El arzobispo de Cantórbery entronizado con magnificencia de antaño

La ceremonia incluyó detalles innovadores de todas partes de la Comunión Anglicana

[Episcopal News Service -- Cantórbery, Inglaterra] Justin Welby, quien fuera una vez ejecutivo de la industria petrolera y antiguo obispo de Durham, fue formalmente entronizado (dos veces) como el 105º. arzobispo de Cantórbery el 21 de marzo durante una ceremonia de dos horas de duración que mezcló una antigua liturgia con algunos detalles modernos. Con su entronización, Welby viene a sumarse a una sucesión que se extiende por más de 1.400 años, y que se remonta al año 597 D.C. cuando San Agustín se convirtió en el primer arzobispo de Cantórbery.

Líderes de la Comunión Anglicana y de otras iglesias, miembros de la familia real británica, entre ellos sus altezas reales el príncipe de Gales y la duquesa de Cornwall, y altos representantes del gobierno del Reino Unido, incluido el primer ministro David Cameron, se encontraban entre los 2000 invitados que asistieron al oficio en la catedral de Cantórbery, condado de Kent, en el sudeste de Inglaterra.

La Iglesia Episcopal en Estados Unidos estuvo representada por la obispa primada Katharine Jefferts Schori, una de los 38 primados de la Comunión Anglicana, y su canónigo, el Rdo. Chuck Robertson. Los obispos Shannon Johnston, de Virginia; Ian Douglas, de Connecticut y Andy Doyle, de Texas, también participaron en la entronización o investidura. Jefferts Schori hizo notar durante una entrevista con ENS que Welby había asistido a la Convención General de la Iglesia Episcopal en 2009 y a una reunión de la Cámara de Obispos en marzo de 2012, y que las personas que hablaron con él apreciaron su buen humor y su profundidad de espíritu.

Rob Radtke asistió al oficio como presidente de Ayuda y Desarrollo Episcopales, como hicieron también otros jefes de agencias de socorro de la Comunión Anglicana.

El oficio comenzó a las 3:00 P.M., hora local (las 11:00 A.M. Hora de Verano del Este) cuando el Muy Rdo. Robert Willis, deán de la catedral de Cantórbery, leyó una carta de Su Majestad la reina Isabel II, suprema gobernadora de la Iglesia de Inglaterra, en la que autorizaba al deán y a los representantes de la catedral a ir a la Puerta Occidental de la iglesia a recibir al arzobispo.

Siguiendo una antigua tradición, el arzobispo llamó tres veces con su báculo a la Puerta Occidental y el deán la abrió para recibirlo.

Evangeline Kanagasooriam, joven miembro de la Comunión Anglicana y estudiante de la Escuela del Rey [The King’s School] en Cantórbery, salió al encuentro de Welby y le preguntó qué se proponía al pedir ingreso en la catedral.

El arzobispo de York, John Sentamu, presentó la Declaración de Asentimiento, que se usa al comienzo de cada nuevo ministerio ordenado en la Iglesia de Inglaterra, durante la cual Welby afirmó su creencia en la fe “que se revela en las Sagradas Escrituras y que se describe en los credos católicos…”

En uno de los detalles innovadores del oficio, Welby firmó entonces un pacto ecuménico con dos de los cinco copresidentes de Iglesias Unidas en Inglaterra: Su Eminencia el arzobispo Gregorio de Tiatira y Gran Bretaña y el Rdo. Michael Heaney, moderador del Grupo de Iglesias Libres.

Welby, de 57 años, juró un Pacto de Fidelidad sobre los históricos Evangelios de Cantórbery (que se cree se escribieron en Italia en el siglo V, o VI, y que el papa Gregorio el Grande se los entregó a San Agustín en 597 D.C.) y se comprometió solemnemente a luchar por la unidad visible de la Iglesia de Cristo.

El Arzobispo fue luego entronizado en dos asientos: el trono diocesano y la cátedra de San Agustín. Las dos entronizaciones formalizaron el papel multifacético de Welby como obispo de la Diócesis de Cantórbery, primado de Toda Inglaterra y líder espiritual de la Comunión Anglicana. El deán de la catedral lo instaló como primado de Toda Inglaterra pero, acaso de mayor significación, fue el papel de la Ven. Sheila Anne Watson, arcediana de Cantórbery, por ser la primera mujer que instala a un arzobispo en la sede de Cantórbery.

El arzobispo Bernard Ntahoturi, de Burundi, bendijo en francés al recién instalado arzobispo de Cantórbery y Welby respondió con  un Acto de Compromiso con la Comunión Anglicana.

Luego del saludo de la paz, unos bailarines africanos, en tanto ejecutaban una danza basada en el canto ghanés Gbeh Kpa Kpa Ba (Un nuevo comienzo), condujeron al arzobispo hasta el púlpito de la nave para la lectura del evangelio de Mateo 14:22:3 —en el cual Cristo le dice a Pedro que abandone la barca zarandeada por la tempestad y venga hacia él andando sobre el agua— antes de regresar a predicar desde la cátedra de San Agustín.

El arzobispo de Cantórbery, Justin Welby, se dirige en procesión a la catedral de Cantórbery para su entronización. Foto de Matthew Davies para ENS.

El arzobispo de Cantórbery, Justin Welby, se dirige en procesión a la catedral de Cantórbery para su entronización. Foto de Matthew Davies para ENS.

“La Iglesia transforma la sociedad cuando asume los riesgos de la renovación en la oración, de la reconciliación y de la confiada declaración de las buenas nuevas de Jesucristo”, dijo él durante su sermón. “Existen todas las razones posibles para el optimismo respecto al futuro de la fe cristina en nuestro mundo y en este país. El optimismo no se debe a nosotros, sino porque a nosotros y a todas las personas Jesús viene y les dice: ‘anímense, soy yo, no tengan miedo’”.

“Somos llamados a abandonar la comodidad de nuestras propias tradiciones y lugares,  e ir entre las olas en busca de la mano de Cristo. Induzcámonos mutuamente a prestarle atención al llamado de Cristo, a ser diáfanos en nuestra declaración de Cristo, dedicados en oración a Cristo, y veremos un mundo transformado”.

El texto completo de este sermón se encuentra aquí.

Jefferts Schori definió el sermón de Welby como conmovedor.

“El arzobispo predicó acerca del fundamento cristiano de la sociedad… También habló de reconciliación… Jesús se trata de eso: su encarnación, su ministerio terrenal, su muerte y su resurrección son actos de reconciliación”, le dijo ella a ENS después del oficio. Es algo de lo que el mundo sigue estando muy necesitado. Es realmente lo que todas las personas de fe están llamadas a ser y a hacer en este mundo”.

Otra innovación en la antigua ceremonia siguió al sermón cuando cinco anglicanos colocaron sobre el altar mayor símbolos que representaban diferentes regiones de la Comunión. Suheil Dawani, obispo anglicano de Jerusalén, llevo una cruz hecha de madera de olivo de Jerusalén. Adele Finney, directora ejecutiva del Fondo de Ayuda y Desarrollo del Primado, de la Iglesia Anglicana del Canadá, llevó agua bendita de diversos lugares del continente americano, las cuales mezcló en el altar como símbolo de unidad. Real Kewasis, miembro del consejo de administración de la Unión Internacional de Madres de Kenia, trajo recipientes tradicionales para el agua  o la leche. El Rdo. Peter Koon, secretario provincial de la Iglesia Anglicana de Hong Kong (Episcopal) [Hong Kong Sheng Kung Hui], colocó una libra de arroz en el altar y la Rda. Desiré Mukanirwa, de la Iglesia Anglicana en la República Democrática del Congo, llevó una madera tallada que mostraba un volcán y a personas trabajando en representación del deseo de la paz.

“La sensación de anchura, profundidad y diversidad de la Comunión Anglicana se manifestó perfectamente a través de todo el oficio: en la música, la danza, las salutaciones traídas desde los confines del mundo. Fue en gran medida un oficio de la Comunión”, dijo Douglas, miembro del Comité Permanente de la Comunión Anglicana y representante episcopal de la Iglesia Episcopal ante el Consejo Consultivo Anglicano.

“Los compromisos fundamentales del arzobispo Justin estuvieron muy bien representados en el oficio, específicamente en el énfasis en la reconciliación, y en el hecho de que en Jesús todos podemos ser reconciliados, y en que el don de la diversidad que todos encarnamos en las diferentes razas y tradiciones y culturas  de las cuales surgimos como el cuerpo de Cristo es un don que podemos darle al mundo”.

Doyle, que es miembro de la junta directiva de la Sociedad de la Rosa Náutica, una asociación que apoya los programas y ministerios del arzobispo de Cantórbery, estuvo de acuerdo. “En verdad fue un oficio de la Comunión”, dijo. “Resultó muy claro que él está atento a [lo que pasa en] la Iglesia mayor y en su misión y ministerio, en su esperanza de salud y vitalidad”.

Robertson dijo que “hoy fue un día de esperanza, de acercarnos los unos a los otros”, añadiendo que Welby “hizo una hermosa tarea de ayudarnos a pensar acerca de lo que podemos hacer juntos… y eso me da gran esperanza para el futuro”.

Para Radtke, de Ayuda y Desarrollo Episcopales, lo que más le impactó del oficio “fue cuan personal resultó para el arzobispo Justin”.

Radtke agregó que su invitación a la investidura, junto con sus homólogos de ayuda y desarrollo en Australia y Canadá, “muestra el compromiso que el arzobispo y el Palacio de Lambeth tienen … de aliviar la pobreza mundial, lo cual va a ser un punto focal de decisiva importancia para todas nuestras agencias”.

El recién entronizado arzobispo de Cantórbery Justin Welby le imparte a la congregación la paz De Cristo Foto ACNS, cortesía de Press Association.

El recién entronizado arzobispo de Cantórbery Justin Welby le imparte a la congregación la paz De Cristo Foto ACNS, cortesía de Press Association.

El recién entronizado arzobispo de Cantórbery Justin Welby le imparte a la congregación la paz De Cristo Foto ACNS, cortesía de Press Association.

El coro de la catedral cantó el Te Deum en Do mayor, y una nueva composición, Listen, Listen, O My Child, [Escucha, escucha, niño mío] del compositor Michael Berkeley, expresamente encargada por la madre y el padrastro del arzobispo.

La composición de Berkeley es un arreglo de las palabras iniciales de la Regla de San Benito, escogida por la significación del santo en la fecha que se eligió [para la ceremonia] (el 21 de marzo es la fiesta de San Benito), por la catedral (hace mil años era un monasterio benedictino) y por Welby (que es un oblato de la Orden de San Benito)

El deán Willis, en sus palabras de bienvenida impresas en el Orden del Oficio, dijo: Nuestro culto nunca cesa de reflejar esta estación de la Pasión, pero es también un acto de enorme celebración cuando podemos rodear a Justin, nuestro arzobispo, y también a su familia, de oración, aliento y afecto”.

Gran parte de la música del oficio fue elegida por Welby, dijo Willis.

Durante la procesión antes del oficio, el coro de la catedral cantó varias antífonas y motetes. Entre ellos se incluyeron Salvator Mundi, del compositor inglés del siglo XVI Thomas Tallis, quien fuera vicario coral de la catedral de Cantórbery antes de la Reforma; Justorum Animae, de Sir Charles Villiers Stanford; Ave Jesu Christe, de Peter Philips; Deep River, de Sir Michael Tippett; Set Me as a Seal Upon Thine Heart [“Ponme como un sello sobre tu corazón”], de Sir William Walton; Vox Dei, de Philip Wilby y Os Justi, de Anton Bruckner.

Johann Sebastian Bach, el compositor alemán, luterano y barroco, se destacó de manera prominente en el repertorio procesional de órgano en que los organistas de la catedral interpretaron Preludio en mí bemol (BWV 552), Trío Sonata en sol mayor (BWV 530), y Preludio y fuga en  do mayor (BWV 545). La música de órgano al final del oficio incluyó a Marcia (de la III Sinfonía) de Charles-Marie Widor; Fantasie sur le Te Deum et Guirlandes Alleluiatiques, de Charles Tournemire y Grand Dialogue en do mayor, de Louis Marchand.

Durante el oficio se incluyeron los himnos Come down, O Love Divine [Desciende, amor divino]; Great is thy Faithfulness, O God, my Father [Grande es tu fidelidad, oh, Dios mi padre]; I am the Light whose Brightness Shines [Yo soy la luz cuyo fulgor esplende]; Come, Holy Ghost, our Souls Inspire [Ven Santo Espíritu, inspira nuestra almas]; The Church’s one Foundation [De la Iglesia el fundamento] y In Christ Alone my Hope is Found [Sólo en Cristo se encuentra mi esperanza].

La Rvda. Jana Jeruma Grinberga, de la Iglesia Luterana de Gran Bretaña, leyó la lección del Antiguo Testamento (Rut 2: 1-2 and 15-20) y Vincent Nichols, arzobispo católico romano de Westminster, leyó la lección del Nuevo Testamento (2 Corintios 5: 16-21). Tanto Jeruma Grinberga como Nichols están entre los cinco copresidentes de Iglesias Unidas. El arzobispo de Cantórbery es el quinto.

Las oraciones se ofrecieron en memoria de los aniversarios de la muerte de San Benito y del arzobispo del siglo XVI Thomas Cranmer, cuyo Libro de oración Común definió el culto de la Iglesia de Inglaterra. El calendario de la Iglesia Episcopal conmemora a Cranmer el 21 de marzo.

Hace veintiún años, Juliet Hemingray diseñó las vestimentas que el arzobispo de Cantórbery Justin Welby llevó en su investidura el 21 de marzo.

Hace veintiún años, Juliet Hemingray diseñó las vestimentas que el arzobispo de Cantórbery Justin Welby llevó en su investidura el 21 de marzo.

Hace veintiún años, Juliet Hemingray diseñó las vestimentas que el arzobispo de Cantórbery Justin Welby llevó en su investidura el 21 de marzo. Las vestimentas usadas por Welby durante el oficio fueron diseñadas originalmente y hechas hace 21 años por Juliet Hemingray para el difunto obispo de Peterborough Ian Cundy. Se las compraron a Cundy como un regalo de los estudiantes y el personal de Cranmer Hall, en Durham, donde Welby era estudiantes.

“El arzobispo Justin las lleva puestas en gratitud a un maestro y obispo que tuvo un impacto formativo en su ministerio”, según un comunicado de prensa del Palacio de Lambeth.

El diseño se basa en el primer milagro de Jesús en las bodas de Caná. “Los azules y los púrpuras representan el agua que se convierte en vino, así como los aguas bautismales”, dice el comunicado. “Los tres peces sugieren la Santísima Trinidad, al tiempo que sirven de recordatorio a los cristianos de asociarse a la misión como pescadores de hombres”.

Al acercarse su entronización, Welby emprendió seis días de peregrinación devota a varias ciudades de su jurisdicción a través de las zonas central y sur de Inglaterra (El arzobispo de York supervisa las diócesis de la Iglesia de Inglaterra en el norte).

En una entrevista reciente para la revista Anglican World, Welby dijo que en su nuevo papel él, con el resto de la Comunión Anglicana, se enfrenta a un “desafío para la imaginación”.

“¿Qué significamos para la Comunión Anglicana, y cómo eso contribuye como una bendición al mundo en el cual vivimos en sus presentes circunstancias?”, preguntó. “Ese desafío a la imaginación es algo que se renueva constantemente y al que debemos estar muy dispuestos a responder, no permitir que nos quedemos estancados y ensimismados”.

El recién entronizado arzobispo de Cantórbery Justin Welby saluda al príncipe de Gales y a la duquesa de Cornwall. Foto de Matthew Davies para ENS.

El recién entronizado arzobispo de Cantórbery Justin Welby saluda al príncipe de Gales y a la duquesa de Cornwall. Foto de Matthew Davies para ENS.

Luego de meses de expectación y de especulaciones de la prensa, la oficina del Primer Ministro confirmó el 9 de noviembre de 2012 que la Reina había aprobado la nominación de Welby como el 105º. arzobispo de Cantórbery.

Los obispos de Inglaterra son nombrados en lugar de electos, [mediante un proceso] en que los 16 miembros de la Junta de Nominaciones de la Corona somete dos nombres —un candidato preferido y un segundo candidato— a la oficina del Primer Ministro. Éste luego busca la aprobación del monarca británico.

Antes de su ordenación al sacerdocio en 1992, Welby estudió derecho e historia en la Universidad de Cambridge y luego pasó 11 años como ejecutivo de la industria petrolera. Después de una década en un ministerio parroquial, fue nombrado canónigo residencial, y más tarde subdeán, de la catedral de Coventry. Fue deán de la catedral de Liverpool de 2007 a 1011.

Como obispo de Durham, el cuarto puesto de mayor jerarquía en la Iglesia de Inglaterra al cual fue consagrado en octubre de 2011, Welby obtuvo de inmediato un escaño en la Cámara de los Lores.

Welby sucede al Rvdmo. Rowan Williams, que renunció a su cargo a fines de 2012 luego de servir como 104º. Arzobispo de Cantórbery desde febrero de 2003. William es ahora director del Colegio de la Magdalena en la Universidad de Cambridge.

Welby está casado con Caroline y tienen cinco hijos, cuyas edades  van desde la adolescencia hasta mediados de la veintena.

El orden para el oficio de entronización puede verse aquí.

– Matthew Davies es redactor y corresponsal de ENS. Traducción de Vicente Echerri.

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