Vídeo y reportaje especial: Una ‘catedral de cartón’ se alza en Christchurch, NZ

El edificio transicional sirve de ambiente a un oficio de conmemoración

 

At night, the light from inside the Diocese of Christchurch’s Transitional Cathedral will make the building appear to glow through the polycarbonate roof from the gaps between the cardboard tubes. Photo/Christchurch Cathedral

At night, the light from inside the Diocese of Christchurch’s Transitional Cathedral will make the building appear to glow through the polycarbonate roof from the gaps between the cardboard tubes. Photo/Christchurch Cathedral

[Episcopal News Service] Dos años después de que un terremoto de 6,3 de magnitud diezmara Christchurch (Nueva Zelanda) y sus suburbios el 22 de febrero de 2011, la Diócesis Anglicana de Christchurch ayudaba a que la comunidad recordara a las 185 personas que murieron y a mirar al futuro. El vídeo esta aqui.

El edificio en construcción al que le han apodado la Catedral de Cartón fue el telón de fondo del oficio cívico ecuménico de recordación en la plaza Latimer.

El edificio de seis pisos de alto —un posible atisbo del futuro de la ciudad y de la diócesis— se ganó el apodo porque está hecho de tubos de cartón (de unos 59,6 cm. de ancho y hasta de 23 metros de largo), madera, acero y plástico. Se levanta sobre una plataforma o balsa  que tiene empotrados unos 39.000 metros de acero y que está diseñada para mantener el edificio estable si el terreno que tiene debajo se viese afectado durante un temblor.

El edificio se espera que cueste alrededor de $4,34 millones (dólares estadounidenses). Para el momento en que la construcción se termine, más de 17  proveedores y contratistas habrán donado unos $832.000 adicionales en tiempo, mano de obra y materiales de construcción. Conforme a los planes, el edificio debe estar listo para Pascua de Resurrección.

La iglesia se ha llamado oficialmente ‘Catedral Transicional’ porque se propone que sea un edificio temporal, aunque en este caso ‘temporal’ significa que está concebida para que se use durante 20 o más años. La catedral fue diseñada por el arquitecto japonés Shigeru Ban, conocido por ser autor de edificios de este tipo y, especialmente, de albergues de bajo costo para víctimas de desastres. Él y su firma están donando su tiempo al proyecto, el mayor que él haya diseñado. La catedral tendrá asientos para 700 personas y será usada para actos cívicos tanto como de culto.

“Será una estructura icónica por derecho propio”, le dijo a ENS el Rdo. Craig Dixon, director de mercadotecnia y desarrollo de la catedral, durante una entrevista en el lugar a principios de noviembre de 2012. “Creo que va a ser inmensamente importante para la ciudad desde el punto de vista de ayudarla a levantarse sobre sus pies”.

La catedral también puede convertirse en un símbolo de la trayectoria de varios años de esta diócesis de la Isla del Sur hacia la recuperación, y que incluye la reconstrucción de iglesias y la restructuración de la diócesis misma, en tanto la ciudad y sus suburbios circunvecinos también se remodelan. Por ejemplo, casi 7.000 casas de la región de Canterbury han sido o serán demolidas, y “todos los suburbios están siendo barridos del mapa”, según el periódico The Press. Otro informe dice que 18.500 hogares necesitan reparaciones, pero sólo el 20 por ciento de ellos han sido reparados o sus pérdidas se han visto compensadas por un acuerdo de seguro. Algunas personas siguen viviendo en garajes y en autobuses adaptados a viviendas.

“Para la mayoría de nosotros, el terremoto ha dejado de ser una tragedia humana y ahora persiste en el nivel de un problema cívico”, escribió  el columnista Philip Matthews en el segundo aniversario. Si bien existen normas y tradiciones claras para el duelo de la tragedia humana, escribió él, no hay ninguna para “el duelo por la ciudad perdida, o por el temor por su futuro, o incluso para sentirse esperanzado”.

“¿Cuánto tiempo tomará la reconstrucción? ¿En qué forma quedará la ciudad? Es imposible de adivinar”, agregó él. “¿Quién habría imaginado que grandes partes del centro de la ciudad seguirían acordonadas y sin que el público tuviera acceso a ellas dos años completos después del desastre?

Se calcula que el distrito comercial del centro de Christchurch tal vez no pueda ser habitado hasta de aquí a cinco o diez años. Todavía están demoliendo los edificios y las montañas de escombros predominan en algunas cuadras.

Cuando el terremoto se produjo a las 12:51 P.M. hora local, la ciudad de Christchurch y sus suburbios estaban aún recuperándose de una serie de terremotos y temblores secundarios que habían comenzado con un sismo de magnitud 7,1 el 4 de septiembre de 2010, seguido por un temblor de magnitud 4,9 el 26 de diciembre del mismo año. El terremoto de febrero de 2011 afectó fatalmente la catedral de la diócesis en el centro de la ciudad. La ciudad y la catedral sufrieron daños ulteriores debido a una serie de réplicas el 23 de junio de 2011, y luego un sacudida de magnitud 5,8 que tuvo su epicentro a más de 25 kilómetros al este de la ciudad el 23 de diciembre de 2012. Un funcionario municipal explica aquí los daños causados por este último terremoto. En total, ha habido 11.000 temblores de tierra de 2 o más grados de magnitud desde el terremoto de septiembre de 2010. Y un sismo de magnitud 3,8 sacudió la ciudad en la mañana misma de las actividades conmemorativas.

La catedral de cartón será la sede temporal de la catedral de Christchurch mientras se ponen en marcha los planes para regresar a la Plaza de la Catedral. “Esto ha sido de alguna manera controversial en la ciudad”, dijo Dixon, refiriéndose a la Catedral Transicional. “Por amor al edificio de la plaza, la gente siente que la atención debería estar puesta en ése y no en éste.

Reconstruir la catedral de 130 años en el corazón de la ciudad ha sido el asunto de una caso judicial  entre la diócesis, que quería deconstruir el edificio para levantar una nueva catedral, y la Fundación de Urbanismo del Área Metropolitana de Christchurch, que quería garantizar que la catedral fuera reconstruida aprovechando gran parte del antiguo edificio. El tribunal dictaminó que las condiciones impuestas por la estructura fiduciaria legal que rige la propiedad exigían que hubiera una catedral en la plaza de la Catedral. El edificio no tiene que ser una réplica de la estructura neogótica que existía antes del terremoto.

Sin embargo, la batalla legal ha detenido, al menos temporalmente, el plan de la diócesis de demoler la catedral hasta una altura de entre 1,9 y 3 metros y convertir el área en un jardín de oración en el ínterin. “Resulta frustrante y triste comprobar” —dijo la obispa Victoria Matthews el 20 de febrero— “que debido al actual proceso legal no podemos sacar objetos valiosos de la catedral y ponerlos  salvo”

“Lo que está ocurriendo ahora es un acto de violencia contra un edificio y la historia de Cantórbery y de la fe cristiana que contiene”, dijo ella, añadiendo que el edificio “se esta consumiendo en una muerte lenta”.

Matthews no ha podido entrar en la catedral desconsagrada desde hace aproximadamente un año, pero el 20 de febrero ella logró hacer un recorrido virtual gracias a una pequeña cámara robótica que un canal de televisión local puedo introducir en el derruido edificio. El helicóptero en miniatura manejado a distancia  filmó el interior y transmitió lo filmado a un iPad. El vídeo de dos minutos puede verse aquí.

Un informe completo de 3News incluye comentarios de Matthews durante el recorrido hecho por el minihelicóptero. El canal de TV dijo que una encuesta que habían hecho entre los residentes de Christchurch arrojó que el 38 por ciento estaba a favor de la demolición, el 30 por ciento quiere que el edificio sea restaurado y un 27 por ciento favorece la propuesta del alcalde Bob Parker de que las ruinas se conserven recubiertas de vidrio. Esta última propuesta le permitiría a los fieles y a visitantes ingresar de nuevo al interior, según el alcalde, quien dijo que el costo sería mucho menor que la construcción de una nueva catedral.

“Nosotros sí necesitamos conservar algo, un símbolo que muestre la historia de lo que ocurrió aquí, que nos conecte con el pasado, hasta en cierto sentido puede ser un recordatorio de ese evento, pero del mismo modo puede ofrecer algo nuevo”, dijo Parker, quien añadió que su principal objetivo es “resolver el asunto porque el estado actual de la catedral nos hace recordar muchas cosas dolorosas y negativas” y se ha convertido en un “palomar” ya que las aves han encontrado alojamiento en las ruinas.

A principios de diciembre, los Síndicos de las Propiedades de la Iglesia presentaron un memorándum  ante un tribunal en que se esbozaba un calendario aproximado y el proceso de decidir respecto a la nueva catedral permanente. Este [documento] sugiere que  los síndicos tomarán “la decisión final… sobre el futuro del edificio de la catedral” para fines de febrero. Los síndicos dijeron que contemplarán las opciones [siguientes]: conservar tanto como sea posible de la antigua catedral y construir una réplica; la deconstrucción parcial que dé lugar a un nuevo edificio en que se mezcle lo viejo y lo nuevo en el mismo espacio; o una extensa [labor] de demolición conducente a un nuevo edificio que tenga más elementos nuevos que viejos.

En su dictamen, el tribunal señalaba que “la catedral llegó a existir como el corazón geográfico y espiritual” de lo que finalmente llegaría a ser la ciudad de Christchurch. Ese estatus, y el papel de la catedral, tanto en la vida cívica como religiosa de la ciudad, significan que ha habido opiniones defendidas con gran pasión en torno al futuro edificio de la plaza de la Catedral.

Matthews dijo durante una entrevista con ENS a finales de octubre, justo antes de que el tribunal se pronunciara, que había actualmente un debate entre dos “opiniones informadas” respecto a cómo debía manejarse la reconstrucción. Agregó que ella y otras personas creen que las propuestas de preservación-restauración pondrían en peligro a los obreros que intervendrían en ellas.

Como parte del proceso de planificación para una nueva catedral, Matthews y un pequeño grupo de estudio visitó catedrales e iglesias en California, Europa y el Reino Unido. El grupo compartió sus experiencias en un cibersitio aquí e incluyó las preguntas sometidas a su consideración por los miembros de la diócesis.

Matthews dijo que el grupo examinó los 15 edificios desde el punto de vista de la belleza, el asombro y la reflexión. En cada edificio los participantes  se preguntaron “cuánto hemos captado del misterio y la gloria de Dios”.

Y ellos consideran la relación entre el edificio y la comunidad en un sentido más amplio, y quiénes en la ciudad creían que el edificio era su catedral. “¿Eran sólo los ricos y famosos? ¿Sólo los pobres y los marginados? ¿Sólo la clase media? ¿Sólo las personas que se interesan en las artes?” preguntó ella.

Ente tanto, agregó Matthews, la decisión de construir un edificio transicional es “increíblemente práctica” debido a los retos que enfrenta la reconstrucción en el distrito mercantil del centro. Además, sólo una iglesia ha quedado en esa zona y no es lo suficientemente grande para los oficios de la catedral ni para las ocasiones en que la comunidad necesita reunirse para lo Matthews llamó un “oficio cívico”.

Otros edificios afectados estaban demasiado cerca de la catedral para permitir ninguna otra construcción inmediata en el lugar, pero, además, agregó ella, la congregación de la catedral necesita mantenerse unida.

La decisión de construir la Catedral Transicional en la plaza Latimer, a unas tres cuadras al este de la plaza de la Catedral, es importante por diversas razones. La plaza fue un centro de socorro para personas lesionadas en el terremoto de febrero de 2011. También enfrente estaba lo que había sido el edificio de la Televisión Canterbury, que se desplomó durante el sismo causando la muerte de 115 personas. Y en la plaza se encontraba la iglesia anglicana de San Juan [St. John’s] que quedó irreparablemente dañada por los temblores.

Las dos congregaciones compartirán el edificio de la iglesia y algunas otras estructuras que están planeadas para el lugar, incluidas las oficinas, una capilla y un edificio comercial. Matthews definió ese arreglo como “la mejor parte de todo” porque reunirá a “la congregación de la parroquia más evangélica y conservadora de la diócesis” con la congregación “liberal y católica” de la catedral. Cuando los miembros de la catedral regresen a la plaza de la Catedral, San Juan ocupará la Catedral de Cartón.

La saga de la catedral no es el menor de los desafíos que enfrenta la diócesis, [en la cual] 31 parroquias aparecen en la última lista de las [iglesias] que necesitan grandes reparaciones. Hay 70 parroquias en la diócesis.

“Me doy cuenta de que ha sido un año difícil y frustrante para muchos de ustedes”, dijo Liz Clark, gerente de propiedades de los Síndicos de Propiedades de la Iglesia, en un boletín dirigido a las iglesias a fines de 2010. “Nos encontramos aún en momentos totalmente extraordinarios y si bien se están haciendo progresos, estas obras de reparación van a durar durante algún tiempo todavía”.

Ella advirtió que las numerosas réplicas del terremoto han dado lugar múltiples reclamaciones de seguros en algunos edificios.

A fines de septiembre de 2012, la diócesis publicó una normas de diseño tanto para la reparación y reconstrucción de edificios dañados como para nuevas construcciones. El documento de 84 páginas toma en cuenta las cuestiones del espacio sagrado, la participación comunitaria, la trascendencia y la intimidad, la sostenibilidad, el biculturalismo y  la visualización del futuro.

Los creadores de las normas dicen que la oportunidad de reconstrucción “ha de conducir a corto plazo a métodos innovadores, en el uso de tecnología y diseño, al mismo tiempo que servirá para garantizar a largo plazo un resultado duradero”.

“La Iglesia tiene la oportunidad de responder al terremoto de manera novedosa, positiva e inesperada a fin de lograr la visibilidad y nuevas y relevantes conexiones con la comunidad”, dijeron ellos. “Lo que es más importante, junto con esto también tendrá lugar la esperada respuesta de reconstruir numerosos espacios monumentales para el culto y en apoyo a las necesidades de la comunidad”.

Más allá de las reparaciones de edificios específicos, la diócesis también está sopesando su estructura futura. A fines de septiembre de 2012, la diócesis comisionó al Grupo de Revisión Estructural “a considerar, revisar y recomendar, devotamente, la futura configuración de la Diócesis de Christchurch dándole gloria a Dios y una base segura para el futuro”.

El grupo está tomando en cuenta, entre otras informaciones, mapas de subdivisiones existentes y nuevas, de movimientos de población; tendencias demográficas; fronteras, finanzas y cifras de asistencia parroquiales; costos actuales de sostenimiento del clero; y capital inmobiliario, incluidos aquellos edificios  propensos a sufrir daños en un terremoto. Los miembros también están contemplando cómo sus resultados se ajustan al plan estratégico, adoptado en marzo de 2009, que visualizaba [el desenvolvimiento de] la diócesis hasta fines de 2012.

Este mes, los miembros están visitando todas las “unidades de ministerio” en Christchurch y pueblos aledaños, con el objeto de presentar un anteproyecto de informe al sínodo diocesano anual en abril.

“Es nuestro ruego —dijeron hace poco los miembros— que según oramos y consultamos juntos, la sabiduría y la orientación del Espíritu Santo esté sobre todos nosotros”.

– La Rda. Mary Frances Schjonberg es redactora y reportera de Episcopal News Service.

Traducción de Vicente Echerri

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