Estudio Bíblico, Domingo de Cristo Rey – 25 de noviembre de 2018


RCL: Samuel 23:1-7; Salmo 132:1-13 (14-19); Apocalipsis 1:4b-8; Juan 18:33-37

2 Samuel 23:1-7

El rey David, tal vez el más grandioso rey de Israel, en sus últimas palabras no se atribuyó el mérito propio, sino que declaró que era Dios quien lo había ungido y elevado al puesto de liderazgo. David le reconoce a Dios el mérito no solo de su ascenso al poder sino también de su habilidad para gobernar al pueblo con justicia. David proclamó: “El que gobierne a los hombres con justicia, el que gobierne en el temor de Dios, será como la luz de la aurora, como la luz del sol en una mañana sin nubes, que hace crecer la hierba después de la lluvia”. El liderazgo piadoso no era simplemente lo correcto para el rey David, sino que era algo de gran belleza. David comprendió que utilizar nuestras posiciones de autoridad e influencia para propósitos buenos y justos es lograr que nuestras casas, nuestros pequeños reinos, sean como el Reino de Dios.

  • ¿En qué puestos de autoridad sirve usted donde podría propiciar que el Reino de Dios se hiciera presente?
  • ¿Qué pequeña acción podría hacer hoy para lograr que su casa se parezca más al Reino de Dios?

Salmo 132:1-13 (14-19)

El salmista nos recuerda a nosotros, a los lectores, el compromiso del rey David de construir un templo, una morada para Dios. Este compromiso no era simplemente algo que pudiera quedar relegado a un segundo plano, ni tampoco una promesa de campaña que conmoviera los corazones del pueblo para que lo apoyaran a él, incluso si nunca llegara a cumplirse por completo. Por el contrario, el rey David decidió que la creación de un lugar para que Dios habitara sería una prioridad tanto en su vida como en su liderazgo. David prometió: “No me pondré bajo techo ni me acostaré a descansar, no cerraré los ojos ni dormiré un solo instante, mientras no encuentre casa para el Señor, el Poderoso de Jacob”. Esta manera de establecer prioridades y la implacable búsqueda de crear un espacio para Dios, en medio del pueblo de Israel, se convirtieron en el deseo del corazón de David. Imagínese cómo podríamos aprovechar nuestra propia autoridad para servir a los demás si nuestro deseo fuera asegurarnos de que Dios viviera entre nosotros.

  • ¿Dónde ha creado usted espacio para Dios en su propia vida?
  • ¿En qué otro lugar de su vida podría ser una prioridad la creación de un espacio donde Dios pudiera habitar? 

Apocalipsis 1:4b-8

La escena que se nos describe aquí, en el primer capítulo de Apocalipsis, es la de un rey que llega y no hay ninguna duda en cuanto a quién es o por qué ha venido. El autor declara: “¡Cristo viene en las nubes! Todos lo verán, incluso los que lo traspasaron; y todos los pueblos del mundo harán duelo por él. Sí, amén”. En esta predicción de la segunda venida de Cristo, el Mesías regresará a la tierra de una manera inequívoca, como corresponde a un rey. Esto es muy diferente a su primera venida, cuando llegó sin la pompa y las circunstancias esperadas y, en cambio, vino al mundo como un infante, totalmente dependiente de aquellos que lo criarían. Este Jesús, es el Rey Mesías, “él tiene autoridad sobre los reyes de la tierra”, que irrumpe en el mundo de manera sorprendente, no solo para cambiar el curso de la historia, sino también para invitar a todo el mundo a participar y convertirse en su Reino en la tierra.

  • ¿Cómo entró Jesús en su vida y de qué manera o maneras le sorprendió su llegada?
  • ¿De qué manera práctica puede vivir en el Reino de Dios en su vida diaria?

Juan 18:33-37

Cuando fue interrogado por Poncio Pilato, Jesús respondió: “Mi reino no es de este mundo”. Esta declaración sería más sorprendente si fuera la primera vez que nos encontramos con Jesús describiendo el Reino de Dios, pero cuanto más oímos sobre el Reino de Dios, más entendemos que es muy opuesto o al revés en comparación al mundo que conocemos. Si bien nuestro mundo a menudo funciona con sistemas de escasez y determinando el valor con base en la oferta y la demanda, en el Reino de Dios [, por otra parte,] no solo hay bastante para todos, sino que hay en abundancia. En el Reino de Dios, todos tienen suficiente y nadie desea nada. Es en este Reino donde podemos estar libres de la esclavitud del impulso y del deseo infinito y finalmente ser libres para encontrar la satisfacción eterna en Aquel que nos ha liberado. Esta es la buena noticia: que Cristo nuestro Rey vino al mundo a proclamar, y todos los que pertenecen a la verdad escucharán su voz.

  • ¿De qué maneras se imagina que el Reino de Dios es diferente al mundo de hoy?
  • ¿De qué modestas maneras podríamos actuar para cambiar nuestra vida diaria y permitir que el Reino de Dios irrumpa?

El Reverendo Josh Woods escribió este estudio bíblico.

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Estudio Bíblico, Pentecostés 26 – 18 de noviembre de 2018

Propio 28


(RCL): 1 Samuel 1:4-20; 1 Samuel 2:1-10; Hebreos 10:11-14 (15-18) 19-25; Marcos 13:1-8

1 Samuel 1:4-20

Los libros de Samuel tratan del período que marcó el surgimiento de la profecía y de la monarquía en el antiguo Israel. El Primer Libro de Samuel se abre con un tema recurrente en la historia de Israel: Dios escucha el clamor de los marginados y oprimidos. En este caso se trata de Ana, la amada esposa de Elcana, el hombre que será el padre de Samuel. Ella es incapaz de tener hijos. Penina, la otra esposa de Elcana, se burlaba de Ana por su infecundidad.

Esta historia, como tantas otras de las Escrituras, ilustra cómo Dios encuentra un camino en nuestras vidas en momentos de desesperación y de tristeza. De hecho, el testimonio bíblico indica que Dios anhela estar con nosotros en los momentos de prueba y de dolor, el Señor tiene preferencia por aquellos que están sufriendo. Mientras que Dios ciertamente no diseña o planifica dificultades para nosotros, es a través de nuestras heridas, a través de la grieta en el corazón, cómo la luz de Dios entra en nuestras vidas.

Ana nos representa a todos los que nos hemos enfrentado a situaciones desesperadas. Su historia muestra cómo Dios puede transformar incluso las situaciones más desesperadas en futuros sorprendentemente maravillosos. Por encima de todo, nos enseña la necesidad de comunicar nuestras aspiraciones más profundas a Dios, confiando en el poder del Señor para convertir la oscuridad en luz, incluso cuando vemos que no hay un lugar para el amanecer.

  • ¿Has experimentado la presencia consoladora de Dios en tiempos de penuria? ¿La historia de Ana se encuentra en solidaridad con la tuya?
  • ¿Dónde / cuándo en tu vida has experimentado el poder transformador de Dios (es decir, el poder de Dios para transformar las situaciones sin esperanza en un futuro lleno de esperanza)?

1 Samuel 2:1-10

El autor del Evangelio de Lucas basó su texto del Magnificat (Lucas 1:46-55) en esta canción de Ana. Los temas de María y Ana son similares: alegría por el nacimiento de un niño y alabanza del poder de Dios. El Magnificat nos habla de la misericordia de Dios, mientras que Ana ensalza la justicia de Dios. Ambas cantan el derribo de los ricos y el ensalce de los pobres por parte de Dios. Las palabras de Ana mencionan explícitamente la derrota de los enemigos de Dios (y de ella). ¿Qué significa este lenguaje bastante fuerte: “Destruye los arcos de los poderosos” y “los malvados mueren en la oscuridad”? Aunque la mayoría de los adultos maduros no trazan planes o rezan por la destrucción de las personas que no les gustan, hay muchas fuerzas negativas a que nos enfrentamos en nuestras vidas, fuerzas que perpetúan la opresión, fuerzas que solamente Dios puede contrarrestar y transformar. Por ejemplo, caemos víctimas de problemas de auto-odio, depresión, dificultades familiares / maritales, rencor mantenido y resentimiento albergado. Estas fuerzas nos oprimen, nos impiden ser las personas que Dios nos llama a ser. Y a veces estos poderes pueden ser tan fuertes que parece que no hay manera de liberarse de ellos. La canción de Ana, sin embargo, es un testimonio del poder de Dios para superar incluso estos problemas aparentemente insuperables.

  • ¿Hay palabras, frases o imágenes en la canción de Ana que te hablen?
  • ¿Cómo te suenan a ti las palabras de Ana del “gran cambio” (es decir, los hambrientos dejan de tener hambre, la mujer estéril da a luz a siete, etc.)?

Hebreos 10:11-14 (15-18) 19-25

En tiempos de desolación, podemos pensar que somos indignos de acercarnos a Dios. Tal vez nos sentimos abrumados por una instancia o un patrón de fracaso personal, un ataque de melancolía, o nos volvemos conscientes de nuestra propia distancia de Dios debido al descuido de nuestra relación con Dios. Podríamos tener dificultades para volver a Dios porque nos falta confianza en nuestra dignidad para reanudar la relación. Mientras que tales sentimientos no predominan en la vida espiritual, son bastante reales.

Este pasaje de Hebreos nos dice que Jesús nos ha proporcionado acceso irrevocable hacia Dios. Como cualquier hijo predilecto, Jesús puede ir directamente a su Padre, incluso cuando parece que las puertas están cerradas. Y Jesús nos lleva con él. Por eso, cuando queremos acercarnos a Dios, no hay pecado, ni defecto, ni hay tiempo o distancia que nos separe de Dios. Esta es la compasión de Dios, el amor de Jesús por toda la humanidad, y la fe en la voluntad y visión del Creador, a pesar de que se requirió que pasase a través de una tortuosa muerte, nos ha mostrado lo mucho que Dios desea estar en la vida de cada persona. Hoy este texto nos enseña que no hay barreras entre nosotros y Dios, solamente las que nos colocamos a nosotros mismos en nuestras propias mentes y corazones.

  • ¿Cuáles son las barreras que erigimos que nos alejan de Dios? ¿De qué manera el pasaje de hoy de Hebreos te habla de este problema?
  • ¿Qué te dice el verso “acerquémonos con corazón sincero, con una fe completamente segura, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura”?

Marcos 13:1-8

Las piedras del muro occidental del Templo de Jerusalén, que todavía se pueden ver hoy, fueron y son bastante impresionantes. De hecho, algunas tienen 30 pies de largo. Estas fueron seguramente las piedras a que los discípulos de Jesús se referían. Jesús usa su observación sobre las piedras como trampolín para una profecía acerca de la nación y del pueblo que él quería. Esto es apropiado en el contexto de su próxima ejecución. Mientras que los occidentales modernos hablan de que la vida “desaparece ante nuestros ojos” antes de morir, la gente del antiguo Cercano Oriente creía que en los días previos a la muerte uno obtenía poderes de profecía. Jesús lo muestra aquí. Lo que sigue de Jesús es un ejemplo de pensamiento y discurso apocalíptico. Lo “apocalíptico” era una forma literaria común en el período bíblico (véase, por ejemplo, el libro de Daniel y el Apocalipsis), pero es ajeno a nosotros en el mundo moderno. La literatura apocalíptica usa cierto vocabulario e imágenes, en este caso, terremotos, guerras, hambrunas, etc., para transmitir una verdad más grande. Jesús nos está diciendo que tengamos cuidado y perseveremos en los momentos de dificultad y de prueba, ya que ningún poder puede prevalecer contra el poder del Dios todopoderoso.

  • ¿Dónde /cómo encuentras consuelo/alimento espiritual en el discurso apocalíptico de Jesús en el evangelio de hoy?
  • ¿Cómo te relacionas, desde tu propia experiencia, con lo que Jesús dice en el versículo ocho: “Esto no es más que el comienzo de los dolores de parto”?

Este estudio bíblico, escrito por Brian Pinter, originalmente se presentó para 18 de noviembre de 2012.

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Estudio Bíblico, Pentecostés 25 – 11 de noviembre de 2018

Propio 27


(RCL) Rut 3: 1-5; 4: 13-17; Salmo 127; Hebreos 9: 24-28; Marcos 12: 38-44

Rut 3:1-5; 4:13-17

La familia de Naomi y Rut se encuentra al borde de la extinción. Ambas son viudas, ambas están en la indigencia, y Rut es una moabita, noes israelita, es una extranjera. Naomi, demasiado vieja para volver a casarse y tener hijos, envía Rut a ver a Booz, un miembro de la familia extendida, con la esperanza de que Booz se case con ella y las reciba en su casa. Lo hace, y se convierte en el pariente-redentor, y Rut se convierte en la bisabuela del rey David.

Un tema importante en el libro de Rut es el que se reciba a los extranjeros. La bondad amorosa de Booz hacia las que fácilmente podría haber despedido (Rut estaba más estrechamente relacionada con otro hombre en la comunidad que no la aceptaría) está en consonancia con el estribillo constante de Yahvé, en todo el Antiguo Testamento, sobre la atención a los extranjeros y empobrecidos.

  • ¿Quién en tu vida podría utilizar una intencionada bondad amorosa?
  • ¿Quién sabe lo que esa persona, tal vez en los márgenes de los círculos sociales o familiares, podría hacer por el reino de Dios, si tú la aceptaras…?

Salmo 127

La Sagrada Escritura tiene una visión bastante radical de la dependencia de nuestro mundo de Dios: si el maestro de obras y los vigilantes no tienen la ayuda de Dios, su trabajo es una pérdida de tiempo. Al igual que la lectura de Rut, el salmo se hace eco del tema del cuidado y la provisión del Señor para con el pueblo de Dios. Este salmo en particular, se centra en los niños, como “patrimonio del Señor”, como dones de Dios: el medio para sostener nuestra propia especie consiste en un sí totalmente dependiente del Señor que hace prosperar el fruto en el vientre.

Nuestra sociedad, en general, no tiene este punto de vista hacia los niños. Lo que el salmista llama “regalos”, “felicidad”, y “patrimonio”, nuestra sociedad a menudo llama “inconvenientes”, “gastos innecesarios”, o un “obstáculo” para la carrera de uno. Incluso los cristianos más devotos caen, en de vez en cuando, en esta manera de pensar. Si somos honestos, esos pensamientos cruzan nuestra mente más de lo que nos gustaría admitir.

Finalmente tenemos que hacer a una elección consciente:

  • ¿De dónde vamos a tomar señales cuando se trata de la forma en que pensamos acerca de los niños?
  • ¿Del guión de la nueva comedia de situación, o de nuestro texto sagrado?
  • ¿Del púlpito de la cultura pop, o de la boca de Dios mismo?

Hebreos 9: 24-28

No podemos pretender que estas antiguas ideas sobre cómo limpiar una comunidad de la culpa de sus malas acciones sean fáciles de comprender para los modernos como nosotros, pero hay que intentarlo, si el sacrificio de Jesús va a tener sentido para nosotros. Perdón por la analogía, pero si el pecado es la contaminación, entonces la sangre es un exitosa iniciativa para “limpiar nuestras calles”. Si el pecado nos ensucia, la sangre nos limpia. Pero ¿cuya sangre, y de qué tipo? La de una víctima pura, ofrecida a Dios por un sacerdote. Al igual que los sumos sacerdotes de la antigüedad, Jesús se presenta ante Dios en el lugar santísimo, no presentando la sangre de un animal, sino su propia sangre, la que se había derramado en el más extraño de los altares, el altar de una cruz romana. Paradójicamente, Él es al mismo tiempo sacerdote víctima sacrificial, haciendo una “ofrenda perfecta y un sacrificio a Dios”.

La sangre de Jesús se nos es re-presentada cuando recibimos la eucaristía, nuestro principal acto de culto cuando proclamamos la muerte del Señor hasta que venga de nuevo. Esto no es fácil de entender, de hecho, se trata de “una locura para los que se pierden”, pero es inestimablemente digno de meditación y devoción. Cristiano, he aquí el Cordero de Dios. He aquí el que quita los pecados del mundo.

  • ¿Cómo ves este sacrificio?
  • ¿Cómo informa tu visión de la eucaristía?

Marcos 12: 38-44

Aquino en Catena Aurea cita a Beda diciendo que el significado alegórico del pasaje es que la “la viuda pobre es la simplicidad de la Iglesia: pobre en efecto, porque ella ha desechado el espíritu de orgullo y los deseos de las cosas del mundo; y viuda, porque Jesús su esposo ha sufrido la muerte para ella. Ella deposita unas moneditas en el arca, porque tiene amor a Dios y al prójimo, o los dones de la fe y de la oración; que son vistos como moneditas en su propia insignificancia, pero medidas por el mérito de una intención piadosa… ella entiende que incluso su misma vida no es de su propio mérito, sino de la gracia divina”.

Más obviamente, el sentido literal contrasta con la élite religiosa, que es corrupta e hipócrita y dona su dinero para el espectáculo, y con la humildad de la viuda que dio casi nada, y, sin embargo, lo dio todo.

  • Dado que las Sagradas Escrituras están escritas para la Iglesia, de la que formamos parte, ¿qué elogio hace Jesús de esta mujer que nos inspira?
  • ¿Cómo podemos imitar su humildad?
  • ¿Qué podemos dar a Dios, incluso de nuestra pobreza?

Este estudio bíblico, escrito por Rvdo. Ryan Pollock, originalmente se presentó para 8 de noviembre de 2018.

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Estudio Bíblico, Día de Todos los Santos – 4 de noviembre de 2018


[RCL]: Sabiduría 3:1-9 o Isaías 25:6-9; Salmo 24; Apocalipsis 21:1-6a; Juan 11:32-44

Sabiduría 3:1-9

Cuando la Iglesia se reúne para celebrar la Fiesta de Todos los Santos, yo siempre me imagino como cuando una familia está reunida en el cementerio para honrar a un pariente querido. Al igual que en el Día de los Caídos [en los EE. UU.], visitamos el lugar de reposo final del abuelo, en este día celebramos a aquellos a quienes la Iglesia reconoce como los mejores ejemplos de una vida vivida en Cristo. Si en este día santo nos reunimos en la tumba de los santos en reposo, entonces esta lectura del libro de la sabiduría es el epitafio en la lápida que se encuentra ante nosotros. Ahí se encuentra nuestra esperanza cristiana. La esperanza de la vida eterna se remonta incluso a los antepasados de nuestra tradición cristiana, y durante siglos esa promesa ha estado inscrita en nuestros textos más sagrados. Es una promesa tan grande que nos invita a esta ocasión sagrada.

  • ¿Qué santos en particular han influido en su experiencia cristiana?
  • ¿Cómo lo pone en contacto a usted esta fiesta con esos santos y con toda la comunión de santos?

Isaías 25:6-9

¡Qué bendición y consuelo es leer este pasaje! “En el monte Sión, el Señor todopoderoso preparará para todas las naciones un banquete con ricos manjares y vinos añejos”. Eso suena como una cena que a todos nos va a gustar. Junto con ella viene el alivio de nuestro sufrimiento y la eliminación de los obstáculos que nos separan de Dios. “Y en ese monte destruirá el Señor el velo que cubría a todos los pueblos, el manto que envolvía todas las naciones; destruirá para siempre la muerte”. Este es un pasaje sobre una agradable celebración. Hemos esperado en el Señor, dice el profeta, ahora alegrémonos. Hoy leemos este pasaje para celebrar a los santos que esperaron pacientemente en el Señor mientras nosotros seguimos esperando. Mientras imaginamos esas ricas imágenes de aquellos [santos] que ya están festejando en la cima de la montaña, recordamos también sus ejemplos de servicio constante en el nombre de Jesús mientras caminaban por la tierra.

  • ¿Cómo podemos seguir el ejemplo de los santos mientras nosotros mismos esperamos en el Señor?
  • ¿Cómo podemos rogar para que los santos en reposo nos den su guía?

Salmo 24

Hoy, la oración del salmista tiene que ver con una pregunta sagrada: “¿Quién puede subir al monte del Señor? Y ¿quién puede permanecer en su santo templo?”. Entonces, se da una respuesta de inmediato: “El que tiene las manos y la mente limpias de todo pecado; el que no adora ídolos ni hace juramentos falsos”. Es fácil ver por qué leemos esto en el día de Todos los Santos. Aquellos con manos limpias y corazones puros son los mismos santos de nuestra tradición. Estos son los que han sido bendecidos por el Señor y han recibido su recompensa de las manos salvadoras de Dios. Los santos siguen siendo nuestros modelos benditos para la vida en la tierra, pero también son nuestros defensores en el cielo. El salmo comienza recordándonos que Dios creó la tierra, aunque, recuerden, Génesis nos dice que Dios también creó los cielos. Los santos siguen siendo ejemplos para nosotros en la tierra, mientras viven en el cielo con el Dios que es la fuente de nuestra existencia y nuestra recompensa final, nuestra realidad presente y nuestra salvación.

  • ¿Cómo nos conectan los santos no solo con un modelo terrenal de vida en Cristo, sino también con uno celestial?
  • ¿Conoce a alguien que en pensamiento, palabra y obra lo oriente a usted hacia una realidad celestial? ¿De qué manera lo hace?

Apocalipsis 21:1-6a 

Este pasaje nos alienta, como lo hace con frecuencia el libro de Apocalipsis, a usar nuestra imaginación de manera que hasta resultará extraña para nosotros mismos. Después de todo, ¡la imaginación no es solo cosas de niños! En medio de nuestra vida cotidiana que puede ser aburrida, dejamos que las cosas prácticas gobiernen nuestros corazones, pero para el autor de este texto, la imaginación es como un escape bendito. La creencia en la Nueva Jerusalén estaba muy extendida en los tiempos bíblicos. Como alguien que estaba sufriendo de las atrocidades del gobierno romano, el escritor probablemente no tenía otra de forma de desahogarse del dolor que le producía esa vida oprimida. Cuando entramos en el mundo de la imaginación del escritor, no solo podemos darnos una idea de cómo el escritor se escapa con creatividad –como una ciudad celestial que desciende desde arriba–, sino que también se nos recuerda la importancia de tener nuestras propias imágenes de un futuro mejor. Estas imágenes pueden ser, por ejemplo, un compromiso renovado hacia un diálogo civilizado en nuestro país, un mundo donde no haya personas sin hogar o una sociedad con atención médica asequible para todos. Pero nuestra imaginación no se limita a las cosas de este mundo; también puede explorar el mundo venidero. Así que quédese un momento con su imaginación, con este pasaje y con la comunión de santos que se preguntan acerca de una promesa que, al menos para nosotros, aún no se ha revelado.

  • ¿Alguna vez usa su imaginación [cuando lee estos pasajes]? ¿Cómo aumenta esto su fe?
  • Aunque no estemos oprimidos de la misma manera que nuestro prójimo de otros tiempos, ¿cómo puede la imaginación persistente ser un escape saludable para nuestras luchas diarias?

Juan 11:32-44

Jesús se conmueve hasta las lágrimas. En una muestra de toda su humanidad. Jesús lamenta la pérdida de su amigo, Lázaro. Para empeorar las cosas, en medio de su dolor, a Jesús le hacen muchas preguntas, tal vez acusaciones, de que él podría haberlo salvado. Seguro que era algo doloroso. Jesús procede, todavía muy afligido, a resucitar a Lázaro y al hacerlo renueva la fe de María, Marta y la de otros en la multitud. El pasaje está especialmente muy relacionado con la celebración de Todos los Santos, no porque se trate de la muerte, sino porque es un pasaje que es un gran ejemplo de la vida eterna, la promesa que Dios ha hecho a través de Cristo a cada uno de nosotros. Jesús dice: “¿No te dije que, si crees, verás la gloria de Dios?” La fe de los seguidores de Jesús fue recompensada en este acto milagroso. Es posible que nunca hayamos visto a alguien resucitado de entre los muertos, pero hay otras formas como experimentamos la gloria de Dios: el nacimiento y el bautismo de un niño, el amor incondicional de nuestras familias, amigos y vecinos y, sobre todo, a través de la participación en la Eucaristía.

  • ¿Cuándo le ha sido revelada la gloria de Dios? ¿Fue un gran momento como cuando uno dice “¡ajá!” o un pequeño susurro en la noche?
  • ¿Cómo se manifiesta la gloria de Dios en el recuerdo de las vidas de los santos? ¿Cómo lo sabe?

El Reverendo Warren Swenson es sacerdote de la Diócesis de Misuri Occidental y estudia en el programa de Maestría en Teología Sagrada en el Seminario de Teología de la Universidad del Sur en Sewanee, Tennessee, donde recibió su Maestría en Divinidad, en 2018. Actualmente se desempeña como párroco del Ministerio Episcopal del Sureste de Tennessee (STEM). Warren y su esposo Walker disfrutan de largas conversaciones en la terraza trasera [de su casa] y a ambos les encanta viajar.

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Estudio Bíblico, Pentecostés 23 – 28 de octubre de 2018

Propio 25


[RCL] Job 42:1-6, 10-17; Salmo 34:1-8, (19-22); Hebreos 7:23-28; Marcos 10:46-52

Job 42:1-6, 10-17

El Libro de Job es una historia clásica, contada con muchos elementos clásicos. Es una historia con un protagonista intachable, pero a quien aún así le llegan los tiempos difíciles, con tres adversarios, y que se resuelve, al fin, de la manera más inesperada que pudiera imaginar el lector. La restauración de las riquezas de Job sucede no solo en cantidades asombrosas, sino a través de una extraordinaria serie de eventos. Job, el héroe, no es que conquiste a Dios para que le restaure su riqueza anterior. Job no es que logre una hazaña de fortaleza en el último segundo, teniendo todo en su contra. No. [no se trata de eso]. Esta historia se destaca porque Job recibe la recompensa de Dios después de humillarse aún más ante Él. Job había sido humillado hasta el punto de derrumbarse, y aun así Job nunca arremete contra el Dios todopoderoso, ni tampoco lo maldice. Más bien, Job confía en el poder de redención de Dios y practica una fe humilde de la manera más inesperada que pudiera imaginar el lector.

Esta forma diferente de contar la historia del héroe clásico no es que sea una muestra típica de lo mejor del espíritu humano, sino más bien del poder que Dios tiene para restaurar. Esta es la historia de Dios, contada a través de la vida de Job. Tan solo nuestra fe en Dios puede producir riquezas que superan la imaginación. La fe en Dios, no en nosotros mismos, es la fuente última de restauración. El último acto de Job antes de su restauración demuestra que nuestra fe y humildad son poderosas: “Después que Job oró por sus amigos, Dios le devolvió su prosperidad anterior”, y eran esos mismos amigos que intentaron convencer a Job de que su vida pecaminosa causó su caída. Job encontró la fe para creer que Dios incluso los restauraría a ellos también, y luego Job se convirtió en el hombre más bendecido de toda la tierra.

  • Al enfrentar tiempos extremadamente difíciles, ¿en qué se concentra usted para mantener fuerte su fe en el poder de Dios?
  • ¿Qué vislumbres de esperanza encontró durante algún momento extremadamente difícil en su vida?

Salmo 34:1-8, (19-22)

El teólogo estadounidense Jonathan Edwards explicó muy bien el hecho de que experimentar a Dios no es como cuando a uno le describen la dulzura de la miel, sino más bien como cuando uno mismo experimenta el sabor de la miel. El Salmo 34 debe haber sido la causa de que a Edwards se le ocurriera este ejemplo. Este salmo está lleno de verbos de acción. Desde lo que debemos hacer: bendecir, glorificar, proclamar, exaltar, buscar, hasta lo que Dios hace: contestar, librar, salvar, abarcar. Luego, en el versículo 8, “Prueben, y vean que el Señor es bueno”.

Gustar, [saborear], puede ser una acción arriesgada, pero realmente no hay acción que la remplace. Podemos mirar y olfatear todo lo que queramos, pero nuestras papilas gustativas serán la única medida real de la dulzura, de la salinidad y de otras maneras de informarnos si un alimento es aceptable o no. Y puesto que lo que nos entra en la boca debe ser vivificante y no peligroso, hay mucho en juego. En este salmo, se nos alienta a dar un arriesgado salto de fe, y permitir que Dios entre como sustento que da vida. ¡El Señor es bueno, rebosante de energía y deleite, como la dulce miel!

  • ¿Diría usted que usted es un evangélico? ¿Qué es lo que hace difícil, o arriesgado, proclamar la bondad de Dios en nuestro lenguaje cotidiano? Así mismo, ¿qué es lo que lo hace fácil?
  • Cuando usted experimenta plenamente la presencia de Dios hoy, como probar la miel, ¿cuáles son las recompensas reales que usted experimenta?

Hebreos 7:23-28

Esta sí que debe haber sido una difícil tarea en los primeros cien años del cristianismo: convencer a los judíos devotos, de los cuales Jesús de Nazaret era uno de ellos, de que el Mesías realmente ya había llegado y se había ido. Muchos devotos adherentes a la ley hebrea vivieron durante los años de Jesús, sin saber que el Mesías caminó por la tierra en algún lugar lejano, o incluso cercano (o incluso justo delante de ellos). Los primeros apóstoles de Jesús tenían que tratar de convencer a mucha gente.

En este pasaje, se argumenta que Jesús sirve como un nuevo sacerdote y, además, eternamente. El poder de la muerte y la resurrección de Jesús para llegar a cambiar tanto una práctica fiel [establecida] debe haber sido muy difícil de escuchar, y ¡ni hablar de adoptarlo! Y es así como durante cientos de años, esa sigue siendo la tarea cristiana: difundir el mensaje de que hubo un hombre, nacido de Dios, completamente divino y al mismo tiempo completamente humano, que siempre será el sacerdote de usted, y mucho, mucho más. La profecía de Isaías 53 se ha cumplido, de manera tan real, como saber que usted y yo ahora estamos hablando. Jesús vino a ser el Mesías, ungido como el más grandioso Sumo Sacerdote, y aún lo es.

  • ¿Para qué recurre usted a su sacerdote? ¿Cuál es el papel principal que desempeña ese sacerdote?
  • ¿De qué maneras Jesús es también un sacerdote para usted?

Marcos 10:46-52

En esta breve mirada al ministerio de sanidad de Jesús, un mendigo ciego comienza por estar sentado al lado del camino, luego termina de pie, siguiendo a Jesús. ¿Es esta la transformación que Jesús nos ofrece también? Tal vez sea así, pero en la mitad de este pasaje está la clave. Tenemos que invocar el santo nombre de Jesús [con] más [intensidad] que a todos los demás que pasan por donde nos sentamos, porque Jesús es el que tiene el poder de curación. El mendigo ciego lo sabía, y dijo: “¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!”. Solo lo haría si tuviera fe en que Jesús podría darle lo que más necesitaba. Por eso, su propia fe resultó ser la curación.

  • ¿Para qué milagro sanador llamaría usted a Jesús si él caminara por donde se sentó usted hoy?
  • ¿Qué fue lo primero que le inspiró a seguir a Jesús? ¿Qué ha seguido inspirándolo a seguir a Jesús?

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Estudio Bíblico, Pentecostés 22 – 21 de octubre de 2018

Propio 24


[RCL] Job 38:1-7, 34-41; Salmo 104:1-9, 25, 37b; Hebreos 5:1-10; Marcos 10:35-45

Job 38: 1-7, 34-41

Hemos estado siguiendo la historia de Job, un hombre que una vez lo tenía todo, y ahora lamenta la pérdida no solo de su riqueza y estatus, sino también de sus hijos. Job ha sido empujado hasta el límite máximo. Está completamente desorientado de cómo se supone que debe mantener su fe en el Dios que ama, cuando ha perdido absolutamente todo lo demás.

Este pasaje ha fascinado a los lectores durante siglos, probablemente porque este es el momento en que Dios finalmente se presenta a favor de Job, y Dios se manifiesta en una forma que es completamente inesperada de un benevolente, amado a Dios. Dios tiene una habilidad especial para hacer lo inesperado.

Lo que es incomprensible para Job es también incomprensible para nosotros. Si Dios es bueno, ¿por qué ocurren cosas malas? La respuesta de Dios a Job muestra la bondad de Dios. Mira a todas estas cosas maravillosas que he creado. He creado un mundo lleno de cosas buenas que interactúan entre sí. A veces, en esas interacciones, las criaturas se hieren. Job se encuentra a sí mismo víctima de esas interacciones dañinas de la creación.

  • ¿Qué pasaría si estuvieras al punto de la desesperación, y lo único que querías era una respuesta de Dios, y esta fue la respuesta que recibiste? ¿Qué pensarías acerca de Dios?
  • ¿Puedes pensar en otras ocasiones en las Escrituras en que Dios da respuestas inesperadas?
  • ¿Puedes pensar en otras víctimas de la creación que sufren debido a la interacción con otros seres?
  • ¿Cuál es una forma en la que, como familia humana, podemos disminuir nuestro impacto negativo en las otras criaturas que Dios ha creado? 

Salmo 104: 1-9, 25, 37b 

En este salmo, tenemos otra hermosa descripción de las cosas buenas que Dios ha hecho. Cuando uno se detiene a considerar toda la diversidad de obras del creador, puede ser abrumador.

A menudo es más fácil ver la gloria de Dios en el océano majestuoso o en la hermosa cordillera de lo que es verla en nosotros mismos. La verdad que vemos en este salmo, así como en Job, es que el mismo Dios que creó el sol, la luna y las estrellas también nos ha unido entre sí con el mismo cuidado y amor.

  • ¿Recuerdas la primera vez que viste el océano, o una hermosa cordillera? ¿Cómo te sentiste acerca de Dios?
  • ¿Por qué puede que sea difícil para nosotros vernos como hermosas creaciones de Dios, hechas formidables, maravillosas?
  • ¿Por qué nos es a veces difícil a nosotros vernos unos a otros de la misma manera?
  • ¿De qué manera esto nos detiene?

Hebreos 5:1-10

“En los días de su vida mortal, Jesús ofreció oraciones y súplicas con gran clamor y lágrimas…” Dios eligió entrar en el mundo como una de sus muy propias creaciones, como ser humano. Y en el estado humano de Dios, Dios sufrió todo el daño y el dolor a que los seres humanos se enfrentan cada día. Dios sufrió la traición definitiva y absoluta desolación. A veces es imposible encontrar una buena noticia cuando nosotros, como Job, estamos perdidos en un mar de dolor y de confusión. La buena noticia no es que Dios suprimiera nuestro dolor, sino que Dios caminara con nosotros en ese dolor, y que Dios conoce nuestro dolor íntimamente, como si fuera el propio de Dios.

  • Toma un momento para pensar en alguna vez en que has sentido dolor. Dile a Dios lo que el dolor significó para ti, y pregúntale a Dios donde estaba.
  • Piensa en lo que las palabras de consuelo que Dios te puede ofrecer la próxima vez que sientas dolor. Compártelo con un grupo si quieres. 

Marcos 10: 35-45

Aquí tenemos otra sorprendente respuesta de Dios. Santiago y Juan le piden a Jesús cómo llegar a ser el más grande, y Jesús les dice que para ser grande deben ser siervos de los demás, y para ser el primero, tienen que ser esclavos de todos.

  • ¿Cómo contradice esto lo que tú podrías pensar sobre cómo llegar a ser grande?
  • ¿Qué nos enseña nuestra sociedad acerca de cómo llegar a ser grande?
  • ¿Qué aspecto tendría para nosotros seguir el mandato de Jesús de ser siervo para los demás en la sociedad actual?
  • ¿Cómo podemos servirnos mejor no solo entre nosotros, sino también a las demás hermosas criaturas que Dios ha creado?

Este estudio bíblico, escrito por Maggie Foster, originalmente se presentó para 18 de octubre de 2018.

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Estudio Bíblico, Pentecostés 21 – 14 de octubre de 2018

Propio 23


[RCL] Job 23:1-9, 16-17; Salmo 22:1-15; Hebreos 4:12-16; Marcos 10:17-31          

Job 23:1-9, 16-17

En esta lectura, encontramos al siempre fiel Job confiando en Dios, pero sin embargo, se vuelve amargo y confundido a medida que las realidades de la vida comienzan a atormentarlo. A medida que su lamentable situación se prolonga con sus amigos y familiares, que se suman a sus problemas en lugar de alentarlo, Job se despierta muy agobiado con nuevas quejas hacia Dios. Parece decir: “¿Dónde está este Dios poderoso en quien confío? Déjese ver para que pueda presentar mi caso sobre la injusticia que me ha tocado a mí”. ¿Nos resulta familiar esta situación? ¿Nuestros amigos y familiares observan y ridiculizan el sufrimiento de los fieles que están entre ellos y hasta nos incitan a darnos por vencidos? “¿Qué clase de Dios le permitiría a usted sufrir de esa manera? ¿Por qué molestarse en creer?”, puede que digan. Pero al final, sabemos que el corazón de Job permanece fiel, su vida finalmente se vuelve incluso mejor que antes, y los que intentaron desalentarlo son humillados. Por lo tanto, aprendamos la lección de Job y permanezcamos firmes en nuestra fe, confiando en que lo peor pronto terminará y que nuestras vidas tal vez sean mejores una vez que la tormenta haya pasado.

  • ¿Ha pasado usted por esta clase de situación? ¿Cómo se siente con respecto a Dios?
  • ¿Cuáles fueron los efectos en su vida después de aguantar la tormenta?
  • ¿Cómo animaría a otros que están sufriendo en esta clase de situaciones?

Salmo 22:1-15

En este salmo, encontramos la angustiante escena de alguien que se siente abandonado por Dios en un momento de gran necesidad mientras está rodeado de enemigos. Incluso su propia gente lo ha abandonado; es un grito de derrota. Se encuentra en conflicto al pensar en su fidelidad, de toda la vida, a Dios e incluso la fidelidad a sus antepasados. Mientras continúa orando con determinación, llamando a Dios para que lo rescate, no hay respuesta. Usualmente este salmo se compara con los últimos momentos de Jesús en la cruz al decir “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”, mencionado en los Evangelios de Mateo y Marcos. Esto debería permitirnos reflexionar sobre el carácter de Jesús y la manera como lo entendemos. Su emoción muestra que, si bien Jesús es verdaderamente divino, también fue verdaderamente humano. Él comprende nuestro dolor y sufrimiento, y tal vez incluso un sentimiento de abandono de parte de Dios. Jesús también conocía muy bien que las Escrituras hebreas –nuestro Antiguo Testamento– valoraban los escritos, y podía relacionarlos con su propia vida y ministerio.

  • ¿Por qué cree que el sentimiento de abandono de Dios es un tema común en todo el Antiguo Testamento? ¿Ha experimentado usted también estos sentimientos?
  • ¿Cómo se siente al saber que Jesús comprende nuestro dolor, nuestro sufrimiento e incluso nuestras dudas a través de sus propias experiencias humanas?
  • ¿Cómo se siente con respecto al Antiguo Testamento, sabiendo que Jesús mismo lo estudió y lo aplicó a su propia vida?

Hebreos 4:12-16

En esta sección de una carta escrita a aquellos en peligro de abandonar la fe cristiana debido a presiones externas, el escritor nos habla del poder de las Sagradas Escrituras, de la Palabra de Dios, para despertar nuestra conciencia a la verdadera fidelidad a Jesús. El escritor nos anima a ser valientes y permanecer fieles a Él. Como episcopales, parece que a veces tratamos de evitar comprometernos significativamente con las Escrituras. Nos pueden intimidar, y a veces tememos ser desafiados por ellas, y preferimos ignorar sus mensajes. Puede ser doloroso imaginar cuán lejos realmente estamos de ser verdaderos seguidores de Jesús. Si queremos crecer en la fe y encontrar nueva confianza para ser sus seguidores en estos días de ataques despiadados contra la Iglesia, tanto de dentro como de fuera, aprendamos a disfrutar activamente de la Palabra de Dios, y, como nos dice el catecismo de la Iglesia, permítanle que nos hable a través de ella, para que podamos ser más fieles al conocer su voluntad para nosotros como comunidad cristiana y en nuestras vidas diarias.

  • ¿Siente usted mismo o conoce a otros que se sienten presionados para que abandonen su fe cristiana?
  • Reflexionando sobre la sección de “Las Sagradas Escrituras” del catecismo que se encuentra en el Libro de Oración Común, ¿cómo se confirma o cuestiona su propia comprensión de la Biblia?
  • ¿Qué podemos hacer para animar a más episcopales a comprometerse con las Sagradas Escrituras?

Marcos 10:17-31

En esta historia, nos enfrentamos a la realidad de nuestra dependencia de la misericordia de Dios para nuestra salvación. No pretende decirnos que los ricos no pueden salvarse. La historia nos habla de un hombre bueno y fiel que es amado por Jesús, aunque hay un problema: él está más apegado a los afanes de este mundo que a seguir a Jesús. En lugar de estar dispuesto a renunciar a sus posesiones, a las cosas que se interponían entre él y la libertad de seguir [a Jesús], le resultó más fácil alejarse. Si somos honestos, muchos de nosotros somos como el hombre rico: no estamos dispuestos a pagar el precio de seguir verdaderamente a Jesús. Si se trata de demasiado sacrificio, lo más seguro es que preferiríamos alejarnos. Si bien siempre debemos esforzarnos por ser los seguidores más fieles de Jesús que podamos, tenemos la seguridad de que tenemos un Dios misericordioso que nos ama, así como Jesús todavía amaba al hombre rico. Esto también no hace recordar, con humildad, que incluso los más ricos entre los ricos no pueden salvarse ni siquiera con todas las posesiones en el mundo, pero nuestro Dios fiel, mediante nuestra fe en Él, tiene el poder de salvarnos.

  • ¿Cómo se sentiría si Jesús le pidiera a usted que vendiera todas sus posesiones y lo siguiera?
  • ¿Qué ha sacrificado en su vida para ser un seguidor de Jesús?
  • ¿Cómo se le ha presentado esta historia en el pasado? ¿Cómo se ha confirmado o cambiado su comprensión después de haberla leído usted mismo?

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Estudio Bíblico, Pentecostés 20 – 7 de octubre de 2018

Propio 22


[RCL] Job 1:1; 2:1-10; Salmo 26; Hebreos 1:1-4; 2:5-12; Marcos 10:2-16

Job 1:1; 2:1-10

Encontramos en el libro de Job una historia increíble en la que un hombre intachable y recto padece sufrimientos sin ninguna razón. Este libro ha sido interpretado por muchos como respuesta a la pregunta sobre la justicia divina: ¿Es Dios justo? Sin embargo, cuando profundizamos en la historia, y, como vemos en la selección de los versículos de hoy, hay una pregunta diferente que se plantea ahora. Satanás, o “el adversario”, le hace a Dios la pregunta sobre la posibilidad del amor no transaccional. ¿Acaso puede existir el amor desinteresado? Job es recto e intachable, pero ¿permanecerá así si sus circunstancias no son tan buenas? Satanás piensa que no, y, por lo tanto, le pide a Dios que ponga a prueba a Job. Dios permite a Satanás que haga sufrir a Job, siempre que Job no muera. Lo que falta en nuestra selección de versículos aquí es la primera prueba de la integridad y rectitud de Job; cuando pierde a sus hijos, su ganado y sus posesiones. A través de todo esto, Job permanece sin pecado. Esto es importante porque ayuda a explicar la reacción de la esposa de Job en la segunda prueba de Job: la de recibir llagas en todo su cuerpo. Recuerde que ella también ha perdido a sus hijos. “¡Maldice a Dios y muérete!”, casi le suplica. ¿Cómo puede Job conservar su integridad después de todo este sufrimiento?

  • ¿Cómo responde usted a la pregunta que hace Job?: “Si aceptamos los bienes que Dios nos envía, ¿por qué no vamos a aceptar también los males?”

Salmo 26

Continuando con el tema de la integridad, el salmista clama lamentándose a Dios, pidiendo la reivindicación por el buen comportamiento, por andar por el buen camino. La estructura del salmo es casi circular, al comenzar y terminar mencionando caminar en integridad, deseando venganza y redención (versículos. 1 al 3, 11 y 12). Hay un cambio activo que va de aquellos que son considerados malvados (versículos. 4 y 5) a pedirle a Dios que no los considere como uno de ellos (versículos 9 y 10). La parte central del salmo utiliza un lenguaje que evoca imágenes de la acción litúrgica, sugiriendo que el salmista pertenece al orden sacerdotal al referirse a lavarse las manos, caminar alrededor del altar, cantar una canción de acción de gracias, contar las obras de Dios (versículos 6 y 7) y reclamar amor para la casa de Dios (v. 8). Al final, el salmista confía en Dios y continúa recorriendo su camino con integridad.

  • Si estuviera escribiendo un lamento a Dios, ¿cómo podría ser el suyo?, ¿similar o diferente al de este salmista?

Hebreos 1:1-4; 2:5-12

La carta a los hebreos pinta un cuadro de Jesucristo en la plenitud de su divinidad y humanidad. En los primeros cuatro versículos, se nos presenta a Jesús como el Hijo, heredero, participando en la creación, como sostenedor, el “resplandor glorioso de Dios y la imagen misma de lo que Dios es” (v. 1:3), el que realizó la purificación de los pecados y superior a los profetas y los ángeles. Cuando pasamos al segundo capítulo, el autor cita el Salmo 8, que habla de la humanidad como inferior a los ángeles y, sin embargo, tiene todas las cosas sujetas a ellos. Al observar que la humanidad aún no ha cumplido con la afirmación de este salmista, el autor señala a Jesús en su humanidad como el modelo para este tipo de cambio de ser inferior a los ángeles a llegar a la gloria y el honor. Sin embargo, esto no se logra a través de ascender dentro del ámbito humano, sino a través de un camino de descenso con sufrimiento y muerte. En esta experiencia de humanidad completa, hasta la muerte, somos hechos hermanos de Cristo.

  • ¿Qué significa “sujetar todas las cosas bajo sus pies” (v. 2:8) a la luz del ejemplo de Jesús?
  • ¿Qué significa para usted ser hermano o hermana de Cristo?

Marcos 10:2-16

Este pasaje de Marcos tiene tres episodios: uno con los fariseos, uno en la casa con los discípulos y el último con los niños. Comienza con los fariseos cuestionando a Jesús sobre la legalidad del divorcio. Jesús los remite a las leyes de Moisés, pidiéndoles que respondan su propia pregunta. Tras su respuesta afirmativa, Jesús los remite al Génesis, a nuestra creación como varón y mujer, y al ideal del matrimonio que hace que dos personas se vuelvan uno. Sin embargo, los discípulos necesitan una aclaración, y cuando están en la casa, le piden a Jesús que se lo explique más. Aquí, Jesús amplía la pregunta original al presentar la posibilidad de que la esposa también se divorcie del esposo. Esto es muy importante, y sobre todo hoy, dado que el divorcio es ahora algo frecuente. Si bien el resultado es el mismo, Jesús llama la atención de los discípulos sobre las expectativas de la sociedad que son muy limitadas, centrándose solamente en los derechos del hombre a divorciarse de la mujer. La creación, [sin embargo]. nos muestra una ética más amplia.

Los discípulos continúan participando en las normas sociales y terrenales, tratando de evitar que los niños, –aquellos sin derechos, los más débiles de la sociedad–, lleguen a Jesús. Pero él les dice que el reino de Dios les pertenece a estos inocentes y débiles hijos de Dios.

  • Jesús se refiere al Génesis, señalando un sistema igualitario entre hombre y mujer. ¿Cómo podría esto cambiar la manera como comprendemos otros aspectos de las historias de creación?
  • ¿Qué entiende usted por recibir el reino de Dios como un niño pequeño?
  • ¿A quién, en nuestra sociedad, mantenemos alejado de los pies de Jesús? ¿Por qué?

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Estudio Bíblico, Pentecostés 19 – 30 de septiembre de 2018

Propio 21


[RCL] Ester 7:1-6, 9-10; 9:20-22; Salmo 124; Santiago 5:13-20; Marcos 9:38-50

Ester 7:1-6, 9-10; 9:20-22 

El libro de Ester no menciona directamente el nombre de Dios, y muchos durante siglos se han preguntado por qué esto es así, o dónde está Dios en este libro. Es importante hacer esta observación ya que cualquier persona escéptica podría seguramente salir con que Dios también está ausente en la era moderna. Nosotros debemos, [por tanto] ser los intérpretes que revelan a Dios en la historia de Ester, así como en el mundo de hoy.

Cuando le preguntan a Ester qué le va pedir a su rey, ya podemos ver [en ese momento] que la voluntad de Dios se impondrá. Es raro que a cualquiera se le ofrezca la mitad de un reino por parte del rey mismo, y más aún cuando esa persona no pide riquezas, sino solo una vida pacifica para su familia religiosa. Por eso, quien adora solo su propio poder, muere con el mismo instrumento que planeaba utilizar para dominar a los demás. En este pasaje, como en todo el libro de Ester, se demuestra que el instinto humano de dominar resulta muy mal al final. Pero triunfa la noción poco común de proteger a los débiles. Esta intuición que sobresale –que es a la vez dadora de vida, desinteresada y sacrificada– es la marca de Dios en nuestras vidas, como lo fue para Ester y Mardoqueo, ya sea que lo nombremos o no. Sus frutos también perduran, mucho más tiempo que cualquier ganancia personal. Es por eso que la fiesta [judía] de Purim con la que comenzó esta historia continúa [celebrándose] hoy a través de generosas donaciones y la celebración de la vida.

  • Arriesgarse uno mismo contra las fuerzas del gobierno en nombre de los demás parece una tontería. ¿Por qué Dios nos urge a colocar las necesidades de los pobres por encima de las nuestras? En otras palabras, ¿cuáles son las recompensas que superan los riesgos inmediatos?

Salmo 124

Este salmo termina repitiendo la respuesta a la gran pregunta del Salmo 121: “¿De dónde vendrá mi ayuda?” De nuevo, se nos recuerda que nuestra ayuda proviene del SEÑOR, que creó todo lo que existe (la tierra) así como también todo que solo podemos aceptar por fe (los cielos). Este salmo usa imágenes vívidas para reconocer la dolorosa sensación de impotencia. Ante los agresores enojados y las aguas envolventes, la experiencia de impotencia es casi abrumadora. Sin embargo, nos han dado la promesa de escapar de nuestra trampa como un pájaro que huye, tal vez una paloma que aparece después de que salimos de esas aguas, y eso nos guía a la seguridad. Y, además, el recordatorio: nuestro salvador es el que creó las aguas en primer lugar y puede hacer que ahogarse parezca como una nueva vida.

  • ¿Cuáles son algunas de las respuestas más comunes, pero erróneas, a la gran pregunta “De dónde vendrá mi ayuda?”
  • ¿Cuáles son las personas de siempre a las que equivocadamente recurrimos como nuestra ayuda, pero que al final encontramos vacías?

Santiago 5:13-20

Santiago nos anima a todos los creyentes a tomar la fe en nuestras manos, y aquí en los versículos finales, en las manos del otro. Un feligrés dijo una vez que uno de los viajes misioneros más difíciles de emprender es el “viaje misionero a un metro de distancia”. O sea, cuando vemos a alguien preocupado, ahí en las bancas de la iglesia, a poca distancia de nosotros. Aquel feligrés dijo que este trabajo misionero resulta ser su favorito, o sea, acercarse a amigos y extraños por igual, cara a cara, para ofrecer consuelo y amistad. ¿Es esto lo que queremos decir con la frase el “sacerdocio de los laicos”?

Santiago también nos pide que llamemos a los ancianos para la unción y la sanación, lo cual estoy seguro es para fortalecernos para estas misiones a un metro de distancia. Recibimos peticiones muy fáciles de ponerse en práctica, como éstas: “confiésense unos a otros sus pecados y oren unos por otros” y “hagan volver al pecador de su mal camino”. Estas oportunidades para ser misioneros son abundantes y se encuentran entre las menos fáciles. Eso puede ser una señal de que también son las más urgentes y productivas a medida que anunciamos el reino de Dios. Son nuestras propias manos, pies, rostros y voces los que tienen el poder de dar a conocer a Jesús a los necesitados.

  • Tal vez Elías se mencione aquí para que nos demos cuenta de los resultados concretos de la oración. ¿Conoce historias del impacto concreto de la oración y/o del “sacerdocio de los laicos”?

Marcos 9:38-50

Se sabe que mi abuelo dijo alguna vez: “Mi propósito en la vida es llegar al cielo y llevar a tanta gente conmigo como pueda”. Aquí, Jesús nos da un fragmento de ese mapa de caminos. Primero, el [muy] conocido [versículo], “El que no está contra nosotros, está a nuestro favor”, advirtiéndonos que evitemos buscar razones para hacer enemigos. Luego, todo un drama muy completo sobre las partes más peligrosas del viaje. Puede que haya tentaciones en el camino, pero mantengamos el rumbo y sacrifiquemos cualquier cosa para persistir en el viaje. Llegar al cielo sin un ojo, una mano o un pie es mejor que andar sin rumbo por la eternidad. De hecho, desviarse tan lejos del camino como para causar pecaminosidad en un niño es peor que una muerte dolorosa.

Después de todo eso, el tercer fragmento es el más difícil de interpretar. Tomando la sal para representar la purificación, o como un conservante, tal vez un contrato obligatorio, Jesús dice que eventualmente todos seremos purificados y preservados. Pronto estaremos sujetos a un contrato eterno. Por lo tanto, es mejor comenzar aquí y ahora, purificándonos a nosotros mismos para prepararnos para este viaje. “Vivan en paz unos con otros”: esta debe ser la manera de entrenarse adecuadamente para un viaje conveniente, sin desvíos. Quizás Jesús insinúe que la mejor manera de llegar al cielo es comenzar a vivir ahora como si ya estuviéramos allí.

  • Las frases utilizadas aquí se refieren a entrar en la vida y en el reino de Dios, no en el cielo. ¿Cómo cambiarían nuestras opciones y conductas si creyéramos que el cielo realmente podría comenzar en esta vida?

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Estudio Bíblico, Pentcostés 18 – 23 de septiembre de 2018

Propio 20


(RCL) Proverbios 31: 10-31; Salmo 1; Santiago 3: 13-4: 3, 7-8a; Marcos 9: 30-37 

Proverbios 31: 10-31

¿Qué te parece esta descripción de “una esposa capaz”? Para algunos, puede parecer un modelo de generosidad abnegada y una celebración poética de las valiosas funciones que las mujeres ejercían en la sociedad antigua (y siguen desempeñando hoy en muchas culturas). Para otros, puede oler a desigualdad patriarcal y parecer de poca importancia dado nuestro cambio en la comprensión de los roles del matrimonio y de género. Cuando un solo pasaje puede provocar tal tipo de respuestas diferentes, vale la pena detenerse a considerar la manera en que nuestras propias experiencias e historias personales influyen en la comprensión del texto.

Como caso de estudio, vuelve a leer el versículo 21. Para la mayoría de los episcopales, la primera mitad del versículo podría provocar risas: “Ella no tiene miedo por los empleados cuando nieva…” Bueno, podríamos pensar. ¡Me alegro de que no haya temor irracional de que caiga algo blanco del cielo! Para otros, que puede que hayan experimentado frío peligroso con ropa o refugio inadecuados, la destreza de la mujer para proporcionar ropa de felpa (y caliente) a su familia casi no parece un asunto de risa.

  • ¿Qué versículos de este pasaje te parece más relevantes para tu vida hoy?
  • ¿Qué versículos parecen menos relevantes?
  • ¿Cómo podría alguien leer esos mismos versos y tener una reacción opuesta?

Salmo 1

Desde los primeros versículos, el salmo conecta la felicidad con la fidelidad a la ley. Aquellos cuyo “deleite está en la ley del Señor” y que “meditan en su ley día y noche” serán como árboles fructíferos, nos dice el salmista, mientras que los malos son “como paja que se lleva el viento”. La justicia y la sabiduría son la base de la felicidad, según el Salmo 1.

Pero, ¿por qué suceden cosas malas a gente buena? O para hacer la pregunta más exacerbada: ¿por qué suceden cosas buenas a gente mala? Sería un error descartar al salmista como ingenuamente argumentando que la fidelidad a Dios garantiza una vida fácil. (Los salmos no son el lugar al que la gente vendiendo un tóxico evangelio de prosperidad quisiera que acudieras, porque están llenos de lamentos de fieles que sufren en medio de la humillación y la derrota). Entonces la pregunta es la siguiente:

  • ¿De hecho qué clase de felicidad proporciona la fidelidad a la ley del Señor?
  • ¿Cómo esa visión de la felicidad contrasta con la comprensión de la felicidad de nuestra cultura contemporánea?

Santiago 3: 13-4: 3, 7-8a

Este es un hermoso pasaje que, al igual que el Salmo 1, habla del valor de someterse a Dios. El autor identifica sabidurías conflictivas que podrían regir las actuaciones de aquellos a los que se dirige. Hay la sabiduría “terrenal, animal, demoníaca” que conduce a la persona a la “envidia y a la ambición egoísta” y a la sociedad a “toda clase de desorden e injusticia”. Frente a esta, existe “la sabiduría de arriba” que es “ante todo pura, además, es pacífica, amable, dispuesta a ceder, llena de misericordia y de buenos frutos…” el problema surge, nos dice, cuando actuamos basándonos en la sabiduría terrenal y no por fidelidad a Dios.

La Carta de Santiago fue controvertida durante mucho tiempo de la historia cristiana, en gran parte debido a su énfasis en que hacer buenas obras parecía chocar con partes de los escritos de Pablo que hacían hincapié en la salvación solamente por la fe y no por obras. (Otras partes del corpus paulino, por ejemplo, Romanos 2: 13, dan la sensación de que podrían haber salido directamente de la Carta de Santiago). Este pasaje puede ayudarnos a comprender que la fe en Dios y la caridad hacia el prójimo son inseparables. Es nuestra fiel adhesión a la “sabiduría de lo alto” la que nos impulsa a actuar con cuidado, con justicia, y de manera que demos “buenos frutos”.

  • ¿Puedes pensar en un conflicto en tu propia vida o en la vida de tu congregación?
  • ¿Cómo el entendimiento de ese conflicto cambia cuando te imaginas tratando de resolverlo, según la sabiduría celestial que describe este pasaje?

Marcos 9: 30-37

Después de describir la continua falta de comprensión de los discípulos de la predicción de la pasión hecha por Jesús, este pasaje nos muestra también su falta de comprensión de los valores de Jesús. Al igual que el salmista y la carta de Santiago defiende el priorizar la sabiduría celestial, Jesús trata a los demás de acuerdo con una ética y sabiduría celestial, no de acuerdo a las normas jerárquicas de la sociedad. La preocupación de los discípulos de “quién era el más grande” refleja sus prioridades terrenales, y Jesús muestra cómo una ética celestial invierte las expectativas terrenales. “El que quiera ser el primero, sea el último de todos y el servidor de todos”, dice Jesús. Ilustra su punto mediante la adopción de un niño (en una época en que los niños tenían poco estatus social) y dice a sus discípulos que el servicio a esos niños no se distingue del servicio a él. Un niño sin estado social puede ser un sustituto de Dios.

  • En nuestras iglesias, ¿el ministerio de los niños demuestra que hemos adoptado la enseñanza de Jesús?
  • Jesús utilizó el niño como un sustituto de todos los que no tienen estatus y poder. ¿Quiénes en nuestras comunidades (y, más allá, en el mundo) son impotentes o ignorados, y qué significaría para nosotros tratarlos como si fueran sustitutos de Dios? 

Robert Pennoyer es seminarista de tercer año en el Seminario Teológico de Yale, donde también es miembro del Instituto de Música Sacra. Es candidato para la ordenación sacerdotal en la Diócesis de Nueva York. Vive en New Haven con su esposa y su hija de un año de edad.

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