Estudio de la Biblia. Propio 9 (A).

6 de julio de 2014

Nancy J. Hagner, Seminario de Teología General.

“El que los recibe a ustedes, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió” (Mateo 10:40).

Leccionario Común Revisado (RCL) lecturas:
Zacarías 9:9-12; Salmo 145:8-15; Romanos 7:15-25Mateo 11:16-19, 25-30.

“Concédenos la gracia de tu Espíritu Santo, para que nos consagremos a usted con todo nuestro corazón” (De la oración para Proper 9, Libro de Oración Común, p. 179).

Las lecturas del 6 de julio cae dos días después del 4 de julio Día de la Independencia de nuestro país. En su conjunto, son un llamada para confiar en Dios, “para ser devotos a usted con todo nuestro corazón”, un importante recordatorio de que somos totalmente dependientes de la gracia de Dios, la misericordia y el poder.

Zacarías 9:9-12

Escribiendo después del regreso del exilio, el profeta Zacarías expresa la visión para la restauración del Reino. En el caso del pasaje de hoy, la visión es una de Dios como el Guerrero Divino “triunfante y victorioso”, de manera como Él protege a Jerusalén de los invasores, para traer paz y reinar “hasta los confines de la tierra”.

El pasaje es notable sin embargo, para el versículo 9: “He aquí, tu rey viene a ti; triunfante y victorioso es él, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino, el potro de un asno”. Esto es, por supuesto, la imagen y el texto recogido por los autores de los evangelios de Mateo y Juan cuando ellos describen la entrada de Jesús en Jerusalén el Domingo de Ramos. Dios es, paradójicamente ambos humilde y el gobernante del mundo.

Los versículos 11-12 nos recuerdan que Dios también recuerda su pacto, y por esa promesa el librara a los cautivos y “le restaurará a usted el doble”.

La imagen de Jesús montado en el burro en Jerusalén es tan familiar a causa de la liturgia del Domingo de Ramos. ¿De qué manera es Dios ambos, humilde y poderoso?

¿Qué sugiere la  maravilloso frase “Oh, prisioneros de la esperanza” en el versículo 12? ¿De qué manera es usted un prisionero de la esperanza?

Salmo 145:8-15

Llegando al final del salterio, este himno de gran alabanza evoca el versículo 8 el pasaje de Éxodo 34:6, que proclama: “El Señor es clemente y misericordioso, lento para la ira y rico en amor”. Porque Dios es “bueno para todo, “para todas las cosas en la creación – la gente, los árboles, los animales-son para dar gracias y hablar de la gloria de Dios.

¿Cómo se puede alabar a Dios?

¿Interfiere el patriotismo con nuestra alabanza a Dios como soberano? ¿Cómo equilibramos el amor a la patria y el amor de Dios? ¿Qué sugiere este salmo?

Romanos 7:15-25a

Esta lectura contiene la famosa explicación de Pablo del enigma humano: “¡Yo no hago lo que quiero, sino que hago lo que aborrezco!” Una experiencia universal para los seres humanos, no podemos “hacer nuestra voluntad” para la justicia. Aun cuando sabemos que está bien, muy a menudo los deseos nos alcanzan y nos comportamos de maneras que no elegiríamos en un mundo perfecto.

Pero ese es el punto de Pablo; no estamos viviendo en un mundo perfecto, sino más bien en un mundo lleno de pecado. Pablo pregunta: “¿Quién me librará?” Y responde a su propia pregunta: “¡Demos gracias a Dios por Jesucristo nuestro Señor!” Jesús es el que nos rescata del pecado y de “este cuerpo de muerte”. Nosotros no tenemos poder solos. Debemos confiar en Dios y en la acción salvadora de Dios a través de Jesucristo. Ninguna otra cosa nos puede salvar.

¿Puede relacionarse conel dilema dePablo?

¿Cómo “rescata” Cristo?

Mateo 11:16-19, 25-30

Jesús está hablando a una multitud y se lamenta de las formas que ellos no han entendido tanto el ministerio de Juan el Bautista y el ministerio de Jesús. Han acusado a John de “tener un demonio” porque ayunaba, y criticaban a Jesús por comer con “publicanos y pecadores”. Los mensajes de cada uno se perdieron frente a las críticas acerca ¡de qué y con quién come! Jesús dice que “la sabiduría es justificada por sus obras”, lo que sugiere que sus acciones, los milagros y las curaciones, que muchas personas habían presenciado, eran mucho más importantes que la pequeña crítica sobre quienes eran sus compañeros de cena.

¿Cuántas veces nos centramos en los detalles de una situación o de una persona y no nos percatamos de la mayor parte del mensaje?

En la última parte del evangelio de hoy, tenemos la invitación de Jesús: “Venid a mí todos los que estáis cansados ​​y agobiados, y yo os haré descansar.” ¡Gracias a Dios! A pesar de nuestras pequeñas inclinaciones, y a pesar de nuestra ceguera ante la verdad de Dios la mayor parte del tiempo, Jesús nos muestra una y otra vez la “misericordia” de Dios. Él sabe que todos estamos cansados ​​y agobiados; se trata de una invitación muy abierta a todos nosotros para que nos unamos  nuestro “yugo” a Cristo y finalmente encontremos  “descanso para [nuestras] almas”. Jesús no nos promete que nuestras cargas se irán, sino que va a caminar junto a nosotros, compartiendo el peso del mismo a medida que caminamos juntos.

Piense en la imagen de una pareja de bueyes jalando un peso que ninguno podría posiblemente hacer por su cuenta. ¿Qué cargas lleva hoy que serían más suaves si se une a Cristo?

El otro significado de “el yugo” es ser como el que está uncido, como un estudiante a un maestro. Jesús dice: “Yo soy manso y humilde de corazón”. ¿De qué manera eres manso y humilde al tratar de ser más como Jesús?

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