos recuerdan de la primera petición de la Colecta: “Concede… que confiemos en ti de todo corazón”. Tantas veces en nuestras relaciones con los demás, en especial con extranjeros, nos resulta difícil poder confiar. Ya hemos aprendido que puede ser poco sensato si le damos a alguien el beneficio de la duda, o comenzar una relación dejando a un lado los prejuicios, creyendo que la motivación de la otra persona es buena a menos que alguien nos pruebe lo contrario. La antigua sabiduría de Proverbios nos recuerda que ricos y pobres, vecinos y extraños, incluso justos e injustos, todos ellos son criaturas de Dios. Quizás nuestros encuentros de cada día nos exigen ser prudentes, pero podemos ser prudentes al mismo tiempo que reconocemos con gentileza lo humano que compartimos con el otro. Podemos elegir actuar con justicia y con compasión y darle más valor a la integridad que al prejuicio o a un interés personal codicioso.

  • ¿Además de darles apoyo material y físico, cómo podemos compartir nuestro pan con los pobres? Cuéntenos acerca de una ocasión en la que usted observó a alguien que dedicaba generosamente su tiempo, su atención, su trabajo o cualquier otro recurso.
  • ¿Qué estaría usted dispuesto a hacer o a decir para defender a un extraño contra la injusticia?

Salmo 125

“Así como los montes rodean a Jerusalén, el SEÑOR rodea a su pueblo…” En el lenguaje de los salmos, el poder de Dios en la creación con frecuencia se refleja también en la misericordia de Dios y en la protección del pueblo elegido de Dios. Sin embargo, nuestra manera de ver el mundo a veces se contrapone a una fórmula tan sencilla como ésta. Ya hemos visto demasiada dominación y crueldad en la historia del mundo y los acontecimientos recientes, lo cual nos cual nos hace dudar, y no podemos evitar pensar que es un poco ingenuo de parte de los israelitas cuando proclaman: “No pesará el cetro de los malvados” sobre aquellos que son justos, buenos y rectos de corazón.

Leamos, sin embargo, otra vez este salmo y démonos cuenta de cuánto se espera de los fieles. Ellos tienen que confiar en el Señor, no extender sus manos a la maldad y permanecer rectos de corazón. Son aquellos, los que se desvían –quienes no buscan a Dios para que les sirva de guía y fortaleza–, los que siguen sendas tortuosas y terminan entre los malhechores. Aquí encontramos una expresión de sabiduría, la que seguramente nació de una experiencia difícil, más bien que de la ingenuidad. Desde luego que no podemos ir por la vida esperando que Dios mantenga una burbuja protectora alrededor de nosotros. Eso sería como creer en la magia y no apoyarse en la fe en Dios. Quizás lo que el salmista está diciéndonos es que nuestra confianza en Dios debe ser para nuestra protección espiritual contra nuestras propias tendencias egoístas, más que contra cualquiera de nuestros enemigos externos.

  • ¿A quién cree usted que se debe culpar cuando a una persona o a un grupo de personas les ocurre una calamidad? ¿Acaso la respuesta es siempre clara?
  • ¿De qué maneras estaría Dios montando guardia sobre nosotros, si no es para evitarnos sufrir el dolor y la injusticia que son propias de la existencia humana?

Santiago 2:1-10, [11-13], 14-17

Los estudiosos del tema siempre han debatido sobre la identidad tanto del autor como de la audiencia a la que se dirige esta epístola. Sin embargo, el mensaje sigue siendo enérgico y claro: para alguien que dice tener fe en Jesús como el Mesías y el Señor, tiene entonces que vivir de una manera coherente con esta fe. Cuando verdaderamente confiamos en el poder y el amor de Dios, ya no podemos darle la espalda a los pobres o favorecer a los ricos solamente teniendo en cuenta distinciones superficiales.

Si nos ponemos a debatir sobre la importancia relativa de la fe y las buenas obras es como hacer la vieja pregunta sobre el huevo y la gallina. De hecho, ninguno puede existir sin el otro, por tanto debemos buscar la verdadera fuente de vida en ambos. Algunas personas reciben y responden al amor de Dios con una profusión de fe que luego se expresa al compartir ese amor con los demás. Algunas personas actúan de maneras justas y compasivas surgidas de un compromiso intelectual que poco a poco se profundiza en la fe. Santiago advierte a sus lectores sobre esta discrepancia, cuando no podemos decir que tenemos fe y luego actuamos sin amor faltándole a nuestra propia integridad. Es en este sentido que él los reta diciéndoles “¿Podrá acaso salvarlos esa fe?” Aquella fe superficial que no nos motiva a la acción en beneficio del reino de Dios y del amor hacia los hijos de Dios está verdaderamente muerta y es inútil.

  • Piense, por ejemplo, en una ocasión cuando conoció a una persona con un nivel socioeconómico muy distinto al suyo. ¿Cómo se sintió? ¿Cómo se sentiría uno si se cambiaran las posiciones?
  • ¿Qué acciones tomaría para expresar su fe como la entiende ahora? ¿De qué manera podría crecer su fe si pusiera en práctica esas acciones?

Marcos 7:24-37

Qué par de historias más raras y hasta incómodas las que leemos en esta lección del Evangelio. A nadie se le pasa por alto el hecho de que no muestran a Jesús en su mejor momento, y de que fueron preservadas por las primeras comunidades cristianas y también fueron incluidas por el autor de este primer recuento escrito de las Buenas Nuevas. Tenemos que explorar un poco más profundo para encontrar su importancia para los primeros cristianos, y también para nosotros.

Marcos teje la idea de un “secreto mesiánico” a lo largo de su descripción del ministerio de Jesús. Dios ya está presente y actúa con gran poder en el mundo, como podemos ver en las curas y exorcismos milagrosos de Jesús, pero también tenemos que aceptar que la completa restauración de la creación de parte de Dios –esa perfección imaginada por los profetas– está todavía por venir en tiempos que aún no podemos pronosticar. Desde esa perspectiva, podríamos ver las historias de la mujer de Sirofenicia y del sordo como símbolos proféticos del poder de Dios para transformar y restablecer a un mundo que está dividido y desolado.

Marcos nos cuenta una historia en la cual Jesús se ha ido lejos de su casa, lo cual quiere decir también, lejos de la población judía, o sea, los hijos de Israel por quienes comenzó su ministerio. Cuando una mujer no judía lo buscó a él y le pidió su ayuda, Jesús le responde de una manera que no suena amable, pero que en el contexto de la iglesia del siglo I hubiera tenido realmente mucho sentido. Jesús había venido primero a los “niños”, pero luego propagó su ministerio compasivo más allá de sus propios límites éticos. Cuando esto se cuenta dentro de una comunidad de cristianos no judíos, este encuentro con esta desesperada madre muestra a Jesús como a alguien que valida y bendice la fe de ellos, incluso si de fondo tenemos una tensa historia.

Jesús continúa su camino, pero extendiéndose mucho más allá de su base de Galilea. En esta historia que nos sirve de ilustración, encontramos ecos de los mismos temas, como cuando Jesús llama aparte al sordo, lejos de la multitud y luego lleva a cabo su curación, aparentemente sin esfuerzo y sin dificultad. Finalmente, les dice a todos que no le cuenten a nadie, pero ellos salen a proclamar la noticia por todas partes. Así es el Evangelio: el poder de Dios está presente entre nosotros, y no puede refrenarse incluso si no ha sido revelado aún completamente.

  • ¿En dónde están nuestros puntos ciegos y qué mensajes son los que no estamos dispuestos a escuchar o no somos capaces de escuchar? ¿Necesitamos entender este pasaje bíblico como una invitación a que salgamos más allá de nuestros propios límites o de nuestra zona de comodidad?
  • No es fácil quedarse callados cuando tenemos buenas noticias que contar. ¿Qué tipo de alegría o de gratitud tiene usted en su corazón que quiere ser compartida? ¿Puede ver que Dios está presente y trabajando en su vida de alguna manera? ¿Escucha a Dios llamándolo a explorar algo nuevo? Intente expresar todas esas vivencias.

Este Estudio Bíblico, escrito por Jennifer Shadle, apareció originalmente el 6 de septiembre de 2015.

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Estudio Bíblico, Pentecostés 15 – 2 de septiembre de 2018

Propio 17


[RCL]: La Canción de Salomón 2:8-13; Salmo 45:1-2, 7-10; Santiago 1:17-27; Marcos 7:1-8, 14-15, 21-23

La Canción de Salomón 2:8-13

¡Que tal invitación! Hay unas imágenes alegres de saciedad más evocativas y seductoras que este pasaje de la Canción de Salomón. En realidad, este libro breve lleno de imágenes dulces, coloridas y tentadoras, vale la pena unos 15 minutos de lectura. Curiosamente, usted encontrará que no hay nada sentimental o romántico superficial sobre este poema. Junto a caminatas por el jardín y citas románticas bajo la iluminación de la luna, se encontraran escenas de confusión, perdida y violencia; estos enamorados se encuentran en una ciudad merodeada por guardias armados y con prejuicios culturales, si no raciales. Disfrute de esta canción de canciones por su desenfrenada alegría, y que además, habla a una visión de la realización de un período de tiempo donde el amor ingresa a su consumación más profunda.

Salmo 45:1-2, 7-10 

¿Funciona el idioma de reyes para ti? ¿Por qué sí, y por qué no? Si encuentras los matices monárquicos irritantes, trate esto: imagine que este salmo fue escrito por un poeta en el palacio del rey. Vamos además a suponer que el salmista era hombre. ¿Cuál era su objetivo al escribir este verso? ¿Era una alabanza a Dios, al rey o a los dos? Mientras que quizás nunca sabremos quien escribió los salmos, puede ser de mucha ayuda imaginar diferentes perspectivas típicas de autor. Puede además ser espiritualmente fructífero imaginar a Jesús recitando los salmos en hebreo en la sinagoga Palestina en el primer siglo. ¿Qué significó este salmo para él?

Santiago 1:17-27

¡Esa es una declaración final poderosa sobre la naturaleza de religión “pura”! Curiosamente las dos exhortaciones del autor parecen tener una posición tensa junta, casi en contraste. Cuidar de los huérfanos y viudas, al menos hoy en día, puede ser una actividad desordenada – ciertamente no una actividad que yo tomaría si pretendo permanecer sin mancha por el mundo. ¿Quería el autor que exista esta tensión o es esto algo leído en un texto por una audiencia contemporánea? Para que los dos proyectos se complementen, quizás el autor se esta imaginando una Iglesia “sin mancha” en la cual los huérfanos y viudas se comportan de forma ordenada (!). O quizás él se refiere a los aspectos no precisos de “el mundo” los cuales no están necesariamente involucrados en la atención complicada de la restricción del derecho al voto. La idea de que la “Iglesia” y el “mundo” son distintos ha estado de moda y fuera de moda en los últimos dos milenios; ¿Cómo funciona esta distinción para usted? Si la Iglesia es la gente de Dios, entonces ¿dónde esta la Iglesia de lunes a sábado? ¿Qué está haciendo? ¿Y dónde?

Marcos 7:1-8, 14-15, 21-23

Es difícil discernir las emociones detrás de las palabras, pero si los fariseos y escribanos formulan inocentemente su pregunta a Jesús, entonces la respuesta de nuestro Salvador no es totalmente misericordiosa. Realmente, parece que es una reacción un poco desmesurada. Claro, en vez, la pregunta debió ser bruscamente mordaz. De cualquier modo, parece que la pregunta de que si las enseñanzas de Jesús residió dentro o fuera de la “tradición de los expertos” causa nerviosismo. Jesús no se vio a si mismo como fundador de una religión nueva, sino como interprete de su propia religión, judaísmo, la cual es entendida a través de una relación profunda y misteriosa con Dios.

¿Cuánto debemos de confiar en la tradición en nuestra religión? ¿Cuando la tradición restringe o permite nuestro crecimiento espiritual colectivo?

Este estudio bíblico, escrito por Laurel Mathewson, originalmente se presentó para la Pentecostés 15 (B) el 2 de septiembre de 2012.

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Estudio Bíblico, Pentecostés 14 – 26 de agosto de 2018

Propio 16

Episcopal Spanish Bible Study


[RCL]: 1 Reyes 8: [1, 6, 10-11], 22-30, 41-43; Salmo 84; Efesios 6:10-20; Juan 6:56-69

1 Reyes 8: [1, 6, 10-11], 22-30, 41-43

¡Qué día tuvo haber sido el de la dedicación del templo de Jerusalén! La dedicación del templo puede significar muchas cosas y nos ayuda a ampliar nuestra imaginación: la dedicación de nuestras propias iglesias, la dedicación de nuestros dones, la dedicación de nuestras vidas. De hecho, tenemos que dedicarnos a diario al trabajo que Dios nos ha encomendado hacer. La pompa de este evento sin duda ayudó a preparar la escena y mostrar su importancia. Debemos encontrar maneras de comprometernos profundamente a nuestra propia dedicación a Dios, para que la gente pueda llegar a oír el gran nombre de Dios, debido a la manera en que vivimos nuestras vidas.

¿Cómo podemos dedicar más plenamente nuestras vidas a Dios, haciendo una ofrenda de nosotros mismos y de nuestros cuerpos y almas? ¿Qué necesitamos hacer para que podamos siempre profundizar nuestro compromiso con Dios y crecer en una dedicación más profunda?

Salmo 84

El salmo se hace eco de los temas de la lectura de la Biblia hebrea, y es fácil de imaginar que tenga un himno sobre ese día. ¿Podemos vivir en la casa de Dios? No podemos vivir en el Templo de Jerusalén, nadie puede. Del mismo modo que no podemos vivir en nuestras iglesias. Esto es probablemente una buena cosa para nosotros y para el evangelio. Después de todo, toda la creación es la casa de Dios. Como resultado, podemos vivir en el templo de Dios siempre y en todas partes.

¿Vivimos nuestras vidas como vivimos en la morada de Dios? ¿Cómo podrían cambiar nuestras vidas si tenemos en cuenta que de hecho vivimos en la casa de Dios?

Efesios 6:10-20

La imaginería de este pasaje es complicada. La mayoría de nosotros vivimos lejos de la imaginería militar, y mucho más lejos de la imaginería militar del Imperio Romano. Con los grupos de jóvenes, he hecho una actividad en la que re-imaginamos este texto utilizando personal y metáforas modernas. Teléfonos celulares, Facebook, coches, y otros dispositivos modernos – incluso los zapatos de la suerte – han sido sugeridos por estos jóvenes. ¿Cómo podría volver a imaginar este pasaje para transmitir el mensaje de Pablo?

Este pasaje continúa los temas que he puesto de relieve en la lectura de los Reyes y del salmo. Tenemos que vestir toda la armadura de Dios, porque toda nuestra vida debe estar dedicada a la obra de Dios. Cristo nunca pide un poco. Como resultado, el pensamiento de cierre de este paso es de vital importancia. La oración de Pablo debe convertirse en nuestra propia. Debemos orar para estar alerta y perseverar. También debemos hacer un testimonio audaz por el evangelio. ¿Cómo serían nuestras vidas si viviéramos según la oración de Pablo?

Juan 6:56-69

Los discípulos vieron que esta enseñanza era difícil. Creo que somos muy parecidos a ellos. Jesús nos enseña palabras de espíritu y vida, pero hay personas entre nosotros que no creen, y, a menudo, la enseñanza de Jesús es realmente difícil. En verdad, ¡mucha tinta se ha derramado tratando de averiguar lo que significa comer su carne y beber su sangre! No estoy seguro de que sea útil estancarse en esos debates teológicos. Por el contrario, ¿qué significa nutrir el espíritu y vivir según él en lugar de la carne?

Jesús pregunta a los doce si desean irse. Pedro responde que no hay a dónde ir; Jesús tiene palabras de vida eterna. Como se sabe, es fácil recurrir a otras fuentes fuera de Jesús para buscar sustento. Como dice Jesús, esas cosas -es decir, la carne – no sirven para nada. ¿Nos estamos sosteniendo en el espíritu? ¿Estamos tomando las palabras de Jesús, palabras de vida eterna, y festejándonos en ellas? 

Este estudio bíblico, escrito por el Rvdo. JK Melton, originalmente se presentó para la Pentecostés 14 (B) el 26 de agosto de 2012.

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