Estudio de la Biblia. Último Domingo después de la Epifanía (B)

15 de febrero de 2015

Susan Butterworth, Seminario Episcopal.

“Seis días después, Jesús se fue a un cerro alto llevándose solamente a Pedro, a Santiago y a Juan. Allí, delante de ellos, cambió la apariencia de Jesús. Su ropa se volvió brillante y más blanca de lo que nadie podría dejarla por mucho que la lavara. Y vieron a Elías y a Moisés, que estaban conversando con Jesús. Pedro le dijo a Jesús: ‘Maestro, ¡qué bien que estemos aquí! Vamos a hacer tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.’” (Marcos 9:2-5)

Leccionario Común Revisado (RCL) lecturas:
2 Reyes 2:1-12; Salmo 50:1-6; 2 Corintios 4:3-6; Marcos 9:2-9.

2 Reyes 2:1-12

Hay dos historias en este hermoso pasaje del Segundo Libro de los Reyes. Una de ellas es la dramática historia del ascenso de Elías al cielo, rica en imágenes de Dios en el torbellino, el carro de fuego y la división de las aguas. Es una narración sobre profetas que conecta a Elías con Moisés y precipita la especulación sobre la naturaleza de Elías y su eventual retorno. La historia dentro de la historia es el dolor de Eliseo: su deseo de acompañar a Elías en su viaje final, a pesar de que sabe cómo va a terminar el viaje. La determinación de Eliseo de permanecer en ese momento con su amado maestro, contra el consejo de la compañía de los profetas que insisten en que el momento está pasando, y su deseo de heredar una doble porción del espíritu de su maestro son a la vez conmovedores y también proféticos. La visión extática del carro de fuego y el torbellino, desaparece; el pasaje termina con Eliseo perdiendo de vista a Elías y rasgando sus ropas en medio del dolor.

Muchos de nosotros hemos vivido o viviremos este viaje final con un padre o mentor querido, o conocemos a alguien que lo ha vivido. ¿En qué modo la historia de Eliseo, acompañando a Elías cuando asciende al cielo, se parece a una escena de un asilo de ancianos [cuidando de ellos]? Considere los personajes y su reacción ante la situación. Elías, Eliseo, la compañía de los profetas, Dios en el torbellino, todos tienen un papel que desempeñar en el drama.

Al profeta Elías se le ha asociado con el Mesías en ambas tradiciones judías y cristianas. ¿De qué manera el concepto de mesías se diferencia entre judíos y cristianos? ¿Cómo se relaciona Elías con su concepto de mesías?

Salmo 50:1-6

En estas líneas del Salmo 50, oímos una imagen de Dios como creador y juez. Hay una manera de pensar acerca de Dios llamada teología apofática. A veces llamada teología negativa, este pensamiento sostiene que todos nuestros nombres sobre Dios son inadecuados. Ya que nunca podemos nombrar al incognoscible e innombrable, la única manera de describir a Dios es por lo que Dios no es. Imágenes o nombres como señor, juez, pastor, consolador, o castigador de los malvados son inadecuados, sólo algo de la inmensa grandeza de Dios. La llama que consume y la furiosa tormenta, en este pasaje, son una reminiscencia de la aparición de Dios a Moisés en la zarza ardiente en Éxodo 3. Estas imágenes, junto con el torbellino en el pasaje de hoy del Segundo Libro de los Reyes, se consideran imágenes apofáticas de Dios.

Con su grupo de estudio bíblico, haga una lista de todos los nombres e imágenes de Dios que usted puede pensar de las Escrituras. Agregue todos los nombres e imágenes que pueda, de su experiencia o imaginación. ¿De qué manera estos nombres describen a Dios? ¿De qué manera no logran describir a Dios? ¿Cuál de sus imágenes son concretas (llamadas catafáticas en la terminología teológica)? ¿Cuáles de sus imágenes son apofáticas?

2 Corintios 4:3-6

En la segunda carta a los corintios, el apóstol Pablo está defendiendo su autoridad como apóstol y líder de la iglesia de Corinto en contra de un nuevo grupo de misioneros que ha llevado a algunos miembros de la iglesia a rechazar el liderazgo y el mensaje de Pablo. Cuando Pablo describe el evangelio como “velado”, se está refiriendo al velo que cubría el rostro radiante de Moisés cuando trajo el pacto de Dios al pueblo de Israel en el Éxodo 34:33. Antes, en la segunda carta a los corintios, Pablo ha hablado de su audacia como predicador de la palabra de Dios, lo que contrasta con el propio Moisés que se cubrió el rostro. Pablo afirma su fuerte mensaje y estilo de liderazgo como un verdadero apóstol de Jesucristo. Utilizando imágenes de luz, Pablo es directo e inequívoco en su afirmación de que la gloria de Dios brilla a través del evangelio de Jesucristo.

¿En qué manera la imagen de la luz como metáfora para la enseñanza de Dios, se asemeja a las imágenes de la tempestad, la llama que consume y la tormenta en la lección de hoy del 2 libro de los Reyes y el Salmo 50?

¿Conecta Pablo a Jesús con Moisés y Elías? ¿Cómo? ¿Se conecta a sí mismo con la línea de los profetas?

¿Qué “dios de este mundo” puede cegarnos para ver las buenas nuevas de Jesucristo como las predicó el apóstol Pablo?

Marcos 9:2-9

En el relato de la Transfiguración, Marcos describe una experiencia mística. Imagínense el terror de Pedro, Santiago y Juan, al tratar de dar sentido a una experiencia que es incognoscible e inexplicable. Marcos vincula claramente a Jesús con Moisés y Elías, esos profetas que están en la presencia de Dios y pueden comunicar la palabra de Dios. Es interesante notar que el evangelio de Marcos no incluye una aparición de Jesús cuando se descubre que la tumba estaba vacía, por lo que algunos estudiosos consideran la transfiguración como una aparición de la resurrección. La voz de Dios desde la nube y la medida cautelar de no decir nada a nadie sobre lo que han visto se hace eco del pasaje del ascenso del Elías al cielo del Segundo Libro de los Reyes que antes hemos escuchado hoy. La fidelidad de Dios es un tema de la narración; Dios nunca ha dejado al pueblo de Dios sin un profeta para guiarlos, sin ayuda ni esperanza.

¿Alguna vez ha tenido usted una experiencia mística cuando se encuentra en la presencia de Dios? ¿Puede describir la experiencia? ¿Tenía miedo? ¿Pensó en algún relato bíblico, en profetas o metáforas? ¿O su experiencia superó toda descripción?

Una interpretación de la transfiguración es que es un vislumbre del final de los tiempos, una promesa de un modo de vida que no podemos imaginar, que no es visible a nuestros ojos orientados a la tierra. ¿Cómo se imagina el reino de Dios? ¿Qué vislumbres ha tenido de la forma en que el reino de Dios no es comparable a nada en nuestra experiencia humana? ¿Qué características del reino de Dios se pueden comparar a la vida terrenal? ¿Cómo?

¿Cómo marca este pasaje un momento de cambio del tiempo litúrgico de la Epifanía, con el énfasis en los milagros y la buena noticia del reino de Dios, y el tiempo de Cuaresma, con su énfasis en el viaje de Jesús al sufrimiento y la cruz?

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