Archives for April 2012

Estudio de la Biblia. Quinto domingo de Pascua (Año B) – 6 de mayo 2012.

Moderadora del debate: Anne Thatcher, el Seminario de Teología de Berkeley en la Universidad de Yale

“Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el que la cultiva”. (Juan 15:1).

Leccionario Común Revisado (RCL) lecturas:
Hechos 8:26-40; Salmo 22:25-30; 1 Juan 4:7-21 ; Juan 15:1-8
(Haga clic en el enlace para saltar a la página de cada lectura).
___________________________
Hechos 8:26-40

26 Después de esto, un ángel del Señor le dijo a Felipe: «Levántate y vete al sur, por el camino de Jerusalén a Gaza.» Este camino pasa por el desierto.
27 Felipe se levantó y se fue; y en el camino se encontró con un hombre de Etiopía. Era un alto funcionario, tesorero de la reina de Etiopía, el cual había ido a Jerusalén a adorar a Dios.
28 Iba de regreso a su país, sentado en su carro y leyendo el libro del profeta Isaías.

29 El Espíritu le dijo a Felipe: «Ve y acércate a ese carro.»
30 Cuando Felipe se acercó, oyó que el etiope leía el libro de Isaías; entonces le preguntó:
—¿Entiende usted lo que está leyendo?
31 El etiope le contestó:
—¿Cómo lo voy a entender, si no hay quien me lo explique?
Y le pidió a Felipe que subiera y se sentara junto a él.
32 La parte de la Escritura que estaba leyendo era ésta:
«Fue llevado como una oveja al matadero;
como un cordero que se queda callado
delante de los que lo trasquilan,
así tampoco abrió él la boca.
33 Fue humillado, y no se le hizo justicia;
¿quién podrá hablar de su descendencia?
Porque su vida fue arrancada de la tierra.»
34 El funcionario etiope le preguntó a Felipe:
—Dime, por favor, ¿de quién dice esto el profeta: de sí mismo o de algún otro?
35 Entonces Felipe, tomando como punto de partida el lugar de la Escritura que el etiope leía, le anunció la buena noticia acerca de Jesús.
36 Más tarde, al pasar por un sitio donde había agua, el funcionario dijo:
—Aquí hay agua; ¿hay algún inconveniente para que yo sea bautizado?

38 Entonces mandó parar el carro; y los dos bajaron al agua, y Felipe lo bautizó.
39 Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor se llevó a Felipe, y el funcionario no lo volvió a ver; pero siguió su camino lleno de alegría.
40 Felipe se encontró en Azoto, y pasó de pueblo en pueblo anunciando la buena noticia, hasta llegar a Cesarea.

(Biblia Dios Habla Hoy, propiedad literaria de c Las Sociedades Bíblicas Unidas. Usado con permiso via BibleGateway.com.)

Anne Thatcher, el seminarista de esta semana dijo:

Uno de los temas principales del Segundo Isaías (Isaías capítulos 40-55) es que Dios ofrece redención a través de agentes humanos. El pasaje citado aquí es el de Isaías 53, y ¡cuán apropiado es que Felipe aparezca en la escena justo cuando el eunuco está leyendo este pasaje! Esto nos recuerda que el reino de los cielos estará aquí en la tierra y nosotros estamos llamados a compartir el evangelio con los demás. Esto suena como algo obvio, pero sé que tengo que acordarme de esto una y otra vez. Observa lo que le sucede a Felipe después de que el eunuco fue bautizó: “El Espíritu del Señor arrebató a Felipe”. Felipe es llamado a difundir ulteriores buenas noticias, él no tiene tiempo para deleitarse o celebrar el bautismo del eunuco, ni tiempo para la autocomplacencia.

Dedica un momento para reflexionar sobre todas tus interacciones de ayer. ¿Qué se te pidió que hicieras en esos momentos?

Hoy aprovecha la oportunidad de ser la presencia de Cristo en todas sus interacciones. Estate abiertos al espíritu que se mueve.

___________________________
Salmo 22:25-30

25 Comerán los pobres, y serán saciados,
alabarán al Señor los que le buscan:
¡Viva su corazón para siempre!
26 Se acordarán y se volverán al Señor
todos los confines de la tierra,
y todas las familias de las naciones
delante de ti se inclinan
27 Porque del Señor es el reino,
y él rige las naciones.
28 Sólo ante él se postrarán los que duermen en la tierra;
delante de él doblarán la rodilla
todos los que bajan al polvo.
29 Me hará vivir para él;
mi descendencia le servirá;
será contada como suya para siempre.
30 Vendrán y anunciarán al pueblo aún no nacido
los hechos asombrosos que hizo.

(El Libro de Oración Común, p. 512)

Anne Thatcher, el seminarista de esta semana dijo:

Este mes pasado he estado aprendiendo a cómo orar con los salmos, y sigo sorprendida por su longevidad como una forma primaria de oración. La Lectio Divina que consiste en leer, meditar, orar y contemplar es una práctica antigua utilizada para estudiar las Escrituras. Esa es una manera maravillosa de asimilar los salmos y permitir que nos moldeen. Dedica  tiempo a leer esta sección en voz alta varias veces (pues la palabra es performativa y te forma de manera diferente que cuando la lees en silencio). A continuación, dedica tiempo para meditar sobre estas palabras y reflexionar sobre ellas.

¿De qué manera tu conocimiento de los diferentes versos cambia cuando lo lees por tercera vez? ¿Por cuarta vez? Permite que tu meditación te mueva a la oración, y que siga la  contemplación en silencio.

___________________________
1 Juan 4:7-21

7 Queridos hermanos, debemos amarnos unos a otros, porque el amor viene de Dios. Todo el que ama es hijo de Dios y conoce a Dios.
8 El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor.
9 Dios mostró su amor hacia nosotros al enviar a su Hijo único al mundo para que tengamos vida por él.
10 El amor consiste en esto: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo, para que, ofreciéndose en sacrificio, nuestros pecados quedaran perdonados.

11 Queridos hermanos, si Dios nos ha amado así, nosotros también debemos amarnos unos a otros.
12 A Dios nunca lo ha visto nadie; pero si nos amamos unos a otros, Dios vive en nosotros y su amor se hace realidad en nosotros.
13 La prueba de que nosotros vivimos en Dios y de que él vive en nosotros, es que nos ha dado su Espíritu.
14 Y nosotros mismos hemos visto y declaramos que el Padre envió a su Hijo para salvar al mundo.
15 Cualquiera que reconoce que Jesús es el Hijo de Dios, vive en Dios y Dios en él.

16 Así hemos llegado a saber y creer que Dios nos ama. Dios es amor, y el que vive en el amor, vive en Dios y Dios en él.
17 De esta manera se hace realidad el amor en nosotros, para que en el día del juicio tengamos confianza; porque nosotros somos en este mundo tal como es Jesucristo.
18 Donde hay amor no hay miedo. Al contrario, el amor perfecto echa fuera el miedo, pues el miedo supone el castigo. Por eso, si alguien tiene miedo, es que no ha llegado a amar perfectamente.

19 Nosotros amamos porque él nos amó primero.
20 Si alguno dice: «Yo amo a Dios», y al mismo tiempo odia a su hermano, es un mentiroso. Pues si uno no ama a su hermano, a quien ve, tampoco puede amar a Dios, a quien no ve.
21 Jesucristo nos ha dado este mandamiento: que el que ama a Dios, ame también a su hermano.

(Biblia Dios Habla Hoy, propiedad literaria de c Las Sociedades Bíblicas Unidas. Usado con permiso via BibleGateway.com.)

Anne Thatcher, el seminarista de esta semana dijo:

Rechazar el temor y sustituirlo por el amor es más fácil decirlo que hacerlo. Identificar nuestros miedos es a veces difícil debido a que la respuesta inicial puede que no sea un miedo evidente, sin embargo, tras la reflexión, identificamos al miedo como la fuente de la reacción.

Reflexiona sobre un tiempo cercano, cuando tuviste miedo de algo. ¿Qué es lo que alimentaba tu miedo? ¿Cómo ese miedo dictó tu respuesta a la situación?

Imagínate reemplazando ese miedo con el amor y advierte tu estado mental actual, cuando reflexionas sobre esa situación. Si tienes miedo en la actualidad (en cualquier forma o tamaño), dedica un momento para controlarlo e identificarlo. Piensa en la profundidad del amor de Cristo en la cruz. Reemplaza el miedo con el amor.

___________________________
Juan 15:1-8

1 »Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el que la cultiva.
2 Si una de mis ramas no da uvas, la corta; pero si da uvas, la poda y la limpia, para que dé más.
3 Ustedes ya están limpios por las palabras que les he dicho.
4 Sigan unidos a mí, como yo sigo unido a ustedes. Una rama no puede dar uvas de sí misma, si no está unida a la vid; de igual manera, ustedes no pueden dar fruto, si no permanecen unidos a mí.

5 »Yo soy la vid, y ustedes son las ramas. El que permanece unido a mí, y yo unido a él, da mucho fruto; pues sin mí no pueden ustedes hacer nada.
6 El que no permanece unido a mí, será echado fuera y se secará como las ramas que se recogen y se queman en el fuego.

7 »Si ustedes permanecen unidos a mí, y si permanecen fieles a mis enseñanzas, pidan lo que quieran y se les dará.
8 En esto se muestra la gloria de mi Padre, en que den mucho fruto y lleguen así a ser verdaderos discípulos míos.

(Biblia Dios Habla Hoy, propiedad literaria de c Las Sociedades Bíblicas Unidas. Usado con permiso via BibleGateway.com.)

Anne Thatcher, el seminarista de esta semana dijo:

Al leer este pasaje, me imagino a las verdes colinas y a los trabajadores durante la temporada de la cosecha, porque se trata de la topografía de mi ciudad y estado. Pero también me encantan las colinas en el invierno, cuando las viñas están desnudas. Su forma destaca mucho en contra de las filas de alambrado que mantienen su forma cuando brotan en la primavera. Las viñas silvestres dan pocos frutos. Sin embargo, las que se plantan con una estructura de apoyo y son sujetadas de una manera regular, producen frutos en abundancia. Lo mismo ocurre con nuestra vida en Cristo. En la búsqueda de Dios, debemos buscar las disciplinas espirituales y de formación que nos ayuden a crecer, que nos den estructura y orientación.

Si actualmente no practicas constantemente prácticas espirituales personales, dedica tiempo a reflexionar e iniciar una.

Si ya practicas constantemente algún ejercicio espiritual, reflexiona sobre lo que funciona y lo que no funciona. Atrévete a cambiar un componente para hacerlo nuevo otra vez.