La relación de la Iglesia Episcopal con la Iglesia en China se fortalece a durante la visita.

El Obispo Primado se reunió con líderes del gobierno y de la Iglesia en Pekín y en Shanghái

El obispo primado Michael Curry y el ministro Wang Zuo’an de la Administración Estatal para Asuntos Religiosos y el personal de ambos posan para una foto en las oficinas centrales de ese organismo en Pekín el 21 de febrero al término de una reunión. Foto de Lynette Wilson/ENS.

[Episcopal News Service – Pekín y Shanghái] Fue la creación de amistades y el fortalecimiento de relaciones lo que caracterizó la primera visita oficial del Rvdmo. Michael Curry a la China y el Asia Sudoriental el mes pasado. En China, él y el personal que lo acompañaba se reunieron con funcionarios del gobierno y líderes de la Iglesia Cristiana Protestante.

“En su raíz, el camino cristiano es un camino de relación en Cristo. Jesús dijo que dondequiera que estuvieren dos o tres reunidos en su nombre, allí estoy yo”, dijo Curry, en una entrevista con Episcopal News Service en Shanghái, cuando le preguntaron por qué es importante para la Iglesia Episcopal mantener estrechos lazos con China.

“El Nuevo Testamento habla acerca del cuerpo de Cristo, no de los individuos de Cristo. Cuando hablamos de ser una Iglesia santa, católica y apostólica [nos referimos] a una red mundial de personas que están comprometidas y relacionadas con Jesucristo y por tanto, y a través de él, las unas con las otras”.

Durante una gira por China y Asia Sudoriental para visitar iglesias provinciales de la Comunión Anglicana y la Diócesis Episcopal de Taiwán, Curry visitó China continental a invitación del Consejo Cristiano de China (CCC) y del Movimiento Patriótico de las Tres Autosuficiencias (TSPM por su sigla en inglés). Él asistió a reuniones en Pekín y en Shanghái, donde se reunió con el ministro de la Administración Estatal de Asuntos Religiosos (SARA por su sigla en inglés), la agencia del gobierno chino que supervisa la práctica religiosa, y líderes del CCC/TSPM, entre ellos el anciano gobernante Fu Xianwei.

Peter Ng, funcionario encargado de la Iglesia Episcopal para el Asia y el Pacífico, ahora jubilado; el Rdo. Charles Robertson, canónigo del Obispo Primado para el ministerio fuera de la Iglesia Episcopal; el Rdo. David Copley, director de Asociaciones Globales y Personal en Misión; Neva Rae Fox, encargada de relaciones públicas de la Iglesia; y Sharon Jones, asistente ejecutiva del Obispo Primado, acompañaron a Curry en el viaje del 15 al 27 de febrero que también incluyó escalas en FilipinasHong Kong y Taiwán.

El CCC y el TSPM integran la Iglesia Protestante oficial de China que goza del reconocimiento del gobierno; el TSPM sirve de enlace entre las iglesias y el gobierno, mientras el CCC se centra en los asuntos eclesiásticos.

La SARA sirve de puente entre la religión y el gobierno central y coordina las relaciones entre religiones para que todas sean iguales. Además de supervisar el TSPM, la SARA supervisa también otros cuatro grupos religiosos autorizados: musulmanes, catolicorromanos, budistas y taoístas.

Durante la reunión del 21 de febrero en las oficinas centrales de la SARA en Pekín, el ministro Wang Zuo dijo que  el mantenimiento de la “armonía religiosa” en tanto la religión se desarrolla es una de las prioridades de su departamento.

El obispo primado de la Iglesia  Episcopal Michael Curry y el anciano gobernante Fu Xianwei y el personal que acompañaba a ambos posaron para una fotografía el 22 de febrero en la antigua catedral anglicana de la Santa Trinidad en los terrenos de la Oficina Nacional del Consejo Cristiano de China y del Movimiento Patriótico de las Tres Autosuficiencias en Shanghái. Foto de Lynette Wilson/ENS.

China no tiene historia de conflicto religioso; la política y la religión se han mantenido separadas y ninguna religión ha sido “más poderosa” que la otra, explicó Wang. En el mundo de hoy, con su creciente énfasis en el nacionalismo, la creciente competencia por los recursos, el conflicto religioso y el extremismo, “la manera en que ellos pueden mantenerse en armonía y trabajar juntos constituye un gran reto”, dijo él hablando en mandarín a través de un intérprete.

Otro reto, dijo Wang, es la inclusión de China como país que merece “especial atención” que ha hecho el gobierno de EE.UU. en su informe anual sobre Libertad Religiosa Internacional.

“Espero sinceramente que el Obispo Primado pueda utilizar su influencia para hacer un esfuerzo positivo en pro del diálogo constructivo entre los dos gobiernos”, dijo él.

Wang también citó su preocupación sobre un decreto ejecutivo sobre “libertad religiosa” que se espera de parte del gobierno del presidente Donald Trump.

“Las relaciones de China y EE.UU. están yendo de buenas a malas, y esto le importa a todo el mundo”, dijo Wang, añadiendo que si bien es de esperar que países del tamaño de Estados Unidos y China tengan diferencias, también puedan comprometerse en asuntos de interés común. Él citó la religión como un asunto potencial de interés común, no como un factor de división.

“Deberíamos tomar la religión como una cosa buena para nuestros dos países, no como un problema”, afirmó, añadiendo que las diferencias en materia de religión precedían a la administración de Trump. Es también su sincera esperanza, añadió, que las iglesias “puedan tener una relación saludable y normal”.

Curry respondió con una promesa de que la Iglesia Episcopal y el CCC/TSPM se mantendrían fuertes y que las dos iglesias seguirían trabajando juntas.

“Mi convicción es que seguimos viviendo juntos cuando Clinton, Bush y Obama eran presidentes, y eso sigue siendo cierto con el presidente Trump”, dijo Curry, durante la reunión del 21 de febrero. “Vamos a esforzarnos para que podamos vivir y trabajar juntos.

“Sus palabras”, le dijo a Wang, “me llegan al corazón y a lo que creo. Gracias por compartir sinceramente”. A lo que Wang replicó, “es sólo a través de la conversación que podemos entendernos mutuamente mejor. Aprecio que usted dijera que independientemente de quien sea el presidente, nuestra relación no cambiará”.

El anciano gobernante Fu Xianwei, presidente del Comité Nacional del Movimiento Patriótico de las Tres Autosuficiencias de las Iglesias Protestantes de China, se dirigió al obispo primado Michael Curry y su grupo durante una reunión del 22 de febrero en la Oficina Nacional de esa organización en Shanghái. A la izquierda de Fu se encuentra Gu Mengfei, secretario general asociado del TSPM y director del departamento de investigación del CCC y el anciano gobernante Ou Enlin, director de relaciones extranjeras del CCC/TSPM. Foto de Lynette Wilson/ENS.

El cristianismo está creciendo a un ritmo más aprisa del que los seminarios pueden preparar teólogos, dijo Wang, y es en ese aspecto que la Iglesia Cristiana Protestante en China necesita el continuo apoyo de la iglesia Episcopal.

En un país de 1.400 millones de habitantes, el número de cristianos protestantes ha aumentado a un ritmo de un 10 por ciento anual en China desde 1979. Aunque los cristianos chinos son “postdenominacionales” todavía se identifican como protestantes y catolicorromanos, de estos últimos la suprema autoridad es la Asociación Católica Patriótica China, [un organismo del gobierno] no el Papa.

El cristianismo llegó por primera vez a la China continental en el siglo VII durante la dinastía Tang, pero no comenzó a florecer hasta el siglo XIX. En 1949, Mao Zedong prohibió la religión, la cual no resurgió hasta después de su muerte en 1976 y el fin de la [llamada] Revolución Cultural. Ahora, con el visto bueno y la supervisión del gobierno comunista central, el cristianismo protestante está en aumento.

Por ejemplo, explicó Fu del CCC, la Iglesia Cristiana protestante, bautiza entre 400.000 y 500.000 nuevos creyentes cada año; hay aproximadamente 60.000 congregaciones atendidas por 57.000 pastores (un promedio de un pastor por cada 700 miembros) y 200.000 líderes laicos. Y en los últimos años la Iglesia ha atraído a profesionales, médicos y abogados, lo cual ha conducido a una demanda de un cuidado pastoral de mayor calidad.

Aunque la Iglesia no es denominacional, la liturgia refleja [diversas] influencias que van desde los anglicanos hasta los adventistas del séptimo día, dijo Fu.

El obispo primado Michael Curry se dirige al anciano gobernante Fu Xuanwei, presidente del Comité Nacional del Movimiento Patriótico de las Tres Autosuficiencias de las Iglesias Protestante en China, y a su personal, durante una reunión el 22 de febrero en la Oficina Nacional del Consejo Cristiano de China y del Movimiento de las Tres Autosuficiencias en Shanghái. A la izquierda de Curry está Peter Ng, funcionario de la Iglesia Episcopal para Asia y el Pacífico, ahora jubilado, y a su izquierda se encuentran el Rdo. Charles Robertson, canónigo del Obispo primado para el ministerio fuera de la Iglesia Episcopal, y Neva Rae Fox, encargada de Relaciones Públicas de la Iglesia. Foto de Lynette Wilson/ENS.

La relación de la Iglesia Episcopal y la Iglesia China comenzó con el obispo K.H. Ting, quien se adiestró en la tradición anglicana en el Seminario Teológico de la Unión en Nueva York, sirvió mucho tiempo en la junta directiva del Seminario Teológico de la Unión en Nankín y, en 1955, se convirtió en obispo de Shejián hasta la Revolución Cultural. En 1980, se convirtió en presidente del CCC; en 1985, ayudó a crear la Fundación Concordia [Amity Foundation], una de las primeras organizaciones no gubernamentales y la primera de carácter religioso que se estableciera para abordar necesidades sociales. La fundación también incluye la casa editorial Amity Printing Co., que imprime anualmente unos 4 millones de ejemplares de la Biblia y varios libros espirituales y devocionales.

Pese a los cambios en las prácticas religiosas desde la apertura de China, algunas personas aún recurren a la narrativa de la Guerra Fría.

“Los estadounidenses recuerdan a los cristianos entrando biblias de contrabando en China y en los países de Europa Oriental detrás del Telón de Hierro… todo eso es parte de una época. Ahora se están imprimiendo más biblias y literatura religiosa en China que probablemente en ninguna otra parte del mundo”, dijo Curry. “En Amity, imprimen biblias y textos religiosos para enseñar y educar y formar a su gente; es extraordinario”.

Los cristianos en Estados Unidos podrían aprender mucho de la evangelización de los cristianos en China, añadió.

“El obispo Ting ayudó a los cristianos a ser fieles al evangelio y genuinamente indígenas a China, y a China en su proceso de emersión. Ahora lo que eso significa es que el ayudó a la Iglesia china a que llegara a ser auténticamente cristiana y auténticamente china. El obispo Ting es reverenciado y respetado como uno de los líderes del cristianismo chino. Él claramente creía en la evangelización y creía en la evangelización china, a su propia manera, no a la manera cultural de Occidente.

“Parte de lo que a veces pugna dentro de Estados Unidos, desde mi perspectiva, es una especie de evangelización que tiene que ver menos con una relación con el Jesús de Nazaret que uno encuentra en el Nuevo Testamento, y más con ser parte de la cultura americana o de una serie de ideas preconcebidas que se le han impuesto al cristianismo y que no son necesariamente acerca de lo que Jesús de Nazaret enseñó”, continuó Curry. “Él (Ting) nos ha mostrado un camino para que la gente entable una auténtica relación con Jesús de Nazaret. Esa es la vía de la evangelización para mí y una vía anglicana de evangelización”.

Desde que el Reino Unido devolviera Hong Kong a China en 1997, la Provincia Anglicana de Hong Kong, Sheng Kung Hui, se ha esforzado en fortalecer las relaciones con los cristianos protestantes de la China continental y ha trabajado con la Iglesia Episcopal para que fortaleciera su relación con los cristianos protestantes en China, dijo Robertson, el canónigo del Obispo Primado para el ministerio fuera de la Iglesia Episcopal.

La Iglesia China recibe apoyo de la Provincia Anglicana de Hong Kong, que ha ayudado a capacitar a los profesores del seminario de Nanjing, cuyos alumnos han estudiado en Hong Kong.

Esa relación continúa, dijo el Rdo. Peer Koon, secretario de la Provincia Anglicana de Hong Kong.

El obispo primado de la Iglesia Episcopal y el anciano gobernante Fu Xianwei, presidente del Comité Nacional del Movimiento Patriótico de las Tres Autosuficiencias de las Iglesias Protestantes en China, se abrazan luego de un intercambio de regalos durante la reunión del 22 de febrero en la sede nacional del Consejo Cristiano de China y el Movimiento Patriótico de las Tres Autosuficiencias en Shanghái. Foto de Lynette Wilson/ENS.

“La Iglesia en Hong Kong está proporcionándoles todo lo que necesitan: recursos y capacitación y relaciones”, dijo Koon, en una entrevista con ENS en Shanghái. “La Iglesia Episcopal puede proporcionar preparación teológica y apoyo para proyectos de bienestar social… necesitan amigos que entiendan lo que están haciendo y los apoyen”.

En sus reuniones y en la cena con los líderes del CCC y del TSPM, Curry les aseguró a Fu y a otros que continuaría trabajando con ellos, tal como había hecho su predecesora, la Rvdma. Katharine Jefferts Schori cuando visitó China en 2012. En cuanto a Curry y a Fu, que asistió a la instalación del primero como Obispo Primado en noviembre de 2015, los dos se trataron como viejos amigos.

“El cristianismo aquí está pujante, está vivo, está realmente vivo, y estos son nuestros hermanos y hermanas”, dijo Curry. “Y usamos el lenguaje de la asociación, pero más que asociación, es una genuina hermandad. Y cantamos ese himno: “Oeste ni Este en Cristo hay, no hay Norte o Sur en él”.

– Lynette Wilson es redactora y reportera de Episcopal News Service. Traducción de Vicente Echerri.

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