Archives for September 2017

Estudio Bíblico, Pentecostés 20, Propio 24 (A) – 22 de octubre del 2017

 [RCL]: Éxodo 33: 12-23; Salmo 99; 1 Tesalonicenses 1: 1-10; Mateo 22: 15-22

Éxodo 33: 12-23

El contexto de este pasaje es el pecado del becerro de oro y la intercesión de Moisés respondiendo a favor de los israelitas. Ese acto había concedido un indulto tentativo, pero Moisés aquí vuelve a interpelar a Dios con una cualidad frenética, como de “bulldog” que recuerda la interacción de Abrahán con Dios sobre Sodoma (Génesis 18). Moisés tiene así el coraje de buscar a Dios, de pedir perdón a su pueblo, e incluso de luchar por una nueva concesión. En respuesta, la revelación de Dios es limitada y parcial, con la calidad curiosamente indirecta de la auto-descripción de Dios en el versículo 19: “Yo me compadezco de quien quiero y favorezco a quien quiero”, haciendo eco de la famosa fórmula de “Yo soy” concerniente al nombre de Dios (Éxodo 3:14).

Entonces, está en juego nuestra comprensión de Dios como trascendente, intocable e imposible de ver, frente a la voluntad de Dios de intervenir en favor de los más duros de corazón [cuello]. La teofanía que se da en esta historia es testimonio de ambos. En otra parte, Dios responderá a esta pregunta con otro: “¿Soy un Dios sólo de cerca, dice el Señor, y no de lejos?” (Jeremías 23:23).

  • En nuestras vidas de oración, ¿cuándo sabemos que “basta y ya es suficiente” y uno debe desistir de una oración? ¿Cuándo es más importante seguir rezando?
  • ¿Qué imaginas que Moisés ve en esta escena?

 Salmo 99
En este salmo vemos tanto la particularidad de Dios, revelada a través de la relación de Dios con Israel, como la universalidad de Dios, a través del magnífico lenguaje de la santidad. Es importante destacar que equilibra tanto la misericordia como la justicia, de modo que la santidad no es una “postura separatista sino una postura relacional” y, al igual que la lectura del Éxodo, habla de la paradoja de un Dios “no separado del mundo, sino separado para el mundo”. A Israel se le pide que tenga tal relación recíproca con Dios.

¿Cómo sugiere el salmo que gestionamos eso? Apela a la gran tradición de intercesores famosos del pasado que han hecho esa misma cosa, mediaron de maneras impresionantes y fabulosas, a lo largo de la historia de Israel. Moisés recibe especial atención como interlocutor entre la humanidad y Dios, con seis referencias que ocurren en esta sección del Libro de los Salmos (90-106).

Nuestro reto es reconocer nuestra capacidad para ser tal intercesor, en la línea de Moisés, Aarón y Samuel, para que podamos ayudar al pueblo de Dios a que hable hoy con Dios.

  • Algunas traducciones traducen la segunda mitad de 99: 3, refiriéndose a la santidad de Dios, como “¡Santo es El!” (ESV) o “Él es Santo” (NVI). (Curiosamente, la versión del Rey James dice “porque es Santo”.) ¿De qué manera esas traducciones, y el Libro de Oración Común, “él es el Santo”, agregan o menoscaban tu entendimiento de Dios?

1 Tesalonicenses 1: 1-10

Puesto que generalmente se reconoce que es la escritura cristiana más antigua disponible para nosotros, leo estas líneas de la Escritura con un temor particular. Esa comprensión, por supuesto, debe ser templada por la realidad de que la carta misma fue escrita en lo más maduro de la carrera ministerial de Pablo. Así, aunque estamos leyendo a 1 Tesalonicenses como el testigo cristiano más temprano entre las cartas existentes, demuestra ser un escritor ya bien versado en su materia. Ya están presentes la famosa tríada de “fe, esperanza y amor” de Pablo en el versículo 3, la declaración de la alta cristología en el versículo 1 y todas las pistas de la historia de la Iglesia Primitiva.

Para nosotros hoy, podríamos encontrar la declaración de Pablo acerca de convertirnos en “imitadores de Pablo y del Señor” (v. 6) como algo arrogante. Dado el contexto de Pablo, uno sin la larga historia y la tradición de la apologética cristiana con la que somos bendecidos, no es solo lógico, sino muy valiente, que Pablo se señale a sí mismo como modelo, dada la persecución que menciona en la misma línea.

  • Después de leer esta selección, ¿cómo lees el pronombre de la segunda persona en el versículo 4 del siguiente capítulo? ¿En singular o plural? ¿Por qué?

Mateo 22: 15-22

Si hubiese habido una encuesta moderna siguiendo a Jesús y el intercambio de los fariseos, un periodista emprendedor podría haber hecho la siguiente pregunta: “¿Cuáles son las cosas que le corresponden al emperador? ¿Y cuáles son las cosas a que tiene derecho a Dios?” Sin embargo, no se hizo ni registró tal interrogante aclaratorio, como de hecho, Mateo continúa su narración con otro intercambio entre Jesús y la oposición hostil.

El “debate de la moneda” ha fastidiado a los lectores desde entonces. Un noble intento de responder fue proporcionado por Roger Williams, el teólogo del siglo XVII, que fue uno de los primeros defensores de la separación entre la iglesia y el estado. Williams es una figura fascinante en la historia de la Iglesia; él intentó discutir (contra el concepto puritano de la cristiandad dominante en su día) que la Escritura misma apoyaba la libertad de la religión y la separación de la iglesia y del estado. Williams sufrió por esa creencia, pero siempre sostuvo que “Dios es demasiado grande para ser alojado bajo un mismo techo”.

Nuestra comprensión moderna de las relaciones entre la Iglesia y el Estado es tan defectuosa y limitada como la original de los fariseos. El testimonio de Williams y la respuesta de Jesús son, al menos, un recordatorio de que la crítica al gobierno tiene un largo linaje en la Iglesia.

  • ¿Cómo discernir efectivamente cuándo uno debe cooperar con la autoridad gubernamental y cuándo debe resistirla

Originalmente de St. Stephen’s, Culpeper, Charles Cowherd es un candidato al sacerdocio en la Diócesis de Virginia.

Descargue el Estudio Bíblico para Pentecostés 20, Propio 24 (A).

Estudio Bíblico, Pentecostés 19, Propio 23 (A) – 15 de octubre del 2017

[RCL] Éxodo 32:1-14; Salmos 106:1-6, 19-23; Filipenses 4:1-9; Mateo 22:1-14

Éxodo 32:1-14

En la cultura actual, es fácil esperar resultados inmediatos. Las dietas de moda, internet inalámbrico y otras tendencias y tecnologías nos han enseñado que podemos estar conectados y obtener retroalimentación sin esperar. Parece que el pueblo de Israel sufrió las mismas expectativas; una falta de paciencia para que Moisés volviera les obligó a construir y adorar falsos ídolos. Es difícil recordar que nuestro tiempo no es el tiempo de Dios. Cuando nos sentamos ante el Señor, es en nuestra quietud y paciencia cuando Dios aparece más claro.

  • ¿Qué ídolos construimos y adoramos en lugar de Dios en nuestra propia impaciencia?

Salmos 106:1-6, 19-23

“Dad gracias al Señor, porque es bueno, porque su misericordia dura para siempre”. Este salmo es la antítesis del pasaje del Éxodo. Habla de la bondad divina y de la eterna alegría y gloria, sobre la que podemos hablar si mantenemos nuestros corazones orientados hacia Dios. Observa el mal realizado por el pueblo de Israel cuando hicieron y adoraron al becerro de oro y reconoce la maldad continua de la cual la humanidad es capaz. Pero vuelve nuestro corazón hacia Dios, nos recuerda la intervención de Moisés, y alaba al Señor que tiene eterna misericordia eterna.

  • ¿Cómo transformamos nuestros defectos en alabanzas hacia Dios como el salmista hace aquí?

Filipenses 4:1-9

San Pablo ama a la comunidad de Filipos. La carta a los filipenses es a menudo referida como la carta de la amistad debido a su tono afectuoso y de ánimo. Este pasaje parece encajar perfectamente con esa afirmación. Se nos recuerda, no por primera vez en esta carta, que somos de la misma mente que Cristo. Y da ejemplos de buenas personas que se portan de esa manera. Entonces nos encontramos con la yuxtaposición de la preocupación y la paz. Esta puede ser una de las cosas más difíciles a realizar como seres humanos, el no preocuparnos frente a toda la incertidumbre del mundo. Pero San Pablo nos asegura que la paz divina, que nunca podríamos comprender, guardará nuestros corazones y mentes si nos comprometemos a la práctica de presentar nuestras preocupaciones a Dios.

  • La investigación dice que se necesitan 21 días para crear un hábito – ¿cómo podemos comprometernos a enviar en oración nuestras peticiones a Dios durante al menos tres semanas? ¿Crees que en realidad producirá paz más allá de la comprensión? ¿Qué podría sentirse en comparación con la preocupación? ¿Podemos confiar en la sabiduría de San Pablo y probarla?

Mateo 22:1-14

Esta es una parábola que teje muy fuertemente los temas de la invitación y el juicio. Es difícil determinar dónde está la esperanza cuando tantas personas son ignoradas o expulsadas. Pero el mensaje es éste: la obra de Dios en el mundo requiere compromiso. Una vez que descartamos a las personas que eligen su propio egoísmo y crueldad sobre la invitación (que leemos como el amor y la obra de Dios en el mundo), nos damos cuenta que todos están invitados al banquete. La cuestión se convierte en que, aunque todos están invitados, no todos están dispuestos a participar plenamente o a comprometerse con la experiencia. La transformación de nuestras vidas en Dios es completa. No hay nada que no sea cambiado por el amor y la obra de Dios en nosotros. Así que sólo estar parcialmente listo es no estar listo en absoluto, de ahí por qué el hombre sin una túnica es expulsado. Es un trabajo serio, y debemos aceptar la invitación para hacerlo en serio.

Cada uno de nosotros tiene una túnica de boda para asistir al banquete. Es decir, cada uno de nosotros debe estar plenamente comprometido con la vida cristiana cuando Dios nos llame. ¿Cómo se ve tu túnica? ¿Qué debes hacer o pensar o deshacerte para estar listo y dispuesto a responder a la invitación?

Descargue el Estudio Bíblico para Pentecostés 19, Propio 23 (A).

Estudio Bíblico, Pentecostés 18, Propio 22 (A) – 8 de octubre del 2017

Isaías 5: 1-7

En esta lectura, escuchamos las consecuencias de la profunda decepción de Dios. A pesar de la bondad de la creación de Dios y de la abundancia de la provisión de Dios para el pueblo de Dios, toda esta labor y amor cuidadosos no han dado buenos frutos. Por el contrario, ha producido “malas uvas”. Dios proveyó pero Israel no mantuvo su parte del pacto. Las amenazas de Dios de ira y destrucción solo puedo entenderlas a un nivel humano, pero me incomodan mucho cuando se trata de Dios. Sin embargo, escuchar el desamor y la decepción de Dios me ayuda a recordar que lo que hago no sólo me afecta a mí y a los demás, sino también al mismo Dios. De los dones que he recibido soy responsable ante todos para usarlos justa y correctamente.

Salmo 80: 7-14

Mientras el Salmo 80 responde al pasaje de Isaías, uno puede ver cómo un diálogo se entrecruza en estas dos lecturas. Dios emite la queja contra Israel en Isaías. Luego, después del peligro, la destrucción y las dificultades, Israel se dirige hacia Dios. El salmista recuerda cómo Dios una vez atendió y cuidó a Israel. Esto sugiere que cuidar y restaurar a Israel es más que reconstruir con ladrillos y morteros, y que tiene que ver con la reparación de una relación con Dios, tensa o incluso rota. Hay una profunda confianza expresada en la fidelidad de Dios a Israel, que da voz a la esperanza de que todo lo que puede estar quebrantado y perdido sólo puede ser restaurado con la ayuda y el cuidado de Dios.

Filipenses 3: 4b-14

El relato de Pablo en esta lectura a los filipenses muestra cómo su mundo fue completamente cambiado por Jesús. A pesar de que Pablo fue transformado, hay mucho de celo y pasión de Saulo el fariseo, que permanece en Pablo, el Apóstol. Pablo admite que tenía la máxima confianza en su justicia y fidelidad como fariseo. Vivió esas creencias con ferocidad. Pablo habla de su transformación radical de confiar en sus propias habilidades a fin de ser un fiel seguidor, a reconocer que toda su confianza y seguridad deben descansar solo en Dios. Su conversión incluyó el entendimiento de que la justicia, la gracia y la fe son todos dones de Dios. En la carta a los filipenses, vemos la fe apasionada de Pablo en Cristo Jesús. Su historia de conversión revela que, aunque podamos ser transformados en una nueva vida en nuestra fe, no necesariamente perdemos aquellas partes esenciales de nosotros mismos que se pueden ofrecer en servicio a la difusión del Evangelio y siguiendo a Cristo.

Mateo 21: 33-46

¿Quién te imaginas que eres en esta parábola? ¿Te sientes como un mensajero perseguido? ¿Has sido el inquilino perseguidor? ¿Te preguntas si estás produciendo frutos del reino o caes y tropiezas con la piedra angular?

Las lecturas de hoy ilustran desde una variedad de perspectivas el deseo y la resistencia a la relación con Dios. El pueblo de Dios a través de los siglos, no sólo en la Biblia ha rechazado a Dios, a Cristo y a los otros mensajeros fieles de Dios. Vemos a Pablo decir en la carta a los filipenses que este es un riesgo que vale la pena tomar por el bien del Evangelio. El deseo de Dios de alcanzar y reconciliar a la humanidad va tan lejos como para enviar al propio Hijo de Dios; el propio Dios que llega hasta nosotros, aunque signifique una muerte humillante en una cruz. Las amenazas de Dios de destruir a Israel (en Isaías) y de quedar quebrados o aplastados por la piedra angular (en Mateo) son inquietantes y desafiantes. Sin embargo, las súplicas del salmista y la transformación radical de Pablo me dan esperanza. Es en la ruptura de nuestras relaciones con Dios y entre nosotros, donde la fe todavía descansa en Dios, y hay esperanza en la restauración y resurrección.

Este estudio bíblico por Jennifer Landis originalmente se escribió para el propio 22 (A) en 2011.

Descargue el Estudio Bíblico para Pentecostés 18, Propio 22 (A).