Archives for August 2017

Estudio Bíblico, Pentecostés 17, Propio 21 (A) – 1 de octubre del 2017

[RCL:] Éxodo 17:1-7; Salmo 78:1-4, 12-16; Filipenses 2:1-13; Mateo 21:23-32

Éxodo 17:1-7

Cualquiera que haya estado en una posición de liderazgo puede relacionarse con el dilema de Moisés en este pasaje. Actuando con fe y con guía divina, está llevando a su pueblo de la esclavitud a la tierra prometida. Moisés podría ser tentado por el potencial de poder personal, pero realmente nunca tiene una oportunidad. En cambio, se encuentra en una situación de “¡no disparar al mensajero!” cuando hay escasez de agua para su pueblo. Su pueblo hizo lo que el pueblo hace: se quejó, se peleó y se volvió contra Moisés. Y Moisés, a su vez, buscó la atención del Señor en su frustración, preguntándole: “¿Qué haré con este pueblo?” Como se puede ver, la narración se centra más en la pelea y la culpa que en lo vital, el agua viva. La instrucción que Moisés recibe del Señor no trata de cómo liderar al pueblo, sino de cómo sacar esa agua vivificante en abundancia de un lugar de aparente escasez. Y, no es de extrañar, la fuente de esa agua es el Señor, “Estaré parado allí delante de ti…” recordándonos la presencia eterna de Dios, incluso en tiempos en que estamos resecos, peleones y dudosos.

  • ¿Cuáles son las querellas y quejas que nos pueden impedir experimentar el amor providencial de Dios?
  • ¿Cuándo has notado una abundancia inesperada, exactamente cuando más la necesitabas? ¿Dónde estaba Dios en ese momento?

Salmo 78:1-4, 12-16

En estas secciones del Salmo 78, se puede ver el relato del Éxodo entretejido en la vida y el contexto más amplio del pueblo de Israel. El Salmo 78 se caracteriza a menudo como un pacto o salmo litúrgico. No es un lamento ni un canto de alabanza, estos salmos fueron utilizados para caracterizar el culto público del pueblo como comunidad de fe. Este salmo relata las obras dignas de alabanza de la intervención divina: la liberación de la opresión, la división del mar, la conducción con una nube, la apertura de las rocas para proporcionar agua. Este ritual de recordar y volver a contar es un acto de culto comunitario. Es, quizás, lo contrario a la queja egoísta porque llama la atención del reconocimiento comunitario de Dios, cuyas obras son mayores que lo que cualquiera de nosotros individualmente pudiera lograr.

  • ¿Cuál es la historia más antigua que recuerdas haber oído acerca de la providencia de Dios sobre el pueblo de Dios de las Escrituras Hebreas? ¿Qué es lo que destaca de estas “Historias de la Escuela Dominical” para nosotros hoy?
  • ¿Cuáles son las obras de Dios hacia el pueblo de Dios que deben ser recordadas y vueltas a contar a nuestros propios hijos y a los hijos de nuestros hijos?

Filipenses 2:1-13

“… tengan el mismo pensar, tengan un mismo amor, un mismo espíritu, un único sentir”.

Hay muchas veces en nuestras vidas contemporáneas cuando parece que ser de un mismo pensar es una realidad imposible. Las diferencias políticas e ideológicas nos empujan en direcciones diferentes y llenan nuestras mentes con sonidos de retórica divisiva. Y sin embargo, el lenguaje de esta Epístola a los Filipenses nos dice que seamos de un mismo pensar, que tengamos el mismo amor y que hagamos todo esto a causa del lujoso y amoroso ejemplo establecido por Jesucristo. Es desalentador leer palabras escritas hace miles de años y sentirlas todavía convenciendo a nuestros corazones y exhortando nuestras acciones acerca de cómo ser Iglesia en el mundo. En el centro de los recordatorios de esta epístola se encuentran las virtudes de la humildad y el servicio. O, en otras palabras, “¿es mejor tener razón, o ser amable?” Hay lecciones en esta epístola para las juntas parroquiales, para los líderes de la iglesia, para nuestras propias reflexiones devocionales. Jesús es nuestro ejemplo: ¿cómo encontramos la humildad para vivir según ese ejemplo en lugar de sucumbir a nuestros propios deseos y necesidades?

  • ¿Cómo nos instruye nuestro pacto bautismal que actuemos con el mismo pensar y el mismo amor de Cristo? Nombra ejemplos de la forma en que has observado este pacto vivido en tu vida tanto en la iglesia como en el mundo.
  • ¿Cuáles son las áreas en las que luchas por ser del mismo pensar y del mismo amor que Cristo y los unos con los otros: como persona, como parroquia y / o como Iglesia? Menciona estas áreas y considera la manera de mantener en tus oraciones tanto la división como la posibilidad de reconciliación en Cristo.

Mateo 21:23-32

Esta lectura del Evangelio se desarrolla casi como una escena teatral: Jesús se enfrenta a una pregunta y responde con otra pregunta que se lanza casi como una pelota de tenis entre los funcionarios y la gente. Entre bromas sobre cómo responder a la pregunta y lo que esa respuesta podría implicar, rápidamente queda en evidencia que lo que se le planteaba a Jesús, cuando se acercaba, era más una trampa que una pregunta honesta. Y así es cómo Jesús usa una parábola para ilustrar más la locura de nuestros intentos de agradar a otros (o Dios), que terminan revelando nuestra propia falta de fundamentación moral. Jesús ilustra lo que podríamos llamar la “pregunta detrás de la pregunta” para suprimir toda la pretensión y romper la retórica en torno a lo que se debe decir, para revelar las verdaderas intenciones de uno. La realidad casi incomprensible es que Dios no nos pide que digamos y hagamos lo que pensamos que agradará a Dios. Dios nos pide que vengamos, humilde y honestamente, exactamente como somos con nuestros corazones abiertos al amor transformador de Dios.

  • ¿Cuáles son los momentos en nuestras vidas donde nuestros labios están diciendo “sí” a Dios, pero nuestras obras no están siguiendo? ¿Cómo podemos alinear nuestro decir-sí con nuestro sí-obrar?
  • ¿Cómo podemos hacer preguntas a los demás con franqueza, invitando a la conversación genuina sin esperar una respuesta particular? ¿Cómo se aplica esto a nuestras vidas de oración y a nuestras vidas de servicio cristiano?

Sarah Kye Price es postulante para el sacerdocio en la Diócesis de Virginia y profesora de Trabajo Social en la Virginia Commonwealth University. Es seminarista de tercer año en el programa de residencia baja de la Iglesia del Seminario del Pacífico, preparándose para el ministerio bi-vocacional.

Descargue el Estudio Bíblico para Pentecostés 17, Propio 21 (A).

Estudio Bíblico, Pentecostés 16, Propio 20 (A) – 24 de septiembre del 2017

[RCL:] Éxodo 16:2-15; Salmo 105:1-6, 37-45; Filipenses 1:21-30; Mateo 20:1-16

Éxodo 16:2-15

¿Alguna vez has sentido verdadera hambre? ¿La clase que crea un delirio sordo y dolorido en el que nada importa más que encontrar alimento? En Occidente, estamos ampliamente alejados de esta experiencia, por lo que es difícil vivir plenamente la desesperación de los hambrientos israelitas, errantes y lamentándose. Y así estamos igualmente alejados del intenso, encarnado milagro de descubrir el maná de Dios en el desierto.

En la historia de Dios y del pueblo de Dios, hay una corriente de hambre y satisfacción, que aparece una y otra vez. En todos los casos, el verdadero alimento proviene de Dios, y no de las débiles maquinaciones de la humanidad -pensemos en el Edén, en la Última Cena, en la Eucaristía en la que participamos. Podemos sobrevivir (por un tiempo) por nuestra cuenta, pero el verdadero camino no puede ser andado sin la abundancia de Dios. Debemos sentir primero esa hambre en nosotros antes de que podamos ser alimentados.

  • ¿Qué es lo que verdaderamente te alimenta? ¿Dónde, aparte de en Dios, has buscado satisfacer la profunda hambre interior? ¿Cómo te ha resultado?

Salmo 105:1-6, 37-45

Este salmo, que exalta las maravillas de la misericordia y providencia de Dios, merece una pausa introspectiva. El salmista alaba a Dios por lo que Dios ha hecho, no por lo que Dios pensó o sintió. Dios prueba la existencia de la gracia y misericordia de Dios mediante la acción. Para poner un punto más fino en ello, Dios no simplemente envió vagos “pensamientos y oraciones” a los hambrientos israelitas.

Vivimos en un momento de necesidad urgente, tanto en casa como en todo el mundo. Más que nunca, por los medios sociales y la comunicación de masas, estamos expuestos a las maravillas y horrores de nuestra experiencia común como seres humanos en este planeta. Si hemos de caminar como pueblo de Dios, debemos mostrarlo en la acción, como Dios lo hace, y no simplemente en una postura pasiva de pensamientos comprensivos. Esto no es una cuestión de “ganar la salvación” o marcar puntos con un marcador divino. Simplemente, si somos llamados a “dar a conocer las obras [de Dios] entre los pueblos”, entonces necesitamos encarnar eso en nuestras propias obras.

  • ¿Cómo es tu vida representativa de la acción de oración? ¿Qué podrías hacer, ahora mismo, para incorporar más plenamente las obras de Dios de misericordia y providencia?

Filipenses 1:21-30

Pablo establece aquí una dicotomía interesante: la elección entre morir para “partir y estar con Cristo” o “luchar lado a lado” con la Iglesia en la tierra. Esto plantea algunas preguntas desafiantes: ¿es estar con Cristo en otra dimensión superior a vivir “en la carne”? ¿En qué dimensión –en la carne o en el espíritu- debemos concentrarnos?

Pablo hace su elección: permanecer y trabajar junto a la comunidad amada, aun cuando sufre. E, implícitamente, estamos llamados a la misma decisión. No importa cuán grande sea nuestro anhelo de unión personal con Cristo, estamos aquí, ahora. No importa cuán quebrada esté esta creación, ahora somos parte de ella. Tenemos que trabajar, y tal vez sufrir, pero en Cristo, encontramos significado: la Vida en el corazón de la vida.

  • ¿Qué quieres hacer con tu única y preciosa vida antes de morir? ¿Cómo puedes encontrar a Cristo en medio de tu desordenada existencia terrenal?

Mateo 20:1-16

¿No hay algo en ti que te indigna en nombre de los primeros trabajadores de esta parábola? Después de todo, ponen un largo día de trabajo; hicieron lo que se esperaba de ellos; ellos cumplieron las reglas. Y luego estas otras personas vienen, trabajan al mínimo, y ¿se aprovechan del trabajo de otros? ¡No es justo! ¿No se supone que Dios es justo?

¿No hay algo en ti que te indigna en nombre de (o como uno de) los trabajadores pobres de este país? Después de todo, trabajaste a largo del día; hiciste lo que se esperaba de ti; trabajaste según las normas. Y luego estas otras personas vienen, trabajan al mínimo, y ¿se benefician de tu trabajo? ¡No es justo!

Debemos tener cuidado de hacer de las parábolas historias morales lindas (es decir, Dios recompensa a todos por igual, y ¿no es tan bonito?) Tal vez esas conclusiones ordenadas sean verdad. Tal vez. Pero también, tal vez Dios no sea el terrateniente generoso en esta perícopa. Tal vez Dios sea la pregunta silenciosa al final de la parábola. Tal vez el reino de Dios sea nuestra respuesta de ira justa ante un esquema tan injusto. Tal vez.

  • ¿Dónde ves a Dios en esta parábola? Mira de nuevo; ¿dónde podría estar Dios?

Phil Hooper es estudiante de Master de Divinity de segundo año en el seminario de la Iglesia del Pacífico en Berkeley, Ca., y postulante para las órdenes de la Diócesis de Nevada. Becario de CDSP del Obispo y SIM Carpenter Merit Scholar, Phil actualmente se enfoca en la intersección de la espiritualidad cristiana contemplativa, acción social y creación de comunidad.

Descargue el Estudio Bíblico para Pentecostés 16, Propio 20 (A).

Estudio Bíblico, Pentecostés 15, Propio 19 (A) – 17 de septiembre del 2017

[RCL:] Éxodo 14:19-31; Salmo 114; Romanos 14:1-12; Mateo 18:21-35 

Éxodo 14: 19-31

Los israelitas han escapado de sus esclavizadores y están en camino a la tierra que Dios les había prometido. Desde la perspectiva de los egipcios, sin embargo, estos israelitas son sus posesiones legítimas que les han sido robadas. Además de eso, estos israelitas son responsables de plagas que han asolado a su tierra y han causado la muerte de muchos egipcios. Probablemente a ellos les pareció bastante razonable perseguir israelitas y llevarlos ante la justicia.

Sin embargo, ellos se desconciertan cuando Dios interviene y actúa como un escudo para los israelitas que escapaban. Ellos son atrapados por sorpresa cuando Dios atasca sus carros y los arroja al mar. Gritan porque Dios está del lado de los hijos de Israel a pesar de que seguramente sentían que eran la parte equivocada.

Las guerras no son peleadas por buenos y malos, sino más bien por dos partes y ambas creen tener derecho. Todos nosotros estamos seguros de que estamos bien a veces, sólo para descubrir que estamos equivocados. Es humillante reconocer que hay un mayor poder trabajando que sabe mejor que nosotros mismos, y que se necesita una gran fuerza para aceptar cuando nos equivocamos con la gracia. La justicia requiere que se celebre a la ligera, moderada por la imparcialidad a los demás y espíritu de oración a Dios.

  • ¿Puede pensar en un momento en que usted estaba tan seguro de que tenía razón y que fue ciego a las perspectivas de los demás?
  • ¿Qué le ayudará con gracia a aceptar las veces cuando se equivoca?

Salmo 114

Muchas preguntas rodean la separación del Mar Rojo. Es fácil quedar atrapado en una discusión sobre si realmente pasó o cómo podría haber sucedido, es como tratar de averiguar el truco detrás de acto del mago. Esta es una distracción, sin embargo, que nos aleja del punto de la historia: Es una historia sobre un pueblo que era incapaz de salvarse a sí mismo y sobre Dios que los salva.

Es una historia de la salvación mediante la gracia.

Este gran evento de la apertura del mar es un ejemplo de la gracia de Dios en acción. Los israelitas no podían darse palmaditas en la espalda por un trabajo bien hecho. Gritaron salmos de alabanza a Dios, sabiendo que no habían obras que ellos hicieran que sería suficiente pago para comprar el amor de Dios. A Dios era a quien se le daba gracias por todas las bendiciones de la vida, y estas bendiciones eran dones de la gracia.

Es fácil engañarnos a nosotros mismos pensando que tenemos más poder sobre nuestras vidas de lo que realmente hacemos, olvidando dar gracias a Dios. Tener confianza en sí mismo y sentirse orgulloso de sus s logros es bueno, pero un reconocimiento saludable a la gracia de Dios en nuestras vidas es importante también – sobre todo porque el amor de Dios es dado gratuitamente, independientemente de todo lo que hacemos para tratar de ganarlo.

  • ¿Cuándo se encuentra usted distraído y olvida dar gracias a Dios?
  • ¿Cuándo encuentra usted que estar atento lo llama a la presencia de Dios?

 Romanos 14:1-12

Cuando Pablo escribe la carta a los cristianos en Roma, él está escribiendo a una comunidad dividida: los cristianos judíos que fueron exiliados de Roma y han vuelto desde entonces, frente a los cristianos gentiles que habían poblado Roma en su ausencia. Si esta iglesia naciente tenía que sobrevivir, tendría que encontrar un camino más allá de sus diferencias, sin embargo, ellos lucharon como si fueran adversarios. Tanto el gentil como el judío convierten la desconfianza y se creen superiores a los demás, lo cual siembra la desunión alrededor.

Si hay un mensaje que Pablo quiere que ellos toman en serio, es que todos ellos son lo mismo en la única forma que importa: Son amados de Dios, por quien Cristo murió para que puedan vivir para siempre. Ninguno de sus diferencias se compara con su única, similaridad esencial.

Nosotros también nos enfrentamos a la gente a nuestro alrededor que parecen diferentes. Todos tenemos diferentes valores y podemos usarlos para juzgarnos a nosotros mismos superiores a los demás, pero Dios ya nos ha juzgado y encontrado que todos nosotros somos digno de amor, compasión y salvación. No debemos centramos demasiado en cómo nuestras diferencias se acumulan uno contra el otro, y en lugar debemos dirigir nuestra atención hacia el Dios que nos ve y nos ama a todos por igual.

  • ¿Qué diferencias con los demás encuentra usted que tiene dificultades para superar?
  • ¿De qué manera ve usted el juicio y la falta de unidad en el camino de la obra de la iglesia?

Mateo 18:21-35

Cualquier comunidad necesita determinar cómo se va a tratar el juicio y la justicia. Esta parábola de los dos deudores se utiliza a menudo como una ilustración acerca de la justicia, diciendo que el primer esclavo debería haber tratado al segundo esclavo como él mismo fue tratado. Después de todo, la deuda que su señor le había perdonado era más de 500.000 veces más en dinero que lo que el otro esclavo le debía (ver “New Oxford Biblia Anotado, tercera edición,” de Coogan Oxford Press, 2007), por lo que el comportamiento del primer esclavo era muy ¡justo! Esta parábola, sin embargo, es menos sobre la imparcialidad de cómo, fundamentalmente, Jesús valora el perdón.

Jesús precede a esta parábola, poniendo en relieve que el perdón debe ser un principio superabundante. Ni siquiera deberíamos estar pensando en términos de cuánto debemos perdonar; que deberíamos perdonar. Nosotros, como Pedro, se nos dice que perdonar a los demás – y perdonarnos a nosotros mismos – nunca es la respuesta equivocada. La persona más humilde sigue siendo digna de perdón. La transgresión más grave aún debe ser perdonada. Las personas más justas y poderosas todavía tienen que perdonar. Piense en lo que una declaración radical sería para una sociedad decir que su principio influyente es el ¡perdón!

Si Dios ya ha perdonado a la crucifixión de Cristo, debemos pensar cuidadosamente acerca de lo que le estamos diciendo a Dios y unos a otros si declaramos algo imperdonable. Podemos tener justicia sin perder de vista la compasión y la justicia sin perder de vista el perdón.

  • ¿Cuándo ha luchado por perdonar a alguien?
  • ¿Cuándo ha luchado con perdonarse a sí mismo?

Escrito por Steven Balke. Este estudio bíblico se publicó originalmente el 14 de septiembre de 2014.

Descargue el Estudio Bíblico para Pentecostés 15, Propio 19 (A).

Estudio Bíblico, Pentecostés 14, Propio 18 (A) – 10 de septiembre del 2017

[RCL:] Éxodo 12:1-14; Salmo 149; Romanos 13:8-14; Mateo 18:15-20

Éxodo 12:1-14

Después de leer este texto, me imagino estar hojeando el más reciente libro impreso eclesiástico de normas de recaudación de dinero para las renovaciones del salón parroquial. Tras buscar el “Ruibarbo Pie del Rector” y las tres versiones de “Heavenly Hash”, paso la página y descubro una receta de “Pascua”: cordero asado con pan sin levadura y hierbas amargas. ¡Advertencia! No hierva el cordero o lo coma crudo. (Me estremezco ante la idea de que un feligrés coma un cordero crudo).

No sólo hay normas para cocinar, hay incluso un código de vestimenta e instrucciones de eliminación. En sandalias, los lomos ceñidos y un bastón en la mano, parece como un equipo bastante fácil para partir rápidamente. Que todas las sobras tengan que ser quemadas es también un juego de niños, ya que eso es lo que pasará si yo aso algo al fuego. Otras instrucciones dejan claro que la comida debe ser comida de prisa, al igual que un adolescente después de la práctica de fútbol. Todos los viejos chistes sobre los episcopales que utilizaban el tenedor de ensalada equivocado son ignorados. Ya que no hay tenedores de ensalada para esta comida. De hecho, no es necesario ningún tenedor.

Esta receta es sin duda para una circunstancia extraordinaria. Es decir, la circunstancia de salir rápidamente de Dodge. Las cenas se estaban celebrando fuera de la ciudad para poner fin a la larga esclavitud de los egipcios. El pueblo de Dios debía marcar sus propias puertas, de lo contrario el Señor mataría a sus primogénitos junto a los primogénitos de los egipcios.

De repente, dejo de hacer cómicas reflexiones sobre este pasaje. El cordero debe ser muerto, y su sangre usada para marcar los postes de la puerta de cada casa israelita para que el Señor las omita cuando mataba a los niños y animales primogénitos de Egipto. Esta sería una noche de muerte y de destrucción, de peste y de lamento. La furia del Señor llovería sobre la tierra de Egipto, mientras que el pueblo de Dios refugiado en sus casas, comería rápidamente un cordero asado, pan sin levadura y hierbas amargas. Entonces, cuando las secuelas de la muerte y la destrucción convirtieran cada casa egipcia en un depósito de cadáveres, escaparían al desierto.

La Pascua era una fiesta que conmemoraba un hecho violento después de una serie de hechos violentos en Egipto. Como hemos aprendido de la historia de nuestra nación, la esclavitud humana no se desvanece con el tiempo y las buenas intenciones. La esclavitud se mantiene con la violencia y por lo general su final es violento. El comando de recordar la esclavitud y de recordar la liberación de Dios es una manera de recordar la gracia y la liberación de Dios.

  • ¿Recuerdas un momento en el que te sentiste liberado de un lugar de penurias? ¿Cómo conmemoras esa liberación?

Salmo 149

Este salmo capta la loca exuberancia que es posible en el pueblo de Dios. La alegría en este salmo es compartida por toda la comunidad. Esta no es una juerga privada; todo el mundo está involucrado. Abunda la música y todo el mundo da vueltas, bailando. Toda la comunidad está cantando al tope de sus pulmones cuando nos damos cuenta de una cosa peculiar en el coro. Todo el mundo en el coro sujeta una espada de dos filos. Tienen espadas para hacer juicio sobre los reyes opresivos.

Este salmo me recuerda el Magnificat, en el que María canta que Dios eleva a los humildes y derriba a los orgullosos. En el Salmo 149, es el coro festivo el que introduce la justicia de Dios en el mundo.

Todo esto me lleva a concluir que la alabanza y la adoración que celebramos el domingo no estan desconectadas de lo que Dios está haciendo en el mundo durante toda la semana. El interés de Dios por la justicia brota de las alabanzas de su pueblo. A mí, esto me ayuda a conectar mi adoración con los problemas reales y prácticos del mundo que Dios desea arreglar.

  • ¿Cuáles son algunos de los temas más importantes del mundo en los que podemos ver la justicia de Dios?
  • ¿Cómo tu adoración a Dios te inclina a ver las desigualdades del mundo?

Romanos 13:8-14

Antes de convertirse en seguidor de Jesús, el gran padre de la Iglesia, san Agustín, leyó estas palabras de san Pablo. Después de su lectura, cerró el libro y luego observó: “Por una luz, como si fuera de serenidad, infundida en mi corazón, todas las tinieblas de la duda se desvanecieron”.

Confieso que tuve una reacción diferente ante estas palabras a los romanos. Mi lectura de este pasaje, a primera vista, me hizo sentir como si el apóstol me estuviera regañando acerca de cómo paso el tiempo libre por las tardes. Confieso que sus palabras parecen ser bastante entrometidas, incluso 2.000 años después de que fueran escritas.

¿Cómo pudo ser este mensaje, más bien negativo, un mensaje de luz y serenidad para san Agustín? Tal vez debiera recordarme a mí mismo que el poder del Espíritu Santo consiste siempre en presentar la palabra correcta en el momento adecuado. Para san Agustín, estas fueron las palabras adecuadas en ese momento.

Tal vez sean también las palabras correctas para nuestro caso. Se nos recuerda en estos versos que “la salvación está más cerca de nosotros que cuando abrazamos la fe”. Cada vez que nos acercamos a la luz de Dios, nos estamos entrando más adentro en el reino de Dios. Nos distraemos con facilidad por las luces de neón que indican la presencia de lo que los folletos turísticos llaman “vida nocturna”, pero nosotros nunca confundimos las luces de neón con la del sol.

Para Pablo, aún es de noche, pero el amanecer ya casi está aquí. ¡Prepárate, dice, para vivir de la manera que viviremos en la eternidad, en la luz y en el calor de Dios.

  • ¿Qué actividades de la vida dignas que podrías perder si te quedas hasta muy tarde? ¿Qué te distrae de ser luz para un mundo oscuro?

Mateo 18:15-20

“Sr. Peters, le pedimos disculpas por la larga espera en la recepción. A fin de que mantenga su lealtad con nuestro hotel nos gustaría ofrecerle una estancia de tres noches de cortesía en cualquiera de nuestros hoteles a nivel mundial. También vamos a incluir un par de pases de spa y bandejas de fresas cubiertas de chocolate”. De hecho, estas son palabras que siempre me gusta oír. También me gusta oír que recibo un reembolso grande del IRS. Lo que no me gusta oír es que he pecado contra alguien. No me gusta en absoluto. Prefiero hablar de otra cosa.

Una de las actividades más desagradables en la vida humana es el enfrentamiento. Especialmente cuando una relación está en juego. Puedo alegar un millón de excusas para posponer y evitar la confrontación con alguien que me está haciendo daño a mi o a mi comunidad. Jesús dice claramente que la responsabilidad de confrontar recae en la persona que se ofende. La comunidad entra lentamente en la controversia, pero no demasiado pronto.

El objetivo de este enfrentamiento es “ganar al hermano”. El objetivo es siempre la reconciliación. Incluso cuando un miembro se declara gentil y recolector de impuestos, el objetivo es la reconciliación.

¿Cómo trata Jesús a los publicanos y a los gentiles? Les compromete con la verdad y el amor. De hecho, Mateo, el autor tradicional de este evangelio, era un recaudador de impuestos. Jesús llamó a Mateo como nos llama a todos. Nos llama a un ministerio de reconciliación, incluso cuando es difícil y doloroso.

He observado la confrontación muchas veces y puedo afirmar que el objetivo de la confrontación raramente era la restauración y la reconciliación. Con demasiada frecuencia, el objetivo de la confrontación fue iniciar una separación para que cada uno pudiera continuar con su vida.

La reconciliación es difícil. La cruz, el símbolo definitivo de la reconciliación, nos acompaña cuando cogemos el teléfono y preguntamos si podemos reunirnos para hablar de algo que pasó.

  • ¿Puedes pensar en un ejemplo de una confrontación que dio lugar a la reconciliación? ¿Cuáles son algunos pasos prácticos a tomar que podrían dar lugar a la reconciliación después de la confrontación?

Escrito por Rev. David Peters. Este estudio bíblico se publicó originalmente el 7 de septiembre de 2014.

Descargue el Estudio Bíblico para Pentecostés 14, Propio 18 (A).

Estudio Bíblico, Pentecostés 13, Propio 17 (A) – 3 de septiembre del 2017

[RCL:] Éxodo 3: 1-15; Salmo 105: 1-6, 23-26, 45c; Romanos 12: 9-21; Mateo 16: 21-28

Éxodo 3: 1-15

Este pasaje presenta la primera parte de la auto-introducción de Dios a Moisés. Dentro de esta perícopa, el lector encuentra la narración bien conocida de Moisés y la zarza ardiente. Aquí, el lector descubre a Dios que, después de ser despertado a la acción por los gritos de un pueblo que sufre, encarga al renuente Moisés que comparezca ante Faraón con el singular propósito de liberar a los israelitas de Egipto. Además, el lector descubre el nombre divino de Dios, dado por Dios a Moisés, como el imprimatur de la autoridad de Moisés con respecto a los israelitas.

Dada la familiaridad de este pasaje, podríamos intentar encontrar un nuevo punto de entrada a través del cual hacer que este texto cobre vida. Tal vez este punto de entrada se pueda encontrar en vv. 3-4. Aquí, el autor ofrece al lector un vistazo del monólogo interior de Moisés revelado como tal cuando Moisés observó por primera vez el arbusto sin consumir. Moisés hace la determinación expresa de “desviarse para ver un espectáculo tan admirable”. Críticamente, “cuando el Señor vio que [Moisés] se había acercado a mirar”, Dios le hizo señas a Moisés, en última instancia colocándolo en un curso de cambio de vida (y del mundo). Emulando el ejemplo de Moisés de desviarse para ver, uno podría hacer bien en considerar aquellos casos en la propia vida donde Dios puede estar preparado para hablar, si sólo uno -como Moisés- se desviara para ver.

  • ¿De qué manera esperas que Dios te hable? ¿En qué manera te ha hablado Dios de manera que no esperabas?
  • ¿Cómo podríamos volvernos más intencionadamente a ver en aquellos casos en los que Dios quiere hablar con nosotros?

Salmo 105: 1-6; 23-26; 45c

Estos extractos seleccionados del Salmo 105 proporcionan una meditación guiada que dirige al lector, por medio del recuerdo, a adorar a Dios de una manera que es tanto participativa como celebrativa. La meditación del salterio ordena al lector a dar gracias, cantar, gloriarse, buscar a Dios y sus atributos y recordar las obras presentes y preexistentes de Dios. La anamnesis de los grandes hechos de Dios realizados en nombre de su pueblo fomenta el desempeño más completo del lector de cada una de estas acciones dirigidas.

La reflexión sobre esta perícopa invita al lector a hacer precisamente los imperativos establecidos en vv. 1-5, tal vez pidiendo lo siguiente:

  • ¿Cuáles son los hechos realizados por Dios en mi propia vida sobre los cuales sigo maravillándome?
  • ¿Cómo puede mi experiencia de Dios conducirme aún más a glorificarme y a buscarlo en mis oraciones y devoción?

Romanos 12: 9-21

El pasaje de la carta a los romanos 12: 9-21 cae cerca del comienzo de una serie de instrucciones de casi cuatro capítulos sobre el modo en que uno puede funcionar apropiadamente como miembro del cuerpo de Cristo. (Véase Romanos 12: 5). Las instrucciones de Pablo en esta perícopa parecen, en muchos aspectos, trascender simplemente los códigos de comportamiento (cf. 1 Corintios 5: 8); en cambio, estas instrucciones -y las que siguen- parecen funcionar como el medio por el cual los gentiles se matriculan hacia la santificación. (Véase Romanos 15:17).

Mientras que cada una de las directivas contenidas en el extracto del leccionario es suficientemente densa para escribir múltiples sermones, una aproximación posible para proclamar este texto podría ser la identificación de un tema compuesto que subyace a los vv. 9-21-amor irreprimible, tal vez-y el posterior examen de cómo ese tema contribuye a la santificación en Cristo.

  • ¿En qué consiste el amor genuino?
  • ¿Cómo demuestra el amor genuino la santificación?

Mateo 16: 21-28

El evangelio de Mateo 16: 21-28 provee la secuencia narrativa en la cual Jesús primero anuncia a sus discípulos que debe viajar a Jerusalén, donde sufrirá, morirá y resucitará de entre los muertos. Lo que sigue al pronóstico de Jesús es la equivocada reprensión de Pedro al pronóstico de Jesús y la respuesta de Jesús al mismo. Después del intercambio de Jesús con Pedro, Jesús explica a los discípulos las consecuencias de la  devoción que le tienen en términos de cambio de paradigma: “el que quiera salvar su vida la perderá; pero quien pierda la vida por mi casusa la conservará” (v. 25). El perícopa concluye con el apocalíptico y escatológico pronunciamiento de Jesús concerniente al Hijo del Hombre que viene en la gloria y el pago de recompensa a todos, en consonancia con los hechos realizados durante sus vidas.

Esta perícopa proporciona numerosos puntos de entrada para nosotros. Uno podría considerar enfocarse en el intercambio entre Pedro y Jesús -particularmente, la respuesta de Jesús a la reprensión defectuosa de Pedro. Allí, Jesús desafía el punto de partida conceptual desde el cual Pedro intenta apaciguar la predicción de Jesús de su propia muerte. Jesús corrige a Pedro por “no poner su mente en las cosas divinas, sino en las cosas humanas” (v. 23). Tal vez al elevar nuestras conciencias a aquellas incidencias en las que nosotros, como Pedro, preferimos las cosas humanas a las divinas, podemos evocar en nosotros una mayor receptividad de la muerte, resurrección y reino venidero de Cristo.

  • ¿De qué manera fijo mi mente en las cosas humanas más que en las divinas?
  • ¿Mi orientación hacia las cosas humanas impide -como una piedra de tropiezo- mi receptividad de las expresiones de lo divino?

Jeremy L. Carlson es estudiante en el Seminario de Teología de la Universidad del Sur en Sewanee, Tennessee. Carlson es Candidato a las Órdenes en la Diócesis de Alabama.

Descargue el Estudio Bíblico para Pentecostés 13, Propio 17 (A).

Estudio Bíblico, Pentecostés 12, Propio 16 (A) – 27 de agosto del 2017

[RCL:] Éxodo 1:8-2:10; Salmo 124; Romanos 12:1-8; Mateo 16:13-20

Éxodo 1:8-2:10

Entramos en esta lectura con la nota feliz de cómo Dios salvó a Israel del hambre mediante José y en la historia de por qué Egipto no se convirtió en el hogar de una nación fructífera y fuerte. Si la nación se pudiera haber perdido en la historia de José por la traición de los hermanos, entonces esta historia trataría de la traición de otros, en realidad vecinos. La muerte de cada niño también habría dejado a las madres y hermanas sin clanes para protegerlas y defenderlas. Las mujeres tienen por sí mismas medios para resistir a la opresión. Vemos la distinción que se otorga a las osadas parteras, Sifra y Púa. Sus nombres se registran mientras la princesa egipcia permanece sin mencionar. Esta vez, Dios usaría otro hijo, Moisés, perdido en Egipto, rescatado del agua (en lugar de un pozo) para salvar a su pueblo.

  • ¿Cómo podemos hablar de la redención que Dios hace de la amargura en nuestra vida?
  • La comunión de los santos incluye a los mencionados y a los ignorados. ¿Te sientes más cómodo con aquellos cuyas vidas han sido registradas o aquellos que sólo conocen unos pocos?

 Salmo 124

Este salmo narra las obras extraordinarias realizadas por Dios para ayudar a la evacuación de todo el pueblo de Israel. Tiene el propósito de consolar a alguien en tiempos de problemas y puede haber sido recitado por los peregrinos que se dirigían a Jerusalén. Es un complemento adecuado a la historia del Éxodo y es fácil imaginarse que los israelitas contaran historias similares, mientras caminaban por el desierto. Se repiten frases en este salmo, como “Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte”, para dar énfasis poético y para ayudar a recordarlo. Esta repetición es común en la poesía hebrea. Las frases que comienzan con “entonces” tienen por objeto apoyarse una en la otra. La declaración climática: “Nuestra ayuda está en el nombre del Señor” es el agradecimiento por la liberación de Israel y la nuestra.

  • El escape es un tema bíblico común, pero no uno del que se hable con frecuencia en la cultura contemporánea. Reflexiona sobre el escape. ¿Sientes la presencia de Dios con más intensidad después de un escape?
  • ¿Qué significa para ti la expresión: “Creador del cielo y de la tierra”? ¿Esa imagen hace que Dios parezca estar más cerca o más lejos de tus circunstancias? ¿Te reconforta tu comprensión de la intimidad o santidad de Dios?

Romanos 12:1-8

Este es uno de los pasajes más queridos del Nuevo Testamento por su igualitarismo y la imaginería accesible. Se inicia con la instrucción de Pablo sobre la comunidad cristiana que la contrasta con nuestros cuerpos, que representan la totalidad de nuestro ser, con la comunidad como un cuerpo. Demanda una fiel, sobria y saludable vida (a menudo traducido como “perfecta”), en contraste con las pasiones en Romanos 1:18-32. Pablo apoya una vida comunal austera con momentos de oración extática, pero no creía en el matrimonio ni en la vida familiar.

  • ¿Qué estructuras y prácticas sociales apoyan hoy la exhortación de Pablo a vivir una vida fiel, sobria y saludable?
  • ¿Cómo conciliamos la imagen de la iglesia como cuerpo con una variedad de tipos de hogares?

 Mateo 16:13-20

En Mateo este pasaje es un punto culminante de la enseñanza, la curación y la alimentación que obra Jesús. Al principio del capítulo los fariseos y saduceos piden otra señal, pero Pedro confía en que Jesús es el Mesías.

Pedro recibe honor en cada uno de los evangelios, pero en Mateo hay una referencia directa a la iglesia. No hay iglesia sin la confesión de Jesús como el Mesías prometido, e incluso en este momento la iglesia está en conflicto con “puertas del Hades” (NRSV). Además, la iglesia es agresiva contra las puertas del infierno, a la iglesia se le da la autoridad y finalmente la victoria. Está hecho. La muerte ha sido derrotada de forma permanente, pero continúa aterrorizando y engañando a almas ignorantes. El miedo a la muerte no es lo mismo que la muerte.

  • ¿Es la confesión de Jesús como Mesías una declaración agresiva en tu comunidad o algo más habitual?
  • En tu imaginación espiritual, ¿qué son para ti las llaves de Pedro?

 

Descargue el Estudio Bíblico para Pentecostés 12, Propio 16 (A).

Estudio Bíblico, Pentecostés 11, Propio 15 (A) – 20 de agosto del 2017

[RCL] Génesis 45:1-15; Salmo 133; Romanos 11:1-2a, 29-32; Mateo 15: (10-20), 21-28

Génesis 45:1-15

A menudo, cuando leemos las historias del Génesis (y de otros libros bíblicos), nos quedamos perplejos ante el giro de los acontecimientos atribuidos a Dios. Por ejemplo, ¿por qué Dios colocaría un fruto prohibido en el Jardín del Edén? ¿Por qué Dios destruiría el mundo mediante un diluvio devastador? ¿Por qué Dios le diría a Abrahán que sacrificara a su hijo? En el texto del Génesis de hoy, podríamos preguntar, “¿Por qué Dios puso a José y su familia a través de semejante calvario, sólo para llevar a José a Egipto (como se dice en el versículo 8)?” Estas historias podrían no ser vistas como presentaciones literales de la obra y motivaciones de Dios.

Más bien, pueden ser entendidas como mitos, en el sentido de historias que utilizan el simbolismo para hablar de la realidad, o, en el caso de las historias, leyendas del Patriarca, se trataría de historias interpretativas de los acontecimientos históricos. Entonces tenemos que preguntarnos qué puntos teológicos el autor trataba de transmitir a través de esta historia. La respuesta podría ser que Dios puede actuar en nuestras vidas y proveernos, incluso en circunstancias aparentemente sin esperanza, como conflictos familiares severos o tiempos de privación.

Observa también cómo la reunión llorosa de José con sus hermanos (y su observación de que todo esto ha sido obra de Dios) aparece después de algunos capítulos de trato tortuoso por parte de José. Por supuesto, sus hermanos antes lo habían vendido como esclavo. Y todos son hijos de Jacob, el que se aprovechó de su propio hermano y engañó a su anciano padre. ¡Estas no son personas con quienes querríamos compartir un largo viaje en automóvil! Sin embargo, a pesar de sus defectos y mal comportamiento Dios todavía los elige y logra hacer grandes cosas mediante ellos. ¡Verdadera prueba de que Dios puede escribir derecho en líneas torcidas!

  • ¿Cómo podría Dios estar actuando inesperadamente en nuestra iglesia, familias y otras experiencias, especialmente en aquellas circunstancias en las que sentimos que no hay esperanza?
  • ¿La elección que Dios hace de José, de sus hermanos y del padre, a pesar de sus desgracias y fracasos, qué te dice a tu propia experiencia de la gracia de Dios en esas circunstancias y personas que podrían no haber sido nuestra primera opción?

Salmo 133

Los comentaristas sugieren que este salmo podría exaltar tanto las alegrías de la armonía en la familia, como la dignidad de los adoradores que participan en la sagrada liturgia en el Templo del Monte Sión. Sin embargo, este salmo, a pesar de su tono alegre, puede servir como una aguda advertencia e incluso para reprender a nuestro cristianismo moderno, tan a menudo lleno de divisiones. Se nos recuerda aquí que nuestros compañeros adoradores son realmente nuestros “hermanos”. A veces puede ser difícil ser conscientes de esta realidad, especialmente cuando diferimos en materias de práctica litúrgica, disciplina, ideología o teología. Observa cómo el autor sagrado enmarca este salmo con una mención inicial de la armonía entre las personas y una declaración concluyente de que la bendición del Señor es vida.

Sin duda, las dos están vinculadas, la plenitud de la vida sólo se puede experimentar cuando hay armonía dentro de la familia de la fe.

  • ¿Cómo podría cada uno de nosotros reformar nuestras propias acciones, pensamientos y palabras para que podamos ser “hermanos viviendo en unidad”?
  • La noción bíblica de la salvación se caracteriza a menudo como una experiencia comunal de la plenitud de la vida. ¿Cómo este salmo sirve como desafío a algunas ideas populares que equivalen a “ser salvo” con entrar al cielo?
  • ¿Qué emociones, ideales o esperanzas se evocan en el uso del salmista de “aceite precioso… descendiendo” y “el rocío de Hermón”? ¿Qué se dice de los efectos de la unidad?

Romanos 11:1-2a, 29-32

Pablo continúa ponderando el enigma del fracaso de Israel en aceptar el evangelio de Jesús. Sus referencias a Abrahán y a la tribu de Benjamín podrían servir para evocar al homónimo de Pablo [Saulo], el rey Saúl, de esta misma tribu, que también luchó con la incredulidad de su pueblo. Antes de que Saúl se hiciera rey, Dios le dijo al profeta Samuel: “Me han rechazado como a su rey” (1 Sam. 8: 7). El pueblo tiene mucho miedo de la ira de Dios, pero Samuel les asegura que Dios no los rechazará, como Pablo dice que el Señor no rechazará a su pueblo ahora. Pablo sitúa así el rechazo de Jesús por parte de Israel en una narración más amplia sobre la lucha que la gente mantiene para creer.

Las reflexiones de Pablo sobre la misericordia de Dios ilustran cómo se puede encontrar  redención en lo que parece ser un gran fracaso. Así como los no-israelitas habían rechazado previamente a Dios, ahora han experimentado la redención a través de la pura misericordia de Dios, no porque hicieron algo para merecerla. Así también el fracaso de Israel en aceptar a Jesús servirá como una ocasión para la misericordia de Dios. Sobre todo, Pablo trata de ilustrar que la desobediencia humana y el fracaso no pueden frustrar la gracia de Dios. La gracia es un don gratuito y abundante; nada puede interponerse en su camino.

  • ¿Cómo tu narrativa personal de la fe refleja la de Israel, es decir, la creciente y menguante creencia e incredulidad?
  • ¿Cuándo, en nuestra experiencia de fe y vida, Dios ha aportado redención y gracia a pesar de nuestras acciones que parecen obstruir los dones de Dios?

Mateo 15: (10-20), 21-28

Esta perícopa corta proporciona una visión cruda y reveladora del Jesús humano, porque este es el único caso en los evangelios donde pierde una discusión. Cada vez que se enfrenta públicamente, Jesús siempre tiene una respuesta a sus preguntas. Pero en este caso, su interlocutor cananeo femenino logra desconcertarlo. Más significativamente, parece que Jesús evoluciona en su pensamiento sobre la naturaleza y alcance de su ministerio. En un principio deja claro a la mujer que ha venido por el bien de Israel, pero al concluir este episodio algo ha cambiado.

  • Esta historia es un reto para las mentes religiosas cerradas, aquellos que ven la fe como estática y no sujeta al desarrollo. Jesús muestra disposición y capacidad para cambiar y asumir una nueva perspectiva. ¿Hay áreas en tu vida de fe donde puedas ser de mente cerrada o miope?
  • ¿Cómo has sido retado con una nueva perspectiva y manera de articular algún aspecto de tu fe que te hizo sentir incómodo, pero que, sin embargo, resonó contigo?
  • ¿Cómo nuestro encuentro con Jesús y la contemplación de su humanidad nutre nuestra espiritualidad, nuestra identidad como discípulos y nuestra vida de fe?

Descargue el Estudio Bíblico para Pentecostés 11, Propio 15 (A).

Estudio Bíblico, Pentecostés 10, Propio 14 (A) – 13 de agosto del 2017

[RCL] Génesis 37: 1-4, 12-28; Salmo 105: 1-6, 16-22, 45b; Romanos 10: 5-15; Mateo 14: 22-33

Génesis 37: 1-4, 12-28

La lectura de hoy comienza con la nota de que es “la historia de la familia de Jacob”. Por supuesto, durante los últimos capítulos del Génesis, hemos estado viendo historias sobre Jacob y su familia, sus padres, sus suegros, sus esposas, y todos sus trucos y tribulaciones. Un estudio de la lectura de esta semana se beneficiaría de una revisión rápida de lo visto anteriormente. ¿Qué nos dice la Biblia acerca de esta familia? ¿Cómo han hablado sus miembros a Dios? ¿De qué manera han seguido la voluntad de Dios? Como muchos comentaristas han observado, la brevedad de esta literatura va de la mano de su complejidad psicológica. Toda la historia de José nos habla de Dios y de la relación de Dios con nosotros de una manera mucho más compleja que meras “lecciones” o sumas morales.

  • ¿Ha habido un tiempo en el que has tenido algo de valor (objetos hermosos, una posición de poder, el amor de alguien) que otras personas no tenían? ¿Cómo podría informar esa experiencia la lectura de la historia? Después de pensar en ello, ¿hay alguna palabra o frase que veas que destaca?
  • ¿Ha habido un momento en el que has visto a alguien recibir o lograr algo de valor que no tenías? ¿Cómo podría esa experiencia informar la lectura de la historia? Después de pensar en ello, ¿hay alguna palabra o frase que destaca para ti?
  • ¿Qué otras historias del Génesis recuerda este primer fragmento

Salmo 105: 1-6, 16-22, 45b

La colecta del día pide al Espíritu que piense y haga lo que es correcto, y este Salmo explica cómo podemos también dar pasos hacia eso con la ayuda de Dios, dando gracias a Dios, buscándole continuamente a Él, y recordando lo que él ha hecho. El Salmo también ofrece otra interpretación de la historia de José (haciéndose eco de cómo José mismo la interpretará cerca del final), que Dios dirigió los acontecimientos desde el principio, enviando una hambruna y probando a José en sus luchas. Esta lectura asignada es un fragmento cuidadosamente recortado de un largo Salmo lleno de historia, y esta porción sobre José se encuentra en el medio (no cronológicamente). Para el salmista, todo el calvario es, como vemos en el último versículo, una razón para exclamar: ¡Aleluya!

  • El salmista nos pide que recordemos las maravillas que Dios ha hecho, incluyendo “sus maravillas y los juicios de su boca”. Cuando recuerdas cómo Dios ha actuado en tu vida, ¿cuáles son algunas de las maravillas que ha hecho?
  • ¿Estás de acuerdo con la interpretación del versículo 16, de que Dios envió una hambruna a la tierra? Teniendo en cuenta que hay una gama de creencias ortodoxas sobre este tema, considera discutir cómo Dios interviene en nuestras vidas y en la vida del mundo. ¿Cómo has entendido la mezcla de retos y bendiciones en tu propia vida?

Romanos 10: 5-15

La carta a los romanos es una larga obra teológicamente compleja y ocasionalmente estilísticamente desconcertante del apóstol. Esta porción de la carta es una ráfaga deliciosamente típica de cláusulas y frases, pasando, como la lógica poética de un predicador entusiástico, de un estilo a otro. El versículo que nos pide confesar con nuestros labios y creer con nuestros corazones es uno que se ha utilizado con frecuencia en algunas iglesias para sugerir que sólo un momento de confesión verbal es lo que realmente significa “salvación”. Pero Pablo habla entonces de la justificación (la traducción al inglés de una palabra del griego, que se usó para traducir la palabra hebrea de justicia) y de la salvación, y enfatiza esto con dos citas sobre la aceptación que Jesús hace de todos los que se vuelven a él. El último párrafo es un ímpetu de movimiento, desde el momento de creer, hasta el salir a la calle, dando los hermosos pasos de un portador de buenas noticias, ¡eso somos nosotros!

  • ¿Qué crees que significa “creer en” Cristo? ¿Cómo ha surgido tu propia creencia en tu vida, y cómo ha cambiado con el tiempo?
  • ¿Cuándo le pediste ayuda a Dios antes?
  • ¿Cómo entiendes el ser enviado para compartir las noticias de Cristo?

Mateo 14: 22-33

Los discípulos han vivido últimamente un tiempo difícil, sobre lo que realmente no podían analizar con parábolas y los errores sobre quién estaría alimentando a quién. Su confusión continúa aquí cuando reciben con temor, una señal de poder, y Pedro pasa del miedo a confiar y de nuevo a tener miedo. La pregunta de Jesús sobre la duda queda sin respuesta. En el capítulo 13, habíamos visto parábola tras parábola sobre el reino de los cielos. Esta historia aparece al final del capítulo 14, que comienza con la decapitación de Juan el Bautista y continúa con la alimentación de los cinco mil. Los eruditos creen que Mateo estaba escribiendo en un tiempo de increíble división y opresión para las comunidades que seguían a Jesús; estas historias de comprensión equivocada, de violencia, de necesidad y del poder de Cristo fueron escritas en ese momento para esas comunidades que sufrían.

  • ¿Has tenido momentos en los que pensaste que Jesús te invitó a caminar sobre el agua, y fuiste capaz de unirte a él? ¿Cuándo te sentiste invitado a hacerlo, pero sentías que te hundías?
  • ¿Qué crees que podría significar esta historia para alguien que está sufriendo? ¿Quién en tu comunidad -tu iglesia, tu vecindario- tiene algo en común con las comunidades sufrientes de la época de Mateo?
  • ¿Cuál es tu entendimiento de milagros como este? ¿Buscas explicaciones materiales o psicológicas, o tomas la historia tal como se nos cuenta aquí? 

Publicado por la Oficina de Formación de la Iglesia Episcopal, 815 Segunda Avenida, Nueva York, N.Y. 10017. © 2017 La Sociedad Misionera Doméstica y Extranjera de la Iglesia Episcopal Protestante en Estados Unidos de América. Todos los derechos reservados.

Descargue el Estudio Bíblico para Pentecostés 10, Propio 14 (A).