Estudio Bíblico, Quinto Domingo de Cuaresma (A) – 2 de abril del 2017

[RCL] Ezequiel 37: 1-14; Salmo 130; Romanos 8: 6-11; Juan 11: 1-45

Ezequiel 37: 1-14

En este pasaje de Ezequiel el uso de imágenes de la resurrección corporal explica el origen del proceso reconciliador de Dios hacia la restauración de la comunidad exiliada. El profeta, en la narración, se hace eco de las imágenes de la creación, el re-ordenamiento de la vida como es evidente en el juego de palabras, el hebreo “ruah” para la respiración o el viento, que en este contexto designa tanto el reavivamiento físico como el espiritual, ofreciendo así  esperanza y salud al pueblo de Dios.

La alusión a los cuatro vientos (el espíritu de Dios) es una demostración de la intervención cósmica de Dios en la historia del proceso de salvación de Israel. La frecuente referencia del Profeta a “Yahvé”  “YO SOY el Señor” (vs 13), describe la seguridad de la inminente salvación de Dios. Dios seguramente restaurará su pueblo a su tierra y le ofrecerá esperanza en lugar de desesperación.

Como comunidad de Dios, nuestra vida espiritual y esperanza pueden haber sido frustradas por los encuentros negativos de la vida cotidiana y los pecados personales y corporales, indicadores del exilio espiritual. Estos pueden incluir: reformas socioeconómicas, políticas y religiosas de nuestro tiempo que pueden haber arruinado la esperanza de muchos. El amor de Dios promete esperanza en su hijo Jesucristo, por quien mediante la fe toda la humanidad se reconcilia con Dios y entre sí, logrando así la restauración holística.

  • ¿Qué se le pide a la iglesia contemporánea para renovar la vida de sus miembros?
  • ¿Cuál es el plan de Dios en la restauración de la relación perdida con la humanidad?
  • El uso metafórico de huesos secos en el pasaje se refiere a un estado de pérdida de esperanza. ¿En qué áreas, los cristianos encuentran su espiritualidad drenada y necesita rejuvenecimiento?

Salmo 130

El salmista al suplicar a Dios por sus iniquidades, retrata a Dios como demasiado distante para redimir a la humanidad, y, sin embargo, su largo sufrimiento  y paciencia con la humanidad dice mucho acerca de su naturaleza inmanente y perdonadora. La humanidad es vulnerable al pecado, una situación que busca un espíritu / alma sincero y arrepentido. Dios es inherentemente amoroso y perdonador, por lo que Israel debe depender enteramente de esta gracia redentora y no perder la esperanza.

El salmista pide a la iglesia cristiana a una genuina reconciliación vertical y horizontal en la que se encuentra la auténtica plenitud. El pecado rompe las relaciones en las familias, las comunidades, las razas, la religión y las naciones. La naturaleza humana puede conducir a vicios como el odio, la desconfianza y la venganza, mientras que una persona con un corazón arrepentido perdona como él / ella es perdonado. Los cristianos están llamados a esperar solo en Dios como el origen de nuestra vida.

  • ¿Qué beneficios hay para que la iglesia y sus miembros si practican una vida penitencial?
  • ¿De qué manera, podemos aprovechar los atributos de Dios de amor y perdón en la construcción de las familias cristianas y de nuestra nación?

Romanos 8: 6-11

A lo largo de la narrativa, Pablo se esfuerza por aclarar la naturaleza dualista del desarrollo y la aplicación de la ley de Dios. La ley de la carne es mecánica y aprisionadora y está asociada con la vieja naturaleza humana. Por lo tanto, conduce a la muerte. La nueva ley del Espíritu, que se alcanza por la fe en Jesucristo, conduce a la libertad humana y da vida.

Según Pablo, la ambivalencia creada por el dominio contrastante de la ley de la carne y la del Espíritu se rompe mediante el acto de adopción por el espíritu vivificante, que establece el nuevo orden de la creación en Cristo. Por lo tanto, el Espíritu legitima nuestra herencia como hijos de Dios, que tienen acceso a todos los beneficios de los hijos de Dios, incluyendo la vida eterna.

A hombres y  mujeres se les hace ver aquí el reconocimiento de la obra de salvación de Dios que ha sido perfeccionada por la muerte y resurrección de Cristo. Por el espíritu de Dios, nuestra fe en Cristo se convierte en el medio de la inmortalidad.

Mediante el Espíritu de Dios, las aspiraciones de todos se encuentran libres de las constantes luchas intrapersonales e interpersonales. Para los hijos de Dios, el Espíritu sustituye al pecado como el poder interno que determina la vida y el comportamiento de una persona.

  • Pablo trata de explicar cómo funciona la ley del Espíritu para finalmente liberarnos de las luchas de la naturaleza humana (la ley de la carne). ¿Cómo ayuda esto a entender el papel del Espíritu Santo en el Nuevo Pacto?
  • En tu opinión, ¿cómo conduciría la ley de la carne a la muerte?
  • Cuando Pablo dice: “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios” (v.14), ¿cómo esta declaración informa nuestra elección para liberarnos de la esclavitud del pecado?

Juan 11: 1-45

La narración de Juan da una ilustración explícita del clímax del reinado de Cristo sobre la tierra, siendo el dador de la vida y la luz del mundo. La resurrección de Lázaro de los muertos forma la parte central en la narración y es una afirmación del papel divino de Cristo en su ministerio de vida en la tierra. Su inminente muerte y resurrección, sugerida por la conspiración para arrestarlo, apunta a la revelación de la gloria de Dios. Según Jesús, nuestra elección de creer en su nombre reemplaza a otras opciones en esta vida terrenal.

El Señor humano es aquí un compañero perfecto, cuyo amor rompe todos los lazos, profundizando en nuestros sufrimientos, gemidos, soledad y, en última instancia, perdona nuestros pecados. Así como muchas personas eligieron creer en Cristo al presenciar sus grandes obras, hoy es posible que hombres y mujeres, por el poder del Espíritu Santo, tengan las mismas oportunidades de experimentar el amor de Cristo. Cristo, como amigo de los pecadores, está preocupado con nuestra respuesta de desahogo en la fe, con lo cual él nos encuentra en nuestra diversidad y debilidad.

  • La Cuaresma es un tiempo de autorreflexión y arrepentimiento mediante oraciones, ayunos y abnegación. Mientras la iglesia se centra en la pasión de Cristo y la gloria revelada en la Resurrección, ¿de qué manera la narración anterior nos prepara para lo mismo?
  • ¿Cómo está equipada la iglesia contemporánea para demostrar el amor y la compasión de Dios en nuestras familias, comunidad y nación enfermas?

Escrito por el Revdo. Fredrick Okoth, sacerdote de la provincia anglicana de Kenia – Diócesis de Bondo. Casado con Lilian Oduor y padre de cuatro hijos. Okoth es titular de un certificado de curso de clase II de meteorólogos mundiales y trabajó con el Gobierno de Kenya en servicios meteorológicos durante siete años. Posee un diploma en Teología Pastoral de la Facultad de Teología y Desarrollo del Obispo Okullu, un Bachillerato en Teología Pastoral de la Universidad de Kisumu de los Grandes Lagos y trabaja para obtener una Maestría en Estudios Bíblicos en el Seminario Teológico General en Nueva York. Okoth ha sido sacerdote durante trece años, sirviendo como sacerdote encargado de cuatro congregaciones en la Diócesis de Bondo. También ha servido como decano de la zona, secretario del clero y bienestar del clero en el sínodo diocesano.

 

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