Estudio de la Biblia. 1 Cuaresma (B).

22 de febrero de 2015

Steven M. Balke, Jr; Seminario Teológico de Virginia

“Por aquellos días, Jesús salió de Nazaret, que está en la región de Galilea, y Juan lo bautizó en el Jordán. En el momento de salir del agua, Jesús vio que el cielo se abría y que el Espíritu bajaba sobre él como una paloma. Y se oyó una voz del cielo, que decía: ‘Tú eres mi Hijo amado, a quien he elegido’” (Marcos 1:9-11).

Leccionario Común Revisado (RCL) lecturas:
Génesis 9:8-17Salmo 25:3-91 Pedro 3:18-22Marcos 1:9-13

Génesis 9:8-17

Como seres humanos, buscamos darle sentido a nuestro mundo y a nuestra existencia en él. Nos encanta encontrar explicaciones y aportar sentido a lo que está sucediendo a nuestro alrededor. Las primeras civilizaciones crearon historias acerca de por qué llueve mucho antes de que se entendiera la ciencia de la precipitación, ya que sólo tenían que saber por qué estaba ocurriendo.

Parte de lo que hace que el desierto intimide es que está lleno de lo desconocido. En un mundo en el que tantas veces queremos seguridad y certeza, el desierto está lleno de lo incontrolable y de lo inesperado. En Cuaresma se nos pide que abracemos el desierto con la esperanza de que nos acercará a Dios, pero exactamente ¿en qué consiste una disciplina de desierto para que nos acerque más a Dios?

Una respuesta es la confianza. Para estar realmente cerca de Dios, tenemos que ser capaces de confiar en Dios, y no se puede ejercer la confianza cuando uno está solo siempre rodeado de certeza. Las dudas con las que luchamos en nuestra vida – cada una es como una tormenta que podría durar 40 días y 40 noches. Dios nos ha prometido que no sucederá, pero la prueba del arco iris no aparece antes de la tormenta. La Cuaresma es una oportunidad de ser conscientes de las dudas e incógnitas que nos preocupan y ver en ellas una oportunidad para confiar en las promesas que Dios nos hace.

¿Cuándo le resulta fácil enfrentarse a lo desconocido?

¿Cuándo le resulta difícil?

¿Cómo practica su confianza en Dios?

Salmo 25:1-9

Tratar de confiar en Dios, no sólo en la seguridad, sino también en el medio de la duda es una disciplina cuaresmal apropiada. Esto es especialmente cierto si uno está luchando con la duda. Crecer en una relación de mayor confianza, más profunda con Dios, significa ser capaces de confiar en Dios con las cosas que nos parecen de mal gusto, vergonzosas e indignas acerca de nosotros mismos y confiar que Dios nos ama de todos modos.

Este salmo cuenta con algunos de los sentimientos más poderosos que una persona puede tener: el temor de ser avergonzado, ansiedad de ser juzgado indigno de amor, duda de que los propios errores puedan ser perdonados, ira por haber sido herido o traicionado. Puede ser debilitante pensar que estamos fuera del amor, especialmente del amor de Dios. La persona a cantar este salmo presenta a Dios algunas de las dudas sobre sí mismo más vulnerables y privadas, confiando en Dios para amar, enseñar, dirigir y extender misericordia en respuesta.

Esta Cuaresma no es sólo un momento de afrontar el desierto en el mundo, pero – tal vez incluso más difícil – el desierto dentro de nosotros. Comprometerse en una práctica de ser vulnerable con Dios, confiando en que Dios siempre va a responder con amor, conduce a uno a una relación más estrecha con lo divino.

¿Tiene miedos y dudas que se siente como si usted no puede compartirlos con nadie?

¿Qué significa para usted que Dios ha prometido indefectiblemente amarle?

1 Pedro 3:18-22

Esta Cuaresma es un buen momento para reconocer que usted y Dios, cada vez más juntos, son una calle de doble dirección. Así como usted trabaja y aprende y crece en una relación más profunda con Dios, Dios escogió habitar entre nosotros como un ser humano para crecer en una relación más profunda con nosotros. Al vivir como un ser humano, Jesucristo junto a nosotros, Dios sabe lo que es estar feliz y estar triste, estar envuelto en el amor y estar en un gran dolor. Dios sabe lo que es ser generoso con un extraño, recibir un acto de bondad, y confiar en alguien y quedar lastimado. Dios hizo la elección de experimentar toda la gama de lo que es ser nosotros, así que Dios sabe lo desconocido, las dudas y los temores a que nos enfrentamos todos los días. Confiar en Dios es confiar en alguien que nos conoce.

En Cuaresma, tratamos de practicar unas disciplinas que nos acercan a Dios, pero tal vez una de las cosas importantes a tener en cuenta es que ya somos muy semejantes a Dios, y Dios es muy parecido a nosotros. A medida que nos adentramos en el desierto que nos rodea y nos enfrentamos a nuestras propias luchas internas, estamos entrando en un desierto y una lucha que Dios comprende y en la que Dios verdaderamente mora con nosotros.

¿Cuándo se ha encontrado a alguien que realmente entiende por lo que usted está pasando?

¿Cuándo ha entendido realmente lo que otra persona está sintiendo? ¿Eso le hace pensar acerca de su relación de una manera diferente?

Marcos 1:9-15

Teniendo en cuenta todo lo dicho sobre renunciar a cosas durante la Cuaresma, el sacrificio personal, y confiar en Dios, es importante recordar que también hay un lado oscuro en estas cosas. Es dolorosamente marginador decir a personas pobres que tienen que renunciar a cosas para acercarnos más a Dios. Es terriblemente perjudicial decirle a una persona que sufre de abuso que el sacrificio personal es la respuesta. Decirle a alguien que confíe en Dios puede hacerle mucho daño, cuando al orar por un ser querido enfermo o que necesita un milagro no se logra lo pedido. La Cuaresma es un momento importante para abrazar una vida disciplinada, pero Cristo no nos pidió que nos causáramos daño unos a otros o a nosotros mismos para hacer feliz a Dios.

Jesús respondió al don del Espíritu Santo yendo al desierto como una manera de ayudarse a prepararse para el trabajo que estaba llamado a hacer. Toda práctica cuaresmal debe tratar de buscar a Dios en la propia vida. El desierto trata sobre la capacitación y la exploración de nuevas partes de esta relación para entender dónde usted y Dios están juntos en formas aún por descubrir. Siempre implicará enfrentarse a lo desconocido, pero eso se debe a que el crecimiento implica siempre lo desconocido. La Cuaresma nos da la oportunidad de entrar con Dios en eso desconocido y como resultado salir reforzados en el otro extremo.

¿Cuándo ha visto a la gente herida por cosas bien intencionadas que la gente ha dicho?

¿Cómo se puede aprovechar esta Cuaresma como una oportunidad de crecimiento?

¿Qué le gustaría lograr de aquí a Pascua?

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