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Estudio de la Biblia. Primer domingo de Cuaresma (Año B) – 26 de febrero 2012.

Moderador del debate: Brian Pinter, el Seminario Teológico General

“Por aquellos días, Jesús salió de Nazaret, que está en la región de Galilea, y Juan lo bautizó en el Jordán. En el momento de salir del agua, Jesús vio que el cielo se abría y que el Espíritu bajaba sobre él como una paloma. Y se oyó una voz del cielo, que decía: “Tú eres mi Hijo amado, a quien he elegido”. (Marcos 1:9-11).

Leccionario Común Revisado (RCL) lecturas:
Génesis 9:8-17; Salmo 25:1-10; 1 Pedro 3:18-22; Marcos 1:9-15
(Haga clic en el enlace para saltar a la página de cada lectura).
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Génesis 9:8-17

8 Dios también les dijo a Noé y a sus hijos:
9 «Miren, yo voy a establecer mi alianza con ustedes y con sus descendientes,
10 y con todos los animales que están con ustedes y que salieron de la barca: aves y animales domésticos y salvajes, y con todos los animales del mundo.
11 Mi alianza con ustedes no cambiará: no volveré a destruir a los hombres y animales con un diluvio. Ya no volverá a haber otro diluvio que destruya la tierra.
12 Ésta es la señal de la alianza que para siempre hago con ustedes y con todos los animales:
13 he puesto mi arco iris en las nubes, y servirá como señal de la alianza que hago con la tierra.
14 Cuando yo haga venir nubes sobre la tierra, mi arco iris aparecerá entre ellas.
15 Entonces me acordaré de la alianza que he hecho con ustedes y con todos los animales, y ya no volverá a haber ningún diluvio que los destruya.
16 Cuando el arco iris esté entre las nubes, yo lo veré y me acordaré de la alianza que he hecho para siempre con todo hombre y todo animal que hay en el mundo.
17 Ésta es la señal de la alianza que yo he establecido con todo hombre y animal aquí en la tierra.» Así habló Dios con Noé.

(Biblia Dios Habla Hoy, propiedad literaria de c Las Sociedades Bíblicas Unidas. Usado con permiso via BibleGateway.com.)

Brian Pinter, el seminarista de esta semana dijo:

Este pasaje, en su contexto histórico, probablemente sirvió más como una explicación folclórica de la aparición del arco iris que como una historia sobre la alianza. Otros textos de este tipo que utilizan el término “alianza” implican acuerdos entre dos partes para llevar a cabo (o abstenerse de) ciertas acciones (según el Diccionario Bíblico Áncora). Este texto no parece que se ajuste a esos parámetros. Tal vez esta “alianza del arco iris” fue una historia añadida tardíamente al texto del Génesis, inserta en un momento en que la retórica sobre la alianza y su significado estaban en declive.

Sin embargo, el texto podría interpretarse como una explicación de la visión de Dios de la creación, en concreto del deseo de Dios de no verla destruida violentamente. Esto se hace eco, hasta cierto punto, del mandato de Dios a los seres humanos y a los animales en Génesis 1:29-30 que su relación no debe ser marcada por la violencia y el derramamiento de sangre, se les dice que pueden comer frutas, verduras y plantas. Más tarde Dios altera este mandato para permitir el consumo de carne de animal, pero con restricciones. La alizanza del arco iris del Génesis 9 también sirve como un contra-testimonio de un cierto tipo de cristianismo que parece estar siempre viendo castigos de Dios, la airada destrucción del mundo creado. Sin embargo, esa noción va en contra de la idea central del relato bíblico. Los autores bíblicos afirman que la tierra es nuestra casa y que es realmente buena (Génesis 1:31), y que el Señor ha prometido no tratar de nuevo la creación mediante una violencia completa. Cada vez que vemos un arco iris se nos recuerda esto.

¿Cómo podremos nosotros, creados a imagen y semejanza de Dios, imitar la promesa del Señor de no tratar de forma violenta a la creación?

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Salmo 25:1-10

1 A ti, oh Señor, levanto mi alma;
Dios mío, en ti confío;
no sea yo humillado,
no triunfen mis enemigos sobre mí.
2 Ciertamente ninguno de cuantos en ti esperan
será avergonzado;
serán avergonzados los que se rebelan sin causa.
3 Muéstrame, oh Señor, tus caminos;
enséñame tus sendas.
4 Encamíname en tu verdad, y enséñame;
porque tú eres el Dios de mi salvación;
en ti he esperado todo el día.
5 Acuérdate, oh Señor, de tus piedades
y de tus misericordias,
porque son perpetuas.
6 De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones,
no te acuerdes;
conforme a tu misericordia acuérdate de mí,
por tu bondad, oh Señor.
7 Bueno y recto es el Señor;
por tanto, enseña a los pecadores el camino.
8 Encamina a los humildes por el juicio,
y enseña a los mansos su carrera.
9 Todas las sendas del Señor son amor y fidelidad,
para los que guardan su pacto y sus testimonios.
10 Por amor de tu Nombre, oh Señor,
perdona mi pecado, porque es grande.

(El Libro de Oración Común, p. 514)

Brian Pinter, el seminarista de esta semana dijo:

Este salmo es un hermoso poema alfabético, es decir, la primera palabra de cada línea comienza con una letra consecutiva del alfabeto hebreo. Aunque es evidente que es un alegato que suplica orientación y paciencia, este salmo también cuenta con temas profundos de la tradición sapiencial. El salmista anhela ser guiado en la verdad y aprender los modos y los caminos del Señor. El libro de los Proverbios nos enseña que el principio de la sabiduría es el temor del Señor (Pvbs 1:7). El salmo 25 sirve como respuesta a esa advertencia proverbial reconociendo el deseo de ser enseñado. A menudo nos es difícil admitir que hay mucho que no sabemos y que necesitamos la guía de Dios, especialmente aquellos de nosotros que tenemos recursos, riqueza y privilegio. Este salmo es una súplica humilde y un acto de sumisión a la majestad de la sabiduría de Dios.

El salmo también pide al Señor perdón y compasión. Se mencionan específicamente los pecados de la juventud. Muy a menudo somos atormentados en nuestros corazones por los errores del pasado, especialmente lamentamos las cosas que hicimos o dejamos de hacer cuando éramos jóvenes. Tras el verso acerca de los pecados de la juventud, el salmista dice que el Señor guía a los humildes. Permitirnos a nosotros mismos ser guiados en los “modos” de Dios es el camino a la transformación, y la muerte y resurrección de Jesús nos enseñan que incluso los fracasos y las heridas pueden ser transformados por Dios en algo nuevo y bueno. Tal vez el salmista estaba en sintonía con esa verdad cuando él / ella compuso estos magníficos y sinceros versos.

¿Hay momentos en nuestras vidas en los que nos resistimos a someternos a la guía y a los caminos de Dios?

¿Cómo interpretamos la oración del salmista acerca de los enemigos que nos pueden poner en vergüenza? ¿Cómo, a veces, somos nuestros propios enemigos, que nos detenemos en errores de hace mucho tiempo, – de nuestra “juventud” – cuando Dios ya está dispuesto a pasarlo por alto y a aceptarnos con compasión?

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1 Pedro 3:18-22

18 Porque Cristo mismo sufrió la muerte por nuestros pecados, una vez para siempre. Él era inocente, pero sufrió por los malos, para llevarlos a ustedes a Dios. En su fragilidad humana, murió; pero resucitó con una vida espiritual,
19 y de esta manera fue a proclamar su victoria a los espíritus que estaban presos.
20 Éstos habían sido desobedientes en tiempos antiguos, en los días de Noé, cuando Dios esperaba con paciencia mientras se construía la barca, en la que algunas personas, ocho en total, fueron salvadas por medio del agua.
21 Y aquella agua representaba el agua del bautismo, por medio del cual somos ahora salvados. El bautismo no consiste en limpiar el cuerpo, sino en pedirle a Dios una conciencia limpia; y nos salva por la resurrección de Jesucristo,
22 que subió al cielo y está a la derecha de Dios, y al que han quedado sujetos los ángeles y demás seres espirituales que tienen autoridad y poder.

(Biblia Dios Habla Hoy, propiedad literaria de c Las Sociedades Bíblicas Unidas. Usado con permiso via BibleGateway.com.)

Brian Pinter, el seminarista de esta semana dijo:

El autor de la primera carta de Pedro utiliza el simbolismo del agua en este texto para enseñar la importancia del bautismo. Así como las aguas del diluvio salvaron a Noé de los poderes destructivos, de la misma manera el bautismo permite que participemos en la derrota definitiva de Jesús sobre los poderes del mal y de la muerte a través de la cruz y de la resurrección. Hay varios contextos en este pasaje: la historia diluvio del Génesis, la interpretación del sacrificio de la cruz, así como el contexto de persecución y alienación que la audiencia de Pedro estaba experimentando hacia la mitad del primer siglo. Pedro sabía que los que originalmente leyeron esta carta se enfrentaban al ostracismo social y a la persecución a causa de su fe cristiana. Sin embargo, mediante el bautismo compartían en la vida nueva de Jesús en el espíritu. Las aguas los rescataban, tal como fueron rescatados los que se refugiaron en el arca de Noé.

Los intérpretes, durante siglos, han tratado de dar sentido al versículo 19, en especial los “espíritus encarcelados”. Cuando se escribieron los documentos del Nuevo Testamento se daba mucha especulación acerca de los ángeles de Génesis 6:2 que tomaron esposas humanas. Esa transgresión se relacionaba con la decisión de Dios de llevar a cabo la gran inundación. La literatura de la época se imaginó que los ángeles fueron encarcelados por Dios en lo que se conoce como el segundo cielo. Jesús, en su ascensión, pasó junto a ellos, y no sin decir unas pocas palabras… El autor de la carta, sobre todo está animando a la constancia de cara a las dificultades que el vivir cristiano acarreaba. Somos fortalecidos para esa tarea mediante el poder que se nos transmite en las aguas del bautismo. Mediante este sacramento podemos mantener nuestra capacidad de “tomar buenas decisiones” (otra palabra usada en la traducción de este texto ha sido “conciencia”) frente a la hostilidad.

¿Cómo podemos aprovechar el poder de nuestro bautismo cuando nos enfrentamos a la adversidad? ¿Cómo nuestro bautismo refuerza nuestra integridad? ¿Cómo se manifiesta esto en nuestra vida cotidiana?

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Marcos 1:9-15

9 Por aquellos días, Jesús salió de Nazaret, que está en la región de Galilea, y Juan lo bautizó en el Jordán.
10 En el momento de salir del agua, Jesús vio que el cielo se abría y que el Espíritu bajaba sobre él como una paloma.
11 Y se oyó una voz del cielo, que decía: «Tú eres mi Hijo amado, a quien he elegido.»

12 Después de esto, el Espíritu llevó a Jesús al desierto.
13 Allí estuvo cuarenta días, viviendo entre las fieras y siendo puesto a prueba por Satanás; y los ángeles le servían.

14 Después que metieron a Juan en la cárcel, Jesús fue a Galilea a anunciar las buenas noticias de parte de Dios.
15 Decía: «Ya se cumplió el plazo señalado, y el reino de Dios está cerca. Vuélvanse a Dios y acepten con fe sus buenas noticias.»

(Biblia Dios Habla Hoy, propiedad literaria de c Las Sociedades Bíblicas Unidas. Usado con permiso via BibleGateway.com.)

Brian Pinter, el seminarista de esta semana dijo:

El evangelio de hoy recoge tres escenas distintas: el bautismo del Señor, su paso por el desierto y su regreso a Galilea para comenzar el ministerio.

No se sabe por qué Jesús decidió ser bautizado por Juan, pero el experto bíblico Jerome Murphy O’ Connor ofrece una hipótesis interesante: Jesús estaba en el proceso de descubrir su identidad como el Mesías de Dios. Entonces la escena del bautismo podría estar ligada a la historia de Lucas cuando Jesús permanece en el Templo conversando con los rabinos a los doce años de edad. A medida que Jesús luchaba por descubrir su vocación, primero fue a los maestros de la ley y ahora Jesús se ha acercado al profeta, Juan el Bautista. La ley y los profetas eran las dos fuentes de autoridad para el pueblo de Israel.

La apertura de los cielos y la venida del Espíritu de Dios evocarían, en la mente de los israelitas, los capítulos 63,64 de Isaías. Gran parte del vocabulario utilizado por Isaías también es utilizado por Marcos y el capítulo 64 termina con la pregunta: “¿Puede permanecer uno en silencio [ante todo esto] …?” El evangelista responde a esta pregunta diciéndonos que, a través de Jesús, Dios se está comunicando con nosotros.

Curiosamente, Marcos no ofrece una descripción detallada de la tentación de Jesús por Satanás. Mateo y Lucas completan esto, probablemente en respuesta a la curiosidad de las generaciones posteriores de cristianos. Marcos menciona que Jesús estuvo con las fieras en el desierto. Este punto implica un gran significado e importancia, que desafortunadamente se ha perdido a menudo en las personas occidentales que han sido fuertemente influenciadas por la visión del mundo de la Ilustración. La gente profundamente espiritual a menudo va al desierto para ayunar, estar en comunión con la naturaleza y comunicarse con otras criaturas no humanas (por ejemplo Francisco de Asís). Esta práctica espiritual es común en todas las culturas, religiones y civilizaciones, y todavía lo practican habitualmente los pueblos indígenas y aborígenes, así como muchos cristianos. Parece que Jesús vivió también esa experiencia. Tal vez ese “retiro” fue un tiempo de renovación antes de iniciar su ministerio.

Por último, Marcos nos dice que Jesús volvió a Galilea. Al parecer, continuaba donde Juan lo había dejado. La palabra griega metanoia, a menudo traducida como “arrepentimiento”, implica el sentido de que uno tiene que “cambiar de manera de pensar”. Jesús se dirigió en su predicación a personas que pensaban que ya eran muy religiosas y piadosas, sin embargo, él les dijo que tenían que cambiar de opinión si querían a estar preparadas para la venida del reino. El mensaje de la metanoia aún nos desafía hoy, sobre todo a nosotros los que nos consideramos creyentes piadosos.

¿Cómo nos relacionamos con la búsqueda de Jesús por el auto-descubrimiento?

¿Qué nos enseña Jesús mediante su ejemplo de pasar tiempo a solas en el desierto?

¿Somos capaces de recibir el llamado de Jesús de metanoia, con humildad y un corazón abierto? ¿Cómo es este llamado un desafío para nosotros?

Estudio de la Biblia. Último domingo después de Epifanía (Año B) – 19 de febrero 2012.

Moderadora del debate: Joy Arroyo, el Seminario Teológico General

“Seis días después, Jesús se fue a un cerro alto llevándose solamente a Pedro, a Santiago y a Juan. Allí, delante de ellos, cambió la apariencia de Jesús. Su ropa se volvió brillante y más blanca de lo que nadie podría dejarla por mucho que la lavara. Y vieron a Elías y a Moisés, que estaban conversando con Jesús. Pedro le dijo a Jesús: ‘Maestro, ¡qué bien que estemos aquí! Vamos a hacer tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías’ ”. (Marcos 9:2-5).

Leccionario Común Revisado (RCL) lecturas:
2 Reyes 2:1-12; Salmo 50:1-6; 2 Corintios 4:3-6; Marcos 9:2-9
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2 Reyes 2:1-12

1 Cuando llegó el momento en que el Señor iba a llevarse a Elías al cielo en un torbellino, Elías y Eliseo salieron de Guilgal.
2 Y Elías le dijo a Eliseo:
—Quédate aquí, porque el Señor me ha enviado a Betel.
Pero Eliseo le contestó:
—Juro por el Señor, y por ti mismo, que no voy a dejarte solo.
Entonces fueron juntos hasta Betel.
3 Pero los profetas que vivían en Betel salieron al encuentro de Eliseo y le dijeron:
—¿Sabes que el Señor va a quitarte hoy a tu maestro?
—Sí, ya lo sé —contestó Eliseo—, pero ustedes no digan nada.
4 Después Elías le dijo a Eliseo:
—Quédate aquí, porque el Señor me ha enviado a Jericó.
Pero Eliseo le contestó:
—Juro por el Señor, y por ti mismo, que no voy a dejarte solo.
Entonces fueron juntos hasta Jericó.
5 Pero los profetas que vivían en Jericó salieron al encuentro de Eliseo y le dijeron:
—¿Sabes que el Señor va a quitarte hoy a tu maestro?
—Sí, ya lo sé —respondió Eliseo—, pero ustedes no digan nada.
6 Luego le dijo Elías:
—Quédate aquí, porque el Señor me ha enviado al Jordán.
Pero Eliseo le contestó:
—Te juro por el Señor, y por ti mismo, que no voy a dejarte solo.
Entonces fueron los dos.
7 Pero cincuenta profetas llegaron y se detuvieron a cierta distancia, frente a ellos; Elías y Eliseo, por su parte, se detuvieron a la orilla del río Jordán.
8 Entonces Elías tomó su capa, la enrolló y golpeó el agua, y el agua se hizo a uno y otro lado, y los dos cruzaron el río como por terreno seco.
9 En cuanto cruzaron, dijo Elías a Eliseo:
—Dime qué quieres que haga por ti antes que sea yo separado de tu lado.
Eliseo respondió:
—Quiero recibir una doble porción de tu espíritu.
10 —No es poco lo que pides —dijo Elías—. Pero si logras verme cuando sea yo separado de ti, te será concedido. De lo contrario, no se te concederá.
11 Y mientras ellos iban caminando y hablando, de pronto apareció un carro de fuego, con caballos también de fuego, que los separó, y Elías subió al cielo en un torbellino.
12 Al ver esto, Eliseo gritó: «¡Padre mío, padre mío, que has sido para Israel como un poderoso ejército!»
Después de esto no volvió a ver a Elías.

(Biblia Dios Habla Hoy, propiedad literaria de c Las Sociedades Bíblicas Unidas. Usado con permiso via BibleGateway.com.)

Joy Arroyo, el seminarista de esta semana dijo:

En el libro 1 Reyes capitulo 19, Eliseo sale de su casa y de sus campos para convertirse en el siervo de Elías. Esta historia en 2 Reyes describe a Elías siendo llevado al cielo y la reacción de Eliseo ante la partida de su amo. El tono emocional de este pasaje se acentúa mediante la repetición: tres veces Elías trata de evitar que Eliseo siga con él (vs 2, 4, 6), y tres veces Eliseo le responde que él no lo dejará, mientras que él todavía esté vivo. Dos veces un grupo de profetas le dice a Eliseo que su amo lo va a dejar ese día (vs 3, 5), y dos veces Eliseo les dice que se callen. En el versículo 12, vemos que Eliseo considera a Elías como un padre, lo que explica por qué experimenta tan profunda aflicción ante su despedida.

¿Por qué crees que el autor pone de relieve el tono emocional de la relación entre Eliseo y Elías? ¿Por qué es ésta relación tan importante?

¿Por qué crees que Elías concede a Eliseo su petición en el vs 10 bajo la condición de que le vea partir?

¿Encontraste algo curioso o intrigante que te llamó la atención en este pasaje? ¿Qué es y por qué te llamó la atención?

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Salmo 50:1-6

1 El Dios de dioses, el Señor, ha hablado;
ha convocado la tierra
desde el nacimiento del sol hasta donde se pone.
2 De Sión, perfección de hermosura,
Dios ha resplandecido.
3 Vendrá nuestro Dios, y no callará;
delante de él, fuego consumidor,
a su alrededor, tempestad poderosa.
4 Desde lo alto convocó a los cielos y a la tierra,
como testigos del juicio de su pueblo.
5 “Reúnanme a mis devotos,
los que conmigo hicieron pacto,
y lo sellaron con sacrificio”.
6 Proclame el cielo su justicia,
pues Dios mismo está juzgando.

(El Libro de Oración Común, p. 552)

Joy Arroyo, el seminarista de esta semana dijo:

En cuanto poesía, los salmos se aprecian mejor leídos en voz alta. Tómate un momento para leer estos versículos en voz alta. Los versículos 1, 3, y 4-5 aluden al hecho de que Dios habla. ¿Cómo resalta el salmista el poder de la voz de Dios?

Lee el salmo en voz alta por segunda vez. ¿Qué palabras o imágenes destacan? Escoge una frase, una palabra o una imagen y toma unos momentos para meditar en ella.

Léelo en voz alta una tercera vez. ¿Se está formando en ti una oración inspirada en este salmo? Toma un momento para ofrecer esa oración a Dios. Léelo en voz alta una cuarta vez. Emplea cierto tiempo en silencio escuchando la voz de Dios. ¿Está Dios llamándote a obrar o a ser algo?
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2 Corintios 4:3-6

3 Y si el evangelio que anunciamos está como cubierto por un velo, lo está solamente para los que se pierden.
4 Pues como ellos no creen, el dios de este mundo los ha hecho ciegos de entendimiento, para que no vean la brillante luz del evangelio del Cristo glorioso, imagen viva de Dios.
5 No nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor; nosotros nos declaramos simplemente servidores de ustedes por amor a Jesús.
6 Porque el mismo Dios que mandó que la luz brotara de la oscuridad, es el que ha hecho brotar su luz en nuestro corazón, para que podamos iluminar a otros, dándoles a conocer la gloria de Dios que brilla en la cara de Jesucristo.

(Biblia Dios Habla Hoy, propiedad literaria de c Las Sociedades Bíblicas Unidas. Usado con permiso via BibleGateway.com.)

Joy Arroyo, el seminarista de esta semana dijo:

Pablo usa la luz y la oscuridad como metáforas para la comprensión y la ignorancia del evangelio de Cristo. También utiliza la imagen de un velo, el cual Pablo usa en el capítulo anterior, en los versículos 12-18. Un velo mantiene a alguien tanto de ver con claridad como de ser visto con claridad. Pero cuando removemos el velo la cara queda de manifiesto. De la misma manera, cuando Dios enciende las luces del conocimiento en el corazón, la gloria de Dios se pone de manifiesto “en el rostro de Jesucristo” (vs 6).

¿Qué explicación da Pablo sobre el por qué algunas personas no aceptan el evangelio? ¿Cómo reaccionas ante su explicación?

En este pasaje, Pablo conecta la luz con el conocimiento (vs 6). Esto es similar a la imagen de los dibujos animados sobre la bombilla que se enciende cuando alguien tiene una idea. ¿Qué piensas de esta imagen? ¿Es útil? ¿Alguna vez has tenido un momento de la “bombilla que se enciende” con respecto a Jesús?

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Marcos 9:2-9

2 Seis días después, Jesús se fue a un cerro alto llevándose solamente a Pedro, a Santiago y a Juan. Allí, delante de ellos, cambió la apariencia de Jesús.
3 Su ropa se volvió brillante y más blanca de lo que nadie podría dejarla por mucho que la lavara.
4 Y vieron a Elías y a Moisés, que estaban conversando con Jesús.
5 Pedro le dijo a Jesús:
—Maestro, ¡qué bien que estemos aquí! Vamos a hacer tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.
6 Es que los discípulos estaban asustados, y Pedro no sabía qué decir.
7 En esto, apareció una nube y se posó sobre ellos. Y de la nube salió una voz, que dijo: «Éste es mi Hijo amado: escúchenlo.»
8 Al momento, cuando miraron alrededor, ya no vieron a nadie con ellos, sino a Jesús solo.
9 Mientras bajaban del cerro, Jesús les encargó que no contaran a nadie lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre hubiera resucitado.

(Biblia Dios Habla Hoy, propiedad literaria de c Las Sociedades Bíblicas Unidas. Usado con permiso via BibleGateway.com.)

Joy Arroyo, el seminarista de esta semana dijo:

Pedro, Santiago y Juan observan a Jesús transformado: sus prendas de vestir se convierten en “un blanco deslumbrante” (vs 3) y habla con dos personajes famosos de la historia israelita, Moisés y Elías. La Transfiguración es una historia del evangelio muy conocida, una de las que los cristianos oyen más a menudo, es fácil leerla toda rápidamente sin tener nuevas inspiraciones. Sin embargo, después de leer a Marcos 9:2-9, regresa a las otras lecturas de la Biblia para el día de hoy.

El pasaje de 2 Reyes describe la ascensión de Elías al cielo. ¿Por qué razones crees que Elías vuelve a aparecer aquí? Compara a Marcos 9:7 con el Salmo 50:1-3. ¿Cómo se revela y describe la gloria de Dios en el salmo? ¿Qué imágenes se utilizan? ¿Hay algunas imágenes y descripciones similares en Marcos?

Pablo compara el conocimiento de la gloria de Dios en Cristo a la luz. ¿Cómo son los conceptos de luz y de la gloria utilizados en este pasaje de Marcos?

Toma un momento para estar en silencio en la presencia de Dios. Te invito a que ofrezcas a Dios tus pensamientos y sentimientos, y a continuación pasa unos momentos escuchando a Dios o, simplemente, estando en la presencia de Dios.

Estudio de la Biblia. Sexto domingo después de Epifania (Año B) – 12 de febrero 2012.

Moderadora del debate: Jordan Haynie, la Escuela de Teología de Berkeley en la Universidad de Yale

“Un hombre enfermo de lepra se acercó a Jesús, y poniéndose de rodillas le dijo: ‘Si quieres, puedes limpiarme de mi enfermedad.’ Jesús tuvo compasión de él; lo tocó con la mano y dijo: ‘Quiero. ¡Queda limpio!’ Al momento se le quitó la lepra al enfermo, y quedó limpio”. (Marcos 1:40-42).

Leccionario Común Revisado (RCL) lecturas:
2 Reyes 5:1-14; Salmo 30; 1 Corintios 9:24-27; Marcos 1:40-45
(Haga clic en el enlace para saltar a la página de cada lectura).

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2 Reyes 5:1-14

1 Había un hombre llamado Naamán, jefe del ejército del rey de Siria, muy estimado y favorecido por su rey, porque el Señor había dado la victoria a Siria por medio de él. Pero este hombre estaba enfermo de lepra.
2 En una de las correrías de los sirios contra los israelitas, una muchachita fue hecha cautiva, y se quedó al servicio de la mujer de Naamán.
3 Esta muchachita dijo a su ama:
—Si mi amo fuera a ver al profeta que está en Samaria, quedaría curado de su lepra.
4 Naamán fue y le contó a su rey lo que había dicho aquella muchacha.
5 Y el rey de Siria le respondió:
—Está bien, ve, que yo mandaré una carta al rey de Israel.
Entonces Naamán se fue. Tomó treinta mil monedas de plata, seis mil monedas de oro y diez mudas de ropa,
6 y le llevó al rey de Israel la carta, que decía: «Cuando recibas esta carta, sabrás que envío a Naamán, uno de mis oficiales, para que lo sanes de su lepra.»
7 Cuando el rey de Israel leyó la carta, se rasgó la ropa en señal de aflicción y dijo:
—¿Acaso soy Dios, que da la vida y la quita, para que éste me mande un hombre a que lo cure de su lepra? ¡Fíjense bien y verán que está buscando un pretexto contra mí!
8 Al enterarse el profeta Eliseo de que el rey se había rasgado la ropa por aquella carta, le mandó a decir: «¿Por qué te has rasgado la ropa? Que venga ese hombre a verme, y sabrá que hay un profeta en Israel.»
9 Naamán fue, con su carro y sus caballos, y se detuvo a la puerta de la casa de Eliseo.
10 Pero Eliseo envió un mensajero a que le dijera: «Ve y lávate siete veces en el río Jordán, y tu cuerpo quedará limpio de la lepra.»
11 Naamán se enfureció, y se fue diciendo:
—Yo pensé que iba a salir a recibirme, y que de pie iba a invocar al Señor su Dios, y que luego iba a mover su mano sobre la parte enferma, y que así me quitaría la lepra.
12 ¿No son los ríos de Damasco, el Abaná y el Farfar, mejores que todos los ríos de Israel? ¿No podría yo haber ido a lavarme en ellos y quedar limpio?
Y muy enojado se fue de allí.
13 Pero sus criados se acercaron a él y le dijeron:
—Señor, si el profeta le hubiera mandado hacer algo difícil, ¿no lo habría hecho usted? Pues con mayor razón si sólo le ha dicho que se lave usted y quedará limpio.
14 Naamán fue y se sumergió siete veces en el Jordán, según se lo había ordenado el profeta, y su carne se volvió como la de un jovencito, y quedó limpio.

(Biblia Dios Habla Hoy, propiedad literaria de c Las Sociedades Bíblicas Unidas. Usado con permiso via BibleGateway.com.)

Jordan Haynie, el seminarista de esta semana dijo:

Muy a menudo, cuando nos enfrentamos a la pobreza y la opresión en el mundo, tenemos la tentación de abandonar la batalla. Es muy difícil, ¿por dónde empezaríamos? Esta historia nos recuerda que muchas veces Dios nos pide que  encontremos soluciones sencillas a problemas inmediatos. No todos podemos ser la Madre Teresa y dedicar nuestras vidas al cuidado de los leprosos, pero todos podemos donar sangre, por ejemplo, o servir en un comedor local, o abogar por una mejor asistencia sanitaria para los pobres. En lugar de estar abrumados con todos los problemas de este mundo, vamos a lavarnos en el río Jordán siete veces, y buscar una solución simple a un problema inmediato para purificarnos.

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Salmo 30

1 Te ensalzaré, oh Señor,
porque me has alzado,
y no permitiste que mis enemigos triunfaran sobre mí.
2 Oh Señor Dios mío, a ti clamé,
y tú me sanaste.
3 Oh Señor, me sacaste del abismo;
me hiciste revivir, para que no descendiese a la
sepultura.
4 Canten al Señor, ustedes sus fieles,
y celebren su santo Nombre;
5 Porque sólo un momento dura su ira,
pero su favor toda la vida.
6 Aunque al anochecer nos visite el llanto,
en la mañana vendrá la alegría.
7 Dije yo en mi comodidad,
“No seré jamás conmovido;
tú, oh Señor, con tu favor
me afirmaste como monte fuerte”.
8 Luego escondiste tu rostro,
y fui muy turbado.
9 A ti, oh Señor, clamé,
y a mi Soberano supliqué, diciendo:
10 “¿Qué provecho hay en mi muerte,
cuando yo descienda a la fosa?
¿Te alabará el polvo? ¿Anunciará tu fidelidad?
11 Escucha, oh Señor, y ten misericordia de mí;
oh Señor sé tú mi ayudador.”
12 Has cambiado mi lamento en danzas;
me has quitado el luto, y me has vestido de fiesta.
13 Por tanto a ti canta mi corazón, y no llora más;
oh Señor Dios mío, te daré gracias para siempre.

(El Libro de Oración Común, p. 521)

Jordan Haynie, el seminarista de esta semana dijo:

¿Qué te hace ensalzar al Señor? ¿Por qué liberaciones en esta vida estás más agradecido?

¿Cómo vas a expresar tu agradecimiento a Dios? ¿Con el baile y el canto? ¿Con el servicio a los demás? ¿Con la alegría de la mañana?

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1 Corintios 9:24-27

24 Ustedes saben que en una carrera todos corren, pero solamente uno recibe el premio. Pues bien, corran ustedes de tal modo que reciban el premio.
25 Los que se preparan para competir en un deporte, evitan todo lo que pueda hacerles daño. Y esto lo hacen por alcanzar como premio una corona que en seguida se marchita; en cambio, nosotros luchamos por recibir un premio que no se marchita.
26 Yo, por mi parte, no corro a ciegas ni peleo como si estuviera dando golpes al aire.
27 Al contrario, castigo mi cuerpo y lo obligo a obedecerme, para no quedar yo mismo descalificado después de haber enseñado a otros.

(Biblia Dios Habla Hoy, propiedad literaria de c Las Sociedades Bíblicas Unidas. Usado con permiso via BibleGateway.com.)

Jordan Haynie, el seminarista de esta semana dijo:

¿Cómo te preparas para una tarea importante como una carrera? ¿Qué prácticas son importantes para estar preparado? ¿Crees que castigar tu cuerpo es un entrenamiento útil o un esfuerzo innecesario?

¿Cuál es nuestra corona incorruptible? ¿Cómo sabemos cuando la hemos conseguido? ¿Podremos parar de correr la carrera en esta vida?

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Marcos 1:40-45

40 Un hombre enfermo de lepra se acercó a Jesús, y poniéndose de rodillas le dijo:
—Si quieres, puedes limpiarme de mi enfermedad.
41 Jesús tuvo compasión de él; lo tocó con la mano y dijo:
—Quiero. ¡Queda limpio!
42 Al momento se le quitó la lepra al enfermo, y quedó limpio.
43 Jesús lo despidió en seguida, y le recomendó mucho:
44 —Mira, no se lo digas a nadie; solamente ve y preséntate al sacerdote, y lleva, por tu purificación, la ofrenda que ordenó Moisés, para que conste ante los sacerdotes.
45 Pero el hombre se fue y comenzó a contar a todos lo que había pasado. Por eso Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo, sino que se quedaba fuera, en lugares donde no había gente; pero de todas partes acudían a verlo.

(Biblia Dios Habla Hoy, propiedad literaria de c Las Sociedades Bíblicas Unidas. Usado con permiso via BibleGateway.com.)

Jordan Haynie, el seminarista de esta semana dijo:

A diferencia de Eliseo, Jesús no prescribe un ritual, fácil o difícil, para el leproso. Él sólo lo cura, inmediatamente. Admito que lucho con esta historia, porque sé que muchos de los que sufren no son inmediatamente curados. ¿Por qué Jesús decidió curar a este hombre, pero no a tantos otros que se sienten sucios o son rechazados por la sociedad? ¿Y por qué le dice al leproso que lo mantenga en secreto? ¿No fue enviado a proclamar la buena nueva a los pobres? No sé las respuestas a estas preguntas, pero me consuela el hecho de que nuestro Dios caminó entre nosotros y conoció el sufrimiento real. Él sanó a verdaderos enfermos. Escucha el clamor de los necesitados. Y a pesar de que no pueda explicar por qué algunas personas son sanadas y otras no, es bueno saber que Jesús ha pasado por esto antes, y también está aquí con nosotros.

Estudio de la Biblia. Quinto domingo después de Epifania (Año B) – 5 de febrero 2012.

Moderadora del debate: Jodi Baron, el Seminario del Suroeste

“La suegra de Simón estaba en cama, con fiebre. Se lo dijeron a Jesús, y él se acercó, y tomándola de la mano la levantó; al momento se le quitó la fiebre y comenzó a atenderlos”. (Marcos 1:30-31).

Leccionario Común Revisado (RCL) lecturas:
Isaías 40:21-31; Salmo 147:1-11, 20c; 1 Corintios 9:16-23; Marcos 1:29-39
(Haga clic en el enlace para saltar a la página de cada lectura).

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Isaías 40:21-31
21 ¿Acaso no lo sabían ustedes?
¿No lo habían oído decir?
¿No se lo contaron desde el principio?
¿No lo han comprendido desde la creación del mundo?
22 Dios tiene su trono sobre la bóveda que cubre la tierra,
y ve a los hombres como si fueran saltamontes.
Él extiende el cielo como un toldo,
lo despliega como una tienda de campaña.
23 Él convierte en nada a los grandes hombres
y hace desaparecer a los jefes de la tierra.
24 Son como plantas tiernas, recién plantadas,
que apenas han echado raíces en la tierra.
Si Dios sopla sobre ellos, se marchitan,
y el huracán se los lleva como a paja.
25 El Dios Santo pregunta:
«¿Con quién me van a comparar ustedes?
¿Quién puede ser igual a mí?»
26 Levanten los ojos al cielo y miren:
¿Quién creó todo eso?
El que los distribuye uno por uno
y a todos llama por su nombre.
Tan grande es su poder y su fuerza
que ninguno de ellos falta.
27 Israel, pueblo de Jacob,
¿por qué te quejas? ¿Por qué dices:
«El Señor no se da cuenta de mi situación;
Dios no se interesa por mí»?
28 ¿Acaso no lo sabes? ¿No lo has oído?
El Señor, el Dios eterno,
el creador del mundo entero,
no se fatiga ni se cansa;
su inteligencia es infinita.
29 Él da fuerzas al cansado,
y al débil le aumenta su vigor.
30 Hasta los jóvenes pueden cansarse y fatigarse,
hasta los más fuertes llegan a caer,
31 pero los que confían en el Señor
tendrán siempre nuevas fuerzas
y podrán volar como las águilas;
podrán correr sin cansarse
y caminar sin fatigarse.

(Biblia Dios Habla Hoy, propiedad literaria de c Las Sociedades Bíblicas Unidas. Usado con permiso via BibleGateway.com.)

Jodi Baron, el seminarista de esta semana dijo:

En el seminario que escribo documentos de reflexión como parte de la formación, para aprender a vivir una vida más atenta, intencional y reflexiva. Me doy cuenta de que gran parte de este capítulo de Isaías reflexiona sobre los tres “actos” del Antiguo Pacto de las Escrituras: una toma reflexiva sobre la amenaza, el exilio y la restauración de Israel. Para mí, la parte que sobresale más en esta lectura es el último verso, “pero los que esperan en el Señor renuevan sus fuerzas, echan alas como las águilas, corren y sin cansarse, marchan sin fatigarse”. No sé de otros, pero he tenido algunos momentos en que necesitaba una fuerza sobrenatural, me sentía tan cansada como si no pudiera dar un paso más. Y luego la encontraba, la semilla de la esperanza que surge de tener paciencia en la espera de Dios. ¿Qué parte del texto (palabra o frase) te llamó la atención tras la primera la lectura? ¿Quién o qué te ha servido como fuente de energía renovable? ¿Qué hay en este texto que te invita a obrar, ser, o cambiar?

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Salmo 147:1-11, 20c

1 ¡Aleluya!
¡Cuán bueno es cantar alabanzas a nuestro Dios!
¡Cuán agradable es honrarle con loores!
2 El Señor reconstruye Jerusalén;
a los desterrados de Israel recoge.
3 El sana a los quebrantados de corazón,
y venda sus heridas.
4 Cuenta el número de las estrellas;
a todas ellas llama por su nombre.
5 Grande es el Señor nuestro, incomparable su poder,
infinita su sabiduría.
6 El Señor levanta a los humildes,
mas humilla hasta el polvo a los malvados.
7 Canten al Señor con acción de gracias;
toquen el arpa a nuestro Dios.
8 El cubre los cielos de nubes,
y prepara la lluvia para la tierra;
9 Hace brotar la hierba en los montes,
y plantas verdes para la humanidad.
10 Da alimento a los ganados,
y a las crías de cuervo que graznan.
11 No se deleita en el vigor del caballo,
ni se complace en la fortaleza del hombre.

20 Declara su palabra a Jacob,
sus estatutos y sus juicios a Israel.

(El Libro de Oración Común, p. 695)

Jodi Baron, el seminarista de esta semana dijo:

No falta detalle en el proceso creador y redentor de Dios revelado en este salmo: Dios es el que lo hizo todo, lo arregla todo y es digno de toda alabanza. Eso es un hecho para la mayoría de los creyentes, ¿no? Por lo tanto, cuando leo estos salmos, a veces me pregunto, “¿Por qué tengo que decirlo si Dios ya lo sabe?” No sé de otros, pero la necesidad de utilizar sólo las “palabras de Dios”, palabras de alabanza, y centrarme solo en Dios conmigo mismo o mi comunidad me vuelve al centro, me da energía para seguir haciendo el trabajo que Dios me tiene obrando. Eso es lo que estas palabras hacen en mí.

¿Qué parte del texto (palabra o frase) te llamó la atención tras la primera lectura?

¿Qué palabras de esperanza has recogido de los salmos en momentos oprimidos o marginados en tu vida?

¿Qué hay en este salmo que te invita a obrar, ser, o cambiar?

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1 Corintios 9:16-23

16 Para mí no es motivo de orgullo anunciar el evangelio, porque lo considero una obligación ineludible. ¡Y ay de mí si no lo anuncio!
17 Por eso, si lo hiciera por propia iniciativa, tendría derecho a una recompensa; pero si lo hago por obligación, es porque estoy cumpliendo un encargo que Dios me ha dado.
18 En este caso, mi recompensa es la satisfacción de anunciar el evangelio sin cobrar nada; es decir, sin hacer valer mi derecho a vivir del anuncio del evangelio.

19 Aunque no soy esclavo de nadie, me he hecho esclavo de todos, a fin de ganar para Cristo el mayor número posible de personas.
20 Cuando he estado entre los judíos me he vuelto como un judío, para ganarlos a ellos; es decir, que para ganar a los que viven bajo la ley de Moisés, yo mismo me he puesto bajo esa ley, aunque en realidad no estoy sujeto a ella.
21 Por otra parte, para ganar a los que no viven bajo la ley de Moisés, me he vuelto como uno de ellos, aunque realmente estoy sujeto a la ley de Dios, ya que estoy bajo la ley de Cristo.
22 Cuando he estado con los que son débiles en la fe, me he vuelto débil como uno de ellos, para ganarlos también. Es decir, me he hecho igual a todos, para de alguna manera poder salvar a algunos.
23 Todo lo hago por el evangelio, para tener parte en el mismo.

(Biblia Dios Habla Hoy, propiedad literaria de c Las Sociedades Bíblicas Unidas. Usado con permiso via BibleGateway.com.)

Jodi Baron, el seminarista de esta semana dijo:

Si te gusta o no Pablo, el hombre tenía pasión. Cuando pienso en lo que está diciendo – que cruzó todas las barreras sociales y religiosas para llevar el evangelio a todos – me encuentro simplemente asombrada. Tenemos gente en medio de nosotros que no quieren ni mirar a uno de nuestros vecinos con un cartel de cartón en la carretera, y Pablo nos está diciendo que ‘el haría lo mismo por compartir a Jesús con ellos. Recuerdo haber ido a la ciudad hace unos meses con unos amigos del seminario para, por un día, proporcionar capellanía al Movimiento de Ocupación en nuestra área. Recuerdo el miedo que sentí al acercarme a la primera interacción. También recuerdo la gran paz que recibí cuando la gente comenzó a acercarse a nuestra mesa para contar sus historias. Todo porque les preguntamos, “¿Cómo podemos orar por vosotros hoy?” Jesús quería su mensaje de amor y reconciliación llegara a todos los rincones de la tierra, incluyendo los grupos malolientes de ocupación del centro de la ciudad. Y parte de esas “bendiciones” de que habla Pablo tienen que incluir esas formas en que nuestras mentes y corazones y ojos se transforman para ver el mundo y todos los hijos de Dios como Dios las ve. ¿Qué palabra o frase te llamó la atención en la lectura? ¿Cómo te ha bendecido el evangelio personalmente? ¿Cuál es el texto que invita a hacer, ser, o cambiar?

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Marcos 1:29-39

29 Cuando salieron de la sinagoga, Jesús fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés.
30 La suegra de Simón estaba en cama, con fiebre. Se lo dijeron a Jesús,
31 y él se acercó, y tomándola de la mano la levantó; al momento se le quitó la fiebre y comenzó a atenderlos.

32 Al anochecer, cuando ya se había puesto el sol, llevaron todos los enfermos y endemoniados a Jesús,
33 y el pueblo entero se reunió a la puerta.
34 Jesús sanó de toda clase de enfermedades a mucha gente, y expulsó a muchos demonios; pero no dejaba que los demonios hablaran, porque ellos lo conocían.

35 De madrugada, cuando todavía estaba oscuro, Jesús se levantó y salió de la ciudad para ir a orar a un lugar solitario.
36 Simón y sus compañeros fueron en busca de Jesús,
37 y cuando lo encontraron le dijeron:
—Todos te están buscando.
38 Pero él les contestó:
—Vamos a los otros lugares cercanos; también allí debo anunciar el mensaje, porque para esto he salido.
39 Así que Jesús andaba por toda Galilea, anunciando el mensaje en las sinagogas de cada lugar y expulsando a los demonios.

(Biblia Dios Habla Hoy, propiedad literaria de c Las Sociedades Bíblicas Unidas. Usado con permiso via BibleGateway.com.)

Jodi Baron, el seminarista de esta semana dijo:

He escuchado decir del evangelio de Marcos que es “insurreccional”, y que retrata la inseparabilidad de la religión de los aspectos sociales, políticos, económicos y fisiológicos de la vida. Y eso es importante para nosotros, ¿por qué? Me parece importante porque gran parte de mi vida ha transcurrido compartimentando las diferentes áreas de mi vida. Si empezaban a fundirse juntas, entonces se me decía que estaba desequilibrada. Pero algo acerca de dividir mi vida y “mantenerla separada” nunca me pareció bien. Afortunadamente, para mí, encuentro consuelo en este tipo de escritura, obligándome a ser subversiva y decir la verdad a los poderes en mando. Encuentro consuelo en este tipo de escritura, donde Jesús nos muestra cómo, cuando seguimos lo que Dios ha ordenado que hagamos, podemos hacerlo con autoridad.

¿Qué palabra o frase que te llamó la atención en esta lectura?

¿De qué enfermedades sociales, demonios políticos, o enfermedades económicas te ha sanado Jesús?

¿Qué hay en este texto que te invita a obrar, ser, o cambiar?