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Estudio de la Biblia. 3 Adviento (Año C)

16 de diciembre de 2012

Broderick Greer, Seminario Teología de Virginia

“Además, el hacha ya está lista para cortar los árboles de raíz. Todo árbol que no da buen fruto, se corta y se echa al fuego”. (Lucas 3:9).

Leccionario Común Revisado (RCL) lecturas:
Sofonías 3:14-20; Isaías 12:2-6; Filipenses 4:4-7; Lucas 3:7-18

Sofonías 3:14-20

El trabajo profético de Sofonías tuvo lugar en un momento de liderazgo religioso y político de bancarrota en la historia de Israel: la idolatría es rampante, la identidad nacional está disminuyendo, la violencia social y económica son comunes, y los sacerdotes están profanando lo sagrado. Dios, en modo alguno está satisfecho con la trayectoria que Israel ha escogido para sí mismo. Me sorprendió lo que hallé (después de finalmente encontrar a Sofonías en mi Biblia): un profeta “menor” con un mensaje importante. Después de la promesa de “barrer por completo todo de la faz de la tierra” (1:1), destruir a los etíopes (2:12), y después de llamar a los profetas de Jerusalén “desleales” (3:4), Sofonías pide a Israel que cante. Y no sólo cantar. Sofonías exhorta al pueblo de Dios a que se alegre y regocije con todo su corazón, porque el “Señor ha expulsado a los tiranos, y echado a sus enemigos” (3:15a). Sofonías describe que la fuente de la alegría de Israel es: “El rey de Israel, el Señor, está en medio de ti, y no has de temer mal alguno” (3:15b).

Sofonías desafía a su gente para que imaginen un nuevo futuro para sí mismos. Los desafía a imaginar un futuro con Dios en el trono. Los desafía a imaginar un futuro en el que el miedo no es lo natural, la idolatría es irrelevante, y la justicia misericordiosa de Dios es el nuevo status quo. Para Sofonías, el juicio de Dios no es un fin en sí mismo. Para Sofonías, el juicio de Dios es un medio para un fin. Es el vehículo de Dios para la renovación y el mantenimiento de los elegidos de Dios. Y en un momento bellamente circular, el mismo Dios que advierte a Israel a cantar, ahora canta sobre Israel (3:17). Dios se une a Israel en alegría en un mundo ajustado a obrar el derecho. Puesto que la música significativa no puede ser contenida, se extiende a los cojos y a los marginados, convirtiendo su “vergüenza en alabanza y renombre en toda la tierra” (3:19). El Dios del profeta Sofonías es bueno y misericordioso, justo y quiere compartirlo con Israel de una manera profunda y transformadora. Si se hubieran dado cuenta de ello desde el principio. Si supiéramos eso ahora.

¿Cómo suena la voz de Dios cantando? ¿Cómo suena la canción de Dios? ¿Qué aspecto tendría si nos uniéramos a Dios en la canción?

Cántico 9

Uno de los aspectos más frustrantes del Adviento es la espera. Elizabeth espera toda su vida para tener un hijo. Zacarías espera meses antes de poder volver a hablar. María espera encima de un burro en su caminata con José a Belén. Parece que hay mucha espera en la Biblia. Y lo peor de la espera puede que no consista en la propia espera. Creo que consiste en la navegación y discernimiento de qué hacer en medio de la espera. Por un motivo desconocido para mí, creo que este cántico es una meditación ideal en este en este momento particular del Adviento. Después de tres semanas de espera, todavía nos queda otra semana. Este cántico es un claro recordatorio de nuestra esperanza y seguridad en Dios. Este cántico ayuda a provocar una imaginación de la vida totalmente centrada en el Dios vivo. Debido a la imposición de nuestra cultura de una larga navidad (del 1 de noviembre hasta el 25 de diciembre), lo difícil es resistirse a la tentación del consumismo. La imaginación de Isaías coloca a Dios en el centro de la vida, como su única fuente de salvación y seguridad (12:2). Isaías nos pide que confiemos en Dios en vez de confiar en el capitalismo o en una economía robusta o en los nuevos aparatos y juguetes.

Sé que cuando estoy esperando un paquete importante llegue por el correo, empiezo a esperar con gran anticipación. Pero a medida que pasa el tiempo, a menudo me olvido de su inminente llegada y me distraigo con otras cosas. El profeta Isaías era muy consciente de la inclinación humana hacia el olvido, y le dice a su pueblo que “procuren acordarse de que el nombre [de Dios] sea exaltado” (12:4b). Una tarea de la iglesia es recordar al mundo todas las grandes cosas que Dios ha hecho. Dios es nuestro salvador. Dios es nuestra fortaleza. Dios es nuestra defensa segura. La buena noticia de Isaías es que el Dios de Israel no es solamente nuestro. Las obras del Señor son para darse a conocer “entre los pueblos” (es decir, en todo el mundo). Isaías nos anima a ser generosos en nuestra narración de la bondad misericordiosa de Dios hacia nosotros. Esta bondad es digna de nuestro pronunciamiento. Así que, ¡griten en voz alta, habitantes de Sión, manifiesten su alegría, porque el grande que se encuentra en medio de vosotros es el Santo de Israel!

Isaías anima a sus oyentes a que “den a conocer las obras de Dios entre los pueblos”. ¿De qué manera puedes dar a conocer las obras de Dios entre los pueblos? ¿Qué obras de Dios son dignas de dar a conocer?

Filipenses 4:4-7

Sólo hay que ir al más cercano puesto de control de Administración de Seguridad de Transporte para medir la ansiedad colectiva de la sociedad americana. De acuerdo al Instituto de Investigación de la Paz Internacional de Estocolmo, Estados Unidos gastó 711.000.000 dólares en protección y mantenimiento militar este año (http://www.sipri.org/yearbook/2012/04). En los meses y años posteriores a los ataques del  11 de septiembre de 2001, nuestro país puso en marcha conflictos en dos países diferentes y liberalmente encarceló a ciudadanos estadounidenses que no parecían lo suficientemente “americanos”, todo por el bien de la paz. Pero esto no es en absoluto la paz. Se trata de una “paz” enraizada en la preocupación. Se trata de una “paz” enraizada en la ansiedad. Para san Pablo, la paz no es un sentimiento pasajero, sino una realidad sólida anclada en la resurrección de Jesucristo. Esta paz, según el envejecido apóstol, sobrepasa todo entendimiento. La paz de Cristo no se fortalece con armas nucleares o ataques preventivos militares, sino a través de la oración, de la súplica y la acción de gracias. Esto es contracultural, ¿verdad?

Mientras nuestro país sigue inyectando fondos en los presupuestos de defensa y en las patrullas fronterizas, Jesús pide a sus discípulos que practiquen el camino de la paz, ajustándose a la más vulnerable de las posturas: de rodillas. Las rodillas no están hechas para caminar o correr. Las rodillas son puntos de articulación de la flexibilidad. Y tal vez la paz duradera y la seguridad descansen en nuestra capacidad para ponernos de rodillas, pidiendo la ayuda de Dios, celebrando la presencia de Dios, y contemplando la auto-revelación de Dios: Jesucristo. Los seguidores de Jesús no tienen tiempo que perder en la preocupación o la ansiedad. El tiempo es urgente. El Señor está cerca. El mundo necesita desesperadamente gente amable que se centre en lo no ansioso y feliz. Jesús, mediante Pablo, nos invita a unirnos a él en el camino hacia un futuro de paz. No nos hará daño el invitar a otros a que caminen con nosotros.

¿Qué te crea ansiedad? ¿Has ofrecido esa ansiedad a Dios? Dedica cinco minutos a estar sentado en silencio y a ofrecer todo a Dios: tus preocupaciones, tus alegrías, tus fracasos y tu gratitud. Invita a Dios a que sea tu compañero en el camino hacia la paz.

Lucas 3:7-18

San Juan el Bautista nunca dudó en decir lo que pensaba. (Si tu dieta consistiera en langostas y miel silvestre y tu vestuario era piel de camello, tú tampoco lo harías). Fue un testimonio audaz público del drama continuo de Dios de salvación cósmica. Él estaba ocupado pidiendo a Israel a que regresara a su vocación original: como participante de la generosidad de Dios. Pide a la gente que comparta un abrigo con una persona que lo necesita y la comida con los hambrientos. Anima a los soldados y a los recaudadores de impuestos a que practiquen la honradez en sus tratos profesionales frecuentemente corruptos. Sí, el profeta itinerante del desierto puede aparecer un poco pesado, pero a veces la insistencia es necesaria. Como un jefe de bomberos que intenta rescatar a todas las personas que sea posible, el santo bautista está tratando de rescatar a Israel de sí mismo. La deslealtad y el egoísmo arruinan a las comunidades. La honradez y la generosidad fortalecen a las comunidades.

San Juan Bautista es un practicante modelo del Adviento, a pesar de que su predicación pública está atrayendo a multitudes de gente, apunta más allá de sí mismo, a la venida del Mesías. En su esencia, la vocación cristiana es precisamente eso: un vaciamiento de sí mismo por amor de Aquel “que es más poderoso que yo”. Como san Juan Bautista, no somos dignos de desatar la correa de las sandalias de Jesús. Pero nuestra indignidad no tiene por qué distraernos de la obra que Jesús nos ha encomendado. En este tiempo de Adviento, Jesús pide a su iglesia que prepare al mundo para su venida. A través de la proclamación pública y la conversación privada, la iglesia está siempre en los márgenes de la sociedad, llamando a la gente hacia el amor. Nos equivocamos si creemos que este amor puede ser fácilmente descartado o ignorado sin esfuerzo. No, este amor tiene demandas: que tratemos a nuestro prójimo con justicia y nos alejemos de las prácticas que atentan contra la misericordia de Dios.

Jesús viene a “limpiar su trilla y a recoger el trigo en su granero” y a quemar la paja con el “fuego que nunca se apaga”. ¿Qué partes de tu vida necesitan un poco de fuego? ¿Cómo puedes unirte a san Juan el Bautista para preparar al mundo para la venida de Jesús en la Navidad?

Estudio de la Biblia. 2 Adviento (Año C)

9 de diciembre de 2012

Jordan HaynieSeminario de Teología de Berkeley en la Universidad de Yale

“Esto sucedió como está escrito en el libro del profeta Isaías: ‘Una voz grita en el desierto: “Preparen el camino del Señor; ábranle un camino recto”’”. (Lucas 3:4).

Leccionario Común Revisado (RCL) lecturas:
Baruc 5:1-9 o Malaquías 3: 1-4; Lucas 1:68-79; Filipenses 1:3-11; Lucas 3:1-6

Malachi 3:1-4

La temporada del Adviento puede ser difícil. Todos nosotros simplemente queremos pensar en bastón de caramelos, las chompas feas, niños bailando los cascanueces [Nutcracker], ponche de huevo y el dulce niño Jesús en el pesebre. Pero este domingo recordamos el segundo Adviento de Cristo, que aún se aproxima. De modo uniforme los profetas hacen un llamado al mundo para ser transformados, y para que todo lo que sabemos sea volcado para el bien del Reino. Este pasaje dice que nos “deleitaremos” en el mensajero del pacto; ¡que nos va gustar lo que vamos a oír! ¿Pero quién puede soportar esto? Aun si celebramos las buenas nuevas del Reino de Dios, aun si los caminos del Reino son mejores que los nuestros, nuestros caminos son cómodos. Y ser sacudidos de ellos sería duro.

Cántico 16

¿Qué significa que hemos sido liberados? ¿Es esta una invitación a la rebeldía? ¿Significa esto la libertad física, que nadie puede hacerte un esclavo? ¿O es una libertad espiritual? ¿Qué significa esa libertad para nuestras vidas?

“Dios prometió misericordia para nuestros padres”. Pero algunas veces no. Las cosas malas aun ocurren. ¿Qué significa la promesa de misericordia de Dios cuando se enfrenta una tragedia o una duda?

Qué imagen tan linda, que “el amanecer de lo alto destellará sobre nosotros” como “la tierna compasión de nuestro Dios”. ¿Qué esperanzas emanan en usted al escuchar lo que se dice de esta imagen? ¿A qué se parecería ese amanecer para usted?

Filipenses 1:3-11

¿A quién recuerda con alegría en cada una de tus oraciones? ¿Qué cosa de ellos le trae alegrías? ¿Qué esperanzas tiene para ellos?

¿En esta temporada de Adviento en qué desea tener la compasión de Cristo Jesús? ¿Extraña a amigos o familiares? ¿Desea ver la justicia realizada en la tierra? ¿Anhela que el reino de Dios se manifieste?

¿Cómo puede su amor desbordarse más y más con conocimiento y percepción completa? ¿Qué le alienta a amar más y más cada día?

Lucas 3:1-6

Juan el Bautista es una figura curiosa para la Iglesia. Nosotros lo admiramos y reverenciamos por su trabajo al proclamar las buenas nuevas de Dios en Cristo, y por bautizar a Jesús en el rio Jordán, pero si somos honestos, él estaba un poquito loco. Tan loco que si lo encontramos hoy estaríamos muy intimidados por él.

Lo que quiero decir es ¿No suena Juan como a uno de esos hombres con una señal que dice “El final está cerca”?

Pero a diferencia de esos hombres, Juan tenía razón. Él preparo el camino de Dios con confianza y rechazo ser sacudido por su reputación de loco. Algunas veces, Dios nos llama a ser cristianos locos. Probablemente no para que nos paremos en medio del camino con señales, pero definitivamente para recordarle al mundo que no se está portando de la manera que Dios quiere. Hay montañas y valles torcidos, y lugares ásperos. Para que el reino de Dios sea realmente conocido en la tierra, estas montañas, valles y caminos deben ser enderezados y nivelados.

¿Cómo podemos trabajar para hacer esta una realidad en nuestro propio lugar y tiempo?

Estudio de la Biblia. 1 Adviento (Año C)

2 de diciembre de 2012

Dorian Del PrioreSeminario Teológico de Virginia

“Tengan cuidado y no dejen que sus corazones se hagan insensibles por los vicios, las borracheras y las preocupaciones de esta vida, para que aquel día no caiga de pronto sobre ustedes como una trampa. Porque vendrá sobre todos los habitantes de la tierra”. (Lucas 21:34-35) 

Leccionario Común Revisado (RCL) lecturas:
Jeremías 33:14-16; Salmo 25:1-10; 1 Tesalonicenses 3:9-13; Lucas 21:25-36

Jeremías 33:14-16

Al entrar en la estación de Adviento, se nos recuerda la misericordiosa providencia de Dios. En medio del destierro estos versículos de Jeremías fueron un recordatorio para el pueblo de Dios de la promesa de un Mesías davídico y de la gracia divina que traería la paz y la seguridad. Para nosotros hoy, es el anuncio de que la providencia de Dios sigue siendo relevante en nuestras vidas. Dios sigue preocupándose de nuestra situación y de nuestras circunstancias, un recordatorio maravilloso en medio de la incertidumbre económica, la fricción política y los desastres naturales. Se nos muestra el amor y la atención en que Dios desea que la justicia y la rectitud se ejerzan en el nombre del pueblo de Dios, y se nos promete seguridad y protección dentro de nuestra comunidad. Lo que es más profundo es que a nosotros, como comunidad de fieles, se nos afirma y define mediante la justicia de Dios.

¿Cómo debe la providencia de Dios dar forma a la orientación de nuestra fe y de nuestra vida cotidiana?

¿Qué significa como comunidad ser definidos por un atributo de Dios?

Salmo 25:1-9

El salmista refleja un profundo deseo de estar comprometidos y formados por la misma vida de Dios. Empezando por el reconocimiento de una dependencia de Dios, el salmista pide que Dios actúe en su vida ofreciéndole: liberación, dirección y perdón. Al entrar en el Adviento, este tipo de postura nos da una oportunidad sin precedentes a la espera expectante del actuar de Dios y lo que está por desarrollarse. Este salmo es un llamado sincero a la auto-reflexión a medida que nos acercamos al trono de la gracia con nuestro quebrantamiento. Por último, el salmista proclama esperanza en la divina providencia de Dios en previsión de nuevos comienzos.

En medio del ruido de la estación pública y laica de la Navidad, ¿cómo podemos participar en una auténtica auto-reflexión?

¿Qué es lo que más se interpone en el camino de la expectante espera y participación del actuar de Dios en nuestras vidas y en el mundo?

1 Tesalonicenses 3:9-13

La esperanza encuadra nuestras preparaciones mientras esperamos anhelantemente el actuar de Dios. Pero no debemos esperar pasivamente. Estamos llamados a involucrar a otros en el amor. Nuestra formación como pueblo de Dios tiene su origen en el amor a los demás. Y así mientras nos preparamos para el actuar de Dios en el mundo y en nuestras vidas, mientras buscamos la santidad de Dios y nos preparamos para la venida de Cristo, estamos llamados a ser una bendición para la gente que nos encontramos en nuestras vidas.

¿Cómo esta postura enmarca la estación de Adviento a nivel personal?

¿Cómo podría esta orientación animar a las familias a involucrar a otros durante el Adviento de manera creativa y práctica?

¿Cómo se vería diferente si diéramos presencia en lugar de solo regalos?

Lucas 21:25-36

Es fácil encontrar la literatura apocalíptica un poco desconcertante, y no es nada fácil de tragar cuando proviene de la boca de Jesús. Lo que tenemos que recordar, sin embargo, es que Jesús no habla del fin de los tiempos o el fin del mundo. Este discurso apocalíptico que anuncia el tiempo de Adviento es un recordatorio y una proclamación de nuevas cosas por venir: nuevas realidades y nueva vida. La venida del reino de Dios ofrece una esperanza para la redención de la ruptura del mundo en el que vivimos.

Pero tal vez lo que es más sorprendente es que las palabras de Jesús nos dicen que este actuar es tan grande y esencial para que la totalidad del cosmos que se hace eco de los signos de la venida del reino de Dios. La creación gime con esperanza la encarnación de Jesús y el actuar de Dios en el mundo.

¿Dónde ves el actuar de Dios en el mundo?
¿Dónde ves los signos de redención?

¿Cómo la promesa de la venida del reino de Dios te ofrece esperanza, individual y colectivamente?

Como seguidor de Jesús, ¿cómo estás motivado por la esperanza encontrada y prometido en Jesús?

Estudio de la Biblia. Fiesta de Cristo Rey (Año B) – 25 de novembre 2012

Moderadora del debate: Sarah Ginolfi, Seminario Teológico de Yale

“Le preguntó entonces Pilato: ‘¿Así que tú eres rey?’ Jesús le contestó: ‘Tú lo has dicho: soy rey. Yo nací y vine al mundo para decir lo que es la verdad. Y todos los que pertenecen a la verdad, me escuchan’”. (Juan 18:37).

Leccionario Común Revisado (RCL) lecturas:
2 Samuel 23:1-7 y Salmo 132:1-12, (13-18) (o Daniel 7:9-10, 13-14 y Salmo 93); Apocalipsis 1:4b-8; Juan 18:33-37

2 Samuel 23:1-7

En el rey David vemos a un hombre tanto de triunfo como de infortunio. Este rey astuto aumentó en estado derribando a Goliat, pero el rey David no sería el rey que iba a derrotar a la muerte. Su última canción en el Segundo de Samuel nos recuerda que el tiempo restringe incluso el caminar humano de un rey en la tierra. En el domingo de Cristo Rey, sin embargo, la última canción del rey David nos prepara para recibir al niño Jesús en el mundo – el Rey eterno cuya canción todavía suena en las iglesias, hogares y comunidades de todo el mundo. En nuestra preparación para el Adviento, esta lectura nos ayuda a ver que el liderazgo de Dios en el mundo es eterno y que el liderazgo continuo de Dios en la tierra por medio de Cristo trasciende las limitaciones humanas.

¿Por qué celebramos los momentos de transición?

¿Cómo nos preparamos a nosotros mismos y a nuestras comunidades?

Salmo 132:1-13, (14-19)

Cuando yo era adolescente, los líderes jóvenes de mi iglesia me llevaron a mis amigos y a mí a una serie de paseos. Durante estos viajes, nuestros líderes nos dieron rienda suelta a escuchar cualquier tipo de música que quisiéramos durante el camino. A medida que nos dirigíamos al museo, a la zona de acampada, al comedor social, etc, gritábamos a todo pulmón canciones populares. A menudo, el viaje en coche fue la parte más memorable del viaje.

He perdido el contacto con la mayoría de mis amigos del grupo de jóvenes y el gusto por la música ha cambiado, pero de vez en cuando, escucho alguna de las canciones que mis amigos y yo solíamos cantar en nuestras paseatas y siento un profundo sentimiento de arraigo a pesar de nuestra separación física. Estos recuerdos me mantienen unido al Dios que está más allá de nuestro alcance, del tiempo y, por suerte, de mi preferida música de adolescente.

Aunque no podemos precisar la derivación exacta del Salmo 132, un canto a menudo agrupado en una colección llamada “salmos de la subida” (Sal 120-134), tenemos evidencia de que podría tener su origen en los viajes de peregrinación a Jerusalén. Al recordar al rey David a través del canto, los antiguos israelitas recordaban las muchas maneras en que Dios obró a través de la vida de David. Estos recuerdos crearon una imagen de la realeza eterna que seguiría en la vida, muerte y perpetuo recuerdo de Cristo que celebramos hoy.

¿Qué te invita a cantar tu corazón?

¿Qué canciones asocias con tu caminar hacia Cristo?

Apocalipsis 1:4 b-8

“Yo soy el alfa y la omega, dice el Señor Dios, el que es y que era y que ha de venir”.

Me pregunto por qué el escritor del Apocalipsis no proclama que Dios es todas las letras del alfabeto griego. ¿No nos ayudaría esto a imaginar al Dios que es así como al Dios que era y que ha de venir? Esta imagen de Dios – la del día de hoy – es para mí la más difícil de imaginar a diario. Cristo vino a la tierra para modelar al Dios que es, pero a veces me siento tan perdido en mi propio qué es – trabajos escolares, proyectos en la casa, reuniones de negocios, – que pierdo de vista lo más importante, el DIOS EL QUE ES. Sólo cuando vivo plenamente en la vida de la comunidad – en la iglesia sin muros de servicio, en la amistad y en la familia – recuerdo la presencia diaria de Dios en mi vida.

¿Cómo conectamos con Dios con los sentidos de la mirada, el gusto, el tacto y el olfato?

¿Cómo te ayuda la vida en comunidad a encontrar al Dios que es?

Juan 18:33-37

Inmediatamente después de este pasaje, Pilato pregunta a Jesús: “¿Qué es la verdad?” ¿Qué es la verdad? Bueno, nunca recibimos una respuesta directa a esta pregunta. La pregunta sin respuesta perdura en nuestras mentes mientras Pilato se acerca a consultar “los judíos”. (Aquí, pongo “judíos” entre comillas para enfatizar cómo el evangelio de Juan se refiere a los adversarios de Jesús, en general, como “los judíos”. Juan no utiliza el término de manera anti-semita).

Me pregunto qué es lo que Pilato estaba pensando cada vez que iba y venía entre Jesús y la multitud de judíos que gritaba. ¿Quién es este hombre que proclama ser de otro mundo, y por qué está en mi cuartel general? O: ¿Por qué no puede esta gente manejar su propio juicio y castigo? En este caso, el evangelio de Juan presenta a “la verdad” como una pregunta sin respuesta intercalada entre Jesús y sus adversarios.

Hoy, reconocemos en Cristo una verdad que puede ser difícil de explicar a nuestros amigos, vecinos y a la familia humana. El movimiento de Pilato de ida y vuelta entre Jesús y la gente imita nuestra propia lucha para vivir en esa verdad.

Así que: ¿Cómo compartimos una verdad compleja con el mundo?

Estudio de la Biblia. Propio 28 (Año B) – 18 de novembre 2012

Moderador del debate: Brian PinterSeminario Teológico General

“Porque una nación peleará contra otra y un país hará guerra contra otro; y habrá terremotos en muchos lugares, y habrá hambres. Eso apenas será el comienzo de los dolores”. (Marcos 13:8).

Leccionario Común Revisado (RCL) lecturas:
1 Samuel 1: 4-20 y 1 Samuel 2: 1-10 (o Daniel 12:1-3 and Salmo 16); Hebreos 10:11-14 (5-18) 19-25; Marcos 13:1-18.

1 Samuel 1:4-20

Los libros de Samuel tratan del período que marcó el surgimiento de la profecía y de la monarquía en el antiguo Israel. El Primer Libro de Samuel se abre con un tema recurrente en la historia de Israel: Dios escucha el clamor de los marginados y oprimidos. En este caso se trata de Ana, la amada esposa de Elcana, el hombre que será el padre de Samuel. Ella es incapaz de tener hijos. Penina, la otra esposa de Elcana, se burlaba de Ana por su infecundidad.

Esta historia, como tantas otras de las Escrituras, ilustra cómo Dios encuentra un camino en nuestras vidas en momentos de desesperación y de tristeza. De hecho, el testimonio bíblico indica que Dios anhela estar con nosotros en los momentos de prueba y de dolor, el Señor tiene preferencia por aquellos que están sufriendo. Mientras que Dios ciertamente no diseña o planifica dificultades para nosotros, es a través de nuestras heridas, a través de la grieta en el corazón, cómo la luz de Dios entra en nuestras vidas.

Ana nos representa a todos los que nos hemos enfrentado a situaciones desesperadas. Su historia muestra cómo Dios puede transformar incluso las situaciones más desesperadas en futuros sorprendentemente maravillosos. Por encima de todo, nos enseña la necesidad de comunicar nuestras aspiraciones más profundas a Dios, confiando en el poder del Señor para convertir la oscuridad en luz, incluso cuando vemos que no hay un lugar para el amanecer.

¿Has experimentado la presencia consoladora de Dios en tiempos de penuria? ¿La historia de Ana se encuentra en solidaridad con la tuya?

¿Dónde / cuándo en tu vida has experimentado el poder transformador de Dios (es decir, el poder de Dios para transformar las situaciones sin esperanza en un futuro lleno de esperanza)?

1 Samuel 2:1-10

El autor del Evangelio de Lucas basó su texto del Magnificat (Lucas 1:46-55) en esta canción de Ana. Los temas de María y Ana son similares: alegría por el nacimiento de un niño y alabanza del poder de Dios. El Magnificat nos habla de la misericordia de Dios, mientras que Ana ensalza la justicia de Dios. Ambas cantan el derribo de los ricos y el ensalce de los pobres por parte de Dios. Las palabras de Ana mencionan explícitamente la derrota de los enemigos de Dios (y de ella). ¿Qué significa este lenguaje bastante fuerte: “Destruye los arcos de los poderosos” y “los malvados mueren en la oscuridad”? Aunque la mayoría de los adultos maduros no trazan planes o rezan por la destrucción de las personas que no les gustan, hay muchas fuerzas negativas a que nos enfrentamos en nuestras vidas, fuerzas que perpetúan la opresión, fuerzas que solamente Dios puede contrarrestar y transformar. Por ejemplo, caemos víctimas de problemas de auto-odio, depresión, dificultades familiares / maritales, rencor mantenido y resentimiento albergado. Estas fuerzas nos oprimen, nos impiden ser las personas que Dios nos llama a ser. Y a veces estos poderes pueden ser tan fuertes que parece que no hay manera de liberarse de ellos. La canción de Ana, sin embargo, es un testimonio del poder de Dios para superar incluso estos problemas aparentemente insuperables.

¿Hay palabras, frases o imágenes en la canción de Ana que te hablen?

¿Cómo te suenan a ti las palabras de Ana del “gran cambio” (es decir, los hambrientos dejan de tener hambre, la mujer estéril da a luz a siete, etc.)?

Hebreos 10:11-14 (15-18) 19-25

En tiempos de desolación, podemos pensar que somos indignos de acercarnos a Dios. Tal vez nos sentimos abrumados por una instancia o un patrón de fracaso personal, un ataque de melancolía, o nos volvemos conscientes de nuestra propia distancia de Dios debido al descuido de nuestra relación con Dios. Podríamos tener dificultades para volver a Dios porque nos falta confianza en nuestra dignidad para reanudar la relación. Mientras que tales sentimientos no predominan en la vida espiritual, son bastante reales.

Este pasaje de Hebreos nos dice que Jesús nos ha proporcionado acceso irrevocable hacia Dios. Como cualquier hijo predilecto, Jesús puede ir directamente a su Padre, incluso cuando parece que las puertas están cerradas. Y Jesús nos lleva con él. Por eso, cuando queremos acercarnos a Dios, no hay pecado, ni defecto, ni hay tiempo o distancia que nos separe de Dios. Esta es la compasión de Dios, el amor de Jesús por toda la humanidad, y la fe en la voluntad y visión del Creador, a pesar de que se requirió que pasase a través de una tortuosa muerte, nos ha mostrado lo mucho que Dios desea estar en la vida de cada persona. Hoy este texto nos enseña que no hay barreras entre nosotros y Dios, solamente las que nos colocamos a nosotros mismos en nuestras propias mentes y corazones.

¿Cuáles son las barreras que erigimos que nos alejan de Dios? ¿De qué manera el pasaje de hoy de Hebreos te habla de este problema?

¿Qué te dice el verso “acerquémonos con corazón sincero, con una fe completamente segura, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura”?

Marcos 13:1-8

Las piedras del muro occidental del Templo de Jerusalén, que todavía se pueden ver hoy, fueron y son bastante impresionantes. De hecho, algunas tienen 30 pies de largo. Estas fueron seguramente las piedras a que los discípulos de Jesús se referían. Jesús usa su observación sobre las piedras como trampolín para una profecía acerca de la nación y del pueblo que él quería. Esto es apropiado en el contexto de su próxima ejecución. Mientras que los occidentales modernos hablan de que la vida “desaparece ante nuestros ojos” antes de morir, la gente del antiguo Cercano Oriente creía que en los días previos a la muerte uno obtenía poderes de profecía. Jesús lo muestra aquí. Lo que sigue de Jesús es un ejemplo de pensamiento y discurso apocalíptico. Lo “apocalíptico” era una forma literaria común en el período bíblico (véase, por ejemplo, el libro de Daniel y el Apocalipsis), pero es ajeno a nosotros en el mundo moderno. La literatura apocalíptica usa cierto vocabulario e imágenes, en este caso, terremotos, guerras, hambrunas, etc., para transmitir una verdad más grande. Jesús nos está diciendo que tengamos cuidado y perseveremos en los momentos de dificultad y de prueba, ya que ningún poder puede prevalecer contra el poder del Dios todopoderoso.

¿Dónde /cómo encuentras consuelo/alimento espiritual en el discurso apocalíptico de Jesús en el evangelio de hoy?

¿Cómo te relacionas, desde tu propia experiencia, con lo que Jesús dice en el versículo ocho: “Esto no es más que el comienzo de los dolores de parto”?

Estudio de la Biblia. Propio 27 (Año B) – 11 de novembre 2012

Moderadora del debate: Erin Jean Warde, Seminario del Southwest

“Entonces Jesús llamó a sus discípulos, y les dijo: ‘Les aseguro que esta viuda pobre ha dado más que todos los otros que echan dinero en los cofres; pues todos dan de lo que les sobra, pero ella, en su pobreza, ha dado todo lo que tenía para vivir’”. (Marcos 12:43-44).

Leccionario Común Revisado (RCL) lecturas:
Rut 3:1-5; 4:13-17 y Salmo 127  (o 1 Reyes 17:8-16 y Salmo 146); Hebreos 9:24-28; Marcos 12:38-44

1 Reyes 17:8-16


En este texto, Elías ha sido enviado a Sarepta, y en este lugar se encuentra con una viuda. La encuentra en la puerta, colocada en su sentido literal y figurado en los márgenes de la sociedad. En 1 Reyes un tema constante es que Dios vence la sequía y la hambruna para afirmar el poder sobre el mundo natural, de una manera que cuestiona las sensibilidades de la gente. Este caso no es diferente. Elías habla a la viuda y le pide que le dé de comer, y ella explica que tiene tan poca comida que después de comer con su hijo, ambos morirán. Elías le da poder y le pide que alimente a los tres, con la promesa de que ella puede, mediante el poder de Dios, ofrecer esta comida. No sólo le asegura que van a ser alimentados una vez, sino que también le asegura que el tarro de harina no se vaciará hasta que el poder de Dios se muestre en la tierra de manera que se acabe la sequía. Elías ofrece a la viuda una profecía de la abundancia en una tierra de escasez. Cuando el mundo puede ofrecer la muerte, Elías promete que Dios ofrece a las provisiones que aseguran la vida.

Salmo 146


Este salmo canta alabanzas a Yahvé, a la vez que en el tercer verso yuxtapone el poder de Dios al poder de los gobernantes terrenales. El salmo proclama: “No pongan su confianza en los príncipes, en los mortales, en los cuales no hay ayuda”. El salmo continúa llevando a los lectores a la primera demostración del poder de Dios, la creación, en el versículo seis. La exclamación del poder de Dios manifestada en la creación da paso a la alabanza del poder de Dios en la tierra, un poder manifestado a través de los medios de justicia para los oprimidos y de alimentos para los hambrientos. Para mostrar la amplitud del poder de Dios sobre el mundo que Dios ha creado, Dios se define como un Dios que liberta a los cautivos, sana a las personas de sus enfermedades terrenales, da la bienvenida al extranjero, muestra compasión hacia el huérfano y la viuda y defiende al pueblo fiel de Dios.

Hebreos 9:24-28


En esta lectura de los hebreos, al lector se le recuerda el poder de la vida, muerte y resurrección de Cristo, que ha ofrecido gracia a la creación: al pasado, al presente y al futuro. Cristo “no entró en un santuario hecho por manos humanas”, porque el poder de Dios no es de este mundo. Cristo estaba presente ante Dios en el reino de Dios, y desde ese lugar intercede por nosotros, ofreciéndonos el poder y la presencia de Dios en Cristo. La obra de Dios a través de Cristo ha trascendido en el tiempo y aniquiló la muerte. La muerte terminó no sólo para Cristo, que resucitó, sino para toda la humanidad, porque Dios ha prometido un Salvador que es enviado “para salvar a los que ansiosamente le esperan”.

Marcos 12:38-44

En este texto, el escritor de Marcos yuxtapone una historia sobre la hipocresía y el falso testimonio de los escribas, con la historia de una viuda que da su más honesta ofrenda. En los versículos 38-41, Jesús enseña en contra de aquellos que sirven a Dios, sin embargo, cosechan recompensas terrenales para hacerlo. Esto parece estar de acuerdo con la enseñanza de Jesús de que los primeros en el reino de Dios serán los últimos y los últimos serán los primeros. Los “lugares de honor en los banquetes” no son para el pueblo de Dios; el pueblo de Dios son los últimos en la tierra, pero irán primeros en el reino de los cielos. La autoridad terrenal no tiene nada que ver sobre si una persona o no va a recibir la gloria de Dios en el último día. Continuando en el versículo 41, el evangelista narra la historia de una viuda pobre que da un centavo, que es “todo lo que tenía, todo lo que tenía para vivir”. Una vez más, como en la lectura de 1 Reyes, el poder de Dios adopta un ejemplo de escasez y lo transforma en una ofrenda de abundancia. La viuda es fiel, y ella no da de su escasez, da de la abundancia que ella cree que va a suceder mediante la fidelidad y el poder de Dios.