Niegan libertad condicional a ex obispa culpable de homicidio imprudente

[Episcopal News Service] A Heather Cook, quien fuera obispa sufragánea de la Diócesis Episcopal de Maryland, le fue denegada la libertad condicional el 9 de mayo. Cook cumple una sentencia de prisión de siete años por haber atropellado y causado la muerte a un ciclista el 27 de diciembre de 2014, mientras enviaba un mensaje de texto al tiempo que conducía en estado de embriaguez, y por haber abandonado luego la escena del accidente.

La Comisión de Libertad Condicional del estado de Maryland le denegó su solicitud luego de una vista en la Institución Correccional para Mujeres de Jessup, donde Cook, de 60 años, ha estado cumpliendo su sentencia desde octubre de 2015.

Cook se declaró culpable en septiembre de 2015 de homicidio imprudente y de tres otros cargos delictivos por causar el accidente entre el auto y la bicicleta en un suburbio de Baltimore, accidente en el que perdió la vida el ciclista Thomas Palermo, de 41 años, ingeniero de programas electrónicos en el hospital Johns Hopkins, quien también era constructor de bicicletas. Palermo estaba casado y era el padre de dos hijos pequeños.

Los cargos incluían el conducir con casi tres veces el nivel de alcohol en el torrente sanguíneo que permite la ley, el haber estado escribiendo un texto mientras conducía y luego haber abandonado la escena del accidente. En un principio, Cook se enfrentaba a 13 cargos relacionados con el accidente fatal.

Según las leyes de Maryland, Cook habría tenido derecho a libertad condicional luego de cumplir un cuarto de su sentencia. Ella llega a ese tiempo en julio.

El presidente de la Comisión, David Blumberg dijo a la Associated Press que la comisión rechazó por completo la solicitud de Cook, lo cual significa que ella debe cumplir su sentencia hasta la fecha fijada para su excarcelación en marzo de 2020. Sin embargo, él dijo que si ella gana algunos créditos de reducción de sanción, saldría en algún momento de 2019. También dijo que la decisión de los dos comisionados había sido unánime.

“También, ella abandonó la escena del accidente”, dijo Blumberg. “El casco del ciclista se empotró en su parabrisas. Cuando ella llegó a su casa no llamó al 911 ni al personal de emergencia; hizo dos llamadas, una a su novio y otra a un compañero de trabajo. Durante la vista [para la libertad condicional] no asumió la responsabilidad de los hechos ni mostró remordimiento. Lo llamó ‘una ironía brutal’. Y no le pidió perdón a la víctima en ningún momento. Evitó responder las preguntas de los comisionados que, en definitiva, creyeron que ella no merecía una liberación discrecional anticipada”.

La denegación también se basó en parte por ser este el segundo delito de Cook relacionado con el consumo de bebidas alcohólicas. En 2010 la arrestaron  por conducir en estado de embriaguez y por posesión de marihuana. En esa ocasión le impusieron una sentencia de “libertad vigilada sin juicio”.

Después de la vista del martes, Rachel Palermo, viuda de la víctima, dijo “Para mí el día de hoy realmente tiene que ver con Tom. Tiene que ver también con los que seguimos amándole y sintiendo su pérdida. Y en consecuencia pido esto: si usted aún habla por teléfono o envía textos mientras conduce, por favor, apague su teléfono. Si tiene planes de salir y beber, arregle de antemano que lo lleven. Quiero que piense en unos niños de 6 y 8 años que quisieran que su papé estuviera aquí. Quiero que piense en mí y en mi dolor. Quiero que piense en los padres de Tom y en su pérdida. Quiero que piense en sus propios seres queridos”.

Antes de la vista, defensores del ciclismo le escribieron una carta abierta a Blumberg pidiéndole que la comisión denegara la solicitud de Cook de una liberación anticipada.

El 1 de mayo de 2015, la entonces obispa primada Katharine Jefferts Schori anunció que ella y Cook habían llegado a un acuerdo que la privaba de su condición de persona ordenada en la Iglesia Episcopal y de este modo se daban por terminadas todas las medidas de disciplina eclesiástica pendientes contra ella. Ese anunció se dio a conocer el mismo día en que el obispo de Maryland, Eugene T. Sutton, dijo que había aceptado la renuncia de Cook de su puesto en la diócesis.

En reacción al caso de Cook, la Convención General de la Iglesia en 2015 aprobó tres resoluciones al objeto de:

  • Reconocer el papel de la Iglesia en la cultura del consumo de bebidas alcohólicas y drogas,
  • Adoptar una normativa sobre el uso indebido de bebidas alcohólicas y otras substancias [estupefacientes] y alentar a las diócesis, congregaciones, seminarios, escuelas, ministerios de jóvenes adultos e instituciones afiliadas a actualizar sus normas sobre el consumo de bebidas alcohólicas y otras substancias, e
  • Interrogar a los ordenandos al mero principio de su proceso de discernimiento respecto a [problemas de] adicción y de consumo de substancias [estupefacientes] en sus vidas o en la de su familia.

Los abogados de Cook y de la familia Palermo dijeron durante su vista de sentencia en octubre de 2015 que ellos habían resuelto cualquier compensación civil derivada del fatal accidente, según el periódico Baltimore Sun.

Cook se dirigió a la familia Palermo después de su testimonio en esa vista. “Siento tanto la pena y la agonía que he causado”, dijo, según el Sun. “Esta es mi culpa. Acepto la total responsabilidad”.

Cook fue conducida a prisión al término de la vista de la sentencia. Hasta entonces ella había estado en libertad con una fianza de $2,5 millones.

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