Estudio Bíblico, Día de Todos los Santos – 4 de noviembre de 2018


[RCL]: Sabiduría 3:1-9 o Isaías 25:6-9; Salmo 24; Apocalipsis 21:1-6a; Juan 11:32-44

Sabiduría 3:1-9

Cuando la Iglesia se reúne para celebrar la Fiesta de Todos los Santos, yo siempre me imagino como cuando una familia está reunida en el cementerio para honrar a un pariente querido. Al igual que en el Día de los Caídos [en los EE. UU.], visitamos el lugar de reposo final del abuelo, en este día celebramos a aquellos a quienes la Iglesia reconoce como los mejores ejemplos de una vida vivida en Cristo. Si en este día santo nos reunimos en la tumba de los santos en reposo, entonces esta lectura del libro de la sabiduría es el epitafio en la lápida que se encuentra ante nosotros. Ahí se encuentra nuestra esperanza cristiana. La esperanza de la vida eterna se remonta incluso a los antepasados de nuestra tradición cristiana, y durante siglos esa promesa ha estado inscrita en nuestros textos más sagrados. Es una promesa tan grande que nos invita a esta ocasión sagrada.

  • ¿Qué santos en particular han influido en su experiencia cristiana?
  • ¿Cómo lo pone en contacto a usted esta fiesta con esos santos y con toda la comunión de santos?

Isaías 25:6-9

¡Qué bendición y consuelo es leer este pasaje! “En el monte Sión, el Señor todopoderoso preparará para todas las naciones un banquete con ricos manjares y vinos añejos”. Eso suena como una cena que a todos nos va a gustar. Junto con ella viene el alivio de nuestro sufrimiento y la eliminación de los obstáculos que nos separan de Dios. “Y en ese monte destruirá el Señor el velo que cubría a todos los pueblos, el manto que envolvía todas las naciones; destruirá para siempre la muerte”. Este es un pasaje sobre una agradable celebración. Hemos esperado en el Señor, dice el profeta, ahora alegrémonos. Hoy leemos este pasaje para celebrar a los santos que esperaron pacientemente en el Señor mientras nosotros seguimos esperando. Mientras imaginamos esas ricas imágenes de aquellos [santos] que ya están festejando en la cima de la montaña, recordamos también sus ejemplos de servicio constante en el nombre de Jesús mientras caminaban por la tierra.

  • ¿Cómo podemos seguir el ejemplo de los santos mientras nosotros mismos esperamos en el Señor?
  • ¿Cómo podemos rogar para que los santos en reposo nos den su guía?

Salmo 24

Hoy, la oración del salmista tiene que ver con una pregunta sagrada: “¿Quién puede subir al monte del Señor? Y ¿quién puede permanecer en su santo templo?”. Entonces, se da una respuesta de inmediato: “El que tiene las manos y la mente limpias de todo pecado; el que no adora ídolos ni hace juramentos falsos”. Es fácil ver por qué leemos esto en el día de Todos los Santos. Aquellos con manos limpias y corazones puros son los mismos santos de nuestra tradición. Estos son los que han sido bendecidos por el Señor y han recibido su recompensa de las manos salvadoras de Dios. Los santos siguen siendo nuestros modelos benditos para la vida en la tierra, pero también son nuestros defensores en el cielo. El salmo comienza recordándonos que Dios creó la tierra, aunque, recuerden, Génesis nos dice que Dios también creó los cielos. Los santos siguen siendo ejemplos para nosotros en la tierra, mientras viven en el cielo con el Dios que es la fuente de nuestra existencia y nuestra recompensa final, nuestra realidad presente y nuestra salvación.

  • ¿Cómo nos conectan los santos no solo con un modelo terrenal de vida en Cristo, sino también con uno celestial?
  • ¿Conoce a alguien que en pensamiento, palabra y obra lo oriente a usted hacia una realidad celestial? ¿De qué manera lo hace?

Apocalipsis 21:1-6a 

Este pasaje nos alienta, como lo hace con frecuencia el libro de Apocalipsis, a usar nuestra imaginación de manera que hasta resultará extraña para nosotros mismos. Después de todo, ¡la imaginación no es solo cosas de niños! En medio de nuestra vida cotidiana que puede ser aburrida, dejamos que las cosas prácticas gobiernen nuestros corazones, pero para el autor de este texto, la imaginación es como un escape bendito. La creencia en la Nueva Jerusalén estaba muy extendida en los tiempos bíblicos. Como alguien que estaba sufriendo de las atrocidades del gobierno romano, el escritor probablemente no tenía otra de forma de desahogarse del dolor que le producía esa vida oprimida. Cuando entramos en el mundo de la imaginación del escritor, no solo podemos darnos una idea de cómo el escritor se escapa con creatividad –como una ciudad celestial que desciende desde arriba–, sino que también se nos recuerda la importancia de tener nuestras propias imágenes de un futuro mejor. Estas imágenes pueden ser, por ejemplo, un compromiso renovado hacia un diálogo civilizado en nuestro país, un mundo donde no haya personas sin hogar o una sociedad con atención médica asequible para todos. Pero nuestra imaginación no se limita a las cosas de este mundo; también puede explorar el mundo venidero. Así que quédese un momento con su imaginación, con este pasaje y con la comunión de santos que se preguntan acerca de una promesa que, al menos para nosotros, aún no se ha revelado.

  • ¿Alguna vez usa su imaginación [cuando lee estos pasajes]? ¿Cómo aumenta esto su fe?
  • Aunque no estemos oprimidos de la misma manera que nuestro prójimo de otros tiempos, ¿cómo puede la imaginación persistente ser un escape saludable para nuestras luchas diarias?

Juan 11:32-44

Jesús se conmueve hasta las lágrimas. En una muestra de toda su humanidad. Jesús lamenta la pérdida de su amigo, Lázaro. Para empeorar las cosas, en medio de su dolor, a Jesús le hacen muchas preguntas, tal vez acusaciones, de que él podría haberlo salvado. Seguro que era algo doloroso. Jesús procede, todavía muy afligido, a resucitar a Lázaro y al hacerlo renueva la fe de María, Marta y la de otros en la multitud. El pasaje está especialmente muy relacionado con la celebración de Todos los Santos, no porque se trate de la muerte, sino porque es un pasaje que es un gran ejemplo de la vida eterna, la promesa que Dios ha hecho a través de Cristo a cada uno de nosotros. Jesús dice: “¿No te dije que, si crees, verás la gloria de Dios?” La fe de los seguidores de Jesús fue recompensada en este acto milagroso. Es posible que nunca hayamos visto a alguien resucitado de entre los muertos, pero hay otras formas como experimentamos la gloria de Dios: el nacimiento y el bautismo de un niño, el amor incondicional de nuestras familias, amigos y vecinos y, sobre todo, a través de la participación en la Eucaristía.

  • ¿Cuándo le ha sido revelada la gloria de Dios? ¿Fue un gran momento como cuando uno dice “¡ajá!” o un pequeño susurro en la noche?
  • ¿Cómo se manifiesta la gloria de Dios en el recuerdo de las vidas de los santos? ¿Cómo lo sabe?

El Reverendo Warren Swenson es sacerdote de la Diócesis de Misuri Occidental y estudia en el programa de Maestría en Teología Sagrada en el Seminario de Teología de la Universidad del Sur en Sewanee, Tennessee, donde recibió su Maestría en Divinidad, en 2018. Actualmente se desempeña como párroco del Ministerio Episcopal del Sureste de Tennessee (STEM). Warren y su esposo Walker disfrutan de largas conversaciones en la terraza trasera [de su casa] y a ambos les encanta viajar.

Descargue el Estudio Bíblico para Día de Todos los Santos (B).

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