El Obispo primado Curry reflexiona Sobre la Reunión de los Primados de la Comunión Anglicana

Al término de su reunión, el Rvdmo. Michael B. Curry, obispo presiente y primado de la Iglesia Episcopal ofrece una reflexión sobre las decisiones y debates de los primados de la Comunión Anglicana.

Un vídeo de las palabras del obispo primado Curry se encuentran aquí.

Los primados se reunieron en la catedral de Cantórbery, Inglaterra, del 2 al 6 de octubre.

  • Información sobre la Reunión de los Primados se encuentra aquí.
  • Información sobre la Comunión Anglicana se encuentra aquí.

Lo que sigue es el texto de la reflexión del Obispo Primado en la Reunión de los Primados de la Comunión Anglicana: 

Estoy aquí en la catedral de Cantórbery, la iglesia madre de la Comunión Anglicana, donde el arzobispo de Cantórbery ha reunido y congregado a los primados de la Comunión. Acabamos de concluir lo que fue una significativa, una hermosa y, ciertamente, una santa reunión de los primados de nuestra Comunión. Concluimos nuestro tiempo juntos lavándonos los pies unos a otros, siguiendo la enseñanza y el ejemplo de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo.

Esto no fue sólo un encuentro. Esto no fue sólo una reunión. Esto fue, como un amigo mío suele decir, una santa convocación. Nos congregamos en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, e hicimos nuestro trabajo juntos en acuerdo y desacuerdo, siguiendo su espíritu y en su espíritu. Al principio, comenzamos con un retiro dirigido por el arzobispo de Cantórbery con meditaciones y largos períodos de silencio donde oramos porque el espíritu de Dios morara en nosotros y nos condujera.

Poco después, entramos en un tiempo de explorar asuntos de gran interés para la Iglesia, asuntos internos, preparación para la [Conferencia de] Lambeth 2020 y la reunión de los obispos de nuestra Comunión, el debate de cómo se desenvolvería y algunos planes preliminares.

Continuamos a lo largo de una jornada debatiendo, con alguna extensión y con alguna profundidad y genuina sinceridad y caridad cristiana, las decisiones de nuestros hermanos y hermanas de la Iglesia Episcopal Escocesa de adoptar medidas para que miembros del mismo sexo recibieran la bendición del matrimonio.

Luego proseguimos y entramos a discutir durante los próximos días  los modos en que la Iglesia puede seguir a Jesucristo en el mundo como su testigo. Debatimos extensamente la realidad y la necesidad de los anglicanos a través del mundo de vivir realmente como discípulos del Señor Jesucristo, siguiendo sus pisadas y viviendo sus enseñanzas y su espíritu. Debatimos los modos prácticos de ayudar a que nuestra Iglesia llegue a estar más centrada en el discipulado y que genuinamente tome en serio la Gran Comisión de hacer discípulos de todas las naciones. Eso entonces nos llevó a una larga y extensa conversación acerca de la evangelización en y por la Comunión Anglicana en el mundo, invitando a otros a esa relación con Cristo, compartiendo nuestros relatos y nuestras trayectorias con nuestro Dios.

Pasamos luego a debatir el medioambiente en que vivimos —el mundo creado de Dios— y a escuchar las historias del impacto del cambio climático en las vidas de nuestros hermanos anglicanos y de [todos] los seres humanos a través del mundo, especialmente en el mundo en desarrollo. Oímos historias de carestía de alimentos. Oímos historias de climas implacables que ahora son un peligro y que les impiden a las personas tener la clase de vida abundante a que todos estamos destinados.

En medio de este período, tuvo lugar la masacre de Las Vegas y debo decirles que mis hermanos primados se reunieron en torno a mí y oraron. Se reunieron en torno a mí y en torno a ustedes. Oramos y redactamos una declaración, y anhelamos el día en que en nuestro país no veamos muertes por armas de fuego.

Después, continuamos dedicados al mundo con mucha mayor profundidad. Abordamos los problemas de migración e inmigración, de trata de seres humanos, y oímos testimonios de todo el ámbito de la Comunión Anglicana de cómo la Iglesia está realmente intentando hacer el mundo de Dios humano y habitable para todos los hijos de Dios.

Seguimos luego debatiendo muchas cosas que tienen que ver con la vida diaria del mundo. Pasamos la mayor parte de nuestro tiempo, para ser muy sincero, no dedicados a hablar de las cosas internas de la Iglesia, sino de las cosas externas, donde la Iglesia puede aportar su ministerio que conlleva seguir a Jesús.

Esta fue una reunión donde, en las palabras del difundo arzobispo William Temple, en verdad sí reflejamos a la Iglesia siendo la Iglesia. William Temple dijo una vez que la Iglesia es la única sociedad que no existe para beneficio de sus propios miembros; existe para beneficio del mundo.

Y, bien puede ser que, al tiempo que el primado de Jerusalén y del Oriente Medio y Chipre concluía su presentación de las relaciones interreligiosas, esta oración sea nuestra oración y una oración para todos nosotros:

Que cuiden al bebé de Belén como si fuera propio. Que el muchacho de Nazaret sea para ustedes un amigo. Que el hombre de Galilea haga llegar su mano sanadora. Que el Cristo del Calvario preste su coraje. Que el Señor Resucitado envíe su promesa y sus santos ángeles les defiendan [a ustedes] hasta el fin.

Desde la catedral de Cantórbery, Dios les bendiga, Dios les guarde. Que Dios nos sostenga a todos en esas todopoderosas manos de amor.

Rvdmo. Michael B. Curry
Obispo Presidente y Primado
De la Iglesia Episcopal

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