Estudio Bíblico, Día de la Epifanía – 6 de enero de 2019


[RCL] Isaías 60:1-6; Salmo 72; 1-7, 10-14; Efesios 3:1-12; Mateo 2:1-12

Isaías 60:1-6

¡Es la Epifanía! Este es el día del año en que celebramos la Encarnación de Dios en la persona de Jesucristo. De la Encarnación fluye todo lo demás en nuestra fe: la enseñanza de Jesucristo, la crucifixión y la resurrección. Sin la Encarnación, todo eso no sucede. Parte de la importancia de la Epifanía es debido a dónde esta fiesta se coloca en nuestro tiempo litúrgico, pues para llegar a la Epifanía, tenemos que pasar por el Adviento. Hemos pasado por cuatro semanas de ayuno, de arrepentimiento y oscuridad para llegar a la luz de la Epifanía.

Después de esa “oscuridad” que “cubrirá la tierra” y “al pueblo”, Trito-Isaías proclama: “¡Levántate, resplandece, porque ha venido tu luz!” La mayoría de los estudiosos coincide en que el libro de Isaías fue escrito por tres autores, y que el núcleo de este tercer Isaías son los capítulos 60-62. Como José Blenkinsopp señala en “Isaías 56-66: Una nueva traducción con introducción y comentario” (Yale University Press, 2003), este núcleo habla exclusivamente de la salvación, y cosa no característica de los profetas, no existen denuncias ni condiciones. En otras palabras, este es un momento de celebración. La primavera ha llegado. Nuestro Dios está con nosotros, y ahora es el momento de la alegría y de que las nubes sombrías de la noche se dispersen.

Isaías, como si entrara en nuestro Adviento, proclama un mensaje de luz y salvación en nuestra oscuridad y tristeza.

  • Uno puede acostumbrarse a la oscuridad y la tristeza después de estar un período en ambos. ¿Cómo podemos estar dispuestos a aceptar la luz y la salvación de Jesús en medio de nuestra oscuridad y tristeza?
  • Discute el sentimiento de esta luz que penetra y cómo la estás experimentando.

Salmo 72:1-7, 10-14

Creo que este salmo es increíblemente útil para que nosotros entendamos el entorno a que Jesús llega mediante su nacimiento. Esto, entre otras razones, es por lo que los apóstoles parecen constantemente perplejos ante las enseñanzas y obras de Jesús. Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, que se supone que llega y empieza a juzgar “con justicia” y “aplastar al opresor”. En términos más concretos, la expectativa es que Jesús vendrá, conducirá al Imperio Romano fuera de la Tierra Santa, y derrocará a reyes falsos como Herodes el Grande. Así que cuando nos acercamos al ministerio de Jesús y vemos que dice a la gente que mantenga su identidad en secreto mientras predica amor a los enemigos, los apóstoles y la demás gente del primer siglo de Galilea se preguntan: “¿Qué está pasando?”

Sin embargo, a medida que seguimos leyendo, vemos cómo los últimos cuatro versículos nos dan el significado de la Epifanía y nos dicen “lo que sucede” en el ministerio de Jesús. Los reyes de Tarsis, Sabá y de Seba vienen a rendir homenaje al rey. Esos lugares representan lo que es ajeno, forastero y lejano, casi de la misma manera que los Magos en su visita a Jesús. Cristo, como lo hace el rey del salmo, viene por “los débiles y necesitados” y por los que sufren “la opresión y la violencia”, y los extranjeros que vinieron desde lejos para rendir homenaje se incluyen en esta promesa. El Rey, Cristo, viene a redimir la vida de todos, incluidos los extranjeros.

  • ¿Cómo te sientes cuando tus expectativas han sido subvertidas? ¿Te ha sucedido que Dios haya respondido a oraciones o haya hecho algo completamente fuera de tus expectativas?

Efesios 3:1-12

Pues bien, si Jesús subvirtió algunas expectativas tradicionales, Pablo confundió a todos. Pablo empezó a perseguir a los seguidores de Cristo, cuando aparecieron por vez primera. Después de tener una experiencia reveladora en el camino a Damasco, Pablo se convirtió en uno de los más fervientes seguidores de Cristo y uno de los defensores más acérrimos de la fe. Entonces, Pablo, un fariseo entrenado en un mundo helenístico, dice que Dios lo llamó para llevar la fe a los gentiles. Miembro de una de las sectas más conservadores y tradicionales del judaísmo quiere llevar a la fe del Mesías prometido a los judíos, a los que no saben nada de judaísmo, el Mesías prometido, o Jesús. Digamos que Pablo sorprendió a muchos con su ministerio.

Este es un mensaje de esperanza que Pablo trae a los creyentes de Éfeso, porque dice que la promesa de relación y alianza que Dios ha prometido históricamente al pueblo judío desde que escuchó por primera vez la historia del patriarca Abrahán está disponible ahora a todos los pueblos en la persona de Jesucristo. Esto, simple y llanamente, es por lo que todos debemos estar entusiasmados con la Epifanía. La gran mayoría de nosotros, es decir, los cristianos, no somos de origen judío, y la razón por la que de hecho conocemos a Cristo se debe a que fuimos traídos a la historia de la salvación a través de Cristo y que nos fue contada mediante su siervo Pablo. “A través de la fe” en Dios, ahora tenemos las “incalculables riquezas de Cristo” y la “sabiduría de Dios”. ¡Gracias sean dadas a Dios!

  • ¿Piensas alguna vez en tu vida en Cristo relacionada con el marco del pacto dado por Dios al pueblo judío en la Biblia hebrea? ¿Qué piensas de ello?
  • A la luz de esto, ¿qué piensas acerca de nuestra relación con nuestros hermanos y hermanas judíos? ¿Cómo ha de ser?

Mateo 2:1-12

La historia que celebramos en este día de la Epifanía presenta una clara dicotomía entre Herodes el Grande, rey falso, y Jesús, genuina realeza, según Ulrich Luz en “Mateo 1-7: Un comentario” (Fortress Press, 2007). El miedo de Herodes, al escuchar a los Magos en el versículo tercero es lo opuesto a la alegría del versículo diez que los magos tienen al darse cuenta de que pronto verán a Jesús. El plan malvado Herodes en los versículos 7-9 se ve frustrado por Dios en el versículo 12. Incluso en su estructura, esta historia tiene la intención de debilitar a Herodes, mientras se “rinde homenaje” a Jesús. (Nota interesante: el verbo usado aquí para rendir homenaje, προσκυνεω, sólo se utiliza en referencia a Jesús en el evangelio de Mateo). Esta es claramente la historia de los gentiles, de los magos, que vienen de una conexión con el judaísmo, ya que específicamente piden ver “al rey de los judíos”.

Ahora, por supuesto, lo que siempre recordamos de esta historia es la estrella y los magos. Julio César, Augusto y Herodes todos tenían estrellas en sus monedas como símbolo de su realeza. A algunas teorías les gustaría explicar lo de la estrella usando la ciencia. Ulrich Luz, por ejemplo, señala una conjunción entre Júpiter-Saturno como una de las explicaciones. Pero esto no tiene sentido. El hecho es que Dios se sirve de un milagro para simbolizar la realeza y divinidad del Hijo de Dios. Este milagro demuestra el deseo de Dios para llevar a los gentiles el plan de salvación que se está desarrollando. La estrella que cuelga del cielo es Dios anunciando al mundo: “¡Levántate, resplandece, porque ha venido tu luz!”

  • La historia de los magos a menudo se pierde mezclada con la historia de la natividad. ¿Qué piensas de la historia cuando vemos en el trasfondo de ella la voluntad de Dios?
  • Discute algunos períodos de tu vida, cuando miras hacia atrás y puedes ver la influencia de Dios sobre lo que estaba ocurriendo.

Este sermón escrito por originalmente se publicó para Epifanía 2013.

Descargue el Estudio Bíblico para Epifanía.

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